{"id":1367,"date":"2017-08-28T11:30:03","date_gmt":"2017-08-28T09:30:03","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1367"},"modified":"2023-09-25T10:59:26","modified_gmt":"2023-09-25T08:59:26","slug":"cine-historia-y-ii-guerra-mundial-el-hombre-del-corazon-de-hierro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2017\/08\/28\/cine-historia-y-ii-guerra-mundial-el-hombre-del-corazon-de-hierro\/","title":{"rendered":"Cine, Historia y II Guerra Mundial&#8230; \u201cEl hombre del coraz\u00f3n de hierro\u201d"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2017\/08\/signal-octubre-de-1941-aviador1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-1368 size-medium\" title=\"As de la aviaci\u00f3n nazi ante un bombardero brit\u00e1nico derribado. &quot;Signal&quot; n\u00ba 2 de octubre de 1941. La colecci\u00f3n Reding\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2017\/08\/signal-octubre-de-1941-aviador1-300x222.jpg\" alt=\"signal-octubre-de-1941-aviador1\" width=\"300\" height=\"222\" \/><\/a>Finalizo este lunes la serie de art\u00edculos sobre la peque\u00f1a oleada de pel\u00edculas \u201cde guerra\u201d que hemos vivido este verano.<\/p>\n<p>Tal y como se\u00f1alaba, la \u00faltima pel\u00edcula destinada a esta serie de art\u00edculos ser\u00eda \u201cEl hombre del coraz\u00f3n de hierro\u201d. No por otra raz\u00f3n que por seguir el orden cronol\u00f3gico que marcan las tres pel\u00edculas.<\/p>\n<p>A saber: \u201cEl hombre del coraz\u00f3n de hierro\u201d transcurre, fundamentalmente, en el a\u00f1o 1942 y \u201cDunkerque\u201d y \u201cLa decisi\u00f3n del rey\u201d en el a\u00f1o 1940.<\/p>\n<p>Aclarada esta cuesti\u00f3n, pasemos a meditar (siquiera durante unos minutos) qu\u00e9 nos ofrece \u201cEl hombre del coraz\u00f3n de hierro\u201d como pel\u00edcula que podemos llamar \u201chist\u00f3rica\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl hombre del coraz\u00f3n de hierro\u201d tiene un serio h\u00e1ndicap: es la adaptaci\u00f3n a la gran pantalla de un libro peculiar, \u201cHHhH\u201d, firmado por un joven talento de las Letras francesas, Laurent Binet.<\/p>\n<p>El libro en cuesti\u00f3n es una mezcla de ensayo hist\u00f3rico y novela que, incluso, ha tenido imitadores -muy poco acertados, a decir verdad- en el Pa\u00eds Vasco.<\/p>\n<p>Laurent Binet confesaba en \u201cHHhH\u201d que trataba de reconstruir, por medio de \u00e9l, un episodio no muy conocido de la Segunda Guerra Mundial, pero sin duda importante. Algo que esperaba demostrar en las p\u00e1ginas de ese ensayo-novela con el curioso t\u00edtulo de \u201cHHhH\u201d que -seg\u00fan explicaba a quienes se animaron a leerlo- era el acr\u00f3stico en alem\u00e1n de cierta frase que corr\u00eda por el Tercer Reich antes del a\u00f1o 1942. Traducido dec\u00eda \u201cEl cerebro de Himmler es Heydrich\u201d: \u201cHimmlers Him heisst Heydrich\u201d. Es decir: \u201cHHhH\u201d.<\/p>\n<p>Binet, en efecto, hac\u00eda ah\u00ed una reconstrucci\u00f3n minuciosa, casi obsesiva, de c\u00f3mo un comando de checos y eslovacos exiliados en Gran Breta\u00f1a, coordinados con el movimiento de resistencia de la invadida Rep\u00fablica de Checoslovaquia, se infiltraban en ella (que en esos momentos era el Protectorado nazi de Bohemia y Moravia) para acabar con Reinhard Heydrich. El jefe supremo de ese Protectorado.<\/p>\n<p>El objetivo, como se cuenta tanto en la novela como en la pel\u00edcula, era causar, en 1942, un golpe de efecto en una Europa totalmente tomada por los nazis (o sus franquicias locales, como la espa\u00f1ola y el ambiguo salazarismo portugu\u00e9s) desde Lisboa hasta los Urales.<\/p>\n<p>Como destacaba Binet, las cosas no estaban yendo muy bien para los aliados en ese a\u00f1o 1942. En esas fechas, la que hoy llamamos Segunda Guerra Mundial, a\u00fan estaba lejos de dar el vuelco que dar\u00eda en dos a\u00f1os, hacia 1944. Era pues preciso, para Gran Breta\u00f1a, dar un mensaje de esperanza a todos los pueblos aplastados por el yugo nazi o el de reg\u00edmenes similares como el petainista o el franquista. A ser posible con una exhibici\u00f3n de m\u00fasculo militar m\u00e1s o menos contundente.<\/p>\n<p>El asesinato de Heydrich, mano derecha de la mano derecha de Hitler, ser\u00eda una buena escenificaci\u00f3n de ese objetivo de los aliados acorralados en lo que quedaba de la URSS y en Londres.<\/p>\n<p>Y eso es lo que finalmente ocurri\u00f3 y eso es lo que b\u00e1sicamente relatan tanto el ensayo-novela de Laurent Binet como la pel\u00edcula de C\u00e9dric Jim\u00e9nez. Con bastante fidelidad a los hechos tanto en un caso como en el otro.<\/p>\n<p>\u00bfHay, sin embargo, algo de informaci\u00f3n hist\u00f3rica sobre estos hechos que se pierda en la pel\u00edcula? Pues la verdad es que s\u00ed, que se pierden algunas cosas (hist\u00f3ricamente hablando) en \u201cEl hombre del coraz\u00f3n de hierro\u201d.<\/p>\n<p>Para empezar, como es inevitable en toda pel\u00edcula, la acci\u00f3n se ha reducido mucho con respecto a lo que nos contaba el libro de Binet. Si se ha le\u00eddo \u201cHHhH\u201d antes de ver la pel\u00edcula de Jim\u00e9nez, da la sensaci\u00f3n de que todo pasa demasiado deprisa y de manera muy resumida.<\/p>\n<p>Y es que es dif\u00edcil competir con el detallismo (a veces un tanto sarc\u00e1stico) de Binet. Por ejemplo en la pel\u00edcula vemos, repetidas veces, c\u00f3mo se atasca el subfusil ametrallador que maneja un miembro del comando antes de conseguir disparar contra Heydrich y el sicario que conduce el coche oficial en el que ese general de las SS se desplaza. como un aut\u00e9ntico centuri\u00f3n, por el centro de Praga.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula, a diferencia del libro, no logra as\u00ed, sin embargo, explicar la precariedad de medios con la que tuvo que luchar tanto el comando enviado a Praga para esa misi\u00f3n, como muchos de los resistentes (entre ellos muchos espa\u00f1oles en la clandestinidad francesa) que son abastecidos con material brit\u00e1nico para luchar contra los nazis en aquella Europa bajo la esv\u00e1stica. Por ejemplo, con esos subfusiles Sten que, como Binet se empe\u00f1a en explicar en su ensayo-novela, ten\u00edan una fat\u00eddica tendencia a encasquillarse. Justo lo que vemos escenificado, sin m\u00e1s explicaciones, en la pel\u00edcula.<\/p>\n<p>Aparte de detalles que pueden parecer m\u00e1s o menos anecd\u00f3ticos (aunque seguramente los miembros de la Resistencia pensaban de manera distinta al respecto) \u201cEl hombre del coraz\u00f3n de hierro\u201d tampoco explica, en todo su alcance hist\u00f3rico, otros aspectos que Binet s\u00ed desarrollaba m\u00e1s satisfactoriamente a partir de numerosos estudios sobre la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>Por ejemplo el exterminio, como escarmiento, de todo un pueblo checoeslovaco -L\u00eddice- para advertir a todos los territorios ocupados por los nazis de cu\u00e1les eran las consecuencias de alzar la mano contra ese dominio.<\/p>\n<p>Las escenas que vemos en la pel\u00edcula son una recreaci\u00f3n certera de esa represalia, de esa aniquilaci\u00f3n total de todo un pueblo de la rep\u00fablica checoslovaca bajo dominio del Protectorado nazi. Sin embargo, la pel\u00edcula pierde las interesantes reflexiones de Binet sobre otros pueblos que corrieron una suerte similar en aquella Europa convulsa. Caso de Oradour-sur-Glane en la Francia ocupada, que tuvo una suerte similar por razones similares. Por no mencionar otros casos como la masacre de las Fosas Ardeatinas en una Roma donde el r\u00e9gimen fascista se descompone y la resistencia italiana va avanzando posiciones contra los fascistas y sus aliados nazis.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, es evidente, la pel\u00edcula no puede seguir el ritmo al ensayo. Ni siquiera a la novela. Ni a la que entra en \u201cHHhH\u201d ni a otras como \u201cLa hora estelar de los asesinos\u201d del autor checo Pavel Kohout. Un testimonio literario feroz y descarnado de uno de los l\u00edderes de la \u201cPrimavera de Praga\u201d de 1968 sobre c\u00f3mo los esfuerzos de la resistencia checoeslovaca sucumbir\u00e1n en el a\u00f1o 1945, debati\u00e9ndose entre los nazis que quieren arrasar Praga en venganza por el bombardeo aliado de Dresde y los sovi\u00e9ticos a los que se les sospechan (acertadamente) intenciones no demasiado amables hacia la rep\u00fablica checoslovaca. Pese a, te\u00f3ricamente, estar del mismo lado de esa resistencia que ha liquidado a Heydrich en 1942 y, mal que bien, ha mantenido la lucha contra el ocupante nazi hasta que los tanques rusos llegan all\u00ed.<\/p>\n<p>Esas ser\u00edan, pues, las limitaciones, como veh\u00edculo para aprender Historia, de \u201cEl hombre del coraz\u00f3n de hierro\u201d. No muy distintas a las de cualquier otra pel\u00edcula del g\u00e9nero. Ya sea \u201cDunkerque\u201d, \u201cLa decisi\u00f3n del rey\u201d o bien otras anteriores a \u00e9stas que hemos considerado este \u00faltimo mes.<\/p>\n<p>Evidentemente \u201cEl hombre del coraz\u00f3n de hierro\u201d ser\u00eda, como esas otras pel\u00edculas, s\u00f3lo un comienzo (un muy buen comienzo, por otra parte) para animarse a aprender m\u00e1s sobre esos hechos a partir de otras fuentes. \u00a0 Poco m\u00e1s se puede decir aqu\u00ed de esta pel\u00edcula \u201cde guerra\u201d&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Finalizo este lunes la serie de art\u00edculos sobre la peque\u00f1a oleada de pel\u00edculas \u201cde guerra\u201d que hemos vivido este verano. 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