{"id":1123,"date":"2016-05-16T11:35:46","date_gmt":"2016-05-16T09:35:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1123"},"modified":"2016-05-16T11:35:46","modified_gmt":"2016-05-16T09:35:46","slug":"espias-en-la-bella-easo-la-historia-y-la-ultima-mision-de-mata-hari-en-san-sebastian-1916-2016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2016\/05\/16\/espias-en-la-bella-easo-la-historia-y-la-ultima-mision-de-mata-hari-en-san-sebastian-1916-2016\/","title":{"rendered":"Esp\u00edas en la Bella Easo. La Historia y la \u00faltima misi\u00f3n de Mata-Hari en San Sebasti\u00e1n (1916-2016)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/05\/Bernstorff-y-Bolo-20-octubre-1917.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1130\" title=\"Imagen de dos complicados en asuntos de espionaje: Bernstorff y Bolo Pach\u00e1. Publicada en la revista  \"J\u00b4ai vu...\" de 20 de octubre de 1917. Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/05\/Bernstorff-y-Bolo-20-octubre-1917.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"250\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/05\/Bernstorff-y-Bolo-20-octubre-1917.jpg 574w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/05\/Bernstorff-y-Bolo-20-octubre-1917-300x251.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Hoy voy a intentar conjugar en este nuevo correo de la Historia mis deberes para con el p\u00fablico que lo sigue y para con la Asociaci\u00f3n que lo respalda (la de historiadores guipuzcoanos Miguel de Aranburu. Como ya sabr\u00e1n, si se han fijado en la informaci\u00f3n que aparece en la pantalla a mano derecha,).<\/p>\n<p>As\u00ed pues voy a hablar de una figura hist\u00f3rica seguramente fascinante para la mayor parte del p\u00fablico que lee Historia: Mata-Hari, nombre art\u00edstico de una bailarina ex\u00f3tica de la \u201cBelle \u00e9poque\u201d que, como veremos, acab\u00f3 su vida tr\u00e1gicamente.<\/p>\n<p>Voy a hablar de ella no s\u00f3lo porque sea fascinante para un gran p\u00fablico sino porque es, en cierto modo, el eje de uno de los grandes proyectos de la Asociaci\u00f3n de historiadores guipuzcoanos para este a\u00f1o: un ciclo de cinco conferencias que, financiadas por la Sociedad Municipal de Fomento de San Sebasti\u00e1n, empiezan este mi\u00e9rcoles d\u00eda 19, a las siete de la tarde, en el sal\u00f3n Zubia del Hotel Mar\u00eda Cristina de esa ciudad. Uno de los lujosos escenarios de la vida de Mata-Hari, por cierto.<\/p>\n<p>El objetivo de esas cinco conferencias es tratar de divulgar para un p\u00fablico diverso (tanto especializado como no especializado), entre otras cuestiones, qu\u00e9 hac\u00eda en un lugar, en principio tan fuera de lugar como San Sebasti\u00e1n, nada menos que una esp\u00eda tan c\u00e9lebre, tan conocida en el Mundo entero, f\u00e1cilmente identificable por muchas personas sin necesidad de pertenecer al reducido grupo de especialistas en la llamada \u201cPrimera Guerra Mundial\u201d.<\/p>\n<p>El origen remoto del proyecto tuvo como punto de partida un detalle que en la Asociaci\u00f3n nos resultaba preocupante. A saber: que esa intersecci\u00f3n entre la \u201cBella Easo\u201d (hoy capital cultural de Europa junto con Wroclaw) y la celebre esp\u00eda estuviese quedando a poco menos que el nivel de an\u00e9cdota de Historia local, sin m\u00e1s explicaciones ni curiosidad cient\u00edfica (ni de otra clase) respecto a saber qu\u00e9 hac\u00eda realmente aquella mujer fascinante en el rutilante San Sebasti\u00e1n de la \u201cBelle \u00c9poque\u201d.<\/p>\n<p>En efecto, que Mata-Hari anduviese por ese escenario privilegiado de la \u201cHigh Life\u201d de la Europa victoriana y eduardiana que agonizaba en los campos de batalla de Francia (como dec\u00eda aquel tango de Gardel, \u201cSilencio\u201d), no pod\u00eda ser una casualidad. Ten\u00eda que tener alg\u00fan significado hist\u00f3rico trascendente.<\/p>\n<p>Sin \u00e1nimo de agotar todas las posibilidades -eso se intentar\u00e1 en las cinco conferencias que empiezan este d\u00eda 19 en el escenario privilegiado del Hotel Mar\u00eda Cristina- vamos a tratar de explicar aqu\u00ed qu\u00e9 hacia realmente Mata-Hari en San Sebasti\u00e1n meses antes de que acabase ante un pelot\u00f3n de fusilamiento.<\/p>\n<p>Javier Sada, cronista de la ciudad y, por supuesto, participante en este ciclo de conferencias, ya nos explicaba en su ahora imprescindible \u201cSan Sebasti\u00e1n en la Primera Guerra Mundial\u201d que Mata-Hari fue, pese a toda su aureola novelesca posterior, poco m\u00e1s que una marioneta inocente manejada por los servicios secretos de los aliados y de los Imperios Centrales (Alemania, Austria-Hungr\u00eda&#8230;).<\/p>\n<p>En efecto, y no fue la \u00fanica convertida en esa especie de marioneta, en aquella guerra secreta, m\u00e1s sucia y penosa a\u00fan que la que se libraba en las trincheras.<\/p>\n<p>Hay que reconocer que dichos servicios secretos estaban a la \u00faltima en cuesti\u00f3n de esa igualdad de sexos que muchas mujeres, como Emmeline Pankhurst y sus heroicas sufragistas, estaban reclamando en esas mismas fechas.<\/p>\n<p>Bolo Pach\u00e1, otro esp\u00eda menos conocido por el imaginario colectivo que Mata-Hari, corri\u00f3 su misma mala suerte, siguiendo una mortal recta final muy parecida a la de la bailarina ex\u00f3tica.<\/p>\n<p>As\u00ed es, al igual que Mata-Hari, Bolo Pach\u00e1 aterriz\u00f3 por el lujoso San Sebasti\u00e1n de la \u201cBelle \u00c9poque\u201d y se dej\u00f3 ver por sus casinos, por sus salones y paseos elegantes, frecuent\u00f3 a la buena sociedad, vio y se dejo ver e incluso se reuni\u00f3 con el conde de Romanones que, como el resto del Gobierno espa\u00f1ol, veraneaba, a todo tren, en San Sebasti\u00e1n.<\/p>\n<p>El art\u00edculo del peri\u00f3dico \u201cEl Sol\u201d de 6 de febrero de 1918 cuenta muchas cosas, pero no exactamente de qu\u00e9 hablaron el esp\u00eda, Bolo Pach\u00e1, y el conde de Romanones, en aquel entonces jefe del Gobierno de Espa\u00f1a&#8230;<\/p>\n<p>Lo \u00fanico que quedaba claro es que el esp\u00eda y el primer ministro espa\u00f1ol hab\u00edan hablado, al parecer bastante amigablemente, despu\u00e9s de que Paul Bolo (el verdadero nombre de Bolo Pach\u00e1 que, en realidad, era tan franc\u00e9s como el queso Brie) conociera al segundo de Romanones en un viaje que \u00e9ste hizo a otra de las capitales del lujo de la \u201cBelle \u00c9poque\u201d -Biarritz- cuando era gobernador civil de Guip\u00fazcoa, en oto\u00f1o de 1916. La fecha en que se verific\u00f3 el encuentro entre el esp\u00eda y el primer ministro que, al parecer, hab\u00eda prolongado un tanto el veraneo en San Sebasti\u00e1n&#8230;<\/p>\n<p>\u201cEl Sol\u201d dec\u00eda poco m\u00e1s. Tan s\u00f3lo que los abogados que defend\u00edan a Paul Bolo (alias Bolo Pach\u00e1) ped\u00edan que el conde de Romanones testificase en su favor despu\u00e9s de que las autoridades francesas detuvieran a Bolo en 29 de septiembre de 1917 por espiar a favor de Alemania. Justo unos meses despu\u00e9s de que Mata-Hari, reci\u00e9n llegada de San Sebasti\u00e1n, corriera la misma suerte, por las mismas razones&#8230;<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed s\u00f3lo nos queda especular, debatir, conferenciar. Javier Sada piensa, no sin raz\u00f3n, que Mata-Hari era en realidad una v\u00edctima propiciatoria, un chivo expiatorio para calmar la sed de venganza de una sociedad francesa frustrada por una guerra larga y sangrienta en la que la esperada victoria no terminaba de llegar nunca. Justo lo contrario que las cartas y telegramas que avisaban de un hijo, un sobrino, un marido&#8230; muerto en el Somme o en otro frente&#8230;<\/p>\n<p>Resulta dif\u00edcil calibrar qu\u00e9 cantidad y calidad de informaci\u00f3n hab\u00edan sacado de sus intrigas donostiarras Mata-Hari y Bolo Pach\u00e1. Muy probablemente era mucho menos que la que sacaron esp\u00edas menos rutilantes, menos conocidos pero m\u00e1s eficaces que aquellos dos aventureros que fueron dando tumbos por la vida f\u00e1cil y lujosa de la \u201cBelle \u00c9poque\u201d, antes de acabar frente a un pelot\u00f3n de fusilamiento.<\/p>\n<p>Estos otros, los verdaderos agentes secretos, como denunciaba la ruidosa prensa francesa surgida al calor de la \u201cGran Guerra\u201d, probablemente s\u00ed hicieron llegar informaci\u00f3n de calidad sobre el grado de desarrollo econ\u00f3mico y tecnol\u00f3gico de la Espa\u00f1a neutral -por suerte para ella, pero tambi\u00e9n para todos los contendientes- de aquellas fechas.<\/p>\n<p>Algo bien visible en el lujoso escaparate que era la San Sebasti\u00e1n de 1914 a 1918, cabeza de una industria que sacaba por v\u00eda f\u00e9rrea y portuaria, desde Molinao, desde Pasajes, desde Ir\u00fan&#8230;, toneladas de suministros, armas y municiones esenciales para las potencias contendientes.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/05\/Mata-Hari-J\u00b4ai-Vu...-1-mayo-1918.jpg\"><img class=\"alignleft  wp-image-1133\" title=\"Mata-Hari. Imagen publicada en la revista \"J\u00b4ai Vu...\" de 1 de de mayo de 1918. Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/05\/Mata-Hari-J\u00b4ai-Vu...-1-mayo-1918-221x300.jpg\" alt=\"\" \/><\/a>Un delicado asunto que, hasta la llegada de Estados Unidos a la guerra en 1917, dependiendo de qu\u00e9 lado cayese en el conflicto la corte que veraneaba en San Sebasti\u00e1n, pod\u00eda romper la relaci\u00f3n de fuerzas en aquella \u201cGran Guerra\u201d. Justo lo que proclamaba a los cuatro vientos el n\u00famero de 8 de septiembre de 1917 de la revista \u201cJ\u00b4Ai vu&#8230;\u201d, indicando las causas, a su juicio verdaderas, de la huelga general de ese a\u00f1o en Espa\u00f1a. Inducida por agentes de los Imperios Centrales, dec\u00eda esta publicaci\u00f3n, para paralizar la industria que tanto y tan bien abastec\u00eda a los ej\u00e9rcitos aliados&#8230;<\/p>\n<p>Ese parece haber sido el trasfondo real de todas aquellas evoluciones tan melodram\u00e1ticas de Mata-Hari o Bolo Pach\u00e1 en una ciudad, San Sebasti\u00e1n, que, desde sus remotos or\u00edgenes medievales, se hab\u00eda convertido en un polo de desarrollo econ\u00f3mico y tecnol\u00f3gico que, a la altura de 1916, evidentemente interesaba mucho a aquellos que necesitaban tanto arduas maniobras diplom\u00e1ticas para que el n\u00famero de contendientes no se desequilibrase, como alimentos, equipos sanitarios, armas y munici\u00f3n para seguir disput\u00e1ndose la supremac\u00eda sobre Europa y el Mundo&#8230;<\/p>\n<p>Algo de lo que hablaremos, largo y tendido, las cinco semanas siguientes en el lugar y las fechas que antes les indicaba. All\u00ed esperaremos a todos los que quieran saber m\u00e1s sobre qu\u00e9 hac\u00eda Mata-Hari en San Sebasti\u00e1n ahora hace cien a\u00f1os y qu\u00e9 peso real tuvo en la Historia ese hecho s\u00f3lo aparentemente anecd\u00f3tico.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Hoy voy a intentar conjugar en este nuevo correo de la Historia mis deberes para con el p\u00fablico que lo sigue y para con la Asociaci\u00f3n que lo respalda (la de historiadores guipuzcoanos Miguel de Aranburu. 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