{"id":1062,"date":"2016-02-15T12:30:34","date_gmt":"2016-02-15T10:30:34","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1062"},"modified":"2022-12-24T14:07:29","modified_gmt":"2022-12-24T12:07:29","slug":"palabras-con-historia-historia-de-las-palabras-de-los-lechuguinos-de-1820-a-la-pelicula-el-renacido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2016\/02\/15\/palabras-con-historia-historia-de-las-palabras-de-los-lechuguinos-de-1820-a-la-pelicula-el-renacido\/","title":{"rendered":"Palabras con Historia, Historia de las palabras. De los \u201clechuguinos\u201d de 1820 a la pel\u00edcula \u201cEl renacido\u201d."},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>Esta semana he decidido volver a retomar un par de temas que tuvieron su espacio y su momento en este correo de la <a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/02\/Jefe-vols.-absolutistasTrujillo..jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-1065 size-medium\" title=\"Jefe de voluntarios absolutistas de Trujillo (1823)\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/02\/Jefe-vols.-absolutistasTrujillo.-202x300.jpg\" alt=\"\" width=\"202\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/02\/Jefe-vols.-absolutistasTrujillo.-202x300.jpg 202w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/02\/Jefe-vols.-absolutistasTrujillo..jpg 259w\" sizes=\"(max-width: 202px) 100vw, 202px\" \/><\/a>Historia cuando apenas hab\u00eda comenzado su andadura, all\u00e1 en la primavera y el verano de 2012. Se trata de las pel\u00edculas \u201cdel Oeste\u201d -y m\u00e1s concretamente \u201cEl hombre de una tierra salvaje\u201d de Richard C. Sarafian- y el origen hist\u00f3rico de ciertas palabras o expresiones. Por ejemplo \u201ca palo seco\u201d, que fue de la que me ocupe en su momento.<\/p>\n<p>Tom\u00e9 la decisi\u00f3n despu\u00e9s de ir este martes pasado a ver \u201cEl renacido\u201d la tan anunciada como esperada nueva versi\u00f3n de \u201cEl hombre de una tierra salvaje\u201d y que tiene, nada menos, que doce nominaciones al Oscar (y cinco Baftas). La pel\u00edcula est\u00e1 ambientada hacia el a\u00f1o 1820, basada, como insiste su publicidad, en hechos reales.<\/p>\n<p>Es totalmente cierto. Ya lo se\u00f1al\u00e9 en su d\u00eda cuando me ocup\u00e9 de \u201cEl hombre de una tierra salvaje\u201d. Tanto \u00e9sta como el \u201cremake\u201d de Gonz\u00e1lez I\u00f1\u00e1rritu, \u201cEl renacido\u201d, se basan en una gran expedici\u00f3n organizada para ir m\u00e1s all\u00e1 de la ciudad conocida hoy como Saint Louis, a orillas del Missouri, y, poco antes de 1820, como San Luis de los Illinoes. Uno de los emplazamientos espa\u00f1oles situado m\u00e1s hacia el Norte de ese imperio, hecho que a\u00fan se not\u00f3 en los aventureros que compusieron expediciones como esa a territorio \u201csalvaje\u201d para, como se subraya en la pel\u00edcula de Gonz\u00e1lez I\u00f1\u00e1rritu, obtener, con grandes riesgos, una verdadera fortuna en pieles. En efecto, en esa n\u00f3mina de aventureros, aunque no se vea en la pel\u00edcula de Sarafian ni en la de Gonz\u00e1lez I\u00f1\u00e1rritu, hubo espa\u00f1oles. De hecho, socios capitalistas como Manuel Lisa.<\/p>\n<p>Pero, dicho esto, vamos a centrarnos en \u201cEl renacido\u201d y en el origen hist\u00f3rico de la palabra \u201clechuguino\u201d. Ambas cosas, como veremos ahora mismo, bastante m\u00e1s relacionadas de lo que podr\u00eda parecer.<\/p>\n<p>\u201cEl renacido\u201d en conjunto no me convenci\u00f3 -o no suspendi\u00f3 tanto mi incredulidad, como dicen los expertos en narrativa escrita y de las otras- tanto como su predecesora, \u201cEl hombre de una tierra salvaje\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9?. Bueno, dejando de lado el hecho de que un director mexicano haya dejado pasar, incomprensiblemente, la oportunidad de subrayar la presencia de espa\u00f1oles en expediciones as\u00ed, la cuesti\u00f3n es lo chocante que resultaba la ambientaci\u00f3n de \u00e9poca. En las primeras escenas, verdaderamente impresionantes, en las que la expedici\u00f3n se enfrenta contra guerreros de la naci\u00f3n Arikara, me qued\u00e9 asombrado al ver el estado en el que estaban las armas de fuego -mosquetes y pistolas de chispa principalmente- que llevaban los tramperos: llenas de herrumbre, sucias&#8230;<\/p>\n<p>Probablemente Gonz\u00e1lez I\u00f1\u00e1rritu y sus t\u00e9cnicos pensaron que de ese modo, como la acci\u00f3n transcurr\u00eda en un pasado casi remoto para muchos habitantes del presente -para quienes nos dedicamos a la Historia es s\u00f3lo antes de ayer- la gente de esa \u00e9poca parecer\u00eda m\u00e1s \u201caut\u00e9ntica\u201d si su aspecto era sucio y descuidado. Tanto en sus armas como en todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Un efecto de lo m\u00e1s curioso y que demuestra los tambi\u00e9n muy curiosos derroteros que el llamado cine \u201chist\u00f3rico\u201d ha seguido desde la llamada \u201c\u00e9poca dorada\u201d de Hollywood -all\u00e1 por los cincuenta del siglo XX- hasta hoy.<\/p>\n<p>En esa \u00e9poca dorada los dramas hist\u00f3ricos, rodados en Technicolor, causaban al sufrido p\u00fablico casi epidemias de conjuntivitis por el derroche de colores, brillos y esplendor que exhib\u00edan esas pel\u00edculas, donde parec\u00eda que la tela de raso y seda era regalada en cada callej\u00f3n del Londres o el Par\u00eds de los siglos XVII y XVIII. Al menos a juzgar por el lujo presente en los trajes de hasta los \u00faltimos figurantes de esas pel\u00edculas. Salvo dos o tres mendigos y vagabundos que los ayudantes de direcci\u00f3n emplazaban aqu\u00ed y all\u00e1 para crear la adecuada tensi\u00f3n dram\u00e1tica.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os sesenta y setenta, afortunadamente, todo eso empez\u00f3 a cambiar y se busc\u00f3 verdadero realismo. As\u00ed, los \u201cindios\u201d empezaron a dejar de llevar pelucas que se repart\u00edan generosamente entre todas las naciones precortesianas. Tanto si eran iroqueses y pawnees -que llevaban el cr\u00e1neo rapado salvo por crestas y peque\u00f1as coletas cargadas de un profundo significado antropol\u00f3gico, que dejo para explicar otro d\u00eda- como si eran cheyennes o sioux que, en efecto, luc\u00edan largas cabelleras a veces trenzadas. Basta con comparar cualquiera de las decenas de pel\u00edculas \u201cdel Oeste\u201d producidas a mansalva en el Hollywood de los cincuenta con producciones como \u201cUn hombre llamado Caballo\u201d, \u201cPeque\u00f1o gran hombre\u201d o la misma \u201cEl hombre de una tierra salvaje\u201d.<\/p>\n<p>Ahora parece que ambas tendencias se han revertido. Ni lujo, ni realismo, s\u00f3lo mugre y precariedad, suciedad institucionalizada, como se deduce de \u201cEl renacido\u201d. Algo sencillamente absurdo para una pel\u00edcula de ambiente hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9?. Bueno, sencillamente porque la gente de aquella \u00e9poca, de 1820 y antes y despu\u00e9s, no iba por ah\u00ed revolc\u00e1ndose en la suciedad. Especialmente por lo que respectaba a las armas que, en el caso de tramperos como los que vemos en \u201cEl renacido\u201d, depend\u00edan estrechamente de ellas para sobrevivir. S\u00f3lo hay un momento en \u201cEl renacido\u201d donde vemos al personaje interpretado por DiCaprio limpiar el mosquete al parecer a conciencia, pero en realidad no, pues para evitar el \u00f3xido producido por la combusti\u00f3n de la p\u00f3lvora era necesario desmontar y remontar casi a diario las armas. (Cosas que uno aprende en las reconstrucciones napole\u00f3nicas).<\/p>\n<p>En todo lo dem\u00e1s esos tramperos, su fuerte, sus casas, sus ropas, sus casi inexistentes sombreros -otro detalle importante- parecen sacados de la basura. Un verdadero atentado al sentido com\u00fan de unas \u00e9pocas en las que se intentaba tener el mejor aspecto posible en todo momento. Incluso en la guerra.<\/p>\n<p>Observen al caballerete que ilustra en primer lugar este art\u00edculo. Es un lechuguino espa\u00f1ol del a\u00f1o 1823 que, en esos momentos, est\u00e1 participando, como oficial del ej\u00e9rcito reaccionario, en la guerra contra sus compatriotas liberales. Ni siquiera en tales circunstancias parece descuidado su aspecto. Su frac verde, de donde salieron expresiones como \u201cvestir como un lechuguino\u201d -consulten el \u201cDiccionario del origen de las palabras\u201d sobre el uso hist\u00f3rico de prendas color lechuga- est\u00e1 en buenas condiciones, da ese aspecto que identificamos, o identificar\u00edamos, correctamente, como de esa \u00e9poca, con su bicornio, su pantal\u00f3n anteado, sus botas de montar, etc&#8230;<\/p>\n<p>Este documento gr\u00e1fico, adem\u00e1s, no es nada parcial. Clerjon de Champagny, su autor -del que ya he hablado en otros correos de la Historia- fue absolutamente despiadado con los espa\u00f1oles de 1823. Tanto con aliados como \u00e9ste, como con enemigos. Seg\u00fan \u00e9l no iban muy bien vestidos&#8230; Imaginemos pues: si tal nivel de atildamiento se daba en medio de la guerra y a\u00fan no era suficiente para convencer a un dandy parisino \u00bfc\u00f3mo se deb\u00eda vestir en 1820 a\u00fan en las peores circunstancias?.<\/p>\n<p>En parte el mismo Clerjon nos da la respuesta en otra de sus im\u00e1genes, que es la que cierra este art\u00edculo. Se trata de otro jefe de partida contrarrevolucionaria. Un hombre tosco, que nada tiene que ver con el lechuguino anterior y del q<a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/02\/Jefe-cazadores-absolutistas-de-M\u00e9rida.-Acuarela-para-el-Album-de-un-soldado-durante-la-Camapa\u00f1a-de-Espa\u00f1a-en-1823.-Biblioteca-de-la-Diputaci\u00f3n-Forald-e-Gipuzkoa-Koldo-Mitxelena-Kulturun.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-1064 size-medium\" title=\"Jefe de un regimiento de cazadores absolutistas de M\u00e9rida.\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/02\/Jefe-cazadores-absolutistas-de-M\u00e9rida.-Acuarela-para-el-Album-de-un-soldado-durante-la-Camapa\u00f1a-de-Espa\u00f1a-en-1823.-Biblioteca-de-la-Diputaci\u00f3n-Forald-e-Gipuzkoa-Koldo-Mitxelena-Kulturun-194x300.jpg\" alt=\"\" width=\"194\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/02\/Jefe-cazadores-absolutistas-de-M\u00e9rida.-Acuarela-para-el-Album-de-un-soldado-durante-la-Camapa\u00f1a-de-Espa\u00f1a-en-1823.-Biblioteca-de-la-Diputaci\u00f3n-Forald-e-Gipuzkoa-Koldo-Mitxelena-Kulturun-194x300.jpg 194w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/02\/Jefe-cazadores-absolutistas-de-M\u00e9rida.-Acuarela-para-el-Album-de-un-soldado-durante-la-Camapa\u00f1a-de-Espa\u00f1a-en-1823.-Biblioteca-de-la-Diputaci\u00f3n-Forald-e-Gipuzkoa-Koldo-Mitxelena-Kulturun.jpg 311w\" sizes=\"(max-width: 194px) 100vw, 194px\" \/><\/a>ue Clerjon incluso ten\u00eda mejor opini\u00f3n. A pesar de la mayor tosquedad de su uniforme, este jefe de partida reaccionaria del a\u00f1o 1823 trata de parecer lo m\u00e1s flamante y atildado posible, con su guerrera, su chistera con un alto plumero militar rojo, sus pantalones de montar, etc&#8230;<\/p>\n<p>Estos dos extraordinarios documentos gr\u00e1ficos parecen indicarnos que, a veces, en lugar de avanzar hacia adelante en nuestros conocimientos retrocedemos, como dec\u00eda un gran cineasta -Groucho Marx-, hacia las m\u00e1s altas cotas de la miseria.\u00a0 Y lo m\u00e1s triste: sin necesidad alguna, pues si Gonz\u00e1lez I\u00f1\u00e1rritu quer\u00eda hacer cine dogma, \u00bfqu\u00e9 necesidad ten\u00eda de meter a la Historia en danza para citarla incorrectamente?&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Esta semana he decidido volver a retomar un par de temas que tuvieron su espacio y su momento en este correo de la Historia cuando apenas hab\u00eda comenzado su andadura, all\u00e1 en la primavera y el verano de 2012. 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