{"id":1209,"date":"2016-10-03T11:30:52","date_gmt":"2016-10-03T09:30:52","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1209"},"modified":"2016-10-03T11:30:52","modified_gmt":"2016-10-03T09:30:52","slug":"el-submarino-gris-plomo-historias-de-la-historia-de-la-gran-guerra-febrero-de-1917-en-la-costa-vasca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2016\/10\/03\/el-submarino-gris-plomo-historias-de-la-historia-de-la-gran-guerra-febrero-de-1917-en-la-costa-vasca\/","title":{"rendered":"El submarino gris plomo. Historias de la Historia de la \u201cGran Guerra\u201d (febrero de 1917 en la Costa Vasca)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/10\/Histoire-Anecdotique-de-la-Guerre-Europ\u00e9enne-submarinos-austr\u00edacos-base-de-Lagosta.jpg\"><img loading=\"lazy\" width=\"480\" height=\"640\" class=\"alignleft  wp-image-1210\" title=\"Submarinos austr\u00edacos en combate en la base de Lagosta. \"Histoire Anecdotique de la Guerre Europ\u00e9enne\" (c.1916). Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/10\/Histoire-Anecdotique-de-la-Guerre-Europ\u00e9enne-submarinos-austr\u00edacos-base-de-Lagosta.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/10\/Histoire-Anecdotique-de-la-Guerre-Europ\u00e9enne-submarinos-austr\u00edacos-base-de-Lagosta.jpg 480w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/10\/Histoire-Anecdotique-de-la-Guerre-Europ\u00e9enne-submarinos-austr\u00edacos-base-de-Lagosta-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/a>\u00c9sta de la que hoy hablaremos aqu\u00ed, aunque sea s\u00f3lo breve, resumidamente, es una fracci\u00f3n de la Historia que muchos pensar\u00e1n fue imposible.<\/p>\n<p>Principalmente porque el escenario en el que tuvo lugar est\u00e1, valga la redundancia, fuera de lugar. Al menos en un imaginario hist\u00f3rico muy limitado, como ocurre con frecuencia -y no creo que me canse de repetirlo- con el nuestro, el de m\u00e1s all\u00e1 del Sur de los Pirineos.<\/p>\n<p>El caso ocurri\u00f3 en el mes de febrero de 1917, cerca de esa famosa cordillera. Fue reflejado en varios peri\u00f3dicos de San Sebasti\u00e1n. En aquel momento una ciudad importante por, entre otras razones m\u00e1s all\u00e1 de ser un centro de veraneo de \u00e9lite, ser lo mismo que Berna o Estocolmo. Es decir: una importante capital de un pa\u00eds neutral en la guerra que llevaba ya tres a\u00f1os desgarrando Europa, desde agosto de 1914, y de la que, por supuesto, ya hemos hablado por aqu\u00ed unas cuantas veces y, espero, habr\u00e1 ocasi\u00f3n de hablar otras tantas m\u00e1s.<\/p>\n<p>Las versiones que se dieron sobre aquel incidente son de lo m\u00e1s reveladoras. Los peri\u00f3dicos german\u00f3filos como \u201cLa Constancia\u201d -ya recordar\u00e1n que habl\u00e9 de tan peculiar rotativo no ha mucho- pasaron de puntillas sobre el asunto. Los aliad\u00f3filos, o al menos anti-german\u00f3filos, explotaron el tema durante bastantes p\u00e1ginas, ofreciendo toda clase de detalles.<\/p>\n<p>Ese fue el caso de \u201cEl Liberal Guip\u00fazcoano\u201d. Su corresponsal en el lugar de los hechos, el puerto de Fuenterrab\u00eda (la actual Hondarribia), oy\u00f3 de primera mano los disparos, desde el fuerte de Guadalupe, donde estaba comiendo con el comandante de esa plaza militar, amigo personal suyo.<\/p>\n<p>Con un olfato period\u00edstico digno de Pulitzer, el corresponsal de \u201cEl Liberal Gui\u00fazcoano\u201d corri\u00f3 a informarse al puerto, ya que los disparos, de Artiller\u00eda por cierto, proced\u00edan del mar.<\/p>\n<p>All\u00ed se encontr\u00f3 con varios patrones de pesca hondarribiarras a los que conoc\u00eda personalmente. Incluso por sus apodos (Cashimiro \u201cP\u00f3thoa\u201d, por ejemplo), que le contaron, literalmente, el gran susto -en sus propias palabras- que hab\u00edan pasado.<\/p>\n<p>El \u201cgran susto\u201d en cuesti\u00f3n consisti\u00f3 en que aquellos tres barcos, que hab\u00edan ido a faenar cerca de la altura de Bayona, vieron emerger un moderno monstruo marino cerca de d\u00f3nde estaban. Se trataba de un submarino de la Marina Imperial de Guerra alemana, descrito como de color gris plomo, como aquellas aguas&#8230;<\/p>\n<p>Lo primero que pensaron aquellos marineros hondarribiarras es que los lobos marinos del k\u00e1iser iban a hacer con ellos lo mismo que, se sab\u00eda bien, hab\u00edan hecho con muchos barcos neutrales. Es decir, hundirlos para dar un aviso a navegantes (nunca mejor dicho) sobre qui\u00e9n dominaba los mares en esos momentos. Pues ese era el objetivo de la feroz guerra submarina que hab\u00eda desatado Alemania contra los aliados y, especialmente, contra Gran Breta\u00f1a, a la que quer\u00eda aislar por mar, impidiendo que llegasen a ella alimentos, suministros, piezas de repuesto, etc&#8230;<\/p>\n<p>Uno de los marinos, en medio de los nervios comprensibles en esa situaci\u00f3n -imaginemos a tres modestos barcos de pesca vascos en el punto de mira de un submarino imperial alem\u00e1n-, pens\u00f3 que deb\u00edan derivar hacia la costa, alej\u00e1ndose del \u201cU-boot\u201d, desplegando la bandera espa\u00f1ola, neutral&#8230;<\/p>\n<p>Tuvieron suerte, m\u00e1s que otros colegas que s\u00ed cayeron a manos de otros submarinos alemanes, \u201cpor accidente\u201d, seg\u00fan la versi\u00f3n oficial al menos&#8230;<\/p>\n<p>El \u201cU-boot\u201d en esta ocasi\u00f3n s\u00f3lo quer\u00eda atacar la costa de Bayona. Y eso es lo que hizo, efectuar hasta dieciocho disparos con su ca\u00f1\u00f3n de cubierta contra las f\u00e1bricas del Bocau, causando da\u00f1os considerables y, al parecer, varias v\u00edctimas.<\/p>\n<p>Todo aquello, seg\u00fan informaba \u201cEl Liberal Guip\u00fazcoano\u201d, deriv\u00f3 en una peque\u00f1a batalla naval, ya que las bater\u00edas costeras emplazadas en Bayona devolvieron los disparos, obligando finalmente al submarino alem\u00e1n a sumergirse de nuevo.<\/p>\n<p>Como vemos, por inesperado que pudiera parecer, una fracci\u00f3n de la Costa Vasca, de ambos lados de la frontera, se convirti\u00f3 en escenario de uno de los miles de combates que, en conjunto, durante cuatro a\u00f1os, forjaron, en sangre, fuego y acero, ese hecho hist\u00f3rico que hoy llamamos \u201cPrimera Guerra Mundial\u201d.<\/p>\n<p>Por supuesto aquello no fue una mera an\u00e9cdota, una casualidad. Era, al contrario, un hito m\u00e1s de un plan muy bien pensado para desmoralizar y aterrorizar a las potencias de la Entente y amedrentar a los neutrales en aquella guerra.<\/p>\n<p>\u201cEl Liberal Guip\u00fazcoano\u201d no ten\u00eda dudas al respecto: Alemania estaba muy al tanto de lo que pasaba por esa parte de los siete mares. Lo estaba, de hecho, gracias a una bien organizada red de espionaje que hab\u00eda dado se\u00f1ales de vida pocos d\u00edas antes de que se produjera el ataque que a punto estuvo de causar una desgracia entre los pescadores hondarribiarras. El farero de esa localidad pod\u00eda dar fe de que dos caballeros de aspecto teut\u00f3nico le hab\u00edan hecho toda una serie de preguntas a ese respecto, antes de que aquel submarino de color gris plomo abriese las aguas en medio de los barcos de pesca de aquella ciudad que faenaban ante Bayona&#8230;<\/p>\n<p>Esto no es nada m\u00e1s que un retazo de un hecho hist\u00f3rico inabarcable en toda su magnitud y m\u00e1s a\u00fan para quienes, por ser ciudadanos de una potencia neutral en ese conflicto, creemos, o hemos cre\u00eddo hasta ahora, que nada de aquello ten\u00eda que ver con nosotros y nuestra Historia.<\/p>\n<p>Es evidente por documentos como los que acabamos de analizar aqu\u00ed, que eso no fue as\u00ed.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/10\/Un-escenario-de-la-Primera-Guerra-Mundial-la-bah\u00eda-de-Hondarribia.-Foto-del-autor.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1211\" title=\"Un escenario de la Primera Guerra Mundial, la bah\u00eda de Hondarribia. Foto del autor\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/10\/Un-escenario-de-la-Primera-Guerra-Mundial-la-bah\u00eda-de-Hondarribia.-Foto-del-autor-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/10\/Un-escenario-de-la-Primera-Guerra-Mundial-la-bah\u00eda-de-Hondarribia.-Foto-del-autor-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2016\/10\/Un-escenario-de-la-Primera-Guerra-Mundial-la-bah\u00eda-de-Hondarribia.-Foto-del-autor.jpg 640w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Quienes est\u00e9n m\u00e1s interesados en conocer, siquiera algo mejor, ese fragmento desconocido de una Historia que es tambi\u00e9n nuestra, pueden pasarse, si est\u00e1n de visita en San Sebasti\u00e1n -algo muy de moda \u00faltimamente- por la Casa de Cultura de Ayete a partir de este martes 4 de octubre. O esperar hasta noviembre y solicitar un ejemplar del siguiente Bolet\u00edn de Estudios Hist\u00f3ricos sobre San Sebasti\u00e1n, donde podr\u00e1n leer, con m\u00e1s tiempo y en m\u00e1s espacio, sobre otros muchos incidentes como \u00e9ste que, en conjunto, forman otro cap\u00edtulo de la Historia de la \u201cGran Guerra\u201d, en el que, quiz\u00e1s, habr\u00e1 quienes puedan reconocer a alg\u00fan ancestro cercano que, involuntariamente, o no, se convirti\u00f3 en parte de aquellos hechos, de un modo u otro&#8230;<\/p>\n<p>Tal vez como marinero que ve\u00eda emerger un moderno Leviat\u00e1n gris plomo de la nada, acaso como periodista que escrib\u00eda sobre hechos as\u00ed, o, simplemente, actuaba como \u201cagente X\u201d que llevaba y tra\u00eda informaci\u00f3n por territorio neutral. Aquella mercanc\u00eda tan cotizada entonces y tan traficada en muchas redacciones period\u00edsticas. Desde Nueva York hasta Berl\u00edn, pasando, s\u00ed, tambi\u00e9n por San Sebasti\u00e1n&#8230;<\/p>\n<p><strong>Campa\u00f1a de mecenazgo:<\/strong> <em>desde hoy y especialmente a partir del 15 de septiembre, la Asociaci\u00f3n de historiadores guipuzcoanos \u201cMiguel de Aranburu\u201d est\u00e1 involucrada en una campa\u00f1a para buscar mecenas que quieran entrar en la Historia gracias a una aportaci\u00f3n econ\u00f3mica para la redacci\u00f3n de una renovada \u201cHistoria de Gipuzkoa\u201d que, en estos momentos, redactan varios especialistas de la asociaci\u00f3n. <\/em><\/p>\n<p><em>Quienes tengan inter\u00e9s en formar parte de ese proyecto como mecenas o financiadores del mismo, pueden consultar una informaci\u00f3n m\u00e1s amplia en este link<\/em>\u00a0 <a href=\"https:\/\/migueldearanburu.wordpress.com\/proyecto-de-mecenazgo-para-la-historia-de-gipuzkoa\/\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">https:\/\/migueldearanburu.wordpress.com\/proyecto-de-mecenazgo-para-la-historia-de-gipuzkoa\/<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 \u00c9sta de la que hoy hablaremos aqu\u00ed, aunque sea s\u00f3lo breve, resumidamente, es una fracci\u00f3n de la Historia que muchos pensar\u00e1n fue imposible. 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