{"id":151,"date":"2012-09-24T11:30:14","date_gmt":"2012-09-24T09:30:14","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=151"},"modified":"2022-05-23T11:47:49","modified_gmt":"2022-05-23T09:47:49","slug":"en-el-60-aniversario-del-festival-de-cine-de-san-sebastian-a-proposito-de-la-crisis-economica-la-gran-depresion-en-la-gran-pantalla-1929-2012","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2012\/09\/24\/en-el-60-aniversario-del-festival-de-cine-de-san-sebastian-a-proposito-de-la-crisis-economica-la-gran-depresion-en-la-gran-pantalla-1929-2012\/","title":{"rendered":"En el 60 aniversario del Festival de Cine de San Sebasti\u00e1n&#8230; A prop\u00f3sito de la crisis econ\u00f3mica. La \u201cGran Depresi\u00f3n\u201d en la gran pantalla (1929-2012)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>La redonda 60 edici\u00f3n del Festival de Cine de San Sebasti\u00e1n parece un buen pretexto para pararnos a pensar sobre ciertas im\u00e1genes cinematogr\u00e1ficas. Concretamente sobre esas que hace unos a\u00f1os ve\u00edamos con un suspiro de alivio en la gran pantalla y que ahora volvemos a ver con verdadera angustia, como un reflejo nervioso de la situaci\u00f3n que estamos viviendo -sobre todo en Europa- desde al a\u00f1o 2007 en adelante. Esa que se nos ha descrito como la mayor crisis econ\u00f3mica mundial desde el a\u00f1o 1929&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Gran-Depresi\u00f3n-basureros-del-panfleto-nazi-Rossevelt-verr\u00e4t-Amerika-Deutschen-aRBEITSFRONT-19421.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-155\" title=\"La Gran Depresi\u00f3n usada como arma de guerra. Imagen para el panfleto nazi \" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Gran-Depresi\u00f3n-basureros-del-panfleto-nazi-Rossevelt-verr\u00e4t-Amerika-Deutschen-aRBEITSFRONT-19421.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Gran-Depresi\u00f3n-basureros-del-panfleto-nazi-Rossevelt-verr\u00e4t-Amerika-Deutschen-aRBEITSFRONT-19421.jpg 810w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Gran-Depresi\u00f3n-basureros-del-panfleto-nazi-Rossevelt-verr\u00e4t-Amerika-Deutschen-aRBEITSFRONT-19421-300x224.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Gran-Depresi\u00f3n-basureros-del-panfleto-nazi-Rossevelt-verr\u00e4t-Amerika-Deutschen-aRBEITSFRONT-19421-768x574.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>A decir verdad nuestro Zinemaldia no parece haber hecho mucho caso de pel\u00edculas como \u201cBonnie and Clyde\u201d o \u201cEl golpe\u201d, que reflejaron magn\u00edficamente a finales de los sesenta y principios de los setenta la l\u00fagubre Norteam\u00e9rica de la Gran Depresi\u00f3n, en toda su espantosa intensidad. Como lo demuestran las primeras escenas de \u201cEl golpe\u201d, en las que la c\u00e1mara desfila ante una hilera de desahuciados, harapientos, seres humanos, sin esperanza, sin trabajo, sin nada&#8230; en el a\u00f1o 1936, en una ciudad del Medio Oeste americano.<\/p>\n<p>En efecto, nuestro Festival tampoco dio cabida en \u00e9l -por las razones que sea, sin duda totalmente acertadas- a superproducciones recientes como la \u00faltima versi\u00f3n de \u201cKing Kong\u201d, en la que actuaba notablemente Naomi Watts -que en estos d\u00edas es una de las estrellas que da m\u00e1s brillo a esta nueva edici\u00f3n del Zinemaldia con \u201cLo imposible\u201d- y devolv\u00eda a la vida -tambi\u00e9n en las escenas iniciales de esa nueva versi\u00f3n del mito del gigantesco rey simio- una Nueva York de principios de los \u201coscuros treinta\u201d al sarc\u00e1stico ritmo de \u201cI\u00b4m sitting on top of the world\u201d -\u201cSentado en la cima del mundo\u201d- de Al Jolson, que suena mientras la gente se muere de hambre y fr\u00edo en las calles de Manhattan por falta de un trabajo y una casa que el viento de la Gran Depresi\u00f3n de 1929 se llev\u00f3 por los aires y s\u00f3lo devolvi\u00f3 -en el mejor de los casos- en forma de chabola en la \u201cHooverville\u201d improvisada en Central Park. S\u00ed, la misma que destroza la Polic\u00eda en \u201cCinderella man\u201d. Otra pel\u00edcula reciente ambientada en la Gran Depresi\u00f3n con grandes estrellas como Russell Crowe y Ren\u00e9e Zellweger -de esas que alg\u00fan d\u00eda recibir\u00e1n el premio Donostia, como Meryl Streep, protagonista en su d\u00eda de \u201cTallo de hierro\u201d, otra pel\u00edcula sobre esa \u00e9poca-, que nos devuelve en toda su crudeza a esa gran crisis econ\u00f3mica que ahora volvemos a ver en la pantalla horrorizados, pregunt\u00e1ndonos si ya estamos as\u00ed o si dentro de poco estaremos as\u00ed&#8230;<\/p>\n<p>Ese desencuentro casi continuo entre el Festival y ese cine sobre la Gran Depresi\u00f3n -con las excepciones de rigor, como el premio al protagonista masculino de \u201cBonnie and Clyde\u201d-, sin embargo, no nos deber\u00eda eximir de reflexionar sobre en qu\u00e9 se parece realmente la Am\u00e9rica, y el Mundo, de esa \u00e9poca -esa de la que era testigo David Carradine en \u201cEsta es mi tierra\u201d interpretando a Woody Guthrie, el bardo de aquellos Estados Unidos- y \u00e9ste en el que, mal que bien, vivimos ahora, arrasado por otro cataclismo econ\u00f3mico como el de 1929 y en el que muchos parecen volver a comer las uvas de la ira.<\/p>\n<p>De eso precisamente se encarga el art\u00edculo que sigue a \u00e9ste, firmado, una vez m\u00e1s, por el presidente de la Asociaci\u00f3n de historiadores guipuzcoanos, el profesor \u00c1lvaro Arag\u00f3n Ruano, en el que se hace un r\u00e1pido pero sorprendente paseo por la Historia de las crisis econ\u00f3micas peri\u00f3dicas que han azotado nuestro mundo desde la Edad Media hasta hoy mismo.<\/p>\n<p>En \u00e9l podr\u00e1n descubrir algunas claves acerca de las razones por las que nuestras calles -al menos las de algunas de nuestras ciudades-, pese a todo lo que est\u00e1 ocurriendo y se refleja en peri\u00f3dicos y telediarios, a\u00fan no se parecen, tras cinco a\u00f1os de \u201cGran Depresi\u00f3n\u201d, a las que hoy podemos ver en la gran pantalla con horror, no con el alivio de los espectadores de \u201cBonnie and Clyde\u201d o de \u201cEl golpe\u201d, a\u00fan a salvo en una sociedad que todav\u00eda disfrutaba una econom\u00eda bien regulada&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Un r\u00e1pido paseo por la Historia de las crisis econ\u00f3micas<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0Por \u00c1lvaro Arag\u00f3n Ruano<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>La crisis financiera de 2008 ha puesto de manifiesto la necesidad de reflexionar sobre dos -aunque en realidad es uno s\u00f3lo- de los principales debates del pensamiento econ\u00f3mico, concretamente, sobre la cuesti\u00f3n del crecimiento econ\u00f3mico y las crisis. Si bien la actual crisis surgi\u00f3 del entorno financiero, ha tenido y sigue teniendo ramificaciones en todos los \u00e1mbitos productivos y cotidianos, lo cual ha supuesto un punto de inflexi\u00f3n en los postulados que sobre el crecimiento capitalista se hab\u00edan sostenido en las \u00faltimas d\u00e9cadas, proclives a un liberalismo radical. El debate actual se centra en torno a si estamos ante una crisis del sistema o ante una crisis dentro del sistema, similar a las ocurridas en otras \u00e9pocas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Caricatura-parados-Gran-Depresi\u00f3n.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-153\" title=\"Caricatura de parados de la Gran Depresi\u00f3n.Imagen para el panfleto nazi \" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Caricatura-parados-Gran-Depresi\u00f3n.jpg\" alt=\"\" width=\"241\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Caricatura-parados-Gran-Depresi\u00f3n.jpg 475w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Caricatura-parados-Gran-Depresi\u00f3n-242x300.jpg 242w\" sizes=\"(max-width: 241px) 100vw, 241px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En esta ocasi\u00f3n vamos a tratar de hacer un an\u00e1lisis sucinto de las diferentes crisis acaecidas a lo largo de la historia y de analizar su repercusi\u00f3n en nuestro \u00e1mbito cercano. Por ello, hablaremos de la crisis bajomedieval, la crisis del siglo XVII, las crisis de subsistencia de fines del siglo XVIII, la crisis del 98 o el crack de 1929. Hoy en d\u00eda existe un intenso debate dentro de la historiograf\u00eda en torno a las diferentes crisis mencionadas, sobre todo, porque en la actualidad los historiadores contamos con nuevas metodolog\u00edas y fuentes in\u00e9ditas, con las que hasta la fecha no se contaba, que nos dan nuevas perspectivas. Los hay que discuten la cronolog\u00eda, las causas, las dimensiones y las consecuencias, a pesar de que asumen que dichos per\u00edodos cr\u00edticos se produjeron. Pero tambi\u00e9n hay historiadores que niegan la noci\u00f3n misma de crisis o, al menos, su car\u00e1cter catastr\u00f3fico, y prefieren hablar de reajustes o de profundas readaptaciones estructurales, como Stephan Epstein, quien habla de \u201ccreaci\u00f3n destructiva\u201d que permite a largo plazo mayores cotas de crecimiento. El t\u00e9rmino \u201ccrisis\u201d, en su acepci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan, tiene un componente negativo, de descenso, declive, desplome o hundimiento s\u00fabito, sobre todo econ\u00f3mico, cuando en su significado original grecolatino en realidad supone meramente un \u201cpunto de inflexi\u00f3n\u201d, \u201ccambio\u201d, \u201cevoluci\u00f3n\u201d, esto es, un cambio de coyuntura a corto plazo o un cambio de tendencia a largo plazo. Por tanto, podemos decir que existen diferentes tipos de crisis, dependiendo de su alcance, duraci\u00f3n, causas, consecuencias, etc.: aquellas cuyos efectos se limitan a unos pocos meses o a\u00f1os, como las crisis de subsistencia o crisis agrarias; aquellas crisis burs\u00e1tiles, financieras, monetarias o energ\u00e9ticas, como las de 1929, 1973 o la actual; o aquellas crisis seculares o incluso pluriseculares que afectaron a las bases mismas del orden social y econ\u00f3mico, tales como las del siglo III, la del siglo XIV y la del siglo XVII.<\/p>\n<p>En el caso de la crisis del siglo XIV o crisis bajomedieval, hasta fechas recientes predominaban las teor\u00edas Ricardo-malthusianas o neomalthusianas, que hac\u00edan hincapi\u00e9 en el descenso de la poblaci\u00f3n europea, a consecuencia de la contracci\u00f3n econ\u00f3mica y del impacto de la peste negra. Sin embargo, en la actualidad nuevos estudios han desechado tales teor\u00edas, que en origen se centraron en algunas regiones inglesas, la cuenca de Par\u00eds y la Picard\u00eda, y se generalizaron al resto del territorio europeo. Hoy d\u00eda se niega que hubiese contracci\u00f3n demogr\u00e1fica antes de 1350, en un per\u00edodo en el que, por ejemplo, durante el siglo XIII en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica se estaba produciendo la reconquista, con el consiguiente trasvase de poblaci\u00f3n, la expansi\u00f3n germ\u00e1nica hacia el sur y el este de Europa, o la colonizaci\u00f3n inglesa de Gales e Irlanda. Tambi\u00e9n se niega que hubiese un atraso tecnol\u00f3gico, aunque en ese \u00e1mbito existe una gran variedad de situaciones, o que los mercados locales y regionales no estuviesen desarrollados. En el caso espa\u00f1ol historiadores como Hilario Casado o Antoni Furi\u00f3 -recomiendo la lectura de <em>Las crisis a lo largo de la historia<\/em>, publicado por la Universidad de Valladolid- han puesto tambi\u00e9n en tela de juicio el concepto mismo de crisis, demostrando que lejos de existir una contracci\u00f3n econ\u00f3mica, fue un per\u00edodo de bonanza y expansi\u00f3n. Algo similar ocurri\u00f3 en el caso vasco, donde no existen pruebas de la presencia de la peste negra y, en todo caso, la documentaci\u00f3n nos muestra a unas villas en plena efervescencia que comercian desde finales del siglo XIII con los puertos franceses, ingleses, hanse\u00e1ticos, italianos y bizantinos.<\/p>\n<p>Algo similar ocurre con la crisis del siglo XVII, tambi\u00e9n en cuesti\u00f3n en la actualidad. Si tras los debates de Trevor-Hooper, Lublinskaya, etc. de los a\u00f1os setenta qued\u00f3 claro que la crisis no fue general a toda Europa, sino que afect\u00f3 m\u00e1s bien a los pa\u00edses mediterr\u00e1neos, quedando al margen territorios como Inglaterra o los Pa\u00edses Bajos -a pesar incluso del episodio de la burbuja financiera relacionada con los tulipanes entre los a\u00f1os veinte y treinta-, que hab\u00edan diversificado sus econom\u00edas desde finales del siglo XV, en la actualidad tambi\u00e9n se est\u00e1 debatiendo su alcance en el \u00e1mbito mediterr\u00e1neo. En el \u00e1mbito espa\u00f1ol, paradigma de la crisis del XVII, hay voces como las de Valent\u00ed Gual, Xavier Gil Pujol, etc. que niegan el impacto global de la crisis, puesto que como han demostrado las \u00faltimas investigaciones, el Levante y la Cornisa Cant\u00e1brica quedaron al margen de la recesi\u00f3n y experimentaron un proceso de expansi\u00f3n o, al menos, de no retraso. Incluso en el \u00e1rea mesete\u00f1a hubo importantes reconversiones que conllevaron la sustituci\u00f3n del cultivo de cereales por otros cultivos m\u00e1s din\u00e1micos, como la vid o los olivos que atendieron a una demanda en expansi\u00f3n, sobre todo gracias al desarrollo de los mercados americanos. En el caso vasco, si bien hubo dificultades coyunturales, los diferentes sectores e inversores supieron amoldarse a las nuevas circunstancias apostando por la diversificaci\u00f3n y especializaci\u00f3n, lo cual permiti\u00f3 minimizar los riesgos y cubrir posibles p\u00e9rdidas. Lo t\u00edpico durante los siglos XVI y XVII es que un mismo individuo fuese a la vez propietario de ferrer\u00edas, diversas caser\u00edas, invirtiera en la construcci\u00f3n naval, se dedicase al comercio internacional, al corso, a la pesca de altura y de la ballena, etc. Es decir, ten\u00edan presencia en todas las actividades productivas. Esa misma realidad es extensible al siglo XVIII, aunque la globalizaci\u00f3n de los mercados -y no me he confundido de t\u00e9rmino, pues es entonces cuando se produce la primera globalizaci\u00f3n, gracias al fen\u00f3meno colonial-, gener\u00f3 fuertes disensiones en los mercados locales, provocando cierta precariedad entre el campesinado, debido sobre todo a las pr\u00e1cticas especulativas, que dar\u00edan lugar a fen\u00f3menos como las crisis de subsistencia, caso de las matxinadas (1718, 1755, 1766), la guerra de las Harinas (1774-1775) y la crisis de subsistencia de 1789, paso previo para la Revoluci\u00f3n Francesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Copia-de-Gran-Depresi\u00f3n.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-154\" title=\"Otras miserias de la Am\u00e9rica de la Gran Depresi\u00f3n usadas como propaganda de guerra. Imagen para el panfleto nazi \" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Copia-de-Gran-Depresi\u00f3n.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"215\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Copia-de-Gran-Depresi\u00f3n.jpg 991w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Copia-de-Gran-Depresi\u00f3n-300x215.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Copia-de-Gran-Depresi\u00f3n-768x551.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En el caso espa\u00f1ol, sin duda el per\u00edodo cr\u00edtico que m\u00e1s influy\u00f3 en el ideario colectivo fue la crisis de 1898. El fin del Imperio colonial espa\u00f1ol tuvo repercusiones en todos los \u00e1mbitos, pero su mayor consecuencia fue instaurar un clima pesimista y catastrofista que se extendi\u00f3 a la historia de Espa\u00f1a y al futuro, y que en la actualidad perdura, como ha demostrado recientemente Rafael N\u00fa\u00f1ez Florencio en su <em>El peso del pesimismo<\/em>. Ese pesimismo hist\u00f3rico llev\u00f3 a considerar, por ejemplo, el siglo XVII como un siglo de decadencia, mientras presentaba el siglo XVIII como un per\u00edodo de restauraci\u00f3n y renovaci\u00f3n, gracias al advenimiento de la dinast\u00eda borb\u00f3nica; ni uno fue tan oscuro, ni el otro tan iluminado (El siglo de las Luces). Ese pesimismo es el que precisamente llev\u00f3 a crear las dos Espa\u00f1as que, primero dial\u00e9cticamente y luego violentamente, se enfrentaron durante d\u00e9cadas, dando lugar a una guerra civil, cuarenta a\u00f1os de franquismo, y que siguen en pie de guerra en la actualidad.<\/p>\n<p>La gran depresi\u00f3n de 1929 es considerada por algunos autores como la primera crisis global, que provoc\u00f3 la desintegraci\u00f3n del modelo econ\u00f3mico mundial configurado desde el siglo XVIII y la primera industrializaci\u00f3n. Los or\u00edgenes de esta crisis hay que buscarlos en los desequilibrios de la econom\u00eda mundial, posteriores a la primera guerra mundial: desequilibrios en el comercio internacional, pues mientras algunos pa\u00edses generaban super\u00e1vits otros se sum\u00edan en onerosos d\u00e9ficits; desequilibrios financieros, provocados por la inversi\u00f3n extranjera en ciertos pa\u00edses, movimientos especulativos a corto plazo y reparaciones de guerra; desajustes en el sistema monetario mundial, consecuencia de la vuelta de algunos pa\u00edses al patr\u00f3n oro; sobreproducci\u00f3n generalizada, sobre todo de los productos agr\u00edcolas, cuyos precios cayeron en picado. A todo ello se unieron las decisiones de la reserva federal americana, cuya pol\u00edtica a partir de 1928 fue m\u00e1s restrictiva, por el aumento de los tipos de inter\u00e9s, lo cual aceler\u00f3 la burbuja especulativa, que provoc\u00f3 la crisis burs\u00e1til de Wall Street. Esta crisis generada en los Estados Unidos de Am\u00e9rica se generaliz\u00f3 al resto del mundo, lo que provoc\u00f3 la repatriaci\u00f3n de capitales americanos y brit\u00e1nicos, generando as\u00ed una descapitalizaci\u00f3n del resto de pa\u00edses y una crisis bancaria en 1931, lo que acabar\u00eda repercutiendo en USA y Reino Unido. Entre los pa\u00edses que se vieron m\u00e1s afectados est\u00e1 Espa\u00f1a que, si bien se hab\u00eda beneficiado de su neutralidad en la primera guerra mundial, no supo aprovechar dichos beneficios para transformar su econom\u00eda y realizar cambios estructurales, excesivamente basada en la agricultura y en la exportaci\u00f3n de materias primas. El gobierno republicano opt\u00f3 por el proteccionismo y la devaluaci\u00f3n de la moneda, lo cual result\u00f3 contraproducente, aunque en eso tampoco fueron tan diferentes a otros pa\u00edses que adoptaron medidas similares.<\/p>\n<p>Por tanto, la crisis iniciada en 2008 -en palabras de Ant\u00f3n Costas Comesa\u00f1a- nos ha ense\u00f1ado cu\u00e1n enga\u00f1ados estaban los economistas e historiadores econ\u00f3micos al pensar que la volatilidad macroecon\u00f3mica hab\u00eda llegado a su fin y nos ha recordado que en la historia siguen existiendo ciclos econ\u00f3micos -que nadie tenga, por favor, la tentaci\u00f3n de decir que la historia se repite-. As\u00ed mismo, ha puesto de nuevo de rabiosa actualidad las teor\u00edas de John Maynard Keynes, que propugnaban el papel del Estado como regulador de los mercados, y ha demostrado que la desregularizaci\u00f3n salvaje impuesta desde tiempos de los gobiernos de Reegan y Thatcher -ya ocurrida en otras fases de la historia- fue un error, porque ni los mercados ni sus agentes se autorregulan ni pueden controlar de forma milagrosa el comportamiento oportunista y especulativo. Lo mismo se puede decir de las grandes corporaciones financieras y empresariales. Esta crisis, por \u00faltimo, nos ense\u00f1a que no existen mecanismos globales adecuados para responder a una crisis financiera global, y que la soluci\u00f3n debe pasar por una soluci\u00f3n combinada: una cierta desregularizaci\u00f3n, acompa\u00f1ada de reglas y normas nacionales de regulaci\u00f3n financiera, que dar\u00e1n lugar a una mejor globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Gran-Depresi\u00f3n-gangsters.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-156\" title=\"Los tiroteos entre gangsters, otro aspecto de la Gran Depresi\u00f3n norteamericana utilizado por la propaganda nazi. Imagen para el panfleto nazi \" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Gran-Depresi\u00f3n-gangsters.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Gran-Depresi\u00f3n-gangsters.jpg 1048w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Gran-Depresi\u00f3n-gangsters-226x300.jpg 226w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Gran-Depresi\u00f3n-gangsters-768x1021.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/09\/Gran-Depresi\u00f3n-gangsters-770x1024.jpg 770w\" sizes=\"(max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Si algo nos ense\u00f1a la historia es que aquellas zonas que tienen una estructura econ\u00f3mica s\u00f3lida y diversificada, no monol\u00edtica, aguantan mejor las dificultades y los embates de las crisis: pa\u00edses como Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, etc. est\u00e1n aguantando mejor la situaci\u00f3n. Es ah\u00ed donde quiz\u00e1s la econom\u00eda espa\u00f1ola deba hacer mayor hincapi\u00e9 en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, y una prueba de la eficacia de esa realidad econ\u00f3mica la tenemos en el Pa\u00eds Vasco, una econom\u00eda m\u00e1s diversificada, m\u00e1s volcada hacia otros mercados, no tan centrada en el ladrillo y el mercado nacional, cuya tasa de paro es la menor del Estado, mientras que las tasas de productividad son de las m\u00e1s altas. \u00bfSer\u00e1 casualidad que los territorios vascos no hayan sufrido a lo largo de la historia crisis profundas, si no m\u00e1s bien reconversiones, transformaciones, etc.? \u00bfSer\u00e1 una cuesti\u00f3n cultural o social? Ese es tema para otro debate\u2026.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 La redonda 60 edici\u00f3n del Festival de Cine de San Sebasti\u00e1n parece un buen pretexto para pararnos a pensar sobre ciertas im\u00e1genes cinematogr\u00e1ficas. 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