{"id":1866,"date":"2019-02-25T12:30:18","date_gmt":"2019-02-25T10:30:18","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1866"},"modified":"2019-02-25T12:30:18","modified_gmt":"2019-02-25T10:30:18","slug":"la-incapacidad-para-comprender-el-escorial-o-la-historia-en-la-espana-actual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2019\/02\/25\/la-incapacidad-para-comprender-el-escorial-o-la-historia-en-la-espana-actual\/","title":{"rendered":"La incapacidad para comprender el Escorial o la Historia en la Espa\u00f1a actual"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p class=\"alignleft\" title=\"Efigie de Juan de Herrera\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1864\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/02\/30420-Herrera-y-Maliano-Juan-300x200.jpg\" alt=\"30420-herrera-y-maliano-juan\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/02\/30420-Herrera-y-Maliano-Juan-300x200.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/02\/30420-Herrera-y-Maliano-Juan-768x512.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/02\/30420-Herrera-y-Maliano-Juan-628x419.jpg 628w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/02\/30420-Herrera-y-Maliano-Juan.jpg 940w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Ya he dicho muchas veces en estas mismas p\u00e1ginas que me gustar\u00eda poder evitar llevar el terreno de la Historia a la actualidad. De hecho, lo intento con verdadero ah\u00ednco, tratando de imitar a muchos compa\u00f1eros de profesi\u00f3n que, de un modo u otro, se las apa\u00f1an para encerrarse en una torre de marfil, considerando que cuanto m\u00e1s aislados est\u00e1n del mundanal ruido, mejor les va y m\u00e1s y mejores historiadores son.<\/p>\n<p>Sea como sea, la verdad es que me parece que esa actitud es bastante dif\u00edcil de sostener cuando uno es, adem\u00e1s de historiador, un ciudadano metido en las que el tambi\u00e9n historiador Jacques Pirenne -hijo del c\u00e9lebre Henri Pirenne- llam\u00f3 \u201clas grandes corrientes de la Historia\u201d. Es decir, cuando se tiene televisi\u00f3n, ordenadores personales conectados a Internet\u2026\u00a0 y, finalmente, a causa de esa informaci\u00f3n sobre el Mundo que nos rodea, uno no puede, como ser racional, evitar preocuparse por ciertas derivas de las que se entera por esos medios.<\/p>\n<p>Y esos desasosiegos intelectuales -cr\u00e9anlo- pueden surgir en cualquier momento. Es lo que me ocurri\u00f3 esta semana pasada mientras preparaba una peque\u00f1a conferencia sobre la iglesia de la Anunciaci\u00f3n, enclavada en el centro de Santander capital.<\/p>\n<p>Document\u00e1ndome sobre ella llegu\u00e9, como era inevitable, hasta el arquitecto de Felipe II, Juan de Herrera (que tiene una calle dedicada cerca de ese templo) y, a trav\u00e9s de \u00e9l, por supuesto, hasta el monasterio -y palacio- del Escorial y su verdadero significado est\u00e9tico, m\u00e1s all\u00e1 de la mera forma arquitect\u00f3nica basada en Vitruvio y otros maestros del Renacimiento italiano como Alberti.<\/p>\n<p>Ya en ese punto me fue imposible no recurrir al historiador hispano-brit\u00e1nico Henry Kamen y a una de sus m\u00faltiples obras sobre Felipe II y sus hechos en este mundo sublunar, como dec\u00edan en la \u00e9poca de ese monarca.<\/p>\n<p>Esa obra de Kamen en concreto tiene un t\u00edtulo sugestivo: \u201cEl enigma del Escorial. El sue\u00f1o de un rey\u201d. No me defraud\u00f3 en absoluto, pues es totalmente coherente con la magn\u00edfica biograf\u00eda de Felipe II que el propio Kamen public\u00f3 hace ya algunos a\u00f1os.<\/p>\n<p>As\u00ed, en \u201cEl enigma del Escorial\u201d, Kamen sostiene que ese monasterio y palacio real ha sido terriblemente malinterpretado. Tanto por extranjeros rom\u00e1nticos -la m\u00e1s nociva especie que ha visitado ese monumento, caso de Gautier y Verdi- como por los propios espa\u00f1oles que, por cierto, no ten\u00edan excesivo cari\u00f1o -desde el mismo momento de su construcci\u00f3n- a aquella mole levantada cerca de Madrid, pero no <em>en <\/em>Madrid.<\/p>\n<p>Entre todas las opiniones que Kamen recopilaba sobre el monasterio y palacio de Felipe II, me llam\u00f3 la atenci\u00f3n una del fil\u00f3sofo bilba\u00edno Miguel de Unamuno, que tambi\u00e9n, como muchos otros desde el siglo XVI en adelante, visit\u00f3 el Escorial. El fragmento es tan elocuente, tan esclarecedor sobre los problemas hist\u00f3ricos que arrastra ese pa\u00eds llamado Espa\u00f1a, desde hace casi 150 a\u00f1os hasta hoy mismo, que no me resisto a reproducirlo. Dec\u00eda Unamuno sobre lo mal comprendido e interpretado que hab\u00eda sido -y sigue siendo- el Escorial, lo siguiente: \u201c<em>Casi todos los que a ver El Escorial se llegan, van con anteojeras, con prejuicios pol\u00edticos y religiosos, ya en un sentido, ya en el contrario; van, m\u00e1s que como peregrinos del arte, como progresistas o como tradicionalistas, como cat\u00f3licos o como librepensadores. Van a buscar la sombra de Felipe II, mal conocido tambi\u00e9n y peor comprendido, y si no la encuentran se la fingen<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Antes y despu\u00e9s de que Unamuno escribiera esto, en 1912, el Escorial fue, en efecto, visto, por unos -los progresistas y librepensadores que \u00e9l dec\u00eda- como una especie de caverna siniestra en la que se refugi\u00f3 un rey que quiso aislar a Espa\u00f1a del mundo y del progreso que alentaba fuera de las fronteras de los Pirineos.<\/p>\n<p>Los \u201cotros\u201d -los cat\u00f3licos y tradicionalistas a los que tambi\u00e9n alud\u00eda Unamuno- por el contrario, la quisieron ver como el sobrio y asc\u00e9tico monumento de un rey que -por m\u00e1s descendiente de pura raza germ\u00e1nica que fuera- encarnaba todas las virtudes de lo que ese grupo de opini\u00f3n identificaba con una supuesta esencia de \u201clo espa\u00f1ol\u201d.<\/p>\n<p>Como bien se\u00f1ala Kamen ni unos ni otros ten\u00edan -o tienen- el m\u00e1s m\u00ednimo fundamento cient\u00edfico, hist\u00f3rico, para afirmar tales cosas.<\/p>\n<p>En efecto, eso es negado frontalmente por toda la documentaci\u00f3n hist\u00f3rica disponible en los archivos espa\u00f1oles que el propio Felipe II mand\u00f3 cuidar con esmero, ordenando que se cosieran todos los folios sueltos y se formaran pulcros expedientes en los que encontrar la informaci\u00f3n necesaria cuando fuera preciso.<\/p>\n<p>El Escorial fue, en realidad, como nos recuerda Kamen (entre otros historiadores con mayor inclinaci\u00f3n por lo esot\u00e9rico, como Mariano Fern\u00e1ndez Urresti o Juan Garc\u00eda Atienza) un monumento renacentista de pura cepa. Edificado por disc\u00edpulos del mism\u00edsimo Miguel \u00c1ngel Buonarroti, como Juan Bautista de Toledo. A su vez maestro de Juan de Herrera.<\/p>\n<p>Y como tal edificio principesco renacentista est\u00e1 lleno de claves tanto exot\u00e9ricas -comprensibles para los no iniciados, las m\u00e1s obvias- como esot\u00e9ricas. Es decir, s\u00f3lo asequibles a iniciados o a aquellos que, como Kamen, han estudiado a fondo -y con criterio cient\u00edfico- esa cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Esas claves esot\u00e9ricas hablan, invariablemente, de un relato grabado en piedra a trav\u00e9s del cual el rey Felipe II, due\u00f1o de medio mundo -y por tanto dif\u00edcilmente aislado de nada o de nadie- trataba de mostrar, para s\u00ed mismo y para propios y extra\u00f1os, la esencia de su poder y afirmarlo con la misma fuerza con la que su descendiente Luis XIV trat\u00f3 de demostrarlo, por ejemplo, en Versalles.<\/p>\n<p>Naturalmente eso se hizo con una serie de claves que hoy nos suenan -y con raz\u00f3n- a conocimientos de lo que algunos llamaron, en la \u00e9poca de Felipe II, Filosof\u00eda oculta o \u201cMagia natural\u201d. Nada que ver, efectivamente, ni con el librepensamiento ni con el catolicismo tradicionalista del siglo XIX, enteramente ajenas ambas cosas a un pr\u00edncipe renacentista como Felipe II.<\/p>\n<p>Y sin embargo\u2026 Sin embargo, como bien se\u00f1ala Kamen, todav\u00eda hoy, m\u00e1s de cien a\u00f1os despu\u00e9s de que Unamuno viera ese concierto de errores con tanta claridad, el Escorial, siquiera sea vagamente, sigue siendo un fiel reflejo de la imagen pueril y simplista que los espa\u00f1oles, en general, tienen de su propio pasado.<\/p>\n<p>Una que, al parecer, les lleva a dividirse en bandos irreconciliables bastante absurdos, teniendo en cuenta que en ambos casos (como Unamuno demostraba en 1912), no hay ninguna raz\u00f3n seria, \u201chist\u00f3rica\u201d, que sustente semejantes llamadas a rebato a lo que, en definitiva, no es m\u00e1s que una guerra civil de mayor o menor intensidad. Una que tan s\u00f3lo muestra a qu\u00e9 nivel de descomposici\u00f3n puede llegar una sociedad europea, que ni termina de colapsarse ni acaba de desarrollarse.<\/p>\n<p>Sin duda un caso hist\u00f3rico -esta vez s\u00ed- digno de estudio y que, m\u00e1s por desgracia que por suerte, da para hablar largo y tendido. Como seguramente se volver\u00e1 a ver en estas mismas p\u00e1ginas en otras ocasiones en las que el historiador, cansado de ver estos tristes espect\u00e1culos, tendr\u00e1 que volver a hablar, a su pesar, de Infantilismo e Historia en la Espa\u00f1a de la larga transici\u00f3n\u2026<\/p>\n<p>Esa misma en la que se confunde todav\u00eda a un pr\u00edncipe renacentista como Felipe II con un rey-monje. O con un dictador fascista que, entre otros caprichos, tuvo el de construirse un chabacano mausoleo muy cerca de un Escorial con el que, por supuesto, nada tiene que ver. Por m\u00e1s que haya quien as\u00ed se lo siga imaginando por falta de verdaderos conocimientos sobre la Historia de su propio pa\u00eds\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Ya he dicho muchas veces en estas mismas p\u00e1ginas que me gustar\u00eda poder evitar llevar el terreno de la Historia a la actualidad. 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