{"id":1148,"date":"2016-06-20T11:32:16","date_gmt":"2016-06-20T09:32:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1148"},"modified":"2016-06-20T11:32:16","modified_gmt":"2016-06-20T09:32:16","slug":"el-asesinato-de-jo-cox-algo-de-historia-sobre-la-violencia-politica-en-inglaterra-1616-2016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2016\/06\/20\/el-asesinato-de-jo-cox-algo-de-historia-sobre-la-violencia-politica-en-inglaterra-1616-2016\/","title":{"rendered":"El asesinato de Jo Cox. Algo de Historia sobre la violencia pol\u00edtica en Inglaterra (1616-2016)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/06\/800px-William_Hogarth_029.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1149\" title=\"Cuarta escena de \"The Humours of an Election\" de William Hogarth (1755). Licencia Ceative Commons\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/06\/800px-William_Hogarth_029.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"232\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/06\/800px-William_Hogarth_029.jpg 800w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/06\/800px-William_Hogarth_029-300x233.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/06\/800px-William_Hogarth_029-768x596.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Supongo que una pregunta razonable tras leer el t\u00edtulo de este nuevo correo de la Historia, podr\u00eda ser qu\u00e9 tiene que ver la Historia con el asesinato de la joven diputada laborista inglesa Jo Cox el 16 de junio de 2016.<\/p>\n<p>La pregunta a una hipot\u00e9tica respuesta como esa podr\u00eda ser una consigna del movimiento contestatario de los a\u00f1os setenta, que ven\u00eda a decir que todo era Pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Con la Historia pasa algo parecido, todo hecho del Presente tiene una ra\u00edz en el Pasado, es decir, en la Historia, y conocer esa ra\u00edz, obviamente, nos permite comprender mejor lo que ocurre hoy d\u00eda ante nuestros demasiadas, veces at\u00f3nitos ojos.<\/p>\n<p>Eso, desgraciadamente, es lo que se puede decir sobre el asesinato de esa prometedora diputada laborista inglesa que\u00a0 ha sido muerta de un modo triste y vil por un hombre trastornado y fanatizado pol\u00edticamente.<\/p>\n<p>En efecto, la muerte de Jo Cox es todo un indicio, un detalle de c\u00f3mo se est\u00e1 degradando la vida pol\u00edtica en Inglaterra y el resto de Europa en el largo tiempo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Empecemos por una visita a la Inglaterra y la Europa de comienzos del siglo XVII. Lawrence Stone, un eminente historiador brit\u00e1nico, ya advert\u00eda, en su obra sobre la crisis de la aristocracia inglesa entre 1588 y 1641, lo hist\u00f3ricamente falso que resultaba el t\u00f3pico, alimentado desde Gran Breta\u00f1a en la segunda mitad del siglo XIX, de que los brit\u00e1nicos -en general y sus clases altas en particular- eran tipos altamente civilizados, flem\u00e1ticos, que arreglaban sus diferencias pac\u00edficamente, incluso con algo de humor sarc\u00e1stico.<\/p>\n<p>Por el contrario a comienzos del siglo XVII, nos dice Stone, lo normal entre la nobleza inglesa era que los altos lores y de ah\u00ed para abajo -cada cual seg\u00fan sus posibilidades- fueran acompa\u00f1ados de un s\u00e9quito de sirvientes que, por lo general, eran reclutados entre gentes para las que el oficio de las armas y la violencia eran lo m\u00e1s com\u00fan del mundo.<\/p>\n<p>Stone da cuenta de algunos episodios en los que los s\u00e9quitos de miembros de la nobleza se enfrentan a pistoletazos y estocadas en las calles inglesas por cuestiones que hoy nos pueden parecer nimias, pero que entonces ten\u00edan mucho, demasiado, significado. Como ocurr\u00eda con la precedencia en honores. Por ejemplo a la hora de ceder el paso en una calle concurrida.<\/p>\n<p>Stone nos cuenta tambi\u00e9n que los nobles que capitaneaban, y pagaban, esos s\u00e9quitos de sirvientes armados y con -digamos- talento para la violencia, no sol\u00edan ser los \u00faltimos en entrar en las batallas campales de bolsillo organizadas en el momento y lugar m\u00e1s insospechado. De hecho, sol\u00edan ser, como era hasta cierto punto l\u00f3gico, los primeros, pues quienes formaban sus s\u00e9quitos s\u00f3lo hac\u00edan uso de las armas cuando lo ordenaban esos caballeros, que eran quienes les pagaban y otorgaban signos de distinci\u00f3n social. Como, por ejemplo, vestir la librea con el escudo de esos nobles amos. Todo un salvoconducto que abr\u00eda puertas y ganaba respeto a quienes portaban tales emblemas.<\/p>\n<p>Lo cierto es que esa violencia de sesgo pol\u00edtico en Inglaterra, como en el resto de Europa, fue quedando obsoleta, desautorizada, s\u00f3lo a trav\u00e9s de un proceso lento y con muchos altibajos. Entre 1642 y 1745 Inglaterra sufre, primero con intensidad y luego a espasmos, un largo ciclo de guerras civiles que acaban en Escocia con una considerable matanza en el p\u00e1ramo de Drumossie. A lo largo del siglo XVIII peleas callejeras como las que describe Lawrence Stone en su obra, son cada vez peor vistas en Inglaterra, pero en la d\u00e9cada de los cincuenta de ese Siglo de las Luces hab\u00eda materia en las calles inglesas para que William Hogarth compusiera grabados y pinturas como las de la serie titulada \u201cThe Humours of an Election\u201d, en cuya cuarta entrega se ve a un atribulado candidato a miembro del Parlamento metido en una ri\u00f1a callejera donde tipos de baja ralea atacan con palos y otros instrumentos contundentes a sus seguidores, que responden con los mismos medios.<\/p>\n<p>Eso por no hablar de la larga lista de guerras en las que Inglaterra se ve envuelta, junto con otros pa\u00edses europeos, en ese siglo de la Ilustraci\u00f3n: de 1701 a 1714 en\u00a0 la llamada de Sucesi\u00f3n espa\u00f1ola, en 1719 en la de la Cu\u00e1druple Alianza, en 1739 primero contra Espa\u00f1a en la llamada Guerra del Asiento o de la Oreja de Jenkins y, sin soluci\u00f3n de continuidad, desde 1740 hasta 1748, en la llamada Guerra de Sucesi\u00f3n austriaca. A \u00e9sta le seguir\u00e1 la llamada Guerra de los Siete A\u00f1os, entre 1757 y 1763, aunque en realidad ya hab\u00eda empezado, en Am\u00e9rica, en 1754. El siglo finalizar\u00e1 para Gran Breta\u00f1a y sus oponentes con otra larga guerra, la de Independencia de Estados Unidos, entre 1776 y 1782. Diez a\u00f1os despu\u00e9s, en 1792, empezar\u00e1 un largo combate contra la Francia revolucionaria y napole\u00f3nica que s\u00f3lo acabar\u00e1 en 1815, hace ahora 201 a\u00f1os, en la Batalla de Waterloo.<\/p>\n<p>Desde ese punto se inicia un per\u00edodo de relativa calma en el que Gran Breta\u00f1a se va pacificando sin choques internos demasiado violentos y eludiendo grandes guerras en Europa -como la primera carlista en Espa\u00f1a (1833-1839) a la que s\u00f3lo env\u00eda 10.000 hombres, supuestamente voluntarios, al servicio de Isabel II- o la franco-prusiana de 1870.<\/p>\n<p>Eso no significar\u00e1 que no haya matanzas importantes en Gran Breta\u00f1a, como la que tiene lugar en 1819 en el prado de Saint Peter, en Manchester, donde las autoridades reprimir\u00e1n con una brutal carga de Caballer\u00eda una manifestaci\u00f3n pac\u00edfica que ped\u00eda la ampliaci\u00f3n del derecho a votar. Lo que acabar\u00e1 haciendo que el campo de Saint Peter fuera ir\u00f3nicamente rebautizado como \u201cPeterloo\u201d, por la oposici\u00f3n a la ampliaci\u00f3n de ese derecho a voto por parte de los conservadores brit\u00e1nicos, que tendr\u00e1n a la cabeza en esa lucha a Lord Wellington, el vencedor de Waterloo cuatro a\u00f1os antes&#8230;<\/p>\n<p>Incidentes de violencia pol\u00edtica como esos ir\u00e1n decreciendo en Inglaterra y Europa a lo largo de ese siglo XIX, o siendo desviados hacia las afueras del sistema, hacia las colonias.<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, y dejando aparte las guerras coloniales, o la represi\u00f3n despiadada con violencia de baja y alta intensidad en la India o en Irlanda, en v\u00edsperas de la Segunda Guerra Mundial, en 1935, 1936&#8230;, la lucha obrera en las calles de Londres pod\u00eda acabar en escaramuzas de bastante consideraci\u00f3n entre izquierdistas, fuerzas de Polic\u00eda supuestamente neutrales y el d\u00e9bil pero persistente movimiento fascista brit\u00e1nico de los Camisas Negras de <em>sir <\/em>Oswald Mosley. Basta con haber le\u00eddo alguna reciente novela bestseller, como \u201cEl invierno del Mundo\u201d de Ken Follett, para tener una imagen -literaria pero bastante exacta- de lo reciente que ha sido la extinci\u00f3n o minimizaci\u00f3n de la violencia pol\u00edtica en las calles brit\u00e1nicas.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/06\/Detalle-William_Hogarth_029.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1150\" title=\"Detalle de la imagen anterior\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/06\/Detalle-William_Hogarth_029.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/06\/Detalle-William_Hogarth_029.jpg 514w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/06\/Detalle-William_Hogarth_029-290x300.jpg 290w\" sizes=\"(max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><\/a>Eso es lo que hace tan estremecedor, tan inquietante, el asesinato de la diputada Jo Cox. Independientemente de la diferente proporci\u00f3n de locura y Fascismo que haya podido impulsar a su agresor, es evidente que hay un clima social en la, todav\u00eda, rica y civilizada Europa donde un largo per\u00edodo de consenso social, iniciado por un acuerdo expl\u00edcito entre todas las fuerzas pol\u00edticas democr\u00e1ticas -de Izquierdas o de Derechas- tras la derrota del Nazismo en 1945, ha sido roto, paulatinamente degradado, desde el comienzo de la d\u00e9cada de los 80 del siglo pasado, por eso llamado \u201cNeoconservadurismo\u201d, que ha socavado las bases econ\u00f3micas de ese contrato social y con ello est\u00e1 induciendo, lo sepa o no, un clima social que cada vez recuerda m\u00e1s a la Europa de la l\u00fagubre d\u00e9cada de los a\u00f1os 30.<\/p>\n<p>Esa en la que un desequilibrado -Adolf Hitler, por ejemplo- con ideas fuertes sobre ideas elementales como \u201cRaza\u201d, \u201cNaci\u00f3n\u201d, etc&#8230;, y con un discurso populista, pod\u00eda prosperar y medrar, incluso eliminando a sus oponentes por medio de la violencia.<\/p>\n<p>A peque\u00f1a escala ese es el aviso que plantea el triste asesinato de Jo Cox, diputada laborista brit\u00e1nica que cay\u00f3 abatida al grito de \u201cGran Breta\u00f1a primero\u201d, lema de la ultraderecha rampante en esa, desde 1945 y hasta ahora, ejemplar naci\u00f3n democr\u00e1tica que, tras un largo devenir, ha sido Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Supongo que una pregunta razonable tras leer el t\u00edtulo de este nuevo correo de la Historia, podr\u00eda ser qu\u00e9 tiene que ver la Historia con el asesinato de la joven diputada laborista inglesa Jo Cox el 16 de junio de 2016. La pregunta a una hipot\u00e9tica respuesta como esa podr\u00eda ser [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[81,612,1051,1272,1396,1477,1511,1751,1817],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1148"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1148"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1148\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1148"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1148"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1148"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}