{"id":1501,"date":"2018-02-26T12:30:18","date_gmt":"2018-02-26T10:30:18","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1501"},"modified":"2018-02-26T12:30:18","modified_gmt":"2018-02-26T10:30:18","slug":"un-recuerdo-para-el-autor-de-historia-de-aqui-forges-en-san-sebastian","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2018\/02\/26\/un-recuerdo-para-el-autor-de-historia-de-aqui-forges-en-san-sebastian\/","title":{"rendered":"Un recuerdo para el autor de \u201cHistoria de Aqu\u00ed\u201d. Forges en San Sebasti\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2018\/02\/w-423_hermano_lobo_pleyades_1972_4.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-1502 size-medium\" title=\"Una de las portadas de &quot;Hermano Lobo&quot; dibujada por Forges. Editorial Pl\u00e9yades (1972)\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2018\/02\/w-423_hermano_lobo_pleyades_1972_4-236x300.jpg\" alt=\"w-423_hermano_lobo_pleyades_1972_4\" width=\"236\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2018\/02\/w-423_hermano_lobo_pleyades_1972_4-236x300.jpg 236w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2018\/02\/w-423_hermano_lobo_pleyades_1972_4.jpg 423w\" sizes=\"(max-width: 236px) 100vw, 236px\" \/><\/a>Esta semana nos sorprend\u00eda, a los ajenos, la noticia de la muerte de Antonio Fraguas, m\u00e1s conocido por su sobrenombre art\u00edstico: \u201cForges\u201d.<\/p>\n<p>El eco de ese deceso ha llegado lejos. No es raro, pues como se ha comentado en algunos telediarios, Forges, durante medio siglo largo, desde sus lejanos comienzos en los a\u00f1os sesenta, levant\u00f3 acta con sus dibujos de la sociedad espa\u00f1ola del Tardofranquismo y de la larga y cambiante Transici\u00f3n que ha llegado hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>Para una p\u00e1gina como \u00e9sta, dedicada a la Historia, no pod\u00eda pasar desapercibida esa muerte. Claro est\u00e1. Estamos hablando de un autor que, cuando menos, acerc\u00f3 al gran p\u00fablico espa\u00f1ol de esa \u00e9poca una irreverente \u201cHistoria de Aqu\u00ed\u201d que, si no tuvo m\u00e1s virtudes, supo quitar el miedo a esa materia a muchos espa\u00f1oles, que le hab\u00edan cogido verdadero terror. Gracias a las inefables ense\u00f1anzas de la escuela nacionalcat\u00f3lica de la dictadura franquista.<\/p>\n<p>Esa \u201cHistoria de Aqu\u00ed\u201d empez\u00f3 a llevar otra Historia a las casas de muchos lectores a partir del a\u00f1o 1980. Todo un m\u00e9rito, sin duda. Incluso si esa obra coleccionable en c\u00f3modos fasc\u00edculos (como sol\u00eda decir su autor) pod\u00eda, en algunos aspectos, parecer muy discutible (o \u201cdiscuteibol\u201d, como tambi\u00e9n gustaba de decir el autor en aquel castellano particular que \u00e9l manejaba) a algunos historiadores (n\u00famero en el que, lo reconozco, me inclu\u00ed en su d\u00eda).<\/p>\n<p>Esto de la \u201cHistoria de Aqu\u00ed\u201d es bien conocido y, como dec\u00eda, ha sido glosado en estos escasos d\u00edas que han seguido a la muerte de Antonio Fraguas, \u201cForges\u201d. Por eso no abundar\u00e9 m\u00e1s en ello. S\u00f3lo recomendar\u00e9 volver a leer esa \u201cHistoria de Aqu\u00ed\u201d para recordar una de las mejores etapas creativas de Forges y para, s\u00ed, tener a raya el miedo a leer libros de Historia de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>En lo que s\u00ed me parece m\u00e1s oportuno abundar en este nuevo correo de la Historia, es en algunos aspectos de la biograf\u00eda de Forges que lo ligaron directamente con la Historia reciente de San Sebasti\u00e1n. Algo que, claro est\u00e1, en un d\u00eda como hoy, bien merece ser recordado, ser convertido en parte de lo que ya va siendo Historia.<\/p>\n<p>Yo, como miembro de la Junta directiva de la Asociaci\u00f3n de Amigos del Museo San Telmo, ya sab\u00eda de estas cuestiones, pr\u00e1cticamente de primera mano, pues all\u00ed tuve ocasi\u00f3n de conocer a Merche Bermejo, que actu\u00f3 como vocal de esa Junta hasta este a\u00f1o pasado.<\/p>\n<p>Como suele ser normal en reuniones de ese tipo, al levantarse la sesi\u00f3n se hablaba de temas que nada ten\u00edan que ver con el Museo. O que ten\u00edan que ver de manera m\u00e1s tangencial. Gracias a esas conversaciones informales, me pude enterar de que el t\u00edo de Merche, otro genial humorista gr\u00e1fico, Chumy Ch\u00famez, hab\u00eda sido un gran amigo de Forges.<\/p>\n<p>De hecho, cuando acud\u00ed esta semana pasada a Merche para concretar un poco m\u00e1s esas noticias que ten\u00eda yo un poco desva\u00eddas, me se\u00f1al\u00f3 que su t\u00edo, Chumy, hab\u00eda descubierto -probablemente en &#8220;La Codorniz&#8221;- el talento del joven Antonio Fraguas para el humor gr\u00e1fico. Sin que se pueda determinar si eso fue antes o despu\u00e9s de que Jes\u00fas Hermida, como se ha se\u00f1alado en algunos telediarios de esta semana pasada, cayese en cuenta de ese mismo detalle e impulsase, seg\u00fan se ha dicho, la despu\u00e9s fulgurante carrera de Antonio Fraguas ya como \u201cForges\u201d.<\/p>\n<p>Fuera como fuese, lo que Merche Bermejo s\u00ed pod\u00eda asegurar es que Chumy ayud\u00f3 mucho a consolidar esa carrera, llevando a Forges a trabajar a la revista \u201cHermano Lobo\u201d.<\/p>\n<p>Una publicaci\u00f3n de humor que nace pr\u00e1cticamente con el colapso del Franquismo y la llegada de la democracia y con la que Chumy trat\u00f3 de sortear la crisis definitiva de \u201cLa Codorniz\u201d, que hab\u00eda aportado un humor de alt\u00edsima calidad a la gris, pacata y roma Espa\u00f1a de la Posguerra y de los siguientes a\u00f1os oscuros, que s\u00f3lo empezaron a desvanecerse a partir del Desarrollismo de los a\u00f1os sesenta.<\/p>\n<p>\u201cHermano Lobo\u201d no prosperar\u00eda, qued\u00e1ndose en el camino de los cada vez m\u00e1s r\u00e1pidos cambios que sufr\u00eda la sociedad espa\u00f1ola en aquella \u00e9poca. Tampoco tuvo mucho \u00e9xito \u201cPor favor\u201d. Otra publicaci\u00f3n que busc\u00f3 llenar el nicho creado por la extinci\u00f3n natural de \u201cLa Codorniz\u201d y que, como me se\u00f1alaba Merche Bermejo en la conversaci\u00f3n que tuvimos sobre estas cuestiones, abri\u00f3 cierta brecha entre el donostiarra Chumy Ch\u00famez y el madrile\u00f1o Forges; que prefiri\u00f3 abandonar con armas y bagajes \u201cHermano Lobo\u201d para convertirse, como dec\u00eda la canci\u00f3n de Luis Eduardo Aute y Jes\u00fas Mun\u00e1rriz -tan recordada esta semana pasada- en \u201cel diestro del por favor\u201d.<\/p>\n<p>La brecha, me dec\u00eda -una vez m\u00e1s- Merche Bermejo, no hab\u00eda mejorado con el tiempo. Chumy, al parecer, se hab\u00eda sentido olvidado por Forges a medida que pasaban los a\u00f1os y sus puntos de vista, sobre el mundo y c\u00f3mo describirlo por medio del humor, cambiaron, abland\u00e1ndose demasiado el de Forges en opini\u00f3n de Chumy. Como suele ocurrir -y me recordaba tambi\u00e9n Merche en esa conversaci\u00f3n- la muerte vino a deshacer ese equ\u00edvoco, a colmar una brecha que no era tan grande como parec\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando Chumy muri\u00f3, Antonio Fraguas, Forges, corri\u00f3 a San Sebasti\u00e1n raudo y veloz (como dec\u00edan algunos de sus m\u00e1s inefables personajes, d\u00e1ndoselas de le\u00eddos y cultos) y estuvo presente -y de manera muy visible- para dar el \u00faltimo adi\u00f3s a Chumy en esa ciudad que, en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, aparec\u00eda reflejada en sus chistes (en los de Forges). Convirtiendo, por ejemplo, al celebre Orfe\u00f3n donostiarra en piedra central de su surrealista humor.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, Merche Bermejo me relataba esta semana pasada que Antonio Fraguas, \u201cel Forges, el amo de la vi\u00f1eta, el diestro del por favor\u201d, llam\u00f3 desde el velatorio al entonces alcalde de San Sebasti\u00e1n, Od\u00f3n Elorza, para pedirle que San Sebasti\u00e1n honrase y perpetuase la memoria de Chumy Ch\u00famez. Con propiedad y como era de esperar en el caso de un donostiarra que hab\u00eda retratado, con \u00e9xito y con humor, la Historia de varias d\u00e9cadas de la vida espa\u00f1ola&#8230;<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s todo esto que hoy escribo pueda parecer s\u00f3lo una an\u00e9cdota, pero, ya saben, la Historia, en buena medida, no es m\u00e1s que un conjunto de an\u00e9cdotas verificadas y dispuestas por los historiadores en un orden l\u00f3gico y racional.<\/p>\n<p>Por eso, y por la ocasi\u00f3n (y hasta que en marzo se inaugure en San Sebasti\u00e1n una exposici\u00f3n dedicada a Chumy, de la que ya hablaremos otro d\u00eda), me ha parecido importante que estas an\u00e9cdotas (si es que realmente lo son) no se perdieran en el olvido y sirvan para seguir escribiendo la Historia de grandes analistas de la sociedad espa\u00f1ola del siglo XX. Como lo fueron aquellos dos buenos amigos, Antonio Fraguas, \u201cForges\u201d, y el donostiarra Chumy Ch\u00famez.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Esta semana nos sorprend\u00eda, a los ajenos, la noticia de la muerte de Antonio Fraguas, m\u00e1s conocido por su sobrenombre art\u00edstico: \u201cForges\u201d. El eco de ese deceso ha llegado lejos. 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