{"id":1823,"date":"2019-01-28T12:30:01","date_gmt":"2019-01-28T10:30:01","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1823"},"modified":"2022-08-15T11:28:34","modified_gmt":"2022-08-15T09:28:34","slug":"dando-tumbos-por-la-historia-comentarios-sobre-venezuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2019\/01\/28\/dando-tumbos-por-la-historia-comentarios-sobre-venezuela\/","title":{"rendered":"Dando tumbos por la Historia. Comentarios sobre Venezuela"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p class=\"alignleft\" title=\"Retrato de Sim\u00f3n Bol\u00edvar. Autor desconocido\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1824\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/01\/Simon-bolivar-de-autor-desconocido-237x300.jpg\" alt=\"simon-bolivar-de-autor-desconocido\" width=\"237\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/01\/Simon-bolivar-de-autor-desconocido-237x300.jpg 237w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/01\/Simon-bolivar-de-autor-desconocido.jpg 435w\" sizes=\"(max-width: 237px) 100vw, 237px\" \/>Aunque \u00faltimamente he tratado de evitarlo escrupulosamente, este lunes no he podido -o tal vez no he sabido- evitar que este nuevo correo de la Historia fuera producto de la que llaman \u201crabiosa actualidad\u201d.<\/p>\n<p>Por el t\u00edtulo de este art\u00edculo ya se dar\u00e1n cuenta de que esta \u201crabiosa actualidad\u201d en concreto se refiere a los acontecimientos que est\u00e1n teniendo lugar, ahora mismo, en Venezuela. Esa antigua colonia espa\u00f1ola que tan estrechamente estuvo relacionada con los puertos cerca de los que se escribe esta p\u00e1gina, en la costa guipuzcoana.<\/p>\n<p>Ver los telediarios o leer los peri\u00f3dicos desde la altura de la perspectiva hist\u00f3rica, hace, desde luego, dif\u00edcil callar sobre el espect\u00e1culo, m\u00e1s bien lamentable, que se est\u00e1 dando en esa rep\u00fablica americana.<\/p>\n<p>Es posible que lo que voy a decir a continuaci\u00f3n resulte extra\u00f1o en un pa\u00eds como el nuestro, acaso -entre todos los europeos- el que m\u00e1s desprecia a la Historia y a aquellos que tratamos de practicarla profesionalmente. Aun as\u00ed, lo cierto es que lo que est\u00e1 pasando en Venezuela hoy mismo no es producto de circunstancias recientes. Por el contrario, la Historia -de cerca de dos siglos- de ese pa\u00eds explica, desgraciadamente, muchas cosas.<\/p>\n<p>As\u00ed es, hoy, los medios ultraconservadores espa\u00f1oles -excepci\u00f3n hecha de comentaristas como Juan Manuel de Prada- pueden echar la culpa de todo lo que ocurre en ese pa\u00eds -Venezuela- al Chavismo o a la ideolog\u00eda bolivariana que lo sustenta y que se ha convertido en arma arrojadiza contra ciertos sectores de nuestra sedicente Izquierda, que no parecen terminar de aclarar cu\u00e1l es su verdadera relaci\u00f3n con esa peculiar forma de Socialismo de marcado corte militarista.<\/p>\n<p>Sin embargo, lo cierto es que el Chavismo, la ideolog\u00eda bolivariana, son un producto de, como dir\u00eda Fernand Braudel, la larga duraci\u00f3n hist\u00f3rica. De hecho, son la \u00faltima consecuencia de los tumbos que Venezuela ha dado por la Historia durante cerca de dos siglos, desde que, en el a\u00f1o 1824, tras la victoria total sobre las fuerzas leales en la Batalla de Ayacucho, se independizase junto al resto de Sudam\u00e9rica.<\/p>\n<p>De hecho, la clave de la actual crisis venezolana ya fue descrita hace muchos a\u00f1os. Y ni siquiera es necesario recurrir, prima facie, a una cantidad respetable de escritos hist\u00f3ricos. Basta con tener gusto por las novelas hist\u00f3ricas y el tiempo y la paciencia suficiente para sumergirse en la densa prosa caracter\u00edstica de los escritores latinoamericanos de mediados del siglo XX. En este caso concreto, la de Arturo Uslar Pietri.<\/p>\n<p>Este autor venezolano -corran a la Wikipedia o similares fuentes a comprobarlo- conoc\u00eda perfectamente la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica de su propio pa\u00eds. De hecho, adem\u00e1s de escritor, Uslar Pietri form\u00f3 parte diversas veces de distintos gobiernos de ese pa\u00eds entre los a\u00f1os 30 y 90 del siglo XX.<\/p>\n<p>Eso no afect\u00f3, desde luego, a su lucidez, a su capacidad de an\u00e1lisis de la deriva de su pa\u00eds que ha acabado, m\u00e1s o menos, donde \u00e9l intuy\u00f3 hace ya m\u00e1s de dos d\u00e9cadas. Es decir, en un pa\u00eds zarandeado por las grandes redes financieras mundiales. Las mismas que, tal y como Uslar Pietri se\u00f1al\u00f3, marcaban el precio de las materias primas en las que ese pa\u00eds es rico -y que lo convirtieron en destino de la emigraci\u00f3n espa\u00f1ola hasta hace poco- y as\u00ed, si quer\u00edan, pod\u00edan llevarlo a un estado de miseria material que, al fin y a la postre, acabar\u00eda exigiendo soluciones dr\u00e1sticas. De un signo o de otro. Bien dictaduras parafascistas como la que se prolonga, m\u00e1s o menos, hasta 1945, bien gobiernos de sospechosa filiaci\u00f3n democr\u00e1tica, como los dirigidos primero por Hugo Ch\u00e1vez y luego por sus sucesores hasta hoy mismo.<\/p>\n<p>Uslar Pietri, que estuvo ideol\u00f3gicamente alineado con el Chavismo, no se enga\u00f1aba al respecto. Y lo mostr\u00f3 claramente en 1981, cuando dio a la luz p\u00fablica su novela \u201cLa isla de R\u00f3binson\u201d.<\/p>\n<p>En ella trataba despiadadamente la figura tanto de Sim\u00f3n Bol\u00edvar -el llamado Libertador de Sudam\u00e9rica- como, sobre todo, de su mentor, Sim\u00f3n Rodr\u00edguez. Tambi\u00e9n conocido bajo el pseud\u00f3nimo de Samuel R\u00f3binson, que es el que da t\u00edtulo a la novela.<\/p>\n<p>En &#8220;La isla de R\u00f3binson&#8221; se ve c\u00f3mo estos dos personajes hist\u00f3ricos -en especial Sim\u00f3n Rodr\u00edguez- se hacen eco de las ideas ilustradas y revolucionarias que llegan de esa Europa que ambos conocieron cuando Bonaparte la pon\u00eda bajo su f\u00e9rula. Bien como general revolucionario, bien como ese breve emperador que ambos ver\u00e1n caer por tierra en 1814.<\/p>\n<p>Ese idilio de ambos personajes con esas ideas, les lleva a convertir en una especie de misi\u00f3n sagrada liberar a Sudam\u00e9rica de lo que consideran es el yugo retr\u00f3grado de la monarqu\u00eda espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Sim\u00f3n Rodr\u00edguez, tal y como se describe en la novela de Uslar Pietri, se consumir\u00e1 en vida -una muy larga que acaba a mediados del siglo XIX- alentando esperanzas -que \u00e9l sabe ilusorias- con respecto a lo que ocurrir\u00e1 una vez que su pupilo Sim\u00f3n Bol\u00edvar consiga liberar esas tierras del dominio espa\u00f1ol, tras m\u00e1s de una d\u00e9cada de rebeli\u00f3n y guerra.<\/p>\n<p>El resultado es bien conocido y vemos ahora sus consecuencias, una vez m\u00e1s. El vasto territorio de Am\u00e9rica del Sur -mucho mayor que las trece colonias inglesas de Norteam\u00e9rica, de las que parte la primera independencia americana- no ser\u00e1 capaz de organizarse en una unidad conjunta y fuerte. Se dividir\u00e1 en peque\u00f1as naciones -como Venezuela o Colombia- pronto enfrentadas entre ellas. Y donde, como nos dice Uslar Pietri, los valores de la mayor parte de la poblaci\u00f3n seguir\u00e1n siendo los de una retrograda monarqu\u00eda -aunque sin monarca- donde ni la riqueza, ni la educaci\u00f3n, ser\u00e1n redistribuidas.<\/p>\n<p>As\u00ed, como acertadamente describ\u00eda Uslar Pietri en su novela, toda Am\u00e9rica del Sur, quedar\u00e1 dividida frente a un vecino pr\u00f3ximo mucho m\u00e1s poderoso y mejor organizado -aunque inicialmente m\u00e1s peque\u00f1o- y con una p\u00e9sima estructuraci\u00f3n social que la conducir\u00eda, dando tumbos por la Historia, hasta problemas como el que ahora mismo se nos narra en directo desde las calles de Caracas \u2026<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n que podemos sacar de las palabras de un experto en el caso como Arturo Uslar Pietri, es que el reci\u00e9n reconocido gobierno de Juan Guaid\u00f3, debe tener escasas intenciones o -en el mejor de los casos- escasas posibilidades de revertir un rumbo hist\u00f3rico nefasto que se inici\u00f3 ya en tiempos de Sim\u00f3n Bol\u00edvar, San Mart\u00edn, Sucre y otros pretendidos libertadores de Am\u00e9rica del Sur.<\/p>\n<p>No esperen pues grandes cosas del cambio violento de gobierno -el en\u00e9simo- que se ha producido en una rep\u00fablica sudamericana condenada, como la mayor\u00eda de ellas, a una Historia convulsa desde sus mismos or\u00edgenes, a causa tanto de la mala organizaci\u00f3n pol\u00edtica como de la nefasta direcci\u00f3n de sus econom\u00edas.<\/p>\n<p>De todo eso lo m\u00e1s que podemos sacar de valor, a este otro lado del Atl\u00e1ntico, son valiosas lecciones sobre lo que <em>no<\/em> hay que hacer si se quiere vivir en un pa\u00eds m\u00e1s o menos confortable: nada, desde luego, que sea ni parecido -ni a Izquierda ni a Derecha- a lo que ha estado ocurriendo en la mayor\u00eda de nuestras antiguas colonias desde la Independencia de 1824.<\/p>\n<p>Cuando, evidentemente, perdieron el rumbo hist\u00f3rico para no recuperarlo nunca. Como se ve hoy, y se ver\u00e1 ma\u00f1ana, y ma\u00f1ana, y ma\u00f1ana\u2026, en las calles de Caracas.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Aunque \u00faltimamente he tratado de evitarlo escrupulosamente, este lunes no he podido -o tal vez no he sabido- evitar que este nuevo correo de la Historia fuera producto de la que llaman \u201crabiosa actualidad\u201d. 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