{"id":1820,"date":"2019-01-21T12:30:00","date_gmt":"2019-01-21T10:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1820"},"modified":"2019-01-21T12:30:00","modified_gmt":"2019-01-21T10:30:00","slug":"leyenda-negra-e-historia-digna-de-tal-nombre-reflexiones-sobre-un-libro-polemico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2019\/01\/21\/leyenda-negra-e-historia-digna-de-tal-nombre-reflexiones-sobre-un-libro-polemico\/","title":{"rendered":"Leyenda Negra\u2026 e Historia digna de tal nombre. Reflexiones sobre un libro pol\u00e9mico"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p class=\"alignleft\" title=\"Luis XIV lanzando sus primeros ataques sobre Holanda en 1672. Por Van der Meulen\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1821\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/01\/Adam_Frans_van_der_Meulen_-_The_crossing_of_the_Rhine_at_Lobith_12_June_1672-300x243.jpg\" alt=\"adam_frans_van_der_meulen_-_the_crossing_of_the_rhine_at_lobith_12_june_1672\" width=\"300\" height=\"243\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/01\/Adam_Frans_van_der_Meulen_-_The_crossing_of_the_Rhine_at_Lobith_12_June_1672-300x243.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/01\/Adam_Frans_van_der_Meulen_-_The_crossing_of_the_Rhine_at_Lobith_12_June_1672.jpg 575w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Hac\u00eda tiempo que sab\u00eda de la existencia de este libro pol\u00e9mico al que quiero dedicar hoy este nuevo correo de la Historia.<\/p>\n<p>Apareci\u00f3 ahora hace m\u00e1s de un a\u00f1o de la mano de una de las m\u00e1s exquisitas editoriales europeas: la espa\u00f1ola Siruela.<\/p>\n<p>El t\u00edtulo ya era toda una provocaci\u00f3n, larga, barroca y contundente: \u201c<em>Imperiofobia y leyenda negra. Roma, Rusia, Estados Unidos y el Imperio espa\u00f1ol<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Pero, aun as\u00ed, lo reconozco, lo he dejado pasar sin dedicarle m\u00e1s atenci\u00f3n, durante cerca de ese a\u00f1o en el que este libro firmado por Mar\u00eda Elvira Roca Barea ha poblado las librer\u00edas y bibliotecas.<\/p>\n<p>Y ocasiones para dedicarle tiempo no me han faltado. Me lo han ensalzado. Y me lo han denigrado. Aunque la denigraci\u00f3n ven\u00eda de una fuente acad\u00e9mica pero, sin embargo, absolutamente despreciable y nada fiable.<\/p>\n<p>Hoy, finalmente, no he sido capaz de resistir la \u00faltima tentaci\u00f3n de escribir sobre ese libro. Probablemente el detonante ha sido la relectura del libro de Mar\u00eda Elvira Roca Barea suscitada por haber encontrado el 9 de enero un art\u00edculo suyo en \u201cEl Pa\u00eds\u201d. Uno en el que se abundaba sobre todo lo que esta antigua profesora de Harvard e investigadora del hoy maltrecho CSIC espa\u00f1ol, ha contado y considerado en \u201cImperiofobia y leyenda negra\u201d.<\/p>\n<p>En ese art\u00edculo Mar\u00eda Elvira Roca se\u00f1alaba, una vez m\u00e1s, que Hollywood nos enga\u00f1aba sobre lo que realmente hab\u00eda supuesto la conquista del supuesto \u201cSalvaje Oeste\u201d. Dec\u00eda que cuando los colonos anglosajones y protestantes llegaron a esas tierras al Oeste de la actual Norteam\u00e9rica, en lugar de indios salvajes se encontraron, en gran medida, con tierras ya civilizadas a la europea s\u00f3lo que en una versi\u00f3n que, para ellos, era sencillamente monstruosa tras a\u00f1os y a\u00f1os de cuentos agrupados bajo esa famosa \u201cleyenda negra\u201d con la que se ha acunado a generaciones enteras de anglosajones, holandeses\u2026<\/p>\n<p>Tengo mis dudas respecto a esta cuesti\u00f3n. No cabe duda de que es una tesis pol\u00e9mica. Sobre todo si tenemos en cuenta que grandes territorios del Oeste bajo control de ciertas naciones \u201cindias\u201d, no ten\u00edan apenas barniz alguno de esa civilizaci\u00f3n. Caso de los Cheyenes, Sioux y Comanches, absolutamente refractarios a todo trato con las autoridades espa\u00f1olas emplazadas en los actuales territorios de Nuevo M\u00e9xico, Arizona, California\u2026 y que, en buena medida, ser\u00e1n quienes se enfrenten con dichos colonos.<\/p>\n<p>Sin embargo, toda cr\u00edtica al posicionamiento de Mar\u00eda Elvira Roca tiene que reconocer en primer lugar -por una mera cuesti\u00f3n de honestidad intelectual b\u00e1sica- que en sus tesis -ya sea en \u201cImperiofobia y leyenda negra\u201d o en art\u00edculos como el del 9 de enero- plantea una verdad hist\u00f3rica b\u00e1sica que es irrebatible. Al menos si la consideramos bajo el prisma de la Historia como pr\u00e1ctica escrupulosamente cient\u00edfica.<\/p>\n<p>A saber: que durante siglos las naciones protestantes del Norte y centro de Europa -e incluso algunas cat\u00f3licas situadas m\u00e1s al Sur, como Francia- han fabricado una Historia com\u00fan de Europa absolutamente deformada (apenas digna del nombre de Historia) y que, considerada en t\u00e9rminos estrictamente profesionales, es poco m\u00e1s que un c\u00famulo de imbecilidades que deber\u00edan causar sonrojo a quienes los sostienen y al mismo tiempo pretenden pasar por personas cultas. O, incluso, dotadas de cierto prestigio acad\u00e9mico\u2026<\/p>\n<p>En efecto, las p\u00e1ginas finales de \u201cImperiofobia y leyenda negra\u201d nos describen argumentos que causan -o deber\u00edan causar- una molesta e inc\u00f3moda sensaci\u00f3n de verg\u00fcenza ajena a cualquier persona no ya dotada -o cargada- con un pasaporte espa\u00f1ol, sino con un m\u00ednimo de fe en el futuro de la Confederaci\u00f3n europea.<\/p>\n<p>Esos contundentes argumentos se\u00f1alan que, desde 2007, la vetusta y apolillada leyenda negra se ha reforzado a causa de una crisis sobrevenida en el Norte y endosada -de la manera m\u00e1s rastrera que se pueda imaginar- a pa\u00edses del Sur de Europa. Unos que desgraciadamente -como Espa\u00f1a- no han sabido defender sus intereses intelectualmente y por esa causa van a pagar, durante una generaci\u00f3n al menos, las consecuencias de esa leyenda negra rediviva.<\/p>\n<p>Esa que carece del m\u00e1s m\u00ednimo fundamente hist\u00f3rico y que, sin embargo, est\u00e1 siendo usada por desaprensivos -nacionales y for\u00e1neos- para justificar pr\u00e1cticamente cualquier cosa. Desde esa crisis financiera de 2007, hasta cualquier otro desprop\u00f3sito que se nos ocurra elucubrar. Por ejemplo, la necesidad de poner en el Parlamento espa\u00f1ol partidos a los que s\u00f3lo les falta pasear por la Carrera de San Jer\u00f3nimo en formaci\u00f3n paramilitar, saludando a la romana y al paso de la oca\u2026<\/p>\n<p>Para abrir los ojos a esa inc\u00f3moda realidad, basta con tomar s\u00f3lo un caso de los que menciona Mar\u00eda Elvira Roca en esas p\u00e1ginas finales de \u201cImperiofobia y leyenda negra\u201d. Es decir, el de la maltrecha rep\u00fablica -o algo parecido- holandesa que en el a\u00f1o 1672 vivi\u00f3 el llamado \u201cA\u00f1o del Desastre\u201d. Una situaci\u00f3n que contradice, frontalmente, a esa pseudohistoria fantochesca que asegura que los rebeldes holandeses que consiguen su independencia hace 400 a\u00f1os, en 1648, lo logran gracias a su modernidad y eficacia protestante frente a una anquilosada y oscurantista -y por supuesto atrasada- Espa\u00f1a cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>En el mundo real -no en el imaginario de la leyenda negra- en ese a\u00f1o de 1672 el muy cat\u00f3lico rey de Francia y de Navarra culminar\u00e1 sus planes para lanzarse sobre aquella -para \u00e9l- maldita rep\u00fablica de comerciantes de arenques que, tal y como sospechaba este monarca -Luis XIV, medio franc\u00e9s, medio espa\u00f1ol- no resistir\u00eda el primer asalto de su bien engrasada maquinaria militar.<\/p>\n<p>Es as\u00ed, aunque \u201cImperiofobia y leyenda negra\u201d no lo cuente, como la supuestamente invencible e hiperdesarrollada Holanda tendr\u00e1 que volver sus manos desesperadas hacia el -tambi\u00e9n supuestamente- oscurantista, retrasado y opresor imperio espa\u00f1ol\u2026 \u00bfPara qu\u00e9? Pues sencillamente para obtener ayuda militar y financiera para sobrevivir a la feroz guerra decretada contra Holanda por el rey Sol.<\/p>\n<p>Gracias a esa ayuda espa\u00f1ola -y a otros cambalaches pol\u00edticos y diplom\u00e1ticos- Holanda ha llegado como naci\u00f3n independiente a nuestros d\u00edas. De hecho, la verdadera Historia de Holanda -da igual lo que hayan o\u00eddo o le\u00eddo hasta hoy- fue la Historia de una naci\u00f3n insignificante y sumisa desde ese a\u00f1o 1672. Sujeta, en realidad, a venderse al mejor postor para sobrevivir frente a la potencia dominante en Europa en cada momento: en 1673 a la Espa\u00f1a de la que hab\u00eda renegado tras una larga guerra por diferencias religiosas. En 1719, hace ahora 300 a\u00f1os, a una Gran Breta\u00f1a a la que no hab\u00eda podido derrotar navalmente en el siglo XVII y a la que, como dec\u00eda el embajador espa\u00f1ol en La Haya -seg\u00fan consta por documentaci\u00f3n del Archivo General de Simancas- eran incapaces de enfrentarse dada su debilidad. En 1780, otra vez, Holanda deber\u00e1 someterse a la alianza espa\u00f1ola y francesa frente a Gran Breta\u00f1a y a favor de Estados Unidos. Entre 1808 y 1815, una vez m\u00e1s, Holanda tendr\u00e1 que cobijarse bajo la sombra de Espa\u00f1a y sus aliados para evitar, nuevamente, ser desmenuzada y destruida por Bonaparte\u2026<\/p>\n<p>Esta es, pues, la diferencia entre la verdadera Historia de Europa (contrastada documento a documento y no basada en opiniones sobrevenidas y sin fundamento) y la leyenda negra. Se trata de un conocimiento que, obviamente, pa\u00edses civilizados y cultos deber\u00edan asumir cuanto antes como parte de sus programas educativos y divulgativos. En lugar de seguir insistiendo en ese rid\u00edculo intelectual tan viciosamente cultivado desde el siglo XVI en adelante y que los m\u00e1s perjudicados por el mismo, obviamente, deber\u00edamos poner de manifiesto.<\/p>\n<p>Caiga quien caiga. Pues ese es un precio peque\u00f1o, en cualquier caso, cuando el bien com\u00fan de todos los europeos est\u00e1 en riesgo. Como bien se insin\u00faa en las \u00faltimas p\u00e1ginas de un libro como \u201cImperiofobia y leyenda negra\u201d. Criticable, sin duda, pero imposible de pasar por alto en un debate intelectual de verdadera altura en el que -hay que insistir- nos jugamos mucho no s\u00f3lo a nivel cultural, sino material\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Hac\u00eda tiempo que sab\u00eda de la existencia de este libro pol\u00e9mico al que quiero dedicar hoy este nuevo correo de la Historia. Apareci\u00f3 ahora hace m\u00e1s de un a\u00f1o de la mano de una de las m\u00e1s exquisitas editoriales europeas: la espa\u00f1ola Siruela. 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