{"id":1312,"date":"2017-05-08T11:30:58","date_gmt":"2017-05-08T09:30:58","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1303"},"modified":"2024-02-02T17:51:37","modified_gmt":"2024-02-02T16:51:37","slug":"historia-para-unas-historicas-elecciones-francesas-emmanuel-macron-marine-le-pen-y-el-gran-miedo1789-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2017\/05\/08\/historia-para-unas-historicas-elecciones-francesas-emmanuel-macron-marine-le-pen-y-el-gran-miedo1789-2017\/","title":{"rendered":"Historia para unas hist\u00f3ricas elecciones francesas. Emmanuel Macron, Marine Le Pen y \u201cEl Gran miedo\u201d(1789-2017)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-4152 size-medium\" title=\"Toma de la Bastilla en 1789. Buvard para la marca &quot;Lustucru&quot; (c. 1960)\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2017\/05\/Toma-de-la-Bastilla.-Buvard-para-la-marca-Lustucru-1-211x300.jpg\" alt=\"\" width=\"211\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2017\/05\/Toma-de-la-Bastilla.-Buvard-para-la-marca-Lustucru-1-211x300.jpg 211w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2017\/05\/Toma-de-la-Bastilla.-Buvard-para-la-marca-Lustucru-1-442x628.jpg 442w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2017\/05\/Toma-de-la-Bastilla.-Buvard-para-la-marca-Lustucru-1.jpg 602w\" sizes=\"(max-width: 211px) 100vw, 211px\" \/>Ahora, cuando este nuevo correo de la Historia ha sido publicado, ya sabemos, al fin, qui\u00e9n va a presidir Francia.<\/p>\n<p>Entre los que hasta ayer no eran m\u00e1s que simples candidatos a decidir el destino de ese pa\u00eds que, nos han dicho, decide tambi\u00e9n la continuidad de la Uni\u00f3n Europea, hubo palabras gruesas, enfrentamiento a cara de perro en los debates, aparici\u00f3n -a \u00faltima y oportuna hora- de supuestas cuentas en para\u00edsos fiscales, pero de toda esa panoplia pol\u00edtica, lo que m\u00e1s me interes\u00f3 fueron las palabras que el candidato Macron lanz\u00f3 contra la candidata Le Pen acus\u00e1ndola de ser instigadora de \u201cLa Grande peur\u201d. Es decir, traducido, \u201cEl Gran miedo\u201d<\/p>\n<p>Eso me lleg\u00f3 al coraz\u00f3n de historiador, porque eran palabras cargadas de sentido hist\u00f3rico. Y, por tanto, con bastante peso como para ser el eje de este nuevo correo de la Historia, que llega justo para la fuerte resaca electoral de este hist\u00f3rico 8 de mayo de 2017.<\/p>\n<p>La alusi\u00f3n de Macron al \u201cGran miedo\u201d fue todo un ca\u00f1onazo contra la l\u00ednea de flotaci\u00f3n pol\u00edtica de su, hasta ayer, rival por la presidencia de Francia.<\/p>\n<p>En un pa\u00eds con un envidiable amor desmedido por la propia Historia -como es el caso de Francia- Macron sab\u00eda muy bien lo que hac\u00eda cuando trataba de resumir el programa pol\u00edtico de su oponente con esas palabras, acus\u00e1ndola de vivir -pol\u00edticamente- de explotar el \u201cGran miedo\u201d.<\/p>\n<p>En efecto, desde los a\u00f1os 30 del siglo XX, los franceses, en su mayor\u00eda, saben qu\u00e9 es el \u201cGran miedo\u201d y lo que significa hist\u00f3ricamente.<\/p>\n<p>El asunto lo investig\u00f3 el historiador Georges Lefebvre y lo dio a conocer en un libro titulado as\u00ed: \u201c<em>La Grande peur de 1789<\/em>\u201d, \u201c<em>El Gran miedo de 1789<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Lo que describ\u00eda ese ensayo hist\u00f3rico, era la reacci\u00f3n de p\u00e1nico que hab\u00eda seguido al estallido de la revoluci\u00f3n francesa de julio de 1789. Apenas unos pocos d\u00edas despu\u00e9s de la Toma de la Bastilla el 14 de julio, el ambiente pol\u00edtico se empez\u00f3 a espesar mucho en el mundo rural franc\u00e9s. Especialmente en las regiones agr\u00edcolas cerca de Par\u00eds. Las m\u00e1s expuestas a recibir los ecos que llegaban de una capital en la que la monarqu\u00eda absoluta se tambaleaba. Tanto por el acoso pol\u00edtico de los Estados Generales reunidos all\u00ed por el propio rey, convertidos ya en Asamblea revolucionaria, como por los enfrentamientos abiertos entre una poblaci\u00f3n que estaba tomando las armas en esos mismos momentos y las tropas a\u00fan leales al rey absoluto.<\/p>\n<p>Los campesinos franceses hab\u00edan sufrido en aquel a\u00f1o de 1789 cosechas p\u00e9simas y el hambre, f\u00edsica, literal, estaba a la puerta de muchos hogares. Esa situaci\u00f3n de miseria extrema no fue nunca buena consejera, ni el mejor estado de \u00e1nimo para conservar la calma. Menos a\u00fan en una sociedad donde el porcentaje de analfabetismo y la carencia de instrucci\u00f3n eran todav\u00eda alt\u00edsimos y en la que los llamados \u201cintermediarios culturales\u201d (clero, nobleza&#8230;) estaban perdiendo su autoridad moral y pol\u00edtica a pasos agigantados.<\/p>\n<p>No parecer\u00e1 exagerado describir todo eso como una situaci\u00f3n explosiva. La explosi\u00f3n se concret\u00f3 en rumores que crecieron como la levadura que no se pod\u00eda echar en un pan que, en la Francia de aquella \u00e9poca, escaseaba cada vez m\u00e1s. La mayor\u00eda de los campesinos, pasada la primera oleada de p\u00e1nico, empez\u00f3 a deducir -y a lanzar a los cuatro vientos- la idea de que los nobles hab\u00edan instigado a bandas de salteadores para que destruyesen las cosechas a\u00fan verdes y robasen el escaso grano almacenado.<\/p>\n<p>Finalmente, ese nuevo rumor que llev\u00f3 a una gran mayor\u00eda de campesinos franceses a tomar las armas en aquel convulso verano de 1789, acab\u00f3 creciendo hasta convertirse en el detonante de una serie de asaltos que se volvieron contra el que hab\u00eda parecido ser el origen de todos aquellos, en definitiva, est\u00fapidos rumores sobre peligros imaginarios, inexistentes, nebulosos, evanescentes&#8230;<\/p>\n<p>Es decir, contra la propia nobleza francesa, a la que se acus\u00f3 de estar acaparando grano y haciendo, al mismo tiempo, correr la especie de que \u00e9ste -el grano- iba a escasear todav\u00eda m\u00e1s.<\/p>\n<p>As\u00ed, el campo franc\u00e9s empez\u00f3 a llenarse de castillos y mansiones se\u00f1oriales saqueadas e incendiadas por aquellos que hab\u00edan sido las v\u00edctimas de todos esos rumores sobre enemigos imaginarios, escasez, hambruna&#8230;<\/p>\n<p>Obviamente la moraleja pol\u00edtica que se deduce de esto es que la nobleza francesa, con el fin de seguir manteniendo sus privilegios y sus beneficios econ\u00f3micos, deton\u00f3\u00a0 una reacci\u00f3n pol\u00edtica de caos que, finalmente, se acab\u00f3 volviendo contra ella misma. Es decir, contra los que hab\u00edan cre\u00eddo poder manejar ese caos para seguir en la c\u00faspide de aquella sociedad que, en realidad, se estaba desmoronando r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p>Vistas las cosas as\u00ed, el candidato Macron, aprovechando la recta final de la campa\u00f1a electoral, lanz\u00f3 un disparo muy afortunado contra los cimientos que han sustentado -casi hasta las puertas del Palacio del El\u00edseo- a Marine Le Pen, al identificarla con aquellos abstrusos nobles franceses del verano de 1789, que no se daban cuenta del vol\u00e1til terreno pol\u00edtico en el que se mov\u00edan, tratando de manipular, en provecho propio, algo tan dif\u00edcil de manipular como el p\u00e1nico colectivo. Ya sea el origen de \u00e9ste el miedo al hambre f\u00edsica, a supuestas bandas errantes que destru\u00edan cosechas, o a sus ediciones actuales. A saber: emigrantes indocumentados o no, sistemas de seguridad social a punto de colapsarse&#8230; y cosas por el estilo que nos recuerdan que no estamos tan lejos -a veces- de aquellos campesinos franceses, analfabetos en su mayor\u00eda, y dominados por un miedo que, finalmente, sin embargo, no les impidi\u00f3 volver sus fuerzas contra quienes, en definitiva, eran los responsables de muchos de sus males. Unos que, por cierto, poco ten\u00edan de imaginarios&#8230;<\/p>\n<p>Aunque el hoy ya presidente Emmanuel Macron quiz\u00e1s no se lo plantee, ni pensase que ese argumento sobre el \u201cGran miedo\u201d pudiera ir m\u00e1s all\u00e1 de ayudarle a ganar las elecciones, esa es una lecci\u00f3n de Historia de la que, sin duda, deber\u00eda aprender algo quien utiliz\u00f3 ese argumento hist\u00f3rico para ganar las elecciones francesas de ayer. Esas de las que depend\u00eda (y a\u00fan depende), de hecho, la viabilidad de la Uni\u00f3n Europea. Quedar\u00eda, pues, hoy, 8 de mayo de 2017, sacar las conclusiones correctas de nuestro propio pasado, empezando por la Francia de Macron. Porque la revoluci\u00f3n de 1789, y todo lo que vino con ella, como el \u201cGran miedo\u201d, es algo que nos afecta a todos los europeos.<\/p>\n<p>Tanto como hoy nos habr\u00eda afectado tener a una ultraderechista xen\u00f3foba y antieurope\u00edsta en la presidencia francesa, o, por el contrario, nos afectar\u00e1 tener ah\u00ed a alguien como Emmanuel Macron que, se dice, quiere mantener la Uni\u00f3n Europea. Aunque no sabemos, despu\u00e9s de todo, si a costa de sacrificar a miles de europeos a unas pol\u00edticas econ\u00f3micas tan absurdas como las que llevaron al estallido del 14 de julio de 1789 o al \u201cGran miedo\u201d de 20 de julio de ese mismo a\u00f1o. O -qui\u00e9n sabe, y es de temer- acaben dando a gente como Marine Le Pen una segunda oportunidad para que, alz\u00e1ndose sobre una masa creciente de desesperados, nos devuelva, m\u00e1s o menos, a la oscura Europa de 1939&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Ahora, cuando este nuevo correo de la Historia ha sido publicado, ya sabemos, al fin, qui\u00e9n va a presidir Francia. 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