{"id":1478,"date":"2018-01-22T12:30:20","date_gmt":"2018-01-22T11:30:20","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1478"},"modified":"2025-11-30T14:55:53","modified_gmt":"2025-11-30T13:55:53","slug":"la-tricolor-espanola-ondea-sobre-berlin-historia-ucronia-y-un-ciclo-de-conferencias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2018\/01\/22\/la-tricolor-espanola-ondea-sobre-berlin-historia-ucronia-y-un-ciclo-de-conferencias\/","title":{"rendered":"\u201cLa tricolor espa\u00f1ola ondea sobre Berl\u00edn\u201d. Historia, Ucron\u00eda y un ciclo de conferencias"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2018\/01\/Divisi\u00f3n-9.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-1479\" title=\"Reconstrrucci\u00f3n hist\u00f3rica de la Compa\u00f1\u00eda 9, de espa\u00f1oles integrados en las fuerzas aliadas en 1944\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2018\/01\/Divisi\u00f3n-9-225x300.jpg\" alt=\"division-9\" width=\"287\" height=\"383\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2018\/01\/Divisi\u00f3n-9-225x300.jpg 225w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2018\/01\/Divisi\u00f3n-9.jpg 383w\" sizes=\"(max-width: 287px) 100vw, 287px\" \/><\/a>Esta semana, este correo de la Historia vuelve sobre un tema en el que ya ha abundado alguna que otra vez. Es decir, el de las ucron\u00edas o historias contraf\u00e1cticas. Un g\u00e9nero cultivado, sobre todo, desde la Literatura, pero tambi\u00e9n desde prestigiosos nombres de la Historia profesional. Como ser\u00eda el caso del profesor Niall Ferguson.<\/p>\n<p>Todo esto, la Ucron\u00eda, la Historia contrafactual o alterna, tiene como denominador com\u00fan la reflexi\u00f3n -con mayor o menor abundancia de Literatura- sobre esa pregunta que suele obsesionar al ser humano, tanto a nivel personal como colectivo: \u201c\u00bfqu\u00e9 hubiera pasado si\u2026?\u201d.<\/p>\n<p>De eso, gracias -entre otros factores- al apoyo del IEEE de Madrid y a la hospitalidad de Kutxabank, vamos a hablar este jueves 25 en la planta cuarta del edificio Tabakalera de San Sebasti\u00e1n, a las siete de la tarde.<\/p>\n<p>Lo har\u00e1n socios de la Asociaci\u00f3n de historiadores \u201cMiguel de Aranburu\u201d como el doctor Jorge Garris Mozota e invitados habituales de ella, como el especialista irundarra Fernando Insausti. Con esas conferencias daremos inicio a un esperado ciclo sobre la Guerra Civil, la Segunda Guerra Mundial y el Mundo posterior a ese conflicto que, al ritmo de una por mes (hasta el 28 de junio) tratar\u00e1n de aspectos tan diversos como la Guerra Fr\u00eda o la situaci\u00f3n a la que nos enfrentamos hoy d\u00eda, tras la ca\u00edda de los reg\u00edmenes sovi\u00e9ticos y la fragmentaci\u00f3n del poder mundial entre varias potencias.<\/p>\n<p>Pero el ciclo empezar\u00e1 as\u00ed. Examinando qu\u00e9 fue la Segunda Guerra Mundial (el antecedente pr\u00f3ximo de todo lo que nos afecta hoy d\u00eda) y c\u00f3mo podr\u00eda haber evolucionado el Mundo si las cosas hubieran sido de modo distinto.<\/p>\n<p>Personalmente, lo reconozco, a fecha de hoy, lunes 22 de enero de 2018, no s\u00e9 con toda exactitud, el contenido de la intervenci\u00f3n del doctor Jorge Garris, que tratar\u00e1, precisamente, de eso. De qu\u00e9 hubiera pasado de ser otro el resultado de la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>S\u00f3lo s\u00e9 que esas historias alternas sobre la Segunda Guerra Mundial y, sobre todo, acerca de su antecedente m\u00e1s cercano (la Guerra Civil espa\u00f1ola) son un tema a\u00fan poco -y mal- desarrollado en nuestro pa\u00eds y que, por lo tanto, merece la atenci\u00f3n que le prestaremos el d\u00eda 25 y hoy mismo.<\/p>\n<p>As\u00ed, por ejemplo, en \u201cHistoria virtual\u201d, la obra colectiva dirigida por el ya mencionado profesor Niall Ferguson, se revela un aspecto verdaderamente curioso de la mentalidad colectiva espa\u00f1ola actual, de eso que se ha llamado \u201cla Espa\u00f1a de la Transici\u00f3n\u201d. En la que, seg\u00fan parece, a\u00fan seguimos.<\/p>\n<p>En efecto, el cap\u00edtulo dedicado a imaginar qu\u00e9 hubiera pasado en la Espa\u00f1a de 1936 si las cosas hubieran sido distintas, es de una timidez extraordinaria. Como si su autor, el catedr\u00e1tico Santos Juli\u00e1, no se atreviera siquiera a imaginar una derrota del Ej\u00e9rcito sublevado, prefiriendo dejar las cosas en un \u201c\u00bfqu\u00e9 hubiera pasado si\u2026?\u201d, en este caso no hubiera habido sublevaci\u00f3n militar el 18 de julio de 1936.<\/p>\n<p>Otro tanto ocurre en la \u201cHistoria virtual de Espa\u00f1a (1870-2004)\u201d, dirigida por el profesor Nigel Townson. Ni \u00e9l ni, otra vez, Santos Juli\u00e1, se atreven a imaginar en sus respectivos cap\u00edtulos una Espa\u00f1a con una Guerra Civil ganada por el gobierno leg\u00edtimo de 1936. Algo que, indudablemente, hubiera llevado a ese pa\u00eds, de cabeza, a la Segunda Guerra Mundial en el bando aliado y, finalmente, vencedor en 1945.<\/p>\n<p>En la Literatura espec\u00edficamente ucr\u00f3nica elaborada en Espa\u00f1a sobre ese tema, los resultados son, cuando menos, peregrinos, quedando siempre el gobierno de 1936 en esas novelas o relatos como el gran perdedor \u00a1Incluso ganando la guerra a los sublevados!&#8230;<\/p>\n<p>Todo eso, s\u00edntoma de una Historiograf\u00eda deficitaria al servicio de una sociedad a\u00fan traumatizada por la Guerra Civil que estallo hace 81 a\u00f1os, quiz\u00e1s, hace necesario que, como invitaci\u00f3n a acudir al ciclo que inauguramos este d\u00eda 25 en Tabakalera, plantee en este nuevo correo de la Historia una propuesta audaz que ya he perpetrado tanto como autor -en un anterior correo de la Historia- como a t\u00edtulo de editor independiente con \u201cLa Tercera Rep\u00fablica\u201d. Acaso la \u00fanica ucron\u00eda espa\u00f1ola en la que la Rep\u00fablica vence en 1939 y no por ello se desencadena ninguna cat\u00e1strofe para Espa\u00f1a. Como la imposici\u00f3n de una dictadura prosovi\u00e9tica o el lanzamiento sobre Burgos de la primera bomba at\u00f3mica.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, como parte de esa invitaci\u00f3n al ciclo que iniciamos este jueves en Tabakalera, me adentrar\u00e9, a partir de aqu\u00ed, en el terreno de la Historia y la Literatura contrafactual sobre la Guerra Civil y la participaci\u00f3n espa\u00f1ola en la Segunda Guerra Mundial. Abord\u00e1ndola desde unos par\u00e1metros en los que, de momento, obras como \u201cLa Tercera Rep\u00fablica\u201d, la p\u00e1gina de historias alternas de la Wikipedia o relatos de Historia contraf\u00e1ctica como el que acompa\u00f1a a este art\u00edculo, son tan s\u00f3lo una inquietante excepci\u00f3n\u2026<\/p>\n<p>\u201cExtractos del libro <em>Del D\u00eda-D a las afueras de Berl\u00edn. El S\u00e9ptimo Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol en la II Guerra Mundial<\/em>, del profesor Carlos Nicol\u00e1s Citadin. (Edici\u00f3n de la obra original en espa\u00f1ol por la Harvard University Press. Cambridge (Mass.), 2016).<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo 12. \u201c<em>Era un mar de escombros<\/em>\u201d<em>.<\/em><\/p>\n<p>Para el inicio de este cap\u00edtulo tomo una frase recogida del libro de memorias del capit\u00e1n \u00c1ngel Dom\u00ednguez, que fue publicado en 1965 -en el 20\u00ba aniversario de la toma del Berl\u00edn nazi- por las Prensas Universitarias Espa\u00f1olas en Madrid. Se trata -como sabr\u00e1n quienes hayan le\u00eddo ese documento- del relato de un militar profesional. Un veterano de la Segunda Guerra de Independencia espa\u00f1ola, con mucha Escuela de Guerra detr\u00e1s y con unos conocimientos de Historia \u00e1vidos, enciclop\u00e9dicos. A pesar de haber dedicado la mayor parte de su vida tan s\u00f3lo al ejercicio de su profesi\u00f3n militar.<\/p>\n<p>Esto hace a Dom\u00ednguez un testigo de excepci\u00f3n de los acontecimientos ocurridos en Berl\u00edn a finales del invierno de 1945. El capit\u00e1n Dom\u00ednguez, autor de algunas peque\u00f1as obras sobre las guerras napole\u00f3nicas y sobre la Segunda Guerra de Independencia espa\u00f1ola (la, a veces, designada m\u00e1s popularmente como \u201cla del 36\u201d o \u201cGuerra Civil espa\u00f1ola\u201d) es perfectamente consciente del momento hist\u00f3rico que est\u00e1 viviendo en esos momentos. Como historiador, como protagonista y como testigo de los hechos.<\/p>\n<p>Su descripci\u00f3n del Berl\u00edn de 1945 es somera, pero exacta. La capital del Tercer Reich en los momentos en los que es alcanzada por las vanguardias del S\u00e9ptimo Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol -del que Dom\u00ednguez forma parte con la brigada mixta \u201cGaspar de Jauregui\u201d- es, en efecto, un inmenso mar de escombros.<\/p>\n<p>El capit\u00e1n es consciente, tambi\u00e9n, de que el Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol ha recibido un honor nada com\u00fan: el de formar parte de la vanguardia aliada que, convergiendo con las l\u00edneas del Ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico que avanzan desde el Nordeste sobre Berl\u00edn, cerrar\u00eda la tenaza sobre la capital de Hitler. Poniendo as\u00ed fin a la Segunda Guerra Mundial en Europa.<\/p>\n<p>En efecto, las tropas espa\u00f1olas fueron autorizadas, en esas semanas del fin del invierno de 1945, a poner en marcha la \u201cOperaci\u00f3n Mendizabal\u201d s\u00f3lo de manera excepcional y despu\u00e9s de tensas discusiones entre el Alto Mando aliado acerca de c\u00f3mo repartir los honores del \u00faltimo golpe contra el r\u00e9gimen nazi. Quienes hayan le\u00eddo los trabajos de Antony Beevor sobre este per\u00edodo, ya sabr\u00e1n de los celos de <em>prima donna<\/em> que el mariscal Montgomery proyectaba sobre el resto de generales aliados.<\/p>\n<p>\u201cMonty\u201d, por razones distintas, estaba especialmente celoso de Patton y del general Vicente Rojo. Del primero tanto por su genio estrat\u00e9gico como por lo opuesto de sus respectivos caracteres. Del segundo no tanto por cuestiones de car\u00e1cter (dada la amabilidad y bonhom\u00eda caracter\u00edsticas de Rojo), como por el hecho de que el general espa\u00f1ol hubiera sido el primero en derrotar a las tropas nazis y fascistas sobre el campo de batalla, durante la exitosa ofensiva del Ebro y la Campa\u00f1a Vasca en el verano de 1938. Eso, precisamente, es lo que llev\u00f3 a Eisenhower (persuadido por Bradley) a conceder a los espa\u00f1oles -al menos a su S\u00e9ptimo Ej\u00e9rcito- el honor de ser las primeras -y \u00fanicas- tropas de los aliados occidentales que tomasen el sector Oeste de Berl\u00edn. Estableciendo la primera l\u00ednea de demarcaci\u00f3n frente a los sovi\u00e9ticos, de la que luego surgir\u00eda el tristemente famoso (y hoy derruido) \u201cMuro de Berl\u00edn\u201d.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, el capit\u00e1n \u00c1ngel Dom\u00ednguez y los dem\u00e1s hombres de la vanguardia del S\u00e9ptimo Ej\u00e9rcito, se enfrentan a escenas dantescas. Berl\u00edn apenas tiene ya calles. Los bombardeos de aniquilaci\u00f3n y represalia ejercidos por la RAF, la USAAF y la FARE, han arrasado todo Berl\u00edn. Si algo ha quedado en pie, ha sido borrado -d\u00edas, horas, antes de que los espa\u00f1oles entren en la ciudad- por la Artiller\u00eda de campa\u00f1a sovi\u00e9tica, que ha piloneado la capital nazi desde el Este, a medida que avanza sobre ella. Entre ese mar de escombros, los veh\u00edculos de la brigada de Dom\u00ednguez, deben abrirse paso en combates callejeros que, como dice el capit\u00e1n, le \u201c<em>Recuerdan a una especie de Sitios de Zaragoza a la inversa<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Ante \u00e9l, desde luego, no est\u00e1n los patriotas espa\u00f1oles de 1808, sino los \u00faltimos fan\u00e1ticos nazis. Las Juventudes hitlerianas y los SS, acompa\u00f1ados de la cochambrosa <em>Volkssturm<\/em> (compuesta de carne de ca\u00f1\u00f3n integrada por mutilados y hombres de edad demasiado precoz o avanzada para ser movilizados) y por integrantes de la mermada Legi\u00f3n Azul espa\u00f1ola, formada por un proscrito Francisco Franco que -s\u00f3lo in extremis- hab\u00eda conseguido en 1938 escapar de la derrota y un previsible fusilamiento gracias a la \u201cOperaci\u00f3n Dynamo\u201d. Organizada en marzo de 1939 por la <em>Kriegsmarine<\/em> nazi para evacuar, por los puertos de Bilbao y Pasajes, a los restos del ej\u00e9rcito sublevado contra el gobierno espa\u00f1ol en 1936. Algo, ese encuentro con el viejo enemigo, que abre viejas heridas entre las filas del S\u00e9ptimo Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol, trayendo ecos de la \u201cguerra del 36\u201d\u2026<\/p>\n<p>El capit\u00e1n Dom\u00ednguez y otras fuentes no ocultan las ejecuciones sumarias que algunos hombres del S\u00e9ptimo Ej\u00e9rcito ejercer\u00e1n sobre los miembros de la Legi\u00f3n Azul. A pesar de que se han rendido\u2026 No podemos ignorar, sin embargo, que el mismo Dom\u00ednguez y muchos otros oficiales espa\u00f1oles paralizar\u00e1n en seco esos desmanes.<\/p>\n<p>Especialmente elocuentes son las palabras del propio Dom\u00ednguez, que tendr\u00e1 que apuntar su carabina M-1 -a\u00fan humeante tras el combate frente a un grupo de SS, piso a piso, en una casa de Unter den Linden- contra uno de sus propios hombres que estaba a punto de matar a un jefe de escuadra de la Falange espa\u00f1ola capturado en el \u00faltimo piso de esa casa con la munici\u00f3n agotada: \u201c<em>le dije al cabo, lo recuerdo muy bien, aunque como en un sue\u00f1o: \u201cquieto o te abraso. Nosotros no somos como esta gentuza \u00bfQu\u00e9 buscas? \u00bfOtro Paracuellos?\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, las memorias del capit\u00e1n Dom\u00ednguez se adentran en el terreno de la \u00c9pica, al recordar los \u00faltimos combates en torno a las escalinatas de la Canciller\u00eda del Reich. Con los hombres del S\u00e9ptimo Ej\u00e9rcito parapetados tras sus veh\u00edculos blindados, agotando cargador tras cargador de la munici\u00f3n de sus M-1 americanas contra las filas de uniformes negros de los SS que defend\u00edan ese \u00faltimo reducto y cargar\u00e1n a la desesperada contra los blindados y semiorugas espa\u00f1oles entonando el <em>Horst Wessel Lied<\/em>. Todo ello en un esfuerzo tan in\u00fatil como est\u00fapidamente melodram\u00e1tico (muy en la l\u00ednea habitual del Tercer Reich) por romper una formaci\u00f3n que ya les superaba en una proporci\u00f3n de cinco a uno.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, como ya sabemos por otras fuentes, esa \u00e9pica se mezclar\u00e1 con la m\u00e1s simple Pol\u00edtica. Cuando Manuel Aza\u00f1a y el presidente Juan Negr\u00edn acudan a Berl\u00edn para celebrar los preliminares de la fundaci\u00f3n de la ONU -organizando, in situ, la futura Conferencia de Madrid- y remeden, ante una nube de fot\u00f3grafos oficiales de todo el Mundo, el momento en el que el capit\u00e1n \u00c1ngel Dom\u00ednguez y un grupo de cinco hombres tomaron la azotea de la Canciller\u00eda y alzaron sobre ella la bandera tricolor espa\u00f1ola en un acto cargado de un enorme simbolismo. Uno que, todav\u00eda hoy, m\u00e1s de sesenta a\u00f1os despu\u00e9s, es todo un icono de la Historia de la Segunda Guerra Mundial y del comienzo de la Guerra Fr\u00eda. Pues, como no pas\u00f3 en absoluto desapercibido, en el acto estaban Eisenhower y Churchill, pero ning\u00fan delegado sovi\u00e9tico, dejando as\u00ed claro el disgusto de la URSS por la evoluci\u00f3n pol\u00edtica espa\u00f1ola a partir de 1938 (\u2026)\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Esta semana, este correo de la Historia vuelve sobre un tema en el que ya ha abundado alguna que otra vez. Es decir, el de las ucron\u00edas o historias contraf\u00e1cticas. Un g\u00e9nero cultivado, sobre todo, desde la Literatura, pero tambi\u00e9n desde prestigiosos nombres de la Historia profesional. 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