{"id":1299,"date":"2017-04-03T11:49:29","date_gmt":"2017-04-03T09:49:29","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1291"},"modified":"2017-04-03T12:04:41","modified_gmt":"2017-04-03T10:04:41","slug":"mala-idea-primera-ministra-mala-idea-el-retrato-de-sir-horace-walpole-el-brexit-y-algo-de-historia-angloespanola-1742-2017-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2017\/04\/03\/mala-idea-primera-ministra-mala-idea-el-retrato-de-sir-horace-walpole-el-brexit-y-algo-de-historia-angloespanola-1742-2017-2\/","title":{"rendered":"Mala idea, primera ministra, mala idea. El retrato de sir Robert Walpole, el \u201cBrexit\u201d y algo de Historia angloespa\u00f1ola (1742-2017)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2017\/04\/Sir-Robert-Walpole.-Taller-de-Van-Loo.-Creative-Commons-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1292\" title=\"Retrato de sir Robert Walpole. Taller de Van Loo. Creative Commons\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2017\/04\/Sir-Robert-Walpole.-Taller-de-Van-Loo.-Creative-Commons-4.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"241\" \/><\/a>Lo siento pero no me he podido resistir. Esta semana sab\u00eda, a ciencia cierta, que iba a escribir en este nuevo correo de la Historia -pasase lo que pasase- sobre la\u00a0 ocurrencia de la primera ministra brit\u00e1nica (de momento) de firmar los papeles para activar el \u201cBrexit\u201d bajo la mirada petrificada al \u00f3leo del que pasa por ser (eso repitieron hasta la saciedad todos los telediarios) el primer ministro brit\u00e1nico de la Historia. Nada m\u00e1s y tampoco nada menos, que <em>sir <\/em>Robert Walpole.<\/p>\n<p>Me he quedado asombrado por esa elecci\u00f3n. En Espa\u00f1a existe una lista de defectos m\u00e1s que considerable en los que me he sumergido de la mano del profesor Ian Gibson y su recent\u00edsimo \u201c<em>Aventuras ib\u00e9ricas. Recorridos, reflexiones e irreverencias<\/em>\u201d. Libro que les encarezco lean porque, se est\u00e9 m\u00e1s o menos de acuerdo con este hispanista dublin\u00e9s y lo que nos cuenta, se puede aprender mucho de ese pa\u00eds llamado Espa\u00f1a del que algunos, todav\u00eda, lucimos pasaporte por el Mundo.<\/p>\n<p>Entre otros defectos, aparte de la maldita man\u00eda de hacer ruido a todas horas y en casi todas partes, Gibson se\u00f1ala en su cap\u00edtulo final la desidia con respecto a muchas cosas. Por ejemplo, la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. No falta algo m\u00e1s que un inquietante fondo de verdad en lo que Gibson, m\u00e1s que decirnos o contarnos, nos advierte.<\/p>\n<p>Sin embargo, en eso, como en tantas otras cosas que se han se\u00f1alado como defectos \u201chispanos\u201d, est\u00e1 claro que la famosa \u201cpiel de toro\u201d, ese pa\u00eds que Gibson describe (con acierto) como un minicontinente \u00fanico en el Mundo, no tiene la exclusiva. Si as\u00ed fuera, muy probablemente la actual <em>premier <\/em>brit\u00e1nica habr\u00eda puesto el retrato de cualquier otro eminente brit\u00e1nico (o brit\u00e1nica) para que asistiese, como egregio testigo al \u00f3leo, a la hist\u00f3rica decisi\u00f3n de abandonar la Uni\u00f3n Europea por parte de Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 digo esto?. Me imagino que ya supondr\u00e1n que por buenas razones, contrastadas documento a documento. Algo que, seguro, ya se imaginar\u00e1n hasta los trolls que suelen dejarse caer, furibundos, por esta p\u00e1gina cada vez que oso decir algo sobre Gran Breta\u00f1a y una Historia de ese pa\u00eds mejor documentada, que a ellos, en su simpleza primaria, no les encaja.<\/p>\n<p>Es obvio que la primera ministra brit\u00e1nica, al decidir arroparse con ese cuadro en ese acto que podemos llamar \u201chist\u00f3rico\u201d, demuestra estar intoxicada por los t\u00f3picos rom\u00e1nticos sobre Espa\u00f1a y la Historia. Esos que afirman que la Historia de Gran Breta\u00f1a frente a Espa\u00f1a es una Historia de constante \u00e9xito y la de Espa\u00f1a frente a Gran Breta\u00f1a, necesariamente, una de constante fracaso. Nada menos cierto. Como queda cada vez m\u00e1s claro a medida que avanzamos en nuestros estudios hist\u00f3ricos sobre esta cuesti\u00f3n. Unos que -sorpr\u00e9ndanse- nos llevan a descubrir en toda su chocante naturaleza, casi pat\u00e9tica, lo inapropiado que resulta tener un retrato de <em>sir <\/em>Robert Walpole a las espaldas mientras se firma, sin perder una sonrisa de lo m\u00e1s satisfecha, la salida de Gran Breta\u00f1a de la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n<p>Es posible que, en efecto, Walpole fuera el primer brit\u00e1nico digno de tal nombre, sin embargo su gesti\u00f3n fue, sencillamente, desastrosa y, por esa misma raz\u00f3n, no se puede concebir, desde el punto de vista hist\u00f3rico, mayor error que utilizarlo como bandera triunfal para marcar el hito de la deserci\u00f3n europe\u00edsta de, de momento, una Gran Breta\u00f1a que, s\u00f3lo para empezar, podr\u00eda acabar perdiendo por esa decisi\u00f3n, en corto o medio plazo, Escocia, acaso el viejo \u201cPale\u201d del Ulster, tal vez Gibraltar (veremos, pronto, en qu\u00e9 quedan las amenazas militares que se han dejado caer hoy mismo por parte brit\u00e1nica)&#8230;<\/p>\n<p>Repasemos la breve carrera de Walpole como primer \u201cpremier\u201d brit\u00e1nico.<\/p>\n<p>Es posible, como nos recopila y cuenta el libro de Ian Gibson ya mencionado, que los visitantes anglosajones creyeran que, en la segunda mitad del siglo XVIII, Espa\u00f1a estaba hundida, que nada funcionaba, que, como dec\u00eda uno de ellos, el \u201cgenio espa\u00f1ol\u201d estaba siendo minado por la herrumbre de la desidia. La falsedad del t\u00f3pico es manifiesta en cuanto leemos todo eso a la lumbre de cualquier documento de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Independientemente de posibles descuidos en la administraci\u00f3n p\u00fablica, como los que encontraron -o creyeron encontrar- viajeros como Swinburne (que, adem\u00e1s, ten\u00edan la ins\u00f3lita pretensi\u00f3n de ser los primeros \u201cextranjeros\u201d en pisar Espa\u00f1a, ignor\u00e1ndolo todo de las numerosas colonias de comerciantes alemanes, flamencos, genoveses, holandeses, ingleses&#8230; en ciudades como San Sebasti\u00e1n, Bilbao, C\u00e1diz&#8230;), lo cierto es que la Espa\u00f1a dieciochesca era un conglomerado que, en esas fechas, abarcaba dos hemisferios y que, le pesase al curioso impertinente que le pesase, funcionaba. Algo mejor que bastante bien.<\/p>\n<p>Hecho que tuvieron ocasi\u00f3n de comprobar la Marina, las tropas y la clase pol\u00edtica brit\u00e1nica bajo el breve, y desastroso, gobierno de ese mismo Walpole que Theresa May ha escogido, muy inoportunamente, para sellar la salida de Gran Breta\u00f1a de la UE.<\/p>\n<p>En efecto, <em>sir <\/em>Robert se dej\u00f3 arrastrar a una ruinosa guerra contra Espa\u00f1a a partir de 1738. Desde ese d\u00eda, y s\u00f3lo para empezar, la mayor parte de las fuerzas navales y terrestres de las que dispon\u00eda Gran Breta\u00f1a, se estrellaron contra las defensas de Espa\u00f1a en Cartagena de Indias. En un episodio que se ha hecho famoso gracias al inopinado resucitar de la vida del almirante guipuzcoano Blas de Lezo a trav\u00e9s de ensayos y novelas de desigual fortuna y acierto.<\/p>\n<p>La realidad de esos hechos fue a\u00fan m\u00e1s compleja que esa batalla de Cartagena de Indias hoy algo manida y desgastada por cierto chusco paleterio patrio, que primero olvida y luego exalta lo olvidado del modo m\u00e1s zafio.<\/p>\n<p>La realidad hist\u00f3rica, s\u00ed, es que Gran Breta\u00f1a, bajo el mando de Walpole, estaba mal organizada y contaba con muchos menos recursos que la Espa\u00f1a de Felipe V. Despu\u00e9s de Cartagena de Indias y hasta que <em>sir <\/em>Robert fue obligado a dimitir en 1742, Gran Breta\u00f1a endos\u00f3 m\u00e1s desairados incidentes en esa guerra en la que Espa\u00f1a (y no a la inversa, como se ha dicho hasta ahora) arrastr\u00f3 finalmente a la Francia de Luis XV a un conflicto internacional que se prolongar\u00eda hasta 1748. Aparte del sonado incidente de Cartagena de Indias, los intentos de ataques brit\u00e1nicos en la costa cant\u00e1brica, especialmente en el sector vizca\u00edno y guipuzcoano, resultaron indicios reveladores de la debilidad del poder brit\u00e1nico bajo Walpole frente al combinado hispano-franc\u00e9s.<\/p>\n<p>La llamada \u201cChannel Fleet\u201d, al mando del anciano almirante Norris, contaba con apenas cinco barcos de combate dignos de tal nombre. Su incapacidad para intentar algo siquiera m\u00ednimamente serio en las costas septentrionales espa\u00f1olas qued\u00f3 manifiesta en muchas ocasiones. As\u00ed, un amago de desembarco en La Concha de San Sebasti\u00e1n durante la Guerra de Sucesi\u00f3n austriaca se sald\u00f3 tras disparar los expertos artilleros de la fortaleza de Urgull un par de ca\u00f1onazos sobre los barcos que Norris destac\u00f3 hasta all\u00ed. Aparentemente, dado su escaso n\u00famero, sus capitanes deb\u00edan tener \u00f3rdenes de no arriesgarse a quedar hundidos, mermando a la ya muy mermada Flota del Canal&#8230;<\/p>\n<p>Obviamente, ese aumento reciente de nuestro caudal de conocimientos sobre la Guerra del Asiento, que deriv\u00f3 en la Guerra de Sucesi\u00f3n austriaca, es algo de lo que carece la actual primera ministra brit\u00e1nica. De otro modo habr\u00eda elegido otra imagen \u201chist\u00f3rica\u201d para firmar una salida de la Uni\u00f3n Europea que, muy probablemente, con el tiempo, resultar\u00e1 un episodio tan poco brillante como el breve gobierno de Walpole.<\/p>\n<p>A menos que Theresa May sepa espa\u00f1ol, se haya le\u00eddo, entre otras muchas cosas sobre la Guerra del Asiento, el trabajo del que esto suscribe sobre el fiasco, casi general, de las expediciones al Cant\u00e1brico publicado a finales de 2016 y as\u00ed, conscientemente, lo que haya querido escenificar con el retrato de Walpole a sus espaldas, mientras firmaba el Brexit, es que est\u00e1 muy al tanto de que, con \u00e9l, lleva a Gran Breta\u00f1a por la misma v\u00eda de desastre hist\u00f3rico. Todo podr\u00eda ser&#8230; Pues cuanto m\u00e1s sabemos sobre nuestra propia Historia, m\u00e1s claras est\u00e1n (o deber\u00edan estar) algunas cosas. Como, por ejemplo, el lugar en el que nos deja (o nos deber\u00eda dejar), a todos nosotros, de Ir\u00fan a Algeciras, la salida de Gran Breta\u00f1a de la Uni\u00f3n Europea&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Lo siento pero no me he podido resistir. 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