{"id":1320,"date":"2017-06-05T11:30:52","date_gmt":"2017-06-05T09:30:52","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1313"},"modified":"2017-06-05T11:30:52","modified_gmt":"2017-06-05T09:30:52","slug":"manana-es-6-de-junio-algo-de-historia-del-dia-d-en-clave-espanola-1944-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2017\/06\/05\/manana-es-6-de-junio-algo-de-historia-del-dia-d-en-clave-espanola-1944-2017\/","title":{"rendered":"Ma\u00f1ana es 6 de junio. Algo de Historia del \u201cD\u00eda-D\u201d en clave espa\u00f1ola (1944-2017)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2017\/06\/Car\u00e1tula-de-El-d\u00eda-m\u00e1s-largo.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1314\" title=\"Car\u00e1tula de la pel\u00edcula sobre el desembarco de Normand\u00eda \"El d\u00eda m\u00e1s largo\" (1962)\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2017\/06\/Car\u00e1tula-de-El-d\u00eda-m\u00e1s-largo.jpg\" alt=\"\" width=\"188\" height=\"269\" \/><\/a>Ma\u00f1ana es 6 de junio. Ma\u00f1ana, por tanto, se celebrar\u00e1, una vez m\u00e1s, el \u00e9xito del \u201cD\u00eda-D\u201d. Es decir, el d\u00eda en el que las potencias aliadas desembarcaron en la Europa ocupada por nazis, fascistas y otros subproductos similares, para abrir un nuevo frente y formar la tenaza definitiva que acabar\u00eda con, al menos, dos de esos reg\u00edmenes totalitarios. No, por casualidad, los que m\u00e1s problemas hab\u00edan dado a esos aliados. Es decir, la Italia de Mussolini (ya pr\u00e1cticamente liquidada desde el a\u00f1o anterior) y la Alemania de Hitler, a la que le quedaba poco m\u00e1s de un a\u00f1o de vida.<\/p>\n<p>Como siempre que tengo ocasi\u00f3n, me gusta recordar en esta fecha la participaci\u00f3n de los espa\u00f1oles en esas operaciones.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n como siempre, hay que empezar esa labor hist\u00f3rica diciendo que, el gran problema con este caso, es que, gracias a Hollywood, tenemos una visi\u00f3n bastante sesgada hacia el punto de vista anglosaj\u00f3n sobre estos acontecimientos. Hay que esperar a las influencias del cine de la \u201cAmerican New Wave\u201d de los a\u00f1os setenta, que busca m\u00e1s realismo en las pel\u00edculas, en todos los sentidos, para que aparezcan en pantalla algo m\u00e1s que brit\u00e1nicos, norteamericanos y, en el mejor de los casos, franceses entre las fuerzas de desembarco que se lanzaron en 6 de junio de 1944 sobre el continente ocupado por los nazis y sus, m\u00e1s o menos, fieles aliados, amigos, compa\u00f1eros de viaje, clientes m\u00e1s o menos agradecidos por el env\u00edo de material b\u00e9lico para ganar determinadas guerras como la civil espa\u00f1ola&#8230;<\/p>\n<p>Por ejemplo es el caso de la magn\u00edfica \u201cUn puente lejano\u201d que relata la operaci\u00f3n \u201cMarket Garden\u201d, la de m\u00e1s envergadura tras el \u201cD\u00eda-D\u201d, que buscaba liberar Holanda para ofrecer una base log\u00edstica segura que permitiera la m\u00e1s r\u00e1pida invasi\u00f3n de la Alemania de Hitler.<\/p>\n<p>En esa pel\u00edcula aparec\u00edan, con bastante papel, los paracaidistas polacos. Era una de las distintas unidades de ese pa\u00eds que, como ocurri\u00f3 en el caso de muchos otros europeos continentales, se hab\u00edan refugiado en Gran Breta\u00f1a formando cuerpos de esos que se llam\u00f3 franceses libres, checoeslovacos libres&#8230;<\/p>\n<p>Entre esas nacionalidades refugiadas tambi\u00e9n hab\u00eda espa\u00f1oles, aunque hasta hace pocos a\u00f1os no se les ha dado pr\u00e1cticamente ning\u00fan papel en esos objetos de recuerdo. Por un lado ha ayudado a eso que su n\u00famero era mucho menor que el de los polacos, checoslovacos o franceses. Pero no ha sido esa la \u00fanica raz\u00f3n.<\/p>\n<p>De hecho, si revisamos los libros de Historia, descubriremos que esos hombres, esos espa\u00f1oles, integrados no en unidades propias como las de los polacos, sino en el Ej\u00e9rcito brit\u00e1nico y en las fuerzas francesas libres bajo mando del conflicto general De Gaulle, estaban pr\u00e1cticamente vendidos antes de que el Alto Mando aliado los pusiera sobre las playas de Normand\u00eda, pocos d\u00edas despu\u00e9s de que se hubiera vencido la resistencia nazi en ese punto de la Francia ocupada.<\/p>\n<p>As\u00ed es, por ejemplo el libro del profesor Enrique Moradiellos \u201cFranco frente a Churchill\u201d recoge, en sus p\u00e1ginas 321 y 322, datos muy interesantes sobre conversaciones entre el primer ministro brit\u00e1nico, Churchill, y el embajador de la Espa\u00f1a franquista un a\u00f1o antes de que la \u201cOperaci\u00f3n Overlord\u201d -la que culminar\u00eda con el \u201cD\u00eda-D\u201d el 6 de junio- fuera puesta en marcha.<\/p>\n<p>En esas conversaciones, el duque de Alba, es decir, el embajador de aquella Espa\u00f1a franquista, recog\u00eda muy satisfecho lo que Churchill le hab\u00eda dicho en un almuerzo privado: que Gran Breta\u00f1a consideraba que la Espa\u00f1a ocupada por el Ej\u00e9rcito franquista desde 1939 no era, asombrosamente, un aliado de Hitler. De hecho, ni siquiera consideraba que Falange fuera un partido fascista&#8230; Todas estas discutibles conclusiones llevaban a Churchill (el mismo personaje que en pel\u00edculas como \u201cUn puente lejano\u201d aparece como un s\u00f3lido muro frente a los nazis) a se\u00f1alar al embajador franquista que Gran Breta\u00f1a no se inmiscuir\u00eda en lo que consideraba eran \u201casuntos internos\u201d de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Enrique Moradiellos tambi\u00e9n se\u00f1ala en ese punto, que los norteamericanos eran de la misma opini\u00f3n en aquel a\u00f1o previo al desembarco de 6 de junio de 1944. Es decir: no ten\u00edan intenci\u00f3n de intervenir en los asuntos internos de Espa\u00f1a. El buen comportamiento de Franco durante el conflicto les hab\u00eda convencido de que mejor dejar las cosas as\u00ed, quedando el gobierno norteamericano indiferente a si en Espa\u00f1a hab\u00eda como r\u00e9gimen de gobierno una monarqu\u00eda, una rep\u00fablica \u201co el que quiera\u201d que sea, tal y como dec\u00eda el documento que Moradiellos cita&#8230;<\/p>\n<p>Sin embargo, esa clase de opiniones no ser\u00eda ni firme ni un\u00e1nime en los medios aliados. Los jefes de Estado Mayor norteamericano ten\u00edan opiniones mucho menos indulgentes hacia la Espa\u00f1a franquista. Consideraban, en agosto de 1943, con la invasi\u00f3n de la Italia fascista en marcha, que hab\u00eda que dejarse de pol\u00edticas conciliadoras con una Espa\u00f1a que ayudaba con sus recursos econ\u00f3micos, e incluso con sus fuerzas armadas, al Eje Roma-Tokio-Berl\u00edn&#8230;<\/p>\n<p>Pero la conclusi\u00f3n final de ese laberinto pol\u00edtico-diplom\u00e1tico fue finalmente una sola: nadie en las fuerzas aliadas, ni en los mandos militares, ni en los cargos pol\u00edticos, se atrev\u00eda a quitar de en medio a Franco. Por si acaso. No se planteaban, siquiera, una restauraci\u00f3n mon\u00e1rquica bajo la f\u00e9rula brit\u00e1nica. Como recordaba una carta de 29 de mayo de 1944 escrita por el pretendiente don Juan a uno de sus corresponsales, donde se interpretaba como un verdadero palo para la causa mon\u00e1rquica espa\u00f1ola el discurso pronunciado por Churchill ante la C\u00e1mara de los Comunes el 24 de mayo de 1944. Es decir, apenas una semana antes del desembarco de Normand\u00eda&#8230;<\/p>\n<p>El resultado final, pues, iba a ser ese: costase lo que costase pol\u00edticamente, los l\u00edderes aliados optaban por dejar m\u00e1s o menos en paz al r\u00e9gimen franquista. Eso, sin embargo, no se traslad\u00f3 a los miles de combatientes espa\u00f1oles que, de muy buena fe, esperaban que a Franco, como aliado de Hitler, se le diera el pago l\u00f3gico y correspondiente que se hab\u00eda dado ya a Mussolini o que se iba a dar a los japoneses.<\/p>\n<p>Es decir, que esos soldados espa\u00f1oles que desembarcaron despu\u00e9s del D\u00eda-D, ya estaban condenados de antemano. Murieran o sobrevivieran en el campo de batalla. Ellos, como los checoslovacos libres o los polacos libres, iban a ser sacrificados\u00a0 a cuestiones de Alta Pol\u00edtica y dejados sus respectivos pa\u00edses en manos de reg\u00edmenes m\u00e1s o menos totalitarios&#8230;<\/p>\n<p>De poco o nada sirvieron las gestiones de sus gobiernos leg\u00edtimos, como ocurri\u00f3 en el caso de las intensas rondas de visitas que llev\u00f3 a cabo el \u00faltimo presidente legal del Gobierno espa\u00f1ol, el doctor Juan Negr\u00edn, en el a\u00f1o 1945.<\/p>\n<p>Tanto hero\u00edsmo sobre los cielos de Inglaterra, en las playas de Normand\u00eda, en las calles del Par\u00eds ocupado o de la Alemania nazi, quiz\u00e1s hubiera merecido otro fin mejor, pero as\u00ed se escribi\u00f3 la Historia en aquellas fechas llenas de sombras y de luces&#8230;<\/p>\n<p>Ser\u00eda un homenaje tard\u00edo, pero, insisto, ser\u00eda muy conveniente tambi\u00e9n que desde el a\u00f1o que viene, por lo menos, hubiera representantes oficiales de Espa\u00f1a en los actos de homenaje que se har\u00e1n ma\u00f1ana mismo, otra vez, en Normand\u00eda.\u00a0 Para recordar que al menos varios miles de espa\u00f1oles lucharon y murieron \u00a0en ese frente de la Segunda Guerra Mundial, a partir del 6 de junio de 1944, por la Libertad de la que, se dice, disfrutamos ahora.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Ma\u00f1ana es 6 de junio. 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