{"id":1836,"date":"2019-02-11T12:30:02","date_gmt":"2019-02-11T10:30:02","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1836"},"modified":"2019-02-11T12:30:02","modified_gmt":"2019-02-11T10:30:02","slug":"amor-y-razon-de-estado-en-1719-notas-sobre-la-pelicula-cambio-de-reinas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2019\/02\/11\/amor-y-razon-de-estado-en-1719-notas-sobre-la-pelicula-cambio-de-reinas\/","title":{"rendered":"Amor y raz\u00f3n de estado en 1719. Notas sobre la pel\u00edcula \u201cCambio de reinas\u201d"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p class=\"alignleft\" title=\"Isabel de Farnesio y Felipe V rodeados de la familia Real, por Van Loo. Detalle (1743). Museo del Prado\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1837\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/02\/Felipe-V-e-Isabel-de-Farnesio-por-Van-Loo-1743.-Museo-del-Prado-300x259.jpg\" alt=\"felipe-v-e-isabel-de-farnesio-por-van-loo-1743-museo-del-prado\" width=\"300\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/02\/Felipe-V-e-Isabel-de-Farnesio-por-Van-Loo-1743.-Museo-del-Prado-300x259.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/02\/Felipe-V-e-Isabel-de-Farnesio-por-Van-Loo-1743.-Museo-del-Prado-768x664.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/02\/Felipe-V-e-Isabel-de-Farnesio-por-Van-Loo-1743.-Museo-del-Prado-628x543.jpg 628w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/02\/Felipe-V-e-Isabel-de-Farnesio-por-Van-Loo-1743.-Museo-del-Prado.jpg 1399w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Esta semana ser\u00eda muy apropiado escribir algo sobre la fiesta de San Valent\u00edn. De hecho, lo voy a hacer, aunque parezca, por el t\u00edtulo de este nuevo correo de la Historia, que en absoluto se va a tratar aqu\u00ed, hoy, de ese tema. Pero, s\u00ed, lo har\u00e9 y hablando sobre una pel\u00edcula que, al fin, tras varios a\u00f1os, va a ser estrenada para el p\u00fablico espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula se titula \u201cCambio de reinas\u201d, como ya habr\u00e1n deducido por el t\u00edtulo de este correo de la Historia. Fue terminada en el a\u00f1o 2017, pero hasta \u00e9ste de 2019 nada han sabido de ella las salas de cine de este lado de los Pirineos.<\/p>\n<p>Sin embargo, un estreno, aqu\u00ed, de esa pel\u00edcula, en el a\u00f1o 2019, es una gran idea. Principalmente porque esta producci\u00f3n de Surtsey Films narra acontecimientos que eclosionaron precisamente ahora hace tres siglos y que, adem\u00e1s, tienen bastante que ver con nuestra actual idea del Amor que celebramos cada 14 de febrero.<\/p>\n<p>En efecto, \u201cCambio de reinas\u201d es una descarnada cr\u00f3nica -donde se mezclan Historia y Cine- del punto final de la que se llam\u00f3 Guerra de la Cu\u00e1druple Alianza.<\/p>\n<p>Se trata de un conflicto armado que, como todo lo que tiene que ver con la Historia del siglo XVIII espa\u00f1ol -exceptuado el almirante Blas de Lezo, claro est\u00e1- es casi completamente desconocido m\u00e1s all\u00e1 del campo cient\u00edfico de la Historia.<\/p>\n<p>El conflicto, esa Guerra de la Cu\u00e1druple Alianza, se inici\u00f3 en el a\u00f1o 1717. Y todo ech\u00f3 a rodar por una serie de circunstancias que har\u00eda las delicias de cualquiera que escriba guiones para Cine y Televisi\u00f3n. De hecho, los protagonistas de este fragmento de la Historia ya han salido varias veces en peque\u00f1a o gran pantalla. Cosa bastante extraordinaria en el caso de personajes hist\u00f3ricos espa\u00f1oles. En este caso concreto,\u00a0 Felipe V y su segunda mujer, Isabel de Farnesio. Ambos, en efecto, aparecieron sangrantemente caricaturizados en un episodio de la otrora famosa serie de TVE \u201cEl Ministerio del Tiempo\u201d y ella sola, a\u00f1os antes (y de un modo mucho m\u00e1s digno e impresionante) en la pel\u00edcula \u201cEsquilache\u201d de Josefina Molina.<\/p>\n<p>En 1717, como dec\u00eda, los dados del destino ya hab\u00edan sido arrojados por estos dos personajes (y algunos otros) sobre aquel elegante y terrible tapete que fue el siglo XVIII europeo. Para entonces Isabel de Farnesio ya hab\u00eda tomado en su pu\u00f1o de hierro los destinos de la corte de Madrid, tras haber subyugado a su marido Felipe V.<\/p>\n<p>As\u00ed le fue relativamente sencillo conseguir que este nieto de Luis XIV se volviera contra los Tratados de Utrecht-Rastatt que, desde 1714, le garantizaban gobernar sobre el vasto imperio espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n para denunciar esos tratados que tanto conven\u00edan a Felipe V era -aparte del claro dominio que Isabel de Farnesio ejerc\u00eda sobre \u00e9l- que la ocupaci\u00f3n de las antiguas posesiones espa\u00f1olas en la fragmentada Italia de la \u00e9poca, era buena para los intereses de la corte matritense.<\/p>\n<p>Una opini\u00f3n muy opinable. Valga la redundancia. Desvestida esa aventura de esa apariencia de conveniencia nacional que cost\u00f3 miles de hombres y doblones, parece haber consenso dentro de la profesi\u00f3n acerca de que a quien realmente interesaba provocar la guerra denunciando los tratados de Utrecht-Rastatt, era s\u00f3lo y \u00fanicamente a Isabel de Farnesio. Al fin y al cabo, princesa descendiente de una min\u00fascula dinast\u00eda italiana que deseaba ver a su patria libre del yugo austriaco. De esos b\u00e1rbaros que los italianos reclamaban ver fuera de su pen\u00ednsula desde el Renacimiento.<\/p>\n<p>Algo que ella esperaba lograr movilizando a un reforzado Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol contra los garantes de Utrecht -austriacos, franceses, holandeses y brit\u00e1nicos- para poner, manu militari, a sus hijos comunes con Felipe V en diversos tronos italianos.<\/p>\n<p>Si eso llevaba a un desencuentro del soberano espa\u00f1ol con sus cercanos parientes franceses, incluso a una guerra -como finalmente as\u00ed fue-, tanto peor, pero Isabel de Farnesio no era mujer a la que ese tipo de detalles detuvieran.<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue como, en 1719, Espa\u00f1a tuvo que afrontar una invasi\u00f3n en toda regla despu\u00e9s de dos a\u00f1os de enfrentamientos m\u00e1s o menos sordos en torno a la pen\u00ednsula it\u00e1lica. Cuando Gran Breta\u00f1a decidi\u00f3 que aquello ya hab\u00eda ido demasiado lejos y que, visto el \u00e9xito de su almirante Byng en Cabo Passaro contra la renovada Armada espa\u00f1ola, todo era cuesti\u00f3n de probar suerte apoyando una invasi\u00f3n de los dominios centrales de Felipe V. As\u00ed fue como, desde enero de 1719, la frontera vasca empez\u00f3 a temer -y algo m\u00e1s que a temer- una invasi\u00f3n francesa en toda regla.<\/p>\n<p>Los temores se confirmaron a partir de la primavera de ese a\u00f1o, cuando lo m\u00e1s florido del Ej\u00e9rcito de Francia cruz\u00f3 la frontera y las plazas fuertes guipuzcoanas fueron puestas bajo asedio.<\/p>\n<p>La tenaz resistencia de los regimientos de l\u00ednea espa\u00f1oles destinados en esa frontera Norte -el \u00c1frica, el Galicia, el Flandes, el Le\u00f3n\u2026- as\u00ed como la de las milicias guipuzcoanas, concluy\u00f3 como sol\u00edan concluir aquellas educadas guerras dieciochescas. Es decir, con una civilizada rendici\u00f3n de esas plazas fuertes y con la retenci\u00f3n de la provincia fronteriza como bot\u00edn de guerra y moneda de cambio en posteriores negociaciones. Cuando Felipe V se avino a llegar a un acuerdo satisfactorio tanto para su temperamental esposa, como para sus primos franceses y sus aliados.<\/p>\n<p>Lo mismo que el territorio guipuzcoano hab\u00eda servido como teatro de esa guerra, tambi\u00e9n sirvi\u00f3, en el verano de 1721, para sellar la reconciliaci\u00f3n de las dos coronas borb\u00f3nicas. As\u00ed se firmar\u00e1 en Hernani un acuerdo entre los ministros plenipotenciarios de ambas potencias para que la provincia volviese al suave dominio -como se dec\u00eda entonces- de la Corte de Madrid, dejando de ser territorio franc\u00e9s. Como lo hab\u00eda sido desde agosto de 1719, por los azares de aquella guerra que Felipe V no tuvo m\u00e1s remedio que perder.<\/p>\n<p>Como parte de esas negociaciones, se acord\u00f3 intercambiar dos princesas en la frontera del Bidasoa. Una vez m\u00e1s se repiti\u00f3 ese viejo ritual que ya hab\u00eda tenido lugar entre la Casa de Austria y la de Borb\u00f3n en 1615 y 1660 y que volver\u00eda a tener lugar entre ambas ramas de los Borb\u00f3n -la espa\u00f1ola y la francesa- en el a\u00f1o 1745.<\/p>\n<p>De ese acuerdo de 1721 habla precisamente \u201cCambio de reinas\u201d, de las intrigas de alto nivel que se movieron en torno a esas dos princesas, Mar\u00eda Ana Victoria de Borb\u00f3n por parte espa\u00f1ola y Luisa Isabel de Orleans por la francesa. Las dos apenas eran unas ni\u00f1as, pero aun as\u00ed se vieron metidas en una cadena de conveniencias diplom\u00e1ticas, pol\u00edticas y militares que evidentemente las sobrepasaban.<\/p>\n<p>Sus dos matrimonios, infelices y breves, nada tuvieron que ver con el Amor que se celebra el 14 de febrero, sino con la raz\u00f3n de estado de dos de las principales potencias europeas durante el siglo XVIII. Lo cual significaba, para ambas princesas, quedar convertidas en moneda de cambio con el fin de afianzar un temible combinado pol\u00edtico y militar del que, hasta 1789, iba a depender la suerte de miles de seres humanos en ambos hemisferios del Mundo.<\/p>\n<p>\u201cCambio de reinas\u201d nos relata todas estas cuestiones. Con una mirada cruda, pero compasiva hacia las dos pobres princesas (si bien quiz\u00e1s m\u00e1s compasiva de lo que el car\u00e1cter desordenado y escandaloso de Luisa Isabel de Orleans merecer\u00eda). Eso ser\u00e1 a partir de este 15 de febrero, cuando se estrene comercialmente esta pel\u00edcula en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Aunque en San Sebasti\u00e1n habr\u00e1 cerca de un centenar de personas que podr\u00e1n ver antes esta pel\u00edcula, en rigurosa primicia, si se acercan hasta el acuartelamiento de Loyola este mi\u00e9rcoles d\u00eda 13 a las 17:30 de la tarde.<\/p>\n<p>All\u00ed podr\u00e1n satisfacer su curiosidad hist\u00f3rica sobre aquella guerra casi olvidada, pero de la que, sin embargo, dependi\u00f3 el destino de mucha gente durante todo el llamado \u201cSiglo de las Luces\u201d.<\/p>\n<p>Esa curiosidad, adem\u00e1s, quedar\u00e1 satisfecha en la sede de uno de los regimientos -el \u00c1frica, hoy Tercio Viejo de Sicilia 67- que luch\u00f3 en aquella guerra que acab\u00f3 con aquel cambio de reinas en el a\u00f1o 1722. Uno que nada ten\u00eda que ver con el Amor rom\u00e1ntico, sino con aceradas razones de estado. Tan aceradas como aquellas bayonetas que defendieron San Sebasti\u00e1n durante 55 d\u00edas de asedio franc\u00e9s hace ahora trescientos a\u00f1os\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Esta semana ser\u00eda muy apropiado escribir algo sobre la fiesta de San Valent\u00edn. De hecho, lo voy a hacer, aunque parezca, por el t\u00edtulo de este nuevo correo de la Historia, que en absoluto se va a tratar aqu\u00ed, hoy, de ese tema. Pero, s\u00ed, lo har\u00e9 y hablando sobre una [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[86,2895,332,2896,503,600,2897,912,1019,1061,2890,2891,1440,2887,2892,2028,2894,2888,2893,2889],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1836"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1836"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1836\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1840,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1836\/revisions\/1840"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1836"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1836"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1836"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}