{"id":1573,"date":"2018-05-07T12:30:56","date_gmt":"2018-05-07T10:30:56","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1573"},"modified":"2024-02-25T21:49:03","modified_gmt":"2024-02-25T20:49:03","slug":"la-historia-el-mito-y-el-olvido-un-caso-del-ano-1808","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2018\/05\/07\/la-historia-el-mito-y-el-olvido-un-caso-del-ano-1808\/","title":{"rendered":"La Historia, el Mito y el olvido. Un caso del a\u00f1o 1808"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p class=\"alignnone\" title=\"H\u00fasar de Cantabria. Compa\u00f1\u00eda de \u00e9lite. Reconstrucci\u00f3n del autor en base a fuentes diversas\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1576\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2018\/05\/H\u00fasar-de-Cantabria-2-alto-158x300.jpg\" alt=\"husar-de-cantabria-2-alto\" width=\"158\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2018\/05\/H\u00fasar-de-Cantabria-2-alto-158x300.jpg 158w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2018\/05\/H\u00fasar-de-Cantabria-2-alto-768x1455.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2018\/05\/H\u00fasar-de-Cantabria-2-alto-332x628.jpg 332w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2018\/05\/H\u00fasar-de-Cantabria-2-alto.jpg 1105w\" sizes=\"(max-width: 158px) 100vw, 158px\" \/>Ahora que parece que, al fin, definitivamente, Euskadi, el Pa\u00eds Vasco o como prefieran denominarlo, ha entrado en el \u201ca\u00f1o cero\u201d de su Historia m\u00e1s reciente, quiz\u00e1s sea momento de dejar de hablar de ese tema en primer plano. Al menos durante alg\u00fan tiempo.<\/p>\n<p>Sin embargo, debo reconocerlo, resulta dif\u00edcil sustraerse a esa inercia. Quiz\u00e1s es incluso necesario dejarse llevar por ella. As\u00ed, aunque hoy -como la semana pasada- hable sobre todo de cuestiones relacionadas con el a\u00f1o 1808, no negar\u00e9 que ese caso hist\u00f3rico que traigo a colaci\u00f3n hoy, est\u00e1 tambi\u00e9n relacionado con lo que podr\u00eda pasar en estas latitudes que, como dec\u00eda, desde el comunicado de disoluci\u00f3n final de ETA de este viernes pasado, ha entrado en un particular \u201ca\u00f1o cero\u201d.<\/p>\n<p>Por lo que he o\u00eddo y visto en los medios durante esas 24 horas del d\u00eda 4 de mayo de 2018, una preocupaci\u00f3n bastante generalizada entre los que han\/hemos opinado sobre ese momento verdaderamente hist\u00f3rico, ha sido la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo se va a relatar, a contar -espero que, tambi\u00e9n y principalmente, en los libros de Historia- lo que hizo esa organizaci\u00f3n -ETA- durante, como m\u00ednimo, cincuenta a\u00f1os entre 1968 y 2018.<\/p>\n<p>Es una preocupaci\u00f3n bastante l\u00f3gica porque, por un lado, hay fuertes cargas emocionales e ideol\u00f3gicas que ni se han desactivado, ni se han disuelto ni tienen, que se sepa, intenci\u00f3n alguna de hacerlo.<\/p>\n<p>Por otro, los historiadores sabemos no s\u00f3lo lo que se recuerda y c\u00f3mo se recuerda lo que, d\u00eda a d\u00eda, se va convirtiendo en pasado, sino lo que se olvida de \u00e9l. Y el caso del que voy a hablar en lo que queda de este nuevo correo de la Historia, es un ejemplo muy llamativo de c\u00f3mo, en un per\u00edodo de 150 a\u00f1os, pueden desaparecer -completamente- datos y elementos de lo que es parte, por derecho propio, de la Historia de unos determinados hechos. En este caso de la Guerra de Independencia espa\u00f1ola que, en realidad, no ser\u00eda sino una de las fases m\u00e1s agudas de las llamadas \u201cguerras napole\u00f3nicas\u201d.<\/p>\n<p>El caso de 1808 al que alud\u00eda en el t\u00edtulo, se refiere a uno de los regimientos levados por el partido patriota espa\u00f1ol para combatir la invasi\u00f3n napole\u00f3nica y a los espa\u00f1oles que hab\u00edan cerrado filas con Jos\u00e9 Bonaparte.<\/p>\n<p>M\u00e1s concretamente se refiere el t\u00edtulo a los llamados H\u00fasares de Cantabria, que aparecen en la imagen que ilustra este nuevo correo de la Historia. Este mismo viernes tuve ocasi\u00f3n de hablar de ellos en una conferencia incluida en un ciclo destinado a recordar. En este caso los 750 a\u00f1os que cumple en 2018 la villa de Ordizia, en el coraz\u00f3n del territorio guipuzcoano. All\u00ed este viernes 4 de mayo de 2018 -tan simb\u00f3lico- record\u00e9, precisamente, que tenemos, todav\u00eda, una visi\u00f3n muy incompleta de lo que fue la Guerra de Independencia. Y no s\u00f3lo incompleta, sino tambi\u00e9n deformada y llena de grandes ausencias. Como la de esos H\u00fasares de Cantabria, que han desaparecido, hasta hace muy poco tiempo, incluso del relato contenido en los libros de Historia.<\/p>\n<p>As\u00ed es. Si buscamos entre los fondos de las bibliotecas m\u00e1s completas de la actual Cantabria, por ejemplo, en la Central de la Comunidad aut\u00f3noma, en Santander capital, resulta dif\u00edcil dar con algo relativo a ellos. Ni siquiera hay menciones tangenciales en libros -como el de Emilio Arredondo- dedicados a los regimientos de h\u00fasares formados durante la Guerra de Independencia y s\u00f3lo parece haber un libro entero dedicado a esa unidad.<\/p>\n<p>Se titula \u201cH\u00fasares de Cantabria. La Caballer\u00eda del se\u00f1or de la Riva\u201d. El autor es Ra\u00fal Li\u00f3n Valderr\u00e1bano. Lo public\u00f3 una peque\u00f1a editorial de Madrid, en una muy cuidada edici\u00f3n ilustrada, en el a\u00f1o 2003.<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, esa unidad, que aparece recogida en muchos expedientes de archivo, ha conseguido salir del peor de los olvidos en una sociedad -como la nuestra- en la que la imagen lo es todo.<\/p>\n<p>El encargado de hacerlo ha sido el pintor Jos\u00e9 Ferre Clauzel, especializado en cuadros de tem\u00e1tica militar hiperrealista que (no s\u00e9 la raz\u00f3n -dadas sus querencias est\u00e9tico-pol\u00edticas- pero bienvenida sea) ha dedicado hasta tres de sus \u00f3leos a esta unidad que, afortunadamente, poco tuvo que ver con otras m\u00e1s retratadas por este artista. Como, por ejemplo, las tropas enviadas por Franco a luchar al lado de Hitler.<\/p>\n<p>Uno de esos cuadros en concreto, representa a dos h\u00fasares de Cantabria con su equipamiento completo que, como se puede apreciar en este enlace adjunto\u00a0<a href=\"https:\/\/i.pinimg.com\/originals\/be\/9a\/2b\/be9a2be6c8569e2c9c5a1d4ff637ed41.jpg\" rel=\"external nofollow\">https:\/\/i.pinimg.com\/originals\/be\/9a\/2b\/be9a2be6c8569e2c9c5a1d4ff637ed41.jpg<\/a>, poco se diferenciaba del usado por los franceses.<\/p>\n<p>Resulta dif\u00edcil saber algo sobre el trasfondo del cuadro, pues no hay apenas informaci\u00f3n disponible -ni en la web del autor, ni en otras que lo glosan- sobre la historia que hay detr\u00e1s de ese cuadro.<\/p>\n<p>S\u00f3lo cabe suponer que el artista se ha informado y documentado a fondo -como en sus otras obras- y ha emplazado a estos dos h\u00fasares en un paisaje netamente c\u00e1ntabro o del Norte de Castilla. Tal vez est\u00e1n en Trasmiera, o cerca del nacimiento del Ebro. Consultan un mapa en ese camino secundario y eso refleja muy bien lo que hac\u00eda esta unidad. Aparte de atacar en formaci\u00f3n contra la Infanter\u00eda francesa -como en la batalla de Toulouse en 1814- su misi\u00f3n era observar al enemigo, infiltrarse entre sus l\u00edneas a trav\u00e9s de esas rutas semisalvajes que tan bien refleja el cuadro, y despu\u00e9s poner esa informaci\u00f3n al servicio del Estado Mayor del Ej\u00e9rcito en el que formaban. En su caso el S\u00e9ptimo, desplegado en toda la cornisa cant\u00e1brica.<\/p>\n<p>Soldados como estos fueron fundamentales para la derrota de Napole\u00f3n en la Pen\u00ednsula y, por extensi\u00f3n, en el resto de Europa. De ellos dependi\u00f3, en buena medida, el \u00e9xito de batallas como las de Arapiles o Vitoria.<\/p>\n<p>El cuadro no debe enga\u00f1arles. Sol\u00edan ser muy j\u00f3venes. Apenas adolescentes de 16, 17, 18 a\u00f1os en muchos casos. A pesar de que el caracter\u00edstico bigote y el uniforme, les daban un aspecto m\u00e1s maduro. Con esa escasa edad, en la que hoy consideramos a los que la padecen casi ni\u00f1os enganchados a una pantalla de m\u00f3vil, h\u00fasares como estos se jugaron la vida infiltr\u00e1ndose entre las zonas controladas por los franceses, cruzando a toda velocidad paisajes como el del cuadro de Ferre Clauzel, esquivando a los h\u00fasares y cazadores enemigos, perseguidos por ellos, para que sus oficiales tuvieran informaci\u00f3n de primera mano\u2026<\/p>\n<p>Y sin embargo, durante cerca de dos siglos, personajes hist\u00f3ricos como estos, fueron borrados del relato hist\u00f3rico de la Guerra de Independencia. Simplificado hasta el absurdo, reducido a un Mito, a la gesta heroica de un pueblo inculto y atrasado que, sin embargo, con precarios medios -rid\u00edculos, de hecho, comparados con los del Ej\u00e9rcito napole\u00f3nico- consiguieron vencer al emperador de los franceses en una gesta tan imposible como, definitivamente, alejada de todo lo que podamos llamar \u201cHistoria\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, hoy ser\u00eda un buen d\u00eda para preguntarse, ante este cuadro que representa fielmente a dos h\u00fasares del Ej\u00e9rcito patriota espa\u00f1ol de 1808, si despu\u00e9s de este 4 de mayo de 2018, el relato de los hechos hist\u00f3ricos que nos toca elaborar a partir de ahora caer\u00e1 en el mismo absurdo, en el mismo mito rid\u00edculo (por exceso y por defecto), en el que cay\u00f3 el de la Guerra de Independencia espa\u00f1ola hasta hace muy poco\u2026<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Ahora que parece que, al fin, definitivamente, Euskadi, el Pa\u00eds Vasco o como prefieran denominarlo, ha entrado en el \u201ca\u00f1o cero\u201d de su Historia m\u00e1s reciente, quiz\u00e1s sea momento de dejar de hablar de ese tema en primer plano. 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