{"id":14,"date":"2012-06-11T11:43:46","date_gmt":"2012-06-11T09:43:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=14"},"modified":"2012-06-11T11:43:46","modified_gmt":"2012-06-11T09:43:46","slug":"presentacion-sansebastian-belle-epoqu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2012\/06\/11\/presentacion-sansebastian-belle-epoqu\/","title":{"rendered":"Una breve presentaci\u00f3n y un primer post"},"content":{"rendered":"<p align=\"left\"><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0La Asociaci\u00f3n de historiadores guipuzcoanos \u201cMiguel de Aranburu\u201d, dedicada tanto al estudio de nuestro pasado como a su mejor difusi\u00f3n, ha aceptado desde el 11 de junio de 2012 la amable invitaci\u00f3n de la plataforma digital de \u201cEl Diario Vasco\u201d para comentar o ilustrar en este blog diversos aspectos de esos hechos que, acumulados en el tiempo, llamamos \u201cHistoria\u201d. As\u00ed, el objetivo de los sucesivos \u201cposts\u201d que se ir\u00e1n subiendo regularmente a este \u201cCorreo de la Historia\u201d cada lunes por la ma\u00f1ana, ser\u00e1 el de informar sobre distintos aspectos de inter\u00e9s de esa materia a un p\u00fablico amplio -especializado o simplemente interesado en estas cuestiones- tratando de combinar el rigor cient\u00edfico con un lenguaje ameno y asequible.<\/p>\n<p>El doctor en Historia Contempor\u00e1nea por la UPV-EHU Carlos Rilova Jeric\u00f3, uno de los fundadores de la asociaci\u00f3n, ser\u00e1 el encargado de dar una rigurosa continuidad a este \u201cCorreo de la Historia\u201d semana a semana y hacer las oportunas presentaciones cuando otros miembros de la asociaci\u00f3n hagan su contribuci\u00f3n a esta p\u00e1gina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Un paseo por el San Sebasti\u00e1n de la \u201cBelle \u00c9poque\u201d. Del canotier a la ametralladora. Lo que realmente vive bajo el recuerdo hist\u00f3rico<\/strong><\/p>\n<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfEs una buena idea comenzar la andadura de una publicaci\u00f3n semanal dedicada a la Historia con un paseo por el San Sebasti\u00e1n de la \u201cBelle \u00c9poque\u201d?. Resulta\u00a0 bastante dif\u00edcil dar una respuesta rotunda a esa interrogante. Hablo desde una plataforma digital de un gran grupo de comunicaci\u00f3n y en un medio que, por su propia naturaleza, puede llegar tanto a los que las palabras \u201cSan Sebasti\u00e1n de la \u201cBelle \u00c9poque\u201d \u201d les dicen algo, como a los que les resultan completamente desconocidas e incluso faltas de todo inter\u00e9s a primera vista. As\u00ed las cosas, no parece una muy buena idea poner en marcha este \u201cCorreo de la Historia\u201d con un \u201cpost\u201d, en principio, de orientaci\u00f3n tan localista, tan limitada en el espacio y en el tiempo<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/06\/San-Sebastian-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-15 aligncenter\" title=\"Terraza del Casino, hoy Ayuntamiento, de San Sebasti\u00e1n. Imagen de la revista \"Actualidades\" de 9 de septiembre de 1908. Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/06\/San-Sebastian-1.jpg\" alt=\"\" width=\"389\" height=\"227\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/06\/San-Sebastian-1.jpg 1657w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/06\/San-Sebastian-1-300x175.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/06\/San-Sebastian-1-768x449.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/06\/San-Sebastian-1-1024x599.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 389px) 100vw, 389px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Sin embargo -y espero demostrarlo a lo largo de las siguientes l\u00edneas- quiz\u00e1s ese paseo por el San Sebasti\u00e1n de finales del siglo XIX y principios del XX no sea tan banal, tan limitado como fuente de conocimiento hist\u00f3rico, como podr\u00eda parecer a primera vista.<\/p>\n<p>En efecto, si miramos con atenci\u00f3n bajo la superficie de los restos de esa \u201cbella \u00e9poca\u201d que se ha constituido casi en una de las se\u00f1as de identidad de la capital guipuzcoana, no se tarda mucho en encontrar entre ellos hechos, personas, detalles, circunstancias que son algo m\u00e1s que una an\u00e9cdota hist\u00f3rica a recordar mientras se pasea por La Concha y se contemplan los vestigios de esa \u00e9poca de esplendor que han quedado impregnados -o ser\u00eda mejor decir incorporados- a lugares como \u00e9se.<\/p>\n<p>S\u00ed, hay mucha m\u00e1s Historia y de mucho m\u00e1s alcance del que podr\u00edamos creer bajo reminiscencias del pasado \u201cBelle \u00c9poque\u201d de San Sebasti\u00e1n como las que atisbamos en fotos de revistas como la primera de las que ilustra este art\u00edculo, o las que, hoy por hoy, podemos ver en la Avenida en la antigua tienda de Ram\u00f3n Hern\u00e1ndez, en figuras ya irrepetibles -por distintas razones- como el inefable joven de raza negra que preside el escaparate de la calle Churruca de una de las principales tiendas de caf\u00e9 de la ciudad -vestido de pies a cabeza con el traje de verano de dandy de la \u201cBelle \u00c9poque\u201d, desde los zapatos flexibles hasta el imprescindible canotier, pasando por la chaqueta \u201csport\u201d-, en edificios como el actual Ayuntamiento o en el Palacio de Miramar, al final del Paseo de la Concha.<\/p>\n<p>Precisamente a partir de \u00e9l, de ese palacio, podemos empezar a descubrir que el San Sebasti\u00e1n de, digamos, 1876 a 1917, fue algo m\u00e1s que esa bella \u201cPerla del Cant\u00e1brico\u201d. Una m\u00e1s de las ciudades-balneario europeas -Baden-Baden, Bath, Biarritz, Niza&#8230;- en las que se\u00f1oras encorsetadas y caballeros de bigotes encerados e insoportables cuellos almidonados \u201cveraneaban\u201d como mejor pod\u00edan y hasta, con mucha precauci\u00f3n, tomaban salut\u00edferos o -si as\u00ed lo preferimos, por usar una expresi\u00f3n m\u00e1s de nuestra \u00e9poca- saludables \u201cba\u00f1os de mar\u201d.<\/p>\n<p>Efectivamente, el San Sebasti\u00e1n de aquellas fechas era la corte de verano de Espa\u00f1a, tal como lo demuestra ese Palacio de Miramar. El lugar desde el que se administraba durante varios meses al a\u00f1o una de esas potencias europeas que, a diferentes escalas, se estaban repartiendo en esos momentos el Mundo y se miraban entre ellas recelosas, esperando y temiendo al mismo tiempo el momento en el que estallar\u00eda la \u201cGran Guerra\u201d en la que las m\u00e1s poderosas entre ellas y los aliados que se les sumasen decidir\u00edan qui\u00e9n ser\u00eda el amo de ese Mundo que, en esos momentos, se reparte con tiral\u00edneas en las canciller\u00edas europeas y de todos los recursos que hac\u00edan cada d\u00eda m\u00e1s opulenta a esa sociedad europea almidonada, encorsetada y orgullosa de s\u00ed misma.<\/p>\n<p>As\u00ed es, de la misma revista \u201cActualdades\u201d de la que sale esta foto en la que vemos una concurrida terraza del casino -hoy Ayuntamiento- de San Sebasti\u00e1n, llena de se\u00f1oras con vestidos de verano que hoy dar\u00edan lugar a una cascada de sofocos y lipotimias entre sus descendientes y cabezas masculinas tocadas con el inevitable canotier, se pueden extraer otras fotos y noticias de ese verano y oto\u00f1o del a\u00f1o 1908, de la plena \u201cBelle \u00c9poque\u201d, que dicen que San Sebasti\u00e1n era algo m\u00e1s que una bella ciudad-balneario, transitada por personajes que dan envarados paseos por La Concha y se permiten ba\u00f1os de mar que necesitaban -seg\u00fan la prosapia del o la ba\u00f1ista- de una log\u00edstica verdaderamente complicada y que hoy contemplamos con una incr\u00e9dula y burlona sonrisa.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/06\/Escuadra-brit%C3%A1nica-en-Barcelona.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-16\" title=\"Visita de  la Escuadra brit\u00e1nica a Barcelona. Imagen utilizada en la revista \"Actualidades\" de 19 de agosto de 1908. Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/06\/Escuadra-brit%C3%A1nica-en-Barcelona.jpg\" alt=\"\" width=\"380\" height=\"209\" \/><\/a><\/p>\n<p>As\u00ed, por ejemplo, el n\u00famero de 19 de agosto de 1908 de \u201cActualidades\u201d, informaba a los ociosos veraneantes -de San Sebasti\u00e1n y de cualquier otro lado en el que se leyera esa revista- de que la escuadra naval brit\u00e1nica hab\u00eda hecho una visita de cortes\u00eda al puerto de Barcelona. El mismo en el que el rey Alfonso XIII hab\u00eda pasado unos d\u00edas ese verano&#8230; Un detalle que, m\u00e1s all\u00e1 de las deferentes buenas maneras tan propias de la \u00e9poca, significaba -de manera bastante inequ\u00edvoca- que la m\u00e1s poderosa escuadra naval del Mundo en esos momentos exhib\u00eda parte de su poder\u00edo ante Espa\u00f1a, bien para amedrentarla o, por lo menos, para conseguir de ella una \u201cEntente cordiale\u201d como la que pocos a\u00f1os antes hab\u00eda logrado Gran Breta\u00f1a con Francia frente a los llamados \u201cimperios centrales\u201d -Alemania, Austria-Hungria&#8230;- de cara a esa \u201cGran Guerra\u201c que todos esperaban y tem\u00edan y, en esos momentos, es considerada ya casi inminente, a pesar de que la realeza que controla la mayor parte de las futuras potencias contendientes est\u00e1 emparentada entre s\u00ed. Como lo prueba la propia reina madre espa\u00f1ola -una de las primeras inquilinas del Palacio de Miramar-, o la esposa de Alfonso XIII elegida entre las princesas de la casa reinante brit\u00e1nica que, a su vez, estaba estrechamente emparentada con la del k\u00e1iser alem\u00e1n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en el n\u00famero del 19 de agosto de \u201cActualidades\u201d se pod\u00eda leer, m\u00e1s all\u00e1 de esas cr\u00f3nicas de sociedad s\u00f3lo levemente inquietantes, que el caos pol\u00edtico en Marruecos -uno m\u00e1s de los espacios sobre los que varias potencias europeas quieren extender su dominio- continuaba y que, tras un golpe palaciego, se hab\u00eda instalado en el precario poder que representa en esos momentos el trono del imperio marroqu\u00ed Muley Hafid. Por supuesto despu\u00e9s de aplastar toda resistencia del leg\u00edtimo heredero Abd-el Aziz, su propio hermano&#8230;<\/p>\n<p>Una m\u00e1s de las muchas turbulencias que sacuden a esa zona del Magreb en esos momentos y que, aunque el redactor de \u201cActualidades\u201d ni se moleste en comentarlo, hacen ya casi inevitable la intervenci\u00f3n de las potencias europeas -entre ellas la corte espa\u00f1ola que veranea en San Sebasti\u00e1n- en ese territorio, rico en materias primas -hierro, fosfatos&#8230;- adem\u00e1s de sumamente estrat\u00e9gico para controlar\u00a0 el paso a trav\u00e9s del estrecho de Gibraltar y que, por todas esas razones, bien podr\u00eda valer una \u201cGran Guerra\u201d como la que estallar\u00e1 en 1914&#8230;<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/06\/El-Mokri.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-17\" title=\"Estancia de El Mokri en San Sebasti\u00e1n, en la finca del duque de Tovar. Imagen publicada en el n\u00famero de 14 de octubre de 1908 de la revista \"Actualidades\". Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/06\/El-Mokri.jpg\" alt=\"\" width=\"347\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/06\/El-Mokri.jpg 1689w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/06\/El-Mokri-300x208.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/06\/El-Mokri-768x532.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/06\/El-Mokri-1024x710.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 347px) 100vw, 347px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El atento seguimiento que se hace en la misma \u201cActualidades\u201d a las idas y venidas de T\u00e1nger a Inglaterra, pasando por Espa\u00f1a y por Francia, de El Mokri, el \u00faltimo dignatario a\u00fan fiel -al menos en teor\u00eda- al destronado Abd-el-Aziz, es una buena prueba de lo mucho que se estaba jugando en ese envite la corte espa\u00f1ola veraneante en Miramar. La misma que, cautamente, como lo recoge -foto incluida- el n\u00famero de esa revista de 14 de octubre de 1908, deja en manos del duque de Tovar loa agasajos al dignatario marroqu\u00ed a la vuelta de sus gestiones en Inglaterra y Francia, materializados en una invitaci\u00f3n a la magn\u00edfica finca del duque -que contaba con vistas privilegiadas a La Concha- hasta que coja el tren que los llevar\u00eda, a \u00e9l y a su s\u00e9quito, desde la Estaci\u00f3n del Norte a Madrid y de all\u00ed a Sevilla y al estrecho desde el que saltar\u00edan de nuevo a T\u00e1nger. A aquel Marruecos asediado por su propia descomposici\u00f3n interna y por distintas potencias europeas que no quieren ser las \u00faltimas en apoderarse de, al menos, parte de \u00e9l cuando se resquebraje definitivamente.<\/p>\n<p>Algo que quedaba tambi\u00e9n patente de un modo bastante claro en la foto de otro n\u00famero de \u201cActualidades\u201d. Concretamente el de 12 de agosto de 1908,\u00a0 en el que se recog\u00edan, como en muchas otras ocasiones, ejercicios de maniobras del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>El lugar donde se realizan y el tipo de entrenamiento resultan muy reveladores. Los soldados se han desplegado, como se ve en la foto, en el campo de Gibraltar, por tanto esas maniobras resultan un claro desaf\u00edo a Gran Breta\u00f1a y una se\u00f1al tambi\u00e9n bastante clara de las tropas que Espa\u00f1a podr\u00eda desplegar en un Marruecos colapsado en cuesti\u00f3n de d\u00edas. El tipo de entrenamiento que realizan esas tropas es el de combate con ametralladoras. La futura reina de los campos de batalla que, desde agosto de 1914, se convertir\u00e1n en inmensos mataderos, en un paisaje de pesadilla en el que no quedar\u00e1 ni un s\u00f3lo vestigio de aquella \u201cBelle \u00c9poque\u201d que mor\u00eda con cada explosi\u00f3n de ob\u00fas y con el mon\u00f3tono tableteo de las \u201cHotchkiss\u201d o las \u201cMaxim\u201d que aniquilan, maquinal, industrialmente, l\u00ednea tras l\u00ednea de hombres salidos de la inmunda red de trincheras que cruza Europa de parte a parte hasta 1918&#8230;<\/p>\n<p>San Sebasti\u00e1n ser\u00e1 un escenario privilegiado de esa descomposici\u00f3n, del fin de esa \u201cbella \u00e9poca\u201d de la que, como acabamos de ver, ha sido tambi\u00e9n uno de los escenarios privilegiados.<\/p>\n<p>En principio los archivos de la ciudad no dicen mucho sobre esos a\u00f1os. Hablan de trabajadores espa\u00f1oles que vuelven de Francia y de franceses que vuelven a Francia para sumarse a la movilizaci\u00f3n de su ej\u00e9rcito, de aumento de precios en las mercanc\u00edas b\u00e1sicas y del control que el consistorio trata de ejercer sobre ellas para conseguir que la vida siga igual a los d\u00edas anteriores al\u00a0 estallido de la guerra. Al menos en la medida de lo posible.<\/p>\n<p>Sin embargo, San Sebasti\u00e1n, como la mayor parte de las poblaciones fronterizas de cierta entidad de las potencias neutrales, y en tanto que sede de la corte de una potencia que, despu\u00e9s de todo, ha sabido mantenerse sabiamente neutral pese a las presiones de unos y otros beligerantes, se convertir\u00e1 en el escenario de una guerra secreta de esp\u00edas y agentes de ambos bandos que a\u00fan est\u00e1, en buena medida, por escribir.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/06\/Ametralladoras.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-18\" title=\"Ejercicios de tropas espa\u00f1olas en el Campo de Gibraltar con ametralladoras. Imagen publicada en la revista \"Actualidades\" de 12 de agosto de 1908. Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/06\/Ametralladoras.jpg\" alt=\"\" width=\"381\" height=\"173\" \/><\/a><\/p>\n<p>Un tema, como muchos otros, del que, en efecto, podremos hablar en otra ocasi\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan si tenemos en cuenta que en apenas dos a\u00f1os se cumple el primer centenario de esa guerra, incubada en la \u201cBelle \u00c9poque\u201d que a\u00fan atisbamos en las calles de San Sebasti\u00e1n, que volvi\u00f3 el mundo del rev\u00e9s y en la que, lo crean o no, muchos vascos de este lado del Bidasoa tomaron parte, como voluntarios, bajo la bandera francesa, cambiando sus canotiers por los cascos de acero \u201cAdrian\u201d pintados de azul Francia y sus bastones flexibles de bamb\u00fa por el fusil y la mort\u00edfera bayoneta-espada .Unos incondicionales servicios de guerra que, por otra parte, aquella Rep\u00fablica no olvid\u00f3 y supo agradecer.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0La Asociaci\u00f3n de historiadores guipuzcoanos \u201cMiguel de Aranburu\u201d, dedicada tanto al estudio de nuestro pasado como a su mejor difusi\u00f3n, ha aceptado desde el 11 de junio de 2012 la amable invitaci\u00f3n de la plataforma digital de \u201cEl Diario Vasco\u201d para comentar o ilustrar en este blog diversos aspectos de esos hechos que, acumulados en [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[18,446,947,1309,1490,1613,1768,1869,1959,2028],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}