{"id":1168,"date":"2016-07-25T11:29:11","date_gmt":"2016-07-25T09:29:11","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1168"},"modified":"2016-07-25T11:29:11","modified_gmt":"2016-07-25T09:29:11","slug":"lecciones-de-historia-al-servicio-de-la-politica-espana-entre-el-80-aniversario-del-proemio-de-la-segunda-guerra-mundial-y-la-visita-del-presidente-obama-1936-2016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2016\/07\/25\/lecciones-de-historia-al-servicio-de-la-politica-espana-entre-el-80-aniversario-del-proemio-de-la-segunda-guerra-mundial-y-la-visita-del-presidente-obama-1936-2016\/","title":{"rendered":"Lecciones de Historia al servicio de la Pol\u00edtica. Espa\u00f1a entre el 80 aniversario del proemio de la Segunda Guerra Mundial y la visita del presidente Obama (1936-2016)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/07\/El-arenque-de-Bismarck-El-viejo-Topo-2016.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1169\" title=\"Portada de \"El arenque de Bismarck\". El viejo Topo, 2016\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/07\/El-arenque-de-Bismarck-El-viejo-Topo-2016.jpg\" alt=\"\" width=\"255\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/07\/El-arenque-de-Bismarck-El-viejo-Topo-2016.jpg 1125w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/07\/El-arenque-de-Bismarck-El-viejo-Topo-2016-256x300.jpg 256w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/07\/El-arenque-de-Bismarck-El-viejo-Topo-2016-768x900.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/07\/El-arenque-de-Bismarck-El-viejo-Topo-2016-873x1024.jpg 873w\" sizes=\"(max-width: 255px) 100vw, 255px\" \/><\/a>Hace una semana, como ya comentamos en el correo de la Historia de hace siete d\u00edas, se cumpl\u00edan exactamente 80 a\u00f1os del comienzo de Guerra Civil espa\u00f1ola. Esa que los especialistas consideran como el ensayo general de la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>Hace quince d\u00edas se produjo otro hecho relevante: la interesante visita que el presidente de los Estados Unidos hizo a Espa\u00f1a en el tiempo r\u00e9cord de 21 horas y a pesar de los graves disturbios que estaba viviendo su pa\u00eds.<\/p>\n<p>Las dos circunstancias, y un par de libros que he sondeado recientemente,\u00a0 \u201cEl arenque de Bismarck\u201d, firmado por un eurodiputado izquierdista, Jean Luc-M\u00e9lenchon, y \u201cMisi\u00f3n de guerra en Espa\u00f1a\u201d de Carlton Hayes, me han sugerido el tema para este nuevo correo de la Historia.<\/p>\n<p>De hecho, tambi\u00e9n me lo ha sugerido la dif\u00edcil situaci\u00f3n pol\u00edtica por la que pasa ese pa\u00eds, Espa\u00f1a, que, por suerte o por desgracia, es qui\u00e9n me expide eso tan importante hoy d\u00eda como un pasaporte.<\/p>\n<p>Hechos como el aniversario de la Guerra Civil y la visita del presidente Obama, vistos a la luz de esos libros y a la luz de las arenas movedizas pol\u00edticas en las que nos movemos, son un tema demasiado sugerente como para dejarlo pasar de largo.<\/p>\n<p>Realmente esos dos libros -\u201cMisi\u00f3n de guerra en Espa\u00f1a\u201d y \u201cEl arenque de Bismarck\u201d- pueden resultar verdaderamente esclarecedores -es m\u00e1s, imprescindibles- para quienquiera que acabe gobernando Espa\u00f1a, tras estas segundas elecciones o, qui\u00e9n sabe, tras unas terceras.<\/p>\n<p>Los dos, cada uno en su estilo, pueden ayudar al futuro presidente -o presidenta, todo podr\u00eda ser- que tomase asiento en La Moncloa, a informarse sobre cuestiones fundamentales para el estado llamado \u201cEspa\u00f1a\u201d.<\/p>\n<p>Por ejemplo, las coordenadas internacionales en las que realmente est\u00e1 situado dicho estado de la Uni\u00f3n Europea desde el final de la Guerra Civil y c\u00f3mo se deber\u00edan mover las cosas, en Pol\u00edtica, para que esas coordenadas produjeran el m\u00e1ximo beneficio a la ciudadan\u00eda que esos futuros aspirantes al puesto de presidente espa\u00f1ol van a gobernar.<\/p>\n<p>\u201cMisi\u00f3n de guerra en Espa\u00f1a\u201d del diplom\u00e1tico Carlton Hayes hace un retrato magn\u00edfico de qu\u00e9 es Espa\u00f1a en 1940, cuando ya ha acabado la Guerra Civil, con el triunfo del bando apoyado por Adolf Hitler, y ha comenzado una segunda guerra mundial en la que Estados Unidos acabar\u00eda implic\u00e1ndose.<\/p>\n<p>Hayes, enviado por Rossevelt a Espa\u00f1a a tratar de arreglar lo que ya empezaba a revelarse como un grave error de la Pol\u00edtica exterior estadounidense -es decir, permitir que Espa\u00f1a se convirtiera en algo que se parec\u00eda mucho a una cabeza de puente hitleriana- dec\u00eda que el apoyo de Espa\u00f1a era fundamental para Estados Unidos. Dec\u00eda tambi\u00e9n el diplom\u00e1tico estadounidense que Espa\u00f1a era una potencia media que pesaba en toda la estructura europea pero que, sin embargo, ya no daba muestras -a diferencia de Alemania- de querer establecer un dominio hegem\u00f3nico sobre Europa. Su posici\u00f3n geoestrat\u00e9gica, dominando el Mediterr\u00e1neo y el corredor hacia Oriente Pr\u00f3ximo y Medio, era tambi\u00e9n capital para Estados Unidos&#8230;<\/p>\n<p>En resumen, Hayes, alentado por Roosevelt, que para eso lo hab\u00eda mandado a Madrid, propon\u00eda en 1940 establecer s\u00f3lidos lazos con Espa\u00f1a, aun a pesar de sus m\u00e1s que obvias veleidades nazifascistas. Unas de las que el sufrido diplom\u00e1tico estadounidense hizo grandes esfuerzos por distanciar a Espa\u00f1a, tratando de ayudarla a mantenerse en una neutralidad que, a la larga, resultar\u00eda beneficiosa para la propia Espa\u00f1a -con o sin Franco- y para, por supuesto, Estados Unidos, que no quer\u00eda ninguna clase de problemas en un pa\u00eds que resultaba imprescindible para lo pol\u00edtica mundial que esa potencia americana estaba a punto de iniciar en 1942.<\/p>\n<p>As\u00ed, Hayes dej\u00f3 escritas, desde 1940, las claves del gui\u00f3n de las relaciones entre Espa\u00f1a y Estados Unidos que han mediatizado nuestra pol\u00edtica desde esa fecha hasta antes de ayer con la visita del presidente Obama. Algo que ha dejado bien claro (o deber\u00eda haber dejado bien claro) el peso que Espa\u00f1a, realmente, representa en las actuales relaciones internacionales. O al menos en las dirigidas desde un pa\u00eds que, si logra bordear el peligro de guerra civil racial que parece estar a punto de estallar por aquellas latitudes, representa una de las mayores potencias planetarias en este momento.<\/p>\n<p>Es algo que convendr\u00eda tener presente a quien se disponga a gobernar un pa\u00eds, Espa\u00f1a, que, dejando aparte absurdos complejos de inferioridad colectiva, es, en definitiva, una pieza clave en el entramado pol\u00edtico internacional. Como lo dej\u00f3 bien claro, en su d\u00eda, el an\u00e1lisis de Carlton Hayes y lo habr\u00eda subrayado la reciente visita del presidente Obama.<\/p>\n<p>El otro libro recomendable para que futuros inquilinos de La Moncloa conozcan mejor el peso y el valor del pa\u00eds que van a representar, al menos, durante cuatro a\u00f1os, es, como ya he dicho, \u201cEl arenque de Bismarck\u201d.<\/p>\n<p>Al menos uno de esos futuros, o futuribles, inquilinos de La Moncloa lleva ventaja con \u00e9l. En efecto, el diputado Pablo Iglesias Turri\u00f3n ha redactado el pr\u00f3logo de la edici\u00f3n espa\u00f1ola de esa obra.<\/p>\n<p>El resto de candidatos al puesto har\u00edan bien en leer esta obra, que es amena y, desde luego, reveladora del talante que se deber\u00eda llevar desde Espa\u00f1a a las mesas de negociaci\u00f3n europeas.<\/p>\n<p>El autor de \u201cEl arenque de Bismarck\u201d, el diputado M\u00e9lenchon, que en ning\u00fan momento oculta que su libro es un panfleto, un arma de combate pol\u00edtica contra las actuales directrices impuestas por la Alemania de la canciller Merkel, nos revela cosas verdaderamente curiosas sobre los trucos de prestidigitaci\u00f3n pol\u00edtica utilizados por la lideresa alemana para mantener acallados a los dem\u00e1s l\u00edderes europeos. Por ejemplo, su manipulaci\u00f3n de s\u00edmbolos hist\u00f3ricos que, como nos dice el diputado M\u00e9lenchon en las p\u00e1ginas 17 y 18 de la edici\u00f3n espa\u00f1ola de su libro, causan indignaci\u00f3n viniendo como vienen de un pa\u00eds, Alemania, que tiene a sus espaldas un genocidio que deber\u00eda haberlo reducido a un muy humilde silencio durante muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Seg\u00fan esa descripci\u00f3n, la canciller Merkel habr\u00eda desafiado al actual presidente franc\u00e9s utilizando como s\u00edmbolos de ese desaf\u00edo al canciller Bismarck y su invasi\u00f3n de Francia en 1870 y, no contenta con esto, al mism\u00edsimo Hitler y sus m\u00e1s que discutibles haza\u00f1as b\u00e9licas en la Francia ocupada de 1944&#8230;<\/p>\n<p>Obviamente, por las razones aducidas por el diputado M\u00e9lenchon, eso no tendr\u00eda que ser tolerado por el representante de un pa\u00eds hoy democr\u00e1tico -como ser\u00eda el caso de Espa\u00f1a- que deber\u00eda sacar los colores a quien tal osad\u00eda tuviera y ponerle pie en pared -como se suele decir- cuando hablase de ciertas pol\u00edticas econ\u00f3micas cortadas a su gusto&#8230; pero no al de los intereses de ese otro pa\u00eds que, igualmente, deber\u00eda sacar a relucir que Alemania no est\u00e1 precisamente para muchos juegos malabares con la Historia o, incluso, con esa Econom\u00eda de la que tanto fanfarronea.<\/p>\n<p>En efecto, el libro de M\u00e9lenchon es tambi\u00e9n un gran remedio para los temores que parecen apoderarse de los gobernantes de otros estados europeos cuando aducen que nada se puede hacer frente a una econom\u00eda, la alemana, que es \u201cla locomotora de Europa\u201d. Una a la que no se podr\u00eda desafiar sin derrumbar todo el entramado europeo arduamente construido desde 1945&#8230;<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/07\/Portada-Carlton-Hayes-EPESA-1946.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1170\" title=\"Portada de \"Misi\u00f3n de guerra en Espa\u00f1a\". EPESA,1946. Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/07\/Portada-Carlton-Hayes-EPESA-1946.jpg\" alt=\"\" width=\"196\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/07\/Portada-Carlton-Hayes-EPESA-1946.jpg 979w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/07\/Portada-Carlton-Hayes-EPESA-1946-196x300.jpg 196w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/07\/Portada-Carlton-Hayes-EPESA-1946-768x1174.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/07\/Portada-Carlton-Hayes-EPESA-1946-670x1024.jpg 670w\" sizes=\"(max-width: 196px) 100vw, 196px\" \/><\/a>En la p\u00e1gina 65 de su libro, por ejemplo, el diputado M\u00e9lenchon deja bien claro (a partir de fuentes alemanas, adem\u00e1s) que Alemania, en realidad, es una econom\u00eda poco competitiva, sin salida a medio plazo y con equipamientos e infraestructuras obsoletos que datan de finales del siglo XIX o, en el mejor de los casos, son venerables supervivientes de la Segunda Guerra Mundial, con, por s\u00f3lo citar un caso, carreteras y puentes que no se han modernizado a causa de la pol\u00edtica de recortes presupuestarios y as\u00ed hacen imposible para los grandes tr\u00e1ilers circular por ellos. Debiendo desviarse entre 600 y 900 kil\u00f3metros, con el coste que eso supone, para cargar y descargar en un puerto tan importante como Hamburgo&#8230;<\/p>\n<p>Obviamente alguien que vaya a ser el pr\u00f3ximo presidente, o presidenta, de Espa\u00f1a deber\u00eda tener bien claro que pa\u00edses as\u00ed no son precisamente el mejor aliado. Menos a\u00fan de un pa\u00eds como Espa\u00f1a que, desde 1940, y pese a estar en estado de semiocupaci\u00f3n por la Alemania hitleriana, resultaba, entonces y ahora, una pieza fundamental para una potencia como Estados Unidos, que, llegado el caso, podr\u00eda laminar a una Alemania que hoy, como en 1914 o en 1940, no parece saber exactamente en qu\u00e9 clase de juego se est\u00e1 metiendo y que, en esas dos fechas -eso es un hecho- acab\u00f3 con ese pa\u00eds arrasado y arruinado.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, a la vista de lo que nos dicen ambos libros, ser\u00eda muy inteligente por parte del pr\u00f3ximo presidente, o presidenta, de Espa\u00f1a considerar a Alemania m\u00e1s que como la locomotora de ning\u00fan sitio (cosa que obviamente no parece ser m\u00e1s all\u00e1 de la esfera de la propaganda fomentada desde Berl\u00edn), como otro estado m\u00e1s de la Uni\u00f3n europea al que la cuarta econom\u00eda de la zona euro (es decir: Espa\u00f1a) deber\u00eda dejarle muy claro d\u00f3nde est\u00e1n los limites de lo que puede y no puede hacer en Bruselas o al Sur de los Pirineos. Ese lugar tan importante, como ya lo se\u00f1al\u00f3 Carlton Hayes o lo remarc\u00f3 el presidente Obama, para unos Estados Unidos que, a diferencia de Alemania, hoy s\u00ed tienen un Ej\u00e9rcito poderoso y operativo&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Hace una semana, como ya comentamos en el correo de la Historia de hace siete d\u00edas, se cumpl\u00edan exactamente 80 a\u00f1os del comienzo de Guerra Civil espa\u00f1ola. Esa que los especialistas consideran como el ensayo general de la Segunda Guerra Mundial. 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