{"id":127,"date":"2012-09-03T11:30:16","date_gmt":"2012-09-03T09:30:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=127"},"modified":"2024-09-02T14:32:38","modified_gmt":"2024-09-02T12:32:38","slug":"decidnos-quien-quemo-realmente-san-sebastian-en-el-ano-1813-algunas-reflexiones-sobre-la-historia-y-la-pseudohistoria-a-partir-de-un-libro-de-inaki-egana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2012\/09\/03\/decidnos-quien-quemo-realmente-san-sebastian-en-el-ano-1813-algunas-reflexiones-sobre-la-historia-y-la-pseudohistoria-a-partir-de-un-libro-de-inaki-egana\/","title":{"rendered":"Decidnos, \u00bfqui\u00e9n quem\u00f3 realmente San Sebasti\u00e1n en el a\u00f1o 1813?. Algunas reflexiones sobre la Historia y la Pseudohistoria a partir de un libro de I\u00f1aki Ega\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><strong>Primera Reflexi\u00f3n. Robar, matar, saquear, mentir&#8230; o, c\u00f3mo era la vida de un soldado de las guerras napole\u00f3nicas<\/strong><\/p>\n<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>Mi aportaci\u00f3n de este lunes ser\u00e1 bastante breve. Apenas me voy a limitar a presentar el art\u00edculo que el profesor \u00c1lvaro Arag\u00f3n Ruano, presidente de la Asociaci\u00f3n de historiadores guipuzcoanos me ha remitido para su publicaci\u00f3n y que, por supuesto, suscribo totalmente.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/soldado-brit\u00e1nico-1813.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-128\" title=\"Soldado brit\u00e1nico de Infanter\u00eda de l\u00ednea, 1813. Representa el estado te\u00f3rico de esas tropas, la realidad sol\u00eda diferir tanto en disciplina como en uniformidad. Reconstrucci\u00f3n del autor en base a fuentes diversas \" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/soldado-brit\u00e1nico-1813.jpg\" alt=\"\" width=\"173\" height=\"348\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/soldado-brit\u00e1nico-1813.jpg 642w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/soldado-brit\u00e1nico-1813-149x300.jpg 149w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/soldado-brit\u00e1nico-1813-509x1024.jpg 509w\" sizes=\"(max-width: 173px) 100vw, 173px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En ese art\u00edculo que sigue a \u00e9ste se abunda en la pol\u00e9mica que ha suscitado el colectivo Donostia Sutan en torno a la cuesti\u00f3n de qui\u00e9n dio la orden de quemar San Sebasti\u00e1n tras el asalto del 31 de agosto de 1813, plasmada principalmente en un libro firmado por I\u00f1aki Ega\u00f1a, \u201cDonostia 1813. Qui\u00e9nes, c\u00f3mo y por qu\u00e9 provocaron la mayor tragedia en la historia de la ciudad\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan ese colectivo y ese autor fue el general Casta\u00f1os, el vencedor de Bail\u00e9n, el hombre que, cumpliendo con su deber, consigui\u00f3 demostrar a Europa entera en esa localidad andaluza que los ej\u00e9rcitos napole\u00f3nicos no eran invencibles, que las corazas de la Caballer\u00eda napole\u00f3nica no eran a prueba de bala y, en fin, que las doradas \u00e1guilas de los estandartes imperiales pod\u00edan ser capturadas como trofeo de guerra.<\/p>\n<p>El profesor Arag\u00f3n se extender\u00e1 sobre el poco fundamento que tiene esa afirmaci\u00f3n que acusa a Casta\u00f1os de ser el principal responsable del incendio de 1813 sostenida en las p\u00e1ginas del libro del se\u00f1or Ega\u00f1a.<\/p>\n<p>Por mi parte s\u00f3lo a\u00f1adir\u00e9, a t\u00edtulo de especialista en Historia Contempor\u00e1nea, bastante centrado, por otra parte, en el per\u00edodo napole\u00f3nico, algunos pocos hechos documentados sobre ese escaso fundamento de las afirmaciones del se\u00f1or Ega\u00f1a.<\/p>\n<p>Como indica el profesor Arag\u00f3n en el texto que sigue a estas l\u00edneas, s\u00f3lo cinco testigos de los 79 consultados por el Ayuntamiento donostiarra de 1813, reconoc\u00edan haber o\u00eddo a algunos soldados portugueses e ingleses decir que el general Casta\u00f1os hab\u00eda dado la orden de quemar y pasar a cuchillo San Sebasti\u00e1n una vez que fueran tomadas sus defensas&#8230;<\/p>\n<p>El profesor Arag\u00f3n Ruano les dir\u00e1 algo m\u00e1s respecto al valor que se puede dar a ese dato y las razones por las que, de acuerdo a las reglas del m\u00e9todo cient\u00edfico, demuestra poco o nada respecto a la culpabilidad de Casta\u00f1os en el incendio y destrucci\u00f3n de Donostia aquel 31 de agosto de 1813. Yo, por mi parte, les dir\u00e9, desde ahora mismo, que para afirmar nada en base a ese dato hay que conocer muy bien c\u00f3mo era la vida de un soldado de las guerras napole\u00f3nicas. Algo bastante f\u00e1cil de saber en base a cientos de documentos. Como, por ejemplo, los que guardan minuciosamente muchos de nuestros\u00a0 archivos m\u00e1s pr\u00f3ximos, o bien a partir de los numerosos libros de memorias que editaron muchos de esos soldados a\u00f1os despu\u00e9s de aquellos acontecimientos.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Coignet-foto.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-129\" title=\"Daguerrotipo del capit\u00e1n Coignet, veterano de varias campalas napole\u00f3nicas (c. 1851). Procedente de un ejemplar de La colecci\u00f3n Reding de sus memorias de guerra \" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Coignet-foto.jpg\" alt=\"\" width=\"188\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Coignet-foto.jpg 681w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Coignet-foto-644x1024.jpg 644w\" sizes=\"(max-width: 188px) 100vw, 188px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Les podr\u00eda hablar, por s\u00f3lo citar un par de casos, de \u201cRecuerdos de este fusilero\u201d, escrito a partir de lo que cont\u00f3 a su editor un anciano Benjamin Harris, soldado brit\u00e1nico que luch\u00f3 en 1808 en Espa\u00f1a, o de las \u201cMemorias\u201d del sargento Bourgogne.<\/p>\n<p>Ambos soldados hablan en esos libros, con verdadero desparpajo, de muertes, saqueos, robos y otros varios incidentes escabrosos sin querer ocultar nada de lo que vieron, o protagonizaron, en Le\u00f3n, en Galicia, en Mosc\u00fa&#8230;, entre 1800 y 1815.<\/p>\n<p>Sin embargo, quiz\u00e1s la obra que mejor refleja lo poco que podr\u00eda valer el testimonio de un soldado de las guerras napole\u00f3nicas sobre cualquier cosa son los \u201cRecuerdos de J. R. Coignet\u201d. El aludido, como \u00e9l mismo cuenta, fue reclutado para las tropas revolucionaras francesas en el a\u00f1o 1799 por medio de una leva masiva. Era entonces un joven analfabeto que trataba de aprender un oficio en su pueblo natal. A partir de esa fecha inici\u00f3 una fulgurante carrera que lo llev\u00f3 a acabar la guerra como capit\u00e1n de Estado Mayor del emperador despu\u00e9s de haber luchado con \u00e9l en Italia, en Austria, en Espa\u00f1a, en Rusia&#8230; En esos \u201cRecuerdos\u201d el viejo veterano se\u00f1ala, con el mismo desparpajo que Harris o Bourgogne -o tantos otros-, que el robo y la mentira -entre otras faltas- eran el <em>modus operandi<\/em> del soldado en campa\u00f1a entre 1800 y 1815.<\/p>\n<p>Algunas de las an\u00e9cdotas de Coignet son realmente jocosas. Como, por ejemplo, aquella en la que cuenta c\u00f3mo robaron, legalmente, una barrica de buen vino italiano despu\u00e9s de que el furriel de su compa\u00f1\u00eda firmase una orden con el nombre falso de Laplume -es decir, \u201cla pluma\u201d con la que hab\u00eda firmado, en efecto, aquel documento pseudoficial- por la que el ej\u00e9rcito consular franc\u00e9s reclamaba ese vino como leg\u00edtima contribuci\u00f3n de guerra. Una canallada -una m\u00e1s de las muchas que cuenta el capit\u00e1n Coignet- que sali\u00f3 a pedir de boca y con el benevolente benepl\u00e1cito del oficial al mando de aquella tropa&#8230;<\/p>\n<p>Juzguen ustedes mismos lo mucho, o lo poco, que uno podr\u00eda fiarse de cualquier cosa que dijera uno de aquellos profesionales forzosos de la muerte, el robo, el saqueo y, en fin, el escurrir el bulto, el esconder la mano tras tirar la piedra, que fueron la mayor\u00eda de los soldados de las guerras napole\u00f3nicas.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed comprender\u00e1n mucho mejor todo lo que les va a contar el profesor \u00c1lvaro Arag\u00f3n Ruano, al que, sin m\u00e1s pre\u00e1mbulos, cedo la palabra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Segunda reflexi\u00f3n<\/strong>. <strong>\u00a0 Notas sobre la Historia y la Pseudohistoria a partir de un libro de I\u00f1aki Ega\u00f1a<\/strong><\/p>\n<p><strong>Por \u00c1lvaro Arag\u00f3n Ruano<\/strong><\/p>\n<p>El pasado viernes tuvieron lugar, un a\u00f1o m\u00e1s, las fiestas de la calle 31 de agosto de San Sebasti\u00e1n, recordando la quema de la ciudad a manos de las tropas anglo-portuguesas comandadas por el teniente general Graham, lugarteniente del general Wellington en 1813. No seremos nosotros quienes rompamos una lanza a favor o en contra de la celebraci\u00f3n de semejante acontecimiento, ni pongamos en cuesti\u00f3n la manera de hacerlo, con desfiles \u201cmilitares\u201d o de otra manera, como se hace desde algunas plataformas de reciente constituci\u00f3n. Tampoco en esta ocasi\u00f3n es nuestra intenci\u00f3n llevar a cabo un sesudo an\u00e1lisis sobre tal acontecimiento y sobre su autor\u00eda, pues creemos que existe una amplia bibliograf\u00eda al respecto que deja m\u00e1s que claros los aspectos m\u00e1s importantes del mismo. Lo que nos permite el mencionado acontecimiento y su celebraci\u00f3n es reflexionar sobre un fen\u00f3meno que cada vez es m\u00e1s com\u00fan, no s\u00f3lo en nuestro entorno geogr\u00e1fico, sino tambi\u00e9n a nivel internacional, como est\u00e1 ocurriendo con la negaci\u00f3n del holocausto nazi o el afrocentrismo: la proliferaci\u00f3n de la pseudociencia y la pseudohistoria, como la define, por ejemplo, Michael Shermer, en su m\u00e1s que competente <em>Por qu\u00e9 creemos en cosas raras. Pseudociencia, superstici\u00f3n y otras confusiones de nuestro tiempo<\/em> -cuya lectura recomiendo a todo aqu\u00e9l que se precie de historiador-, esto es, \u201cafirmaciones que por su apariencia se asemejan a las cient\u00edficas aunque carezcan de pruebas plausibles que las respalden\u201d. A modo de ejemplo, podr\u00edamos mencionar los esfuerzos que en ese campo vienen realizando asociaciones como Nabarralde o, en este caso, Donostia Sutan. Pero, por no extendernos en exceso, nos centraremos en un caso concreto, ciertamente flagrante y, en nuestra modesta opini\u00f3n, de extrema gravedad, por las repercusiones que ello puede acarrear.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Coignet-portada.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-130\" title=\"Portada de las memorias de guerra del capit\u00e1n Coignet. Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Coignet-portada.jpg\" alt=\"\" width=\"192\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Coignet-portada.jpg 864w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Coignet-portada-192x300.jpg 192w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Coignet-portada-768x1200.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Coignet-portada-655x1024.jpg 655w\" sizes=\"(max-width: 192px) 100vw, 192px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Me estoy refiriendo a la reciente publicaci\u00f3n del libro de I\u00f1aki Ega\u00f1a titulado <em>Donostia 1813. Qui\u00e9nes, c\u00f3mo y por qu\u00e9 provocaron la mayor tragedia en la historia de la ciudad<\/em>. En dicha obra el autor viene a defender la hip\u00f3tesis -que no se convierte en tesis, puesto que el autor no llega a demostrar ni una sola de sus afirmaciones- de que fueron las autoridades \u201cespa\u00f1olas\u201d y, sobre todo, el general Casta\u00f1os -am\u00e9n del general \u00c1lava- los responsables m\u00e1ximos y \u00faltimos de dicha quema y de todos los excesos cometidos por la soldadesca portuguesa e inglesa, debido a su fobia contra la foralidad guipuzcoana -curioso en dos personajes de origen vasco y en un momento en el que en realidad lo que se pretend\u00eda era la modificaci\u00f3n de los mismos, no su supresi\u00f3n-. Pues bien, la \u00fanica prueba que aporta dicho autor son una serie de rumores y testimonios indirectos, a los que da p\u00e1bulo y la m\u00e1xima credibilidad. Una vez m\u00e1s, repetimos que a d\u00eda de hoy la \u00fanica certeza hist\u00f3rica que existe es que fueron los soldados portugueses e ingleses los \u00fanicos autores y protagonistas de tal hecho. La prueba de mayor peso aportada en tal obra es el testimonio de 79 donostiarras -en el que se basar\u00edan los manifiestos del ayuntamiento-, de los que -ojo al dato-, \u00fanicamente 5 manifiestan en sus declaraciones haber o\u00eddo a los soldados portugueses e ingleses hechos prisioneros por los franceses durante el asalto que ten\u00edan orden del General Casta\u00f1os de arrasar la ciudad y pasar a cuchillo a todos sus habitantes. Desde luego, transcurridos los acontecimientos, dichos soldados debieron haber sufrido juicio sumar\u00edsimo y consejo de guerra por no haber cumplido las \u00f3rdenes, puesto que ni arrasaron toda la ciudad ni pasaron a cuchillo a todos sus habitantes. Como ya ha tratado de explicar el vicepresidente de la Asociaci\u00f3n en el texto que precede a \u00e9ste, los soldados de aquella \u00e9poca eran gentes de mala vida y poco honor y credibilidad. Puestos en sus carnes -aunque nos cuesta creer que los franceses les preguntasen por el origen de la orden recibida-, nos imaginamos que, de ninguna de las maneras, responsabilizar\u00edamos a\u00a0 nuestro jefe superior, el general Wellington, ni a los propios franceses, ante los que nos hall\u00e1bamos; as\u00ed que lo m\u00e1s f\u00e1cil ser\u00eda echarle la culpa al \u00fanico ausente, el general Casta\u00f1os. Si hubo m\u00e1s responsabilidades o intencionalidades veladas ser\u00e1 dif\u00edcil de precisar, pues la documentaci\u00f3n existente no da para m\u00e1s -que, a pesar de lo que dice Ega\u00f1a en una entrevista, ya se conoce desde la d\u00e9cada de los a\u00f1os 70 y est\u00e1 toda ella publicada, tanto la extranjera como la local-. Todo lo dem\u00e1s son hip\u00f3tesis de dif\u00edcil probatura y vanos intentos de hacer historia hipot\u00e9tica.<\/p>\n<p>Las razones contra la posible responsabilidad de Casta\u00f1os, no obstante, son de peso. Por un lado, se debe tener en cuenta que el general Casta\u00f1os ten\u00eda responsabilidad y mando sobre las tropas \u201cespa\u00f1olas\u201d, incluidos los tercios guipuzcoanos, que como sabemos no tuvieron protagonismo en el asedio y fueron enviados a contener los intentos del mariscal franc\u00e9s Soult en Cinco Villas y San Marcial. De ninguna de las maneras, ten\u00eda o pod\u00eda ejercer mando alguno o decretar orden alguna sobre los contingentes lusobrit\u00e1nicos, al mando de Wellington. Por otro lado, y como demuestra una carta escrita el 23 de agosto por Jos\u00e9 Ignacio de Sagasti -transcrita en su d\u00eda por Pedro de Soraluce para la Real Academia de la Historia, pdf que se puede obtener por Internet-, el general Casta\u00f1os ya se hab\u00eda retirado del Pa\u00eds Vasco; por tanto, no estaba presente cuando ocurrieron los hechos. Las razones que prueban la responsabilidad \u00fanica y exclusiva de los mandos ingleses son de m\u00e1s peso a\u00fan, como lo demuestran la actitud del propio Wellington y el mea culpa entonado por diferentes autores brit\u00e1nicos a lo largo de todo el siglo XIX, tanto soldados que participaron en los hechos o en las campa\u00f1as peninsulares, como cronistas y documentalistas avezados.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos.-Escena-central.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-131\" title=\"Soldados brit\u00e1nicos durante la Guerra de Crimea llevando suministros a su campamento. Su desastrado aspecto, la laxa disciplina que reflejan, hace dif\u00edcil distinguirlos de una partida de saqueadores (1855). La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos.-Escena-central-300x238.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"238\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos.-Escena-central-300x238.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos.-Escena-central-768x609.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos.-Escena-central-1024x813.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos.-Escena-central.jpg 1865w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 del debate sobre la responsabilidad \u00faltima de aquellos hechos, lo que nos interesa subrayar, en tanto que asociaci\u00f3n de historiadores, sobre la mencionada obra acerca de aquellos acontecimientos del a\u00f1o 1813 firmada por I\u00f1aki Ega\u00f1a es su car\u00e1cter pseudohist\u00f3rico, por m\u00e1s que el autor pretenda presentarlo como un concienzudo y documentado an\u00e1lisis cient\u00edfico. No seremos nosotros quienes critiquemos al autor por no tener un doctorado en historia y haberse dedicado hasta la fecha m\u00e1s a cuestiones contempor\u00e1neas, como la guerra civil o ETA, que a temas que hunden sus ra\u00edces en los siglos modernos. Como perfectamente defiende John Lukacs en su <em>El futuro de la Historia<\/em>, \u201c\u2026tanto la cantidad como la calidad de las obras escritas por aficionados (o, hablando con m\u00e1s precisi\u00f3n, por personas que carecen de un doctorado en historia) aument\u00f3 y contin\u00faa aumentando hoy d\u00eda, al tiempo que en las escuelas se ense\u00f1a cada vez menos historia.\u201d. La historia o mejor el relato de la historia puede ser escrito por cualquiera, profesional o no, pero siempre y cuando respete las reglas del juego y aplique el \u201cm\u00e9todo cient\u00edfico\u201d. El pensamiento cient\u00edfico, como afirma Shermer, ha de contar con los siguientes elementos: inducci\u00f3n o formulaci\u00f3n de hip\u00f3tesis extrayendo conclusiones de los datos con los que se cuenta; deducci\u00f3n o elaboraci\u00f3n de predicciones concretas basadas en las hip\u00f3tesis; observaci\u00f3n o recopilaci\u00f3n de datos guiados por las hip\u00f3tesis; y verificaci\u00f3n de las predicciones con nuevas observaciones para confirmar la veracidad o falsedad de las hip\u00f3tesis iniciales.<\/p>\n<p>Con el m\u00e9todo cient\u00edfico se busca objetividad, esto es, conclusiones basadas en la validaci\u00f3n externa, y se evita el misticismo, es decir, conclusiones basadas en intuiciones personales que eluden la validaci\u00f3n externa. La intuici\u00f3n no tiene nada de malo si se utiliza como punto de partida, pero las \u201cverdades m\u00edsticas\u201d son exclusivamente personales y no pueden validarse externamente. La ciencia nos conduce al racionalismo, pues se establecen conclusiones basadas en la l\u00f3gica y las pruebas. Las conclusiones dogm\u00e1ticas, sin embargo, aunque no son necesariamente err\u00f3neas, inducen a nuevas preguntas, en esta ocasi\u00f3n sobre el autor: \u00bfc\u00f3mo ha llegado a dichas conclusiones?, \u00bfle guiaba la ciencia u otra cosa a la hora de hacer esas afirmaciones? Es cierto que todos podemos tener nuestro punto de vista sobre la historia, pero no todos los puntos de vista son igualmente v\u00e1lidos. Algunos son hist\u00f3ricos y otros pseudohist\u00f3ricos, es decir, no hay pruebas que los apoyen ni son plausibles y quien los sostiene lo hace sobre todo por razones pol\u00edticas o ideol\u00f3gicas. Quien hace pseudohistoria sabe, como afirma Shermer, que \u201cla ideolog\u00eda influye en el conocimiento, hurga en la ignorancia o apat\u00eda del p\u00fablico con respecto a los hechos hist\u00f3ricos, mezcla algunos acontecimientos reales con una serie de exc\u00e9ntricas inferencias sobre el pasado, y hace pseudohistoria\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos.-Escena-central.-Detalle-soldados.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-132\" title=\"Detalle de la imagen anterior\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos.-Escena-central.-Detalle-soldados-283x300.jpg\" alt=\"\" width=\"283\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos.-Escena-central.-Detalle-soldados-283x300.jpg 283w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos.-Escena-central.-Detalle-soldados-768x814.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos.-Escena-central.-Detalle-soldados-967x1024.jpg 967w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos.-Escena-central.-Detalle-soldados.jpg 1062w\" sizes=\"(max-width: 283px) 100vw, 283px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Tres son las carencias m\u00e1s flagrantes de la obra que venimos analizando. En primer lugar, el autor no utiliza aparato cr\u00edtico, es decir, ni una sola nota a pie de p\u00e1gina o final, con lo cual ninguna de sus afirmaciones puede ser contrastada. Ni siquiera, en un apartado final de anexos, aparecen transcritos ni total ni parcialmente los documentos a los que hace referencia: los manifiestos del ayuntamiento, la carta enviada por 21 vecinos de San Sebasti\u00e1n desde Pasajes a Wellington el 4 de agosto de 1813, los testimonios de los vecinos, etc. Tal vez sea, porque ninguno de esos documentos y testimonios son pruebas concluyentes para sus hip\u00f3tesis, m\u00e1s bien al contrario. En segundo lugar, el autor da credibilidad absoluta a los testimonios de 5 de los 79 donostiarras, precisamente aquellos que mencionan haber o\u00eddo a los soldados asaltantes responsabilizar a Casta\u00f1os. No seremos nosotros quien pongamos en duda lo que oyeron los cinco testigos mencionados, no obstante, el problema de estos testimonios es que son escasos y no vienen apoyados por el resto de testigos (74), son indirectos y se basan en una serie de prejuicios, pues, como demuestra la carta redactada en Pasajes el 4 de agosto, corri\u00f3 por aquellas fechas el rumor -nunca demostrado- de que los ingleses y portugueses ten\u00edan orden de entrar en la ciudad a sangre y fuego. Todo documento hist\u00f3rico necesita ser contrastado, pues contiene una carga de subjetividad; no debe olvidarse que \u201clos documentos son escritos por humanos, seres extraordinariamente selectivos, que a\u00f1aden, borran y alteran las pruebas\u201d o simplemente tienen su propia visi\u00f3n de la realidad, que no tiene por qu\u00e9 ser la \u201cverdadera\u201d. Por \u00faltimo, el autor llega a utilizar expresiones como \u201ctengo la convicci\u00f3n\u201d, \u201cestoy convencido\u201d, etc., pero sin llegar a aportar pruebas concluyentes. Este voluntarismo revela ciertos prejuicios pol\u00edticos, m\u00e1s a\u00fan cuando compara los acontecimientos descritos con el bombardeo de Gernika. Como acertadamente afirma Lukacs \u201cLa historia no se repite, ni se repiten tampoco los motivos y las condiciones del conocimiento hist\u00f3rico\u201d. M\u00e1s a\u00fan, y siguiendo al mismo autor, \u201c\u2026el objetivo de la historia no es tanto el de establecer una verdad de forma definitiva como el de reducir la mentira\u2026 La tarea principal de los historiadores, quiz\u00e1 en especial hoy d\u00eda, es recordarle a la gente esas conexiones innumerables e infinitas (y tambi\u00e9n misteriosas) que ligan el presente y el pasado.\u201d. Como afirma Jos\u00e9 Enrique Ruiz-Dom\u00e8nec en <em>El reto del historiador<\/em>, \u201cLa respuesta al reto del siglo XXI debe ser una historia basada en una educaci\u00f3n responsable, lejos del positivismo ciego, de la tentaci\u00f3n dogm\u00e1tica\u2026 El historiador debe conseguir una escritura que re\u00fana rigor y capacidad comunicativa, que se haga entender, si puede\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos-detalle-del-editor-que-lo-es-de-la-reina-Victoria.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-133\" title=\"Detalle de la imagen anterior en el que podemos apreciar que esta equ\u00edvoca escena, que tiende a confundir a soldados brit\u00e1nicos con simples saqueadores, fue realizada y vendida por grabadores proveedores de la Casa Real brit\u00e1nica\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos-detalle-del-editor-que-lo-es-de-la-reina-Victoria.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"106\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos-detalle-del-editor-que-lo-es-de-la-reina-Victoria.jpg 1392w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos-detalle-del-editor-que-lo-es-de-la-reina-Victoria-300x107.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos-detalle-del-editor-que-lo-es-de-la-reina-Victoria-768x274.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos-detalle-del-editor-que-lo-es-de-la-reina-Victoria-1024x365.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Ega\u00f1a incurre en los problemas m\u00e1s comunes del pensamiento pseudocient\u00edfico, una vez m\u00e1s, seg\u00fan Shermer. En primer lugar, la teor\u00eda influye en la observaci\u00f3n, por ello rechaza pruebas reveladoras y \u00fanicamente se queda con las que le interesan, precisamente las menos concluyentes. En segundo lugar, se centra en an\u00e9cdotas sin contextualizar en el pasado, presente y futuro los acontecimientos que describe, esto es, analizando los antecedentes, el desarrollo de los acontecimientos y las consecuencias de los mismos, interrelacionando y trabando factores diversos. En tercer lugar, que una afirmaci\u00f3n sea rotunda no quiere decir que sea cierta; es probable que algo sea pseudocient\u00edfico si se hacen afirmaciones tajantes de su poder y veracidad, pero las pruebas que las apoyan son escasas. En cuarto lugar, herej\u00eda no es sin\u00f3nimo de verdad: quien desee hacer ciencia, debe aprender a jugar el juego de la ciencia, lo cual supone, primero, conocer a los cient\u00edficos de su propio campo de estudio, y segundo, intercambiar datos e ideas con compa\u00f1eros y presentar resultados en conferencias, publicaciones especializadas y libros, para que puedan ser contrastados. En quinto y \u00faltimo lugar, rumor no equivale a realidad, aunque puede dar lugar a cuentos muy bonitos.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-134\" title=\"Detalle de la imagen anterior en la que se observa un soldado a caballo -\u00bftal vez el oficial al mando de esa partida?- participando en la labor de reunir le\u00f1a de dudoso origen\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos-2.jpg\" alt=\"\" width=\"193\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos-2.jpg 773w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos-2-193x300.jpg 193w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos-2-768x1192.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Forrajeros-brit\u00e1nicos-2-660x1024.jpg 660w\" sizes=\"(max-width: 193px) 100vw, 193px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Es cierto que los historiadores tenemos mucha culpa de lo que est\u00e1 ocurriendo, pues no dejamos o\u00edr nuestra voz y permitimos el intrusismo de algunos miembros de otros campos del conocimiento cient\u00edfico -Derecho, Ciencias de la Comunicaci\u00f3n&#8230;- que tienden, desgraciadamente, a comportarse como pseudohistoriadores. Echando mano de la archiconocida expresi\u00f3n de J.A. Artze para el euskera, deber\u00edamos decir que <em>Euskal Herriko historia ez da galduko, sasihistorialariek historia idazten dutelako, historialari profesionalek defendatzen ez dutelako baizik<\/em> (es decir: \u201cla historia de Euskal Herria no se pierde porque la escriban los pseudohistoriadores, sino porque los historiadores profesionales no la defienden\u201d). Somos conscientes de que a m\u00e1s de uno no le satisfar\u00e1, pero la historia no puede dejarse llevar por ideolog\u00edas pol\u00edticas ni manique\u00edsmos. La historia debe ser neutra y tratar de desentra\u00f1ar los factores y realidades que est\u00e1n detr\u00e1s de los acontecimientos, no debe hacer juicios de valor, pues entonces deja de ser historia para convertirse en ideolog\u00eda y pseudociencia.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera Reflexi\u00f3n. Robar, matar, saquear, mentir&#8230; o, c\u00f3mo era la vida de un soldado de las guerras napole\u00f3nicas Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Mi aportaci\u00f3n de este lunes ser\u00e1 bastante breve. Apenas me voy a limitar a presentar el art\u00edculo que el profesor \u00c1lvaro Arag\u00f3n Ruano, presidente de la Asociaci\u00f3n de historiadores guipuzcoanos me ha remitido [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[340,574,675,1216,1317,1320,1366,2028,2036,2258],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=127"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4496,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127\/revisions\/4496"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=127"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=127"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=127"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}