{"id":1438,"date":"2017-12-11T12:30:46","date_gmt":"2017-12-11T10:30:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1438"},"modified":"2017-12-11T12:30:46","modified_gmt":"2017-12-11T10:30:46","slug":"que-la-tierra-te-sea-leve-duque-a-cien-anos-de-la-muerte-de-fermin-lasala-y-collado-1917-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2017\/12\/11\/que-la-tierra-te-sea-leve-duque-a-cien-anos-de-la-muerte-de-fermin-lasala-y-collado-1917-2017\/","title":{"rendered":"Que la tierra te sea leve, duque. A cien a\u00f1os de la muerte de Ferm\u00edn Lasala y Collado (1917-2017)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2017\/12\/Ferm\u00edn-Lasala-y-Collado-Imagen-para-la-Ilustrraci\u00f3n-Americana-y-Espa\u00f1ola-1880.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-1439 size-full\" title=\"Ferm\u00edn Lasala y Collado. Fotograf\u00eda de &quot;La Ilustraci\u00f3n Espa\u00f1ola y Americana&quot;\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2017\/12\/Ferm\u00edn-Lasala-y-Collado-Imagen-para-la-Ilustrraci\u00f3n-Americana-y-Espa\u00f1ola-1880.jpg\" alt=\"fermin-lasala-y-collado-imagen-para-la-ilustrracion-americana-y-espanola-1880\" width=\"215\" height=\"268\" \/><\/a>Esta semana, el domingo 17 de diciembre de 2017, se cumplir\u00e1n cien a\u00f1os de la muerte de Ferm\u00edn Lasala y Collado, duque de Mandas.<\/p>\n<p>Como durante cuatro a\u00f1os de mi vida yo me dediqu\u00e9 a estudiar la suya y a escribir con ella mi tesis doctoral, me ha parecido, inevitable, tratar de contar hoy, en este nuevo correo de la Historia, qui\u00e9n fue Ferm\u00edn Lasala y Collado, duque de Mandas.<\/p>\n<p>Naci\u00f3 en San Sebasti\u00e1n, en el a\u00f1o 1832, del matrimonio de Ferm\u00edn Lasala y Urbieta y de Rita Collado. Sus dos padres, ella y \u00e9l, eran comerciantes pr\u00f3speros.<\/p>\n<p>Ferm\u00edn Lasala y Urbieta descend\u00eda de emigrantes franceses de la zona de los Pirineos. Para cuando Ferm\u00edn hijo naci\u00f3, \u00e9l ya hab\u00eda conseguido amasar, como comerciante, una considerable fortuna que fue incrementando como s\u00f3lo lo pod\u00eda hacer un capit\u00e1n de empresa de esos que tanto proliferaron en Europa en aquellas tres primeras d\u00e9cadas del siglo XIX y que han sido perpetuados por las novelas y el Cine. Sobre todo en el mundo anglosaj\u00f3n.<\/p>\n<p>La madre del futuro duque de Mandas, Rita Collado, era heredera de la casa de comercio de los Collado, dirigida por una en\u00e9rgica matriarca de origen c\u00e1ntabro. Al parecer, la madre del futuro duque sali\u00f3 a ella en car\u00e1cter, pues a pesar de que la familia quer\u00eda evitar su boda con Ferm\u00edn Lasala y Urbieta, ella, Rita, se neg\u00f3 en rotundo a aceptar ese veredicto familiar, imponiendo su propio criterio. Lo cual no estaba nada mal para el a\u00f1o 1828, que fue en el que tom\u00f3 esa dr\u00e1stica decisi\u00f3n, Tan opuesta a los convencionalismos dominantes en su \u00e9poca y en su clase social.<\/p>\n<p>De ah\u00ed sali\u00f3 el futuro duque de Mandas. Ya naci\u00f3, en 1832, siendo el heredero de una gran fortuna, que crec\u00eda d\u00eda a d\u00eda, tanto gracias a la buena administraci\u00f3n dom\u00e9stica de su madre Rita, como a la ferocidad de su padre en aquella Espa\u00f1a isabelina en la que -con el tiempo- lleg\u00f3 a ocupar puestos de responsabilidad junto a la Corte, para asesorarla en cuestiones econ\u00f3micas.<\/p>\n<p>El joven heredero se comport\u00f3 como un v\u00e1stago s\u00f3lido de ese tronco, ya de por s\u00ed bastante s\u00f3lido. Tuvo una preparaci\u00f3n acad\u00e9mica igualmente s\u00f3lida en las universidades de Madrid. Como experto en Jurisprudencia (uno de los grados mas altos en la carrera de Derecho) y, asimismo, con la titulaci\u00f3n equivalente a la de Filosof\u00eda y Letras. Quiz\u00e1s obtuvo esta \u00faltima porque ten\u00eda un gusto por la Historia inculcado por su madre Rita, con la que sol\u00eda tener interesantes conversaciones sobre la desdichada Mar\u00eda Estuardo, reina de Escocia.<\/p>\n<p>Aparte de esos estudios, el joven heredero recorri\u00f3 Europa en el \u201ctour\u201d habitual para los de su clase social. Visit\u00f3 Francia. As\u00ed como Gran Breta\u00f1a (donde pudo ver, y conseguir, algunas reliquias de su admirada Mar\u00eda Estuardo). Lleg\u00f3 incluso a hablar con los guardias del rey de Prusia, pregunt\u00e1ndoles por su vida.<\/p>\n<p>As\u00ed, cuando hacia 1855 se hace cargo del capital pol\u00edtico y econ\u00f3mico que le legan su padre y su madre, Ferm\u00edn Lasala hijo estaba listo para afrontar un mundo lleno de peligros. Uno en el que hab\u00eda que ser r\u00e1pido y tajante para sobrevivir. Es el mundo de los Vanderbilt, los Morgan, los Astor y los Rothschilds. Grandes magnates que, en unas ocasiones, son rivales de la familia Lasala y en otras socios de ella. Como ocurre en el caso del primer ferrocarril a vapor del estado de Nueva York. Puesto en marcha gracias tanto a capitales facilitados por familias como los Astor, como por los Lasala de uno y otro lado del Atl\u00e1ntico.<\/p>\n<p>Ferm\u00edn Lasala y Collado tambi\u00e9n tendr\u00e1 que moverse en las convulsas aguas de la Pol\u00edtica espa\u00f1ola e Internacional que se agita entre esos a\u00f1os de mediados del siglo XIX y los diecisiete primeros del XX, que desembocan en la Primera Guerra Mundial y la revoluci\u00f3n bolchevique.<\/p>\n<p>Lo har\u00e1 al lado de grandes figuras como Antonio C\u00e1novas del Castillo. Compa\u00f1ero suyo de estudios y amigo personal hasta su muerte en el a\u00f1o 1897.<\/p>\n<p>Junto a C\u00e1novas, una vez que se han superado las convulsiones de la \u00faltima de las guerras carlistas (en la que Ferm\u00edn Lasala y Collado ser\u00e1 combatiente en el lado liberal), pasar\u00e1 de la Pol\u00edtica provincial, donde ha representado a su territorio guipuzcoano natal en el Parlamento y en la Diputaci\u00f3n, a responsabilidades de estado m\u00e1s altas.<\/p>\n<p>Como ministro de Fomento, como senador vitalicio y, al menos tres veces, jugando en la palestra internacional el destino de una Espa\u00f1a que se debate por sobrevivir en la Era del Imperialismo.<\/p>\n<p>Lo har\u00e1 en puestos de primer orden, entre 1890 y 1897 en la embajada de Par\u00eds, tratando de desactivar la crisis que desembocar\u00e1 en la p\u00e9rdida de las colonias espa\u00f1olas en Antillas y en Asia-Pac\u00edfico en 1898 y de hacer valer los avances espa\u00f1oles en \u00c1frica central, que ya se est\u00e1n dado en ese momento.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que esa crisis, la del 98, llegue, se le mantendr\u00e1, tanto por su partido como por el de los liberales de Sagasta, en la embajada de Londres, entre 1900 y 1905, para conseguir que Espa\u00f1a recupere el terreno perdido en las Antillas y Asia-Pac\u00edfico en esa \u00c1frica que ya se est\u00e1n repartiendo otras potencias europeas.<\/p>\n<p>En los doce a\u00f1os que van desde 1905 hasta su muerte en 1917, Ferm\u00edn Lasala llevar\u00e1 una vida m\u00e1s bien tranquila, a caballo entre sus extensas posesiones inmobiliarias en Madrid y su mansi\u00f3n de Cristina-Enea en San Sebasti\u00e1n. Sus negocios seguir\u00e1n prosperando, aunque su bienestar material est\u00e1 ya m\u00e1s que asegurado por los cargos p\u00fablicos que desempe\u00f1a con car\u00e1cter vitalicio, en el Senado y en otros cen\u00e1culos del poder de esa Espa\u00f1a de Alfonso XIII.<\/p>\n<p>Su vida, como la de todo ser humano, seguir\u00e1 su curso fatal, pero, antes de que le llegue el fin, ver\u00e1 morir a su mujer Cristina. Bienamada, como se puede deducir de la presencia en el despacho del duque del cuadro que le pint\u00f3 Palmaroli. Estuvo all\u00ed hasta que el duque muri\u00f3 el 17 de diciembre de 1917.<\/p>\n<p>Antes de que llegase ese d\u00eda de ese a\u00f1o, el duque ver\u00e1 colapsarse el mundo en el que vivi\u00f3 y creci\u00f3. Le llegar\u00e1n noticias de la \u201cGran Guerra\u201d, temida y esperada, que, al fin, hab\u00eda estallado en 1914. Tambi\u00e9n de la revoluci\u00f3n socialista que \u00e9l ya hab\u00eda intuido como ineludible en los comienzos de su vida como pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Cuando muri\u00f3, el 17 de diciembre de 1917, dejaba tras de s\u00ed una inmensa fortuna que ser\u00eda legada a, falta de herederos directos, a la Diputaci\u00f3n guipuzcoana. Su mansi\u00f3n y jard\u00edn de Cristina-Enea, as\u00ed como su biblioteca, quedar\u00edan en manos del Ayuntamiento de San Sebasti\u00e1n. No tuvo hijos, pero en ese gran jard\u00edn de estilo ingl\u00e9s dej\u00f3 muchos \u00e1rboles que a\u00fan siguen creciendo en ese parque donostiarra. S\u00ed dej\u00f3, tambi\u00e9n, varios libros de Historia escritos. Entre ellos algunos en los que justificaba sus propias ideas pol\u00edticas. Como \u201cLa separaci\u00f3n de Guip\u00fazcoa y la Paz de Basilea\u201d o la \u201c\u00daltima etapa de la Unidad Nacional. Los fueros vascongados en 1876\u201d. Donde se exoneraba, en parte, de la acusaci\u00f3n que vertieron contra \u00e9l de haber sido el impulsor de la abolici\u00f3n foral de 1876. Algo que algunos pol\u00edticos de tendencia contraria a la suya, le estuvieron reprochando hasta despu\u00e9s del d\u00eda de su muerte.<\/p>\n<p>Hoy, a poco menos de una semana del centenario de esa fecha, yo, que dediqu\u00e9 cuatro a\u00f1os de mi vida a escribir una tesis sobre \u00e9l, que fue publicada por \u00faltima voluntad de un gran historiador vasco como Jos\u00e9 Ignacio Tellechea Idigoras, he querido recordarlo y que se le recuerde. Tan exactamente como sea posible, tan justamente como sea posible, en un pa\u00eds con tendencia al olvido. Incluso de aquellos que han forjado el presente en el que hoy vivimos.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, que la tierra te sea leve, duque. Hoy y dentro de otros cien a\u00f1os.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Esta semana, el domingo 17 de diciembre de 2017, se cumplir\u00e1n cien a\u00f1os de la muerte de Ferm\u00edn Lasala y Collado, duque de Mandas. 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