{"id":1074,"date":"2016-03-07T12:32:42","date_gmt":"2016-03-07T10:32:42","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1074"},"modified":"2016-03-07T12:32:42","modified_gmt":"2016-03-07T10:32:42","slug":"historia-de-la-picaresca-alemana-historia-de-la-picaresca-espanola-de-la-guerra-de-los-treinta-anos-a-las-comedias-de-situacion-del-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2016\/03\/07\/historia-de-la-picaresca-alemana-historia-de-la-picaresca-espanola-de-la-guerra-de-los-treinta-anos-a-las-comedias-de-situacion-del-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"Historia de la Picaresca alemana, Historia de la Picaresca espa\u00f1ola. De la Guerra de los Treinta A\u00f1os a las comedias de situaci\u00f3n del siglo XXI"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/03\/PORTADA-CARLOS1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1075\" title=\"Portada de una edici\u00f3n actual del \"Simplicissimus\" reproduciendo una del siglo XVII\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/03\/PORTADA-CARLOS1.jpg\" alt=\"\" width=\"179\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/03\/PORTADA-CARLOS1-768x1281.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/03\/PORTADA-CARLOS1-614x1024.jpg 614w\" sizes=\"(max-width: 179px) 100vw, 179px\" \/><\/a>Hac\u00eda ya tiempo que quer\u00eda hablar de este tema. La famosa \u201cPicaresca\u201d. Un sustantivo que, generalmente, por norma, va seguido, en Espa\u00f1a, del adjetivo \u201cespa\u00f1ola\u201d.<\/p>\n<p>Con eso se suele dar por zanjado que la \u00fanica Picaresca que en el Mundo ha sido, y ser\u00e1, es la espa\u00f1ola, que no existe ning\u00fan otro pa\u00eds donde haya p\u00edcaros.<\/p>\n<p>Los ejemplos se pueden multiplicar. Por ejemplo viendo \u201cBuscando el Norte\u201d, una de las series de A3Media que est\u00e1 teniendo bastante \u00e9xito y que -ya me disculpar\u00e1 mi colega de \u201cSeries para gourmets\u201d- est\u00e1 bastante bien elaborada. Mejor desde luego de lo que yo esperaba, dado lo que actualmente se deja decir a los guionistas y otros empleados similares en medios que, obviamente, suelen ser muy conservadores y tienen una direcci\u00f3n que no parece andarse con bromas sobre qu\u00e9 mensaje hay que transmitir al p\u00fablico.<\/p>\n<p>Por si no saben de qu\u00e9 va \u201cBuscando el Norte\u201d les dir\u00e9 que trata de lo que les pasa a un grupo bastante variopinto de espa\u00f1oles que han acabado dando con sus huesos en la Alemania de hoy d\u00eda.<\/p>\n<p>En gran parte parece que el gui\u00f3n de la serie se basa en un cuestionario enviado por la productora a emigrantes reales. Eso da a la serie bastante frescura y bastante realismo sobre lo que est\u00e1 suponiendo esta segunda oleada de emigrantes espa\u00f1oles en Alemania en menos de medio siglo.<\/p>\n<p>Sin embargo, la frescura y el realismo no siempre son garant\u00edas de que todo el lastre negativo que arrastra ese pa\u00eds -Espa\u00f1a- haya sido arrojado por la borda a la hora de afrontar, para el gran p\u00fablico, un problema dram\u00e1tico y del que, por cierto, se habla demasiado poco en los momentos \u00e1lgidos de la actual Pol\u00edtica espa\u00f1ola. Por ejemplo en debates de investidura como los que hemos visto la semana pasada.<\/p>\n<p>As\u00ed es, uno de los personajes de la serie, Roberto, padre de Adela, la profesora de alem\u00e1n del grupo protagonista, que es un verdadero p\u00edcaro, un trapisondista de manual, ven\u00eda a decir que no se le puede sustituir como compa\u00f1ero de mus por el camarero alem\u00e1n del bar-restaurante hispano-germ\u00e1nico en el que transcurre buena parte de la serie. \u00bfLa raz\u00f3n?, pues porque, dice Roberto, los alemanes no saben lo que es la Picaresca, que eso s\u00f3lo lo saben los espa\u00f1oles&#8230;<\/p>\n<p>Ah\u00ed es donde \u201cBuscando el Norte\u201d choca con la Historia, aunque sea inocentemente. \u00bfPor qu\u00e9?, pues sencillamente porque los alemanes saben, desde hace mucho tiempo, qu\u00e9 es la Picaresca.<\/p>\n<p>De hecho, aunque por las latitudes hispanas no se habla mucho de ello, una de las principales obras del g\u00e9nero de la Picaresca, el \u201cSimplicius Simplicissimus\u201d -del que algo les cont\u00e9 ya en el correo de la Historia del 11 de noviembre de 2013- es una obra alemana. Por los cuatro costados.<\/p>\n<p>En ella se relata la vida atroz de un pobre desdichado que va dando tumbos por lo que es la Alemania actual entre, m\u00e1s o menos, 1634 y 1648, por una naci\u00f3n que en esas fechas no es m\u00e1s que un conglomerado de estados de diversa entidad divididos por cuestiones religiosas y en guerra permanente unos con otros, apoy\u00e1ndose en diversas coaliciones que, a su vez, son aprovechadas por potencias extranjeras para enfrentarse entre ellas (Suecia o Inglaterra contra el Imperio espa\u00f1ol, Francia, etc&#8230;).<\/p>\n<p>La vida de Simplicius es espantosa. Trata de sobrevivir por medio del robo y el enga\u00f1o, se ve metido en batallas de las que sale corriendo a la menor oportunidad que se le presenta. Su objetivo es el de todos los p\u00edcaros de la \u00e9poca y de todas las \u00e9pocas y partes del Mundo. Es decir, llegar a vivir lo m\u00e1s c\u00f3modamente posible sin trabajar nada o lo menos posible.<\/p>\n<p>Simplicius es, pues, un producto de esa \u00e9poca que \u00e9l refleja con verdadera exactitud en muchas p\u00e1ginas de ese libro en realidad escrito por un hombre de letras alem\u00e1n, un peque\u00f1o noble, Hans Jakob Christoph von Grimmelshausen, que tuvo que ganarse la vida en la industria m\u00e1s prospera en Alemania en esos momentos: la Guerra.<\/p>\n<p>Ciudades arrasadas, casas saqueadas, mendicidad, hambre atroz, campesinos que ya nada tiene que perder persiguiendo a infectos mercenarios que han luchado bajo todas las banderas y defendido todas las religiones -sin creer, muy probablemente, en ninguna de ellas- porque les quieren robar lo poco que les queda&#8230; Ese es el escenario en el que sobrevive, mediante toda una serie de ardides, el personaje de Von Grimmelshausen.<\/p>\n<p>Un cat\u00e1logo que nada tiene que envidiar al de las novelas que, dicen, inspiraron a Von Grimmelshausen: el \u201cLazarillo de Tormes\u201d o, ya que estamos en el a\u00f1o en el que se conmemora la muerte de Miguel de Cervantes, \u201cRinconete y Cortadillo\u201d.<\/p>\n<p>Por razones as\u00ed comprender\u00e1n que es un verdadero desprop\u00f3sito ligar toda esa serie de desventuras con \u201calgo\u201d que un determinado pa\u00eds lleva, como se suele decir \u00faltimamente, en \u201csu ADN hist\u00f3rico\u201d. Desprop\u00f3sito que, sin embargo, se comete a menudo, por ejemplo en series de televisi\u00f3n como \u201cBuscando el Norte\u201d pero tambi\u00e9n en libros supuestamente serios, en debates de televisi\u00f3n tambi\u00e9n supuestamente muy serios y con tertulianos y tertulianas tambi\u00e9n muy serios y serias&#8230;<\/p>\n<p>As\u00ed es, decir que los espa\u00f1oles son p\u00edcaros por tradici\u00f3n es un burdo error de percepci\u00f3n hist\u00f3rica, es ignorar que la Picaresca no era m\u00e1s que un reflejo sat\u00edrico en la Literatura barroca de la miseria propia de la Europa preindustrial, arrasada por guerras, por epidemias, por un hambre generalizada, por falta de medios, por el injusto y desproporcionado reparto de la riqueza que exist\u00eda en aquel entonces y que fabricaba p\u00edcaros pr\u00e1cticamente id\u00e9nticos en todas partes.<\/p>\n<p>En la opulenta Sevilla que recib\u00eda toneladas de oro y plata de Am\u00e9rica y trigo procedente de un Levante pacificado a base de jen\u00edzaros por el imperio turco, o en los alrededores de, por ejemplo, Frankfurt, arrasados por el paso de numerosos ej\u00e9rcitos, a\u00f1o tras a\u00f1o, combatiendo por la verdadera fe -la de cada cual de los que levantaban dichos ej\u00e9rcitos, por supuesto- y arrasando como una plaga de langosta b\u00edblica todo lo que quedaba al alcance.<\/p>\n<p>Se trata de unas circunstancias hist\u00f3ricas comunes, desgraciadamente comunes, a esa Europa preindustrial. Tanto que, en fecha tan avanzada como la primera mitad del siglo XVIII, los p\u00edcaros segu\u00edan llenando p\u00e1ginas de libros o libretos de operas donde menos los esper\u00e1bamos, por culpa de esos t\u00f3picos que deforman nuestra percepci\u00f3n de la realidad hist\u00f3rica y, de rechazo, la del presente.<\/p>\n<p>As\u00ed es, el p\u00edcaro, el muerto de hambre que con astucias y enga\u00f1os trata de abrirse paso, existe en esas fechas no s\u00f3lo en Espa\u00f1a sino en la que se supone es ya la naci\u00f3n m\u00e1s prospera del Planeta: Gran Breta\u00f1a, donde Henry Fielding -otro admirador de Cervantes, por cierto- conocer\u00e1 el \u00e9xito con su \u201cTom Jones\u201d, que relata la vida de un incorregible p\u00edcaro al que las cosas le van tan mal y tan bien como al alem\u00e1n Simplicissimus o al Lazarillo espa\u00f1ol&#8230;<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/03\/PORTADA-CARLOS.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1076\" title=\"Detalle de la imagen anterior\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/03\/PORTADA-CARLOS.jpg\" alt=\"\" width=\"277\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/03\/PORTADA-CARLOS.jpg 587w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/03\/PORTADA-CARLOS-277x300.jpg 277w\" sizes=\"(max-width: 277px) 100vw, 277px\" \/><\/a>Teniendo en cuenta todo esto, que se sabe con s\u00f3lo haber le\u00eddo un poco -o incluso con haber ido al cine a ver la versi\u00f3n cinematogr\u00e1fica de libros como esos-, resulta pasmoso -\u00bfo incluso sospechoso?- el modo en el que se insiste en que lo que pasa en Espa\u00f1a hoy d\u00eda es fruto, por ejemplo, de que hace siglos alguien escribi\u00f3 una obra titulada \u201cLazarillo de Tormes\u201d que, supuestamente, reflejar\u00eda un car\u00e1cter nacional que no se ha alterado desde entonces hasta hoy d\u00eda.<\/p>\n<p>Si esa l\u00f3gica fuera cierta, \u00bfno deber\u00edamos interpretar que todo lo que hacen hoy mal los alemanes o los brit\u00e1nicos es culpa de que en su d\u00eda se escribieron all\u00ed novelas picarescas como \u201cSimplicius Simplicissimus\u201d o \u201cTom Jones\u201d?.<\/p>\n<p>Es algo que, desde luego, visto desde la altura de la Historia, da bastante en qu\u00e9 pensar. Con ello les dejo. Tengan muy felices, y provechosas, reflexiones al respecto.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Hac\u00eda ya tiempo que quer\u00eda hablar de este tema. La famosa \u201cPicaresca\u201d. Un sustantivo que, generalmente, por norma, va seguido, en Espa\u00f1a, del adjetivo \u201cespa\u00f1ola\u201d. 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