{"id":135,"date":"2012-09-10T10:20:06","date_gmt":"2012-09-10T08:20:06","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=135"},"modified":"2012-09-10T10:20:06","modified_gmt":"2012-09-10T08:20:06","slug":"hondarribia-el-alarde-y-el-gran-conde-historia-de-una-reputacion-mal-adquirida-julio-septiembre-de-1638","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2012\/09\/10\/hondarribia-el-alarde-y-el-gran-conde-historia-de-una-reputacion-mal-adquirida-julio-septiembre-de-1638\/","title":{"rendered":"Hondarribia, el Alarde y el Gran Cond\u00e9. Historia de una reputaci\u00f3n mal adquirida (julio-septiembre de 1638)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>Este fin de semana Hondarribia celebr\u00f3 su fiesta grande. La que com\u00fanmente ha acabado quedando reducida al nombre gen\u00e9rico de \u201cAlarde\u201d. Quiz\u00e1s este lunes de resaca postfestiva sea un buen momento para reflexionar, desde el punto de vista de la Historia, sobre algunos detalles del acontecimiento que dio origen a esa fiesta.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/El-Gran-Cond\u00e9-en-la-batalla-de-Rocroi.-Imagen-para-la-Historie-de-France-de-H.-Bordier-y-\u00c9.-Charton-18629.-Ejemplar-de-La-colecci\u00f3n-Reding.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-136\" title=\"El Gran Cond\u00e9 en la batalla de Rocroi. Imagen para la \"Historie de France\" de H. Bordier y \u00c9. Charton (1862). Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/El-Gran-Cond\u00e9-en-la-batalla-de-Rocroi.-Imagen-para-la-Historie-de-France-de-H.-Bordier-y-\u00c9.-Charton-18629.-Ejemplar-de-La-colecci\u00f3n-Reding-287x300.jpg\" alt=\"\" width=\"287\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p>En principio los registros documentales de 1638, el a\u00f1o en el que tiene lugar el asedio de la plaza que comienza en julio y acaba en septiembre, y posteriores son escasos, pero nos dejan claro que los hondarribiarras decidieron hacer un voto en acci\u00f3n de gracias a la Virgen de Guadalupe -ya entonces su patrona- por la protecci\u00f3n y ayuda que les hab\u00eda proporcionado durante esos cerca de dos meses de feroz asedio.<\/p>\n<p>El voto, seg\u00fan dice las reducidas actas posteriores al fin de ese asedio de 1638, consist\u00eda, principalmente, en un desfile por el casco urbano de esa poblaci\u00f3n -que pronto se iba a convertir en la primera ciudad guipuzcoana- de todos los vecinos en edad militar. Esto es, de 18 a 60 a\u00f1os seg\u00fan el Fuero en vigor. Ese fue, en definitiva, el origen remoto de lo que ahora se llama \u201cAlarde\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfPodr\u00edamos, o siquiera deber\u00edamos, preguntarnos cu\u00e1l fue el peso real de aquel acontecimiento, el asedio de 1638, que llev\u00f3 a contraer la obligaci\u00f3n de ese voto de acci\u00f3n de gracias cada septiembre?.<\/p>\n<p>Consideremos tan s\u00f3lo un aspecto de esa desconocida batalla de la Guerra de los Treinta A\u00f1os que tuvo como escenario Hondarribia y sus alrededores durante la mayor parte del verano de 1638.<\/p>\n<p>Entre los muchos regimientos que formaban parte del contingente de m\u00e1s de 20.000 hombres enviados por el cardenal Richelieu a rendir esa plaza para su rey Luis XIII, hab\u00eda uno de Caballer\u00eda denominado Enghien. O, m\u00e1s simplemente, \u201cregimiento Enghien\u201d. Ese t\u00edtulo, el de duque de Enghien, era el que ostentaba el heredero de la casa Cond\u00e9, rama bastarda, pero legitimada, de la dinast\u00eda Borb\u00f3n y, por tanto, con posibilidades m\u00e1s que fundadas de alcanzar el trono de Francia y de Navarra alg\u00fan d\u00eda&#8230;<\/p>\n<p>Ni que decir tiene el coronel, el jefe de ese regimiento, era el propio duque de Enghien. En esos momentos un muchacho de 17 a\u00f1os que ya hab\u00eda hecho sus primeras armas en la frontera Norte de Francia, como correspond\u00eda a cualquier caballero que se preciase de sus t\u00edtulos y no pensase dedicarse al servicio de la Iglesia.<\/p>\n<p>Las cr\u00f3nicas y documentos disponibles sobre el asedio de Hondarribia en el verano de 1638 no dejan muy claro si el joven Luis II de Borb\u00f3n, el duque de Enghien, se hallaba realmente presente al mando de esas tropas en esos momentos. S\u00f3lo podemos establecer conjeturas a partir de lo poco que nos dicen esas fuentes.<\/p>\n<p>No hay duda de que el Cond\u00e9 que lleva en esos momentos la voz cantante es el padre del duque de Enghien, Henri de Borb\u00f3n. Sin embargo su mala salud, y las intrigas de otros altos caballeros, celosos de su mando supremo sobre ese ej\u00e9rcito, dejaron en entredicho, en bastantes ocasiones, esa autoridad de comandante en jefe. Como lo demuestra tanto la cr\u00f3nica de Palafox -encargada por el Conde-Duque de Olivares para hacer propaganda de esa gran victoria-, como algunos correosos estudios hist\u00f3ricos del siglo XIX, caso del firmado por \u00c9douard Duc\u00e9r\u00e9, que tratan de demostrar, por todos los medios a su alcance, que la derrota de 1638 se debe no tanto al aplastante poder militar de Felipe IV, como a esa mala salud del viejo pr\u00edncipe de Cond\u00e9 que desmoraliza a su ej\u00e9rcito y le impide explotar a fondo sus posibilidades de victoria.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Gran-Cond\u00e9.-Imagen-para-una-colecci\u00f3n-de-estampas-francesas.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-137\" title=\"El Gran Cond\u00e9. Imagen para una colecci\u00f3n de estampas francesas (circa 1900). La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Gran-Cond\u00e9.-Imagen-para-una-colecci\u00f3n-de-estampas-francesas-193x300.jpg\" alt=\"\" width=\"193\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Gran-Cond\u00e9.-Imagen-para-una-colecci\u00f3n-de-estampas-francesas-193x300.jpg 193w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Gran-Cond\u00e9.-Imagen-para-una-colecci\u00f3n-de-estampas-francesas.jpg 534w\" sizes=\"(max-width: 193px) 100vw, 193px\" \/><\/a><\/p>\n<p>A pesar del sesgo un tanto chauvinista de ese estudio de Duc\u00e9r\u00e9 sobre el asedio de 1638, parece cierto que el pr\u00edncipe de Cond\u00e9 no result\u00f3 ser un gran jefe militar y mucho menos ante las murallas y bastiones de Hondarribia.<\/p>\n<p>De hecho, si nos guiamos por un art\u00edculo de Philippe Erlanger sobre el nacimiento de Luis XIV, que ocurre el 5 de septiembre de ese a\u00f1o 1638, es posible que el pr\u00edncipe de Cond\u00e9, el viejo y achacoso Cond\u00e9, no estuviese ni siquiera al frente de las tropas el 7 de septiembre en el que ser\u00e1n batidas en desbandada por el ej\u00e9rcito de socorro al mando del almirante de Castilla que trata de levantar el asedio de Hondarribia.<\/p>\n<p>En efecto, seg\u00fan Erlanger, entre los altos nobles franceses invitados a presenciar la venida al Mundo del futuro rey sol -m\u00e1s que nada para demostrar que era hijo leg\u00edtimo de la reina- estaba el condestable de Montmorency, t\u00edtulo que en esas fechas ostentaba la familia de Henri, pr\u00edncipe de Cond\u00e9 y comandante en jefe de las tropas de asedio de Hondarribia&#8230;<\/p>\n<p>De lo que no hay ninguna duda es que aquel d\u00eda 7 de septiembre de 1638 el nombre y el honor militar del hijo de Cond\u00e9 estaban presentes en el campo de batalla, representados por la bandera del regimiento de Caballer\u00eda Enghien. Desde el punto de vista de la mentalidad barroca eso significaba tanto como si el propio Gran Cond\u00e9 -en esas fechas tan s\u00f3lo el heredero del viejo Henri- hubiese estado all\u00ed.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Cond\u00e9-detenido.Ilustraci\u00f3n-para-la-Histoire-de-France-de-E.-Keller-1877.-Ejemplar-de-La-colecci\u00f3n-Reding1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-140\" title=\"El Gran Cond\u00e9 detenido drante la Fronda. Ilustraci\u00f3n  para la \"Histoire de France\" de E. Keller (1877). Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Cond\u00e9-detenido.Ilustraci\u00f3n-para-la-Histoire-de-France-de-E.-Keller-1877.-Ejemplar-de-La-colecci\u00f3n-Reding1-188x300.jpg\" alt=\"\" width=\"188\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p>La cr\u00f3nica de Palafox es clara en ese detalle, que ni siquiera contradice \u00c9douard Duc\u00e9r\u00e9 en ese estudio que ya he mencionado y en el que ese historiador intentaba restar m\u00e9ritos a la derrota sufrida por el ej\u00e9rcito franc\u00e9s enviado a apoderarse de Hondarribia.<\/p>\n<p>El regimiento Enghien tratar\u00e1 de presentar resistencia cuando las l\u00edneas y las defensas del campamento fortificado franc\u00e9s en la ladera de Jaizquibel son rotas por el ej\u00e9rcito de socorro y la mayor parte de los soldados franceses corren hacia el Bidasoa, ladera abajo, presas de un p\u00e1nico incontrolable a quedar cogidos entre la tenaza de la fortaleza de Hondarribia y sus defensores, que contin\u00faan haciendo fuego sobre ellos, y las tropas reci\u00e9n llegadas en socorro de esos irreductibles defensores de la plaza.<\/p>\n<p>El gesto del regimiento del futuro Gran Cond\u00e9, ser\u00e1 in\u00fatil. La carga de la Caballer\u00eda del ej\u00e9rcito de socorro es devastadora y deja pr\u00e1cticamente aniquilado ese regimiento que ostenta el nombre y el honor del que, con el tiempo, se convertir\u00e1 en el Gran Cond\u00e9, tras derrotar a los tercios espa\u00f1oles en la batalla de Rocroi.<\/p>\n<p>Ese detalle, el de esta humillante derrota del Gran Cond\u00e9 en, pr\u00e1cticamente, su primera batalla -bien en persona o bien simb\u00f3licamente a trav\u00e9s del estandarte del regimiento Enghien que lo representa-, es algo que fue r\u00e1pidamente borrado de la memoria colectiva francesa de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>El cardenal Mazarino, disc\u00edpulo aventajado del maquiav\u00e9lico cardenal Richelieu, se encargar\u00e1 de que as\u00ed sea, cuando desate una abrumadora campa\u00f1a de propaganda que inaugura un verdadero culto al duque de Enghien tras la victoria de Rocroi que, como muy acertadamente se\u00f1alaba un art\u00edculo de Juan L. S\u00e1nchez, fue sacada de contexto y convertida en un hito definitivo en el ascenso de Francia como potencia militar que estaba muy lejos de ser verdad.<\/p>\n<p>El mismo Gran Cond\u00e9 se encarg\u00f3 de demostrarlo poco tiempo despu\u00e9s, cuando traicion\u00f3 la confianza que Mazarino hab\u00eda depositado en \u00e9l al convertirse en el l\u00edder supremo de la facci\u00f3n de nobles que quer\u00edan sacar a Luis XIV del trono franc\u00e9s antes de que pudiera llegar a la mayor\u00eda de edad.<\/p>\n<p>En efecto, en 1652 el Gran Cond\u00e9 ha sitiado Par\u00eds, ha convertido en una guerra civil abierta lo que s\u00f3lo hab\u00eda sido en principio una revuelta nobiliaria y ha traicionado de tal modo al incipiente estado franc\u00e9s que, tras su derrota militar ante las tropas del leg\u00edtimo rey, no tiene m\u00e1s remedio que huir con la cabeza puesta a precio a, nada m\u00e1s y nada menos, que territorio del rey de Espa\u00f1a -concretamente a Bruselas-, donde trabajar\u00e1 para ese antiguo enemigo con tanta devoci\u00f3n como para reconquistar para las armas de Felipe IV, nada m\u00e1s y nada menos, que la plaza de Rocroi&#8230;<\/p>\n<p>No hay duda de que el Gran Cond\u00e9 era un formidable general. Todo un mito en cualquier caso, como siempre lo quiso la Historia francesa m\u00e1s o menos \u00e1ulica (que no tardar\u00e1 nada en rehabilitarlo como gran h\u00e9roe \u201cfranc\u00e9s\u201d tras el perd\u00f3n que obtiene, gracias a la\u00a0 Paz de los Pirineos, en 1659).<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Copia-de-Richelieu-en-L-Rochela.-Ilustraci\u00f3n-de-ierre-No\u00ebl-para-el-Richelieu-de-Robert-Burnand.-Librer\u00eda-Gr\u00fcnd-1954.-La-colecci\u00f3n-Reding.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-139\" title=\"el cardenal Richelieu en el asedio a  La Rochela. Ilustraci\u00f3n de Pierre No\u00ebl para el \"Richelieu\" de Robert Burnand. Librer\u00eda Gr\u00fcnd (1954). La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Copia-de-Richelieu-en-L-Rochela.-Ilustraci\u00f3n-de-ierre-No\u00ebl-para-el-Richelieu-de-Robert-Burnand.-Librer\u00eda-Gr\u00fcnd-1954.-La-colecci\u00f3n-Reding-297x300.jpg\" alt=\"\" width=\"297\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p>El derrotarlo, como ocurri\u00f3 en las laderas de Jaizquibel a principios del mes de septiembre de 1638, casi hasta borrar su nombre de la faz de la tierra aniquilando aquel regimiento de Caballer\u00eda de Enghien que lo representaba, quiz\u00e1s era, en efecto, por s\u00ed solo, una buena raz\u00f3n para hacer un voto como el que prometieron cumplir los hondarribiarras a partir de aquel d\u00eda. A pesar de que, como vemos, la reputaci\u00f3n del Gran Cond\u00e9, muchas veces, no fue precisamente de las m\u00e1s acrisoladas&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Este fin de semana Hondarribia celebr\u00f3 su fiesta grande. La que com\u00fanmente ha acabado quedando reducida al nombre gen\u00e9rico de \u201cAlarde\u201d. 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