{"id":188,"date":"2012-10-22T11:30:35","date_gmt":"2012-10-22T09:30:35","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=188"},"modified":"2024-10-26T12:01:07","modified_gmt":"2024-10-26T10:01:07","slug":"euskadi-ez-da-eskozia-escocia-no-es-euskadi-del-tratado-de-la-union-britanica-a-las-elecciones-vascas-1707-2012","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2012\/10\/22\/euskadi-ez-da-eskozia-escocia-no-es-euskadi-del-tratado-de-la-union-britanica-a-las-elecciones-vascas-1707-2012\/","title":{"rendered":"\u201cEuskadi ez da Eskozia-Escocia no es Euskadi\u201d. Del Tratado de la Uni\u00f3n Brit\u00e1nica a las elecciones vascas (1707- 2012)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos \u00a0Rilova \u00a0Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/10\/Highlander-Walter-Scott.-Cr\u00f3nicas-de-Cannongate.-1\u00aa-edici\u00f3n-francesa-1826.-Imprime-Fournier-en-Par\u00eds.-Obras-completas-tomo-721.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-282 size-medium\" title=\"Highlander Walter Scott. Cr\u00f3nicas de Cannongate. 1\u00aa edici\u00f3n francesa, 1826. Imprime Fournier en Par\u00eds. Obras completas, tomo 72. Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/10\/Highlander-Walter-Scott.-Cr\u00f3nicas-de-Cannongate.-1\u00aa-edici\u00f3n-francesa-1826.-Imprime-Fournier-en-Par\u00eds.-Obras-completas-tomo-721-215x300.jpg\" alt=\"\" width=\"215\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/10\/Highlander-Walter-Scott.-Cr\u00f3nicas-de-Cannongate.-1\u00aa-edici\u00f3n-francesa-1826.-Imprime-Fournier-en-Par\u00eds.-Obras-completas-tomo-721-215x300.jpg 215w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/10\/Highlander-Walter-Scott.-Cr\u00f3nicas-de-Cannongate.-1\u00aa-edici\u00f3n-francesa-1826.-Imprime-Fournier-en-Par\u00eds.-Obras-completas-tomo-721.jpg 550w\" sizes=\"(max-width: 215px) 100vw, 215px\" \/><\/a>Hoy, d\u00eda de resaca electoral tanto en el Pa\u00eds Vasco como en Galicia, quiz\u00e1s sea un buen momento para pararse a pensar acerca del auge de proyectos independentistas calentados durante semanas -algo verdaderamente extraordinario en el mundo de las noticias, que suelen caducar a los pocos d\u00edas- por los constantes desaf\u00edos lanzados desde Catalu\u00f1a contra Madrid y animados -seg\u00fan parece- por la convocatoria de un refer\u00e9ndum en Escocia acerca de su posible separaci\u00f3n de Inglaterra.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil saber, a fecha de hoy, qu\u00e9 clase de quiniela electoral triunfar\u00e1 en el Pa\u00eds Vasco. Todo apunta, tal y como revelaban las encuestas electorales previas, que, al menos por esta vez no se han equivocado, que es muy probable un gobierno del PNV&#8230; \u00bfen coalici\u00f3n con el PSE?, \u00bfo tal vez con Eh Bildu?. Hoy 22 de octubre de 2012, sigue siendo una inc\u00f3gnita cu\u00e1l ser\u00e1 el verdadero color del nuevo gobierno vasco.<\/p>\n<p>Eso, naturalmente, abre la puerta a algunas preguntas acerca de lo que podr\u00eda hacer ese gobierno cuya llave parece tener en las manos el Partido Nacionalista Vasco. \u00bfIniciar\u00e1 una deriva parecida a la de Artur Mas en Catalu\u00f1a, tratando tambi\u00e9n de justificar esa decisi\u00f3n en base a la reclamaci\u00f3n de secesi\u00f3n escocesa para 2014?.<\/p>\n<p>Hemos o\u00eddo y visto durante toda la campa\u00f1a alguna que otra insinuaci\u00f3n, <em>sotto voce<\/em> las m\u00e1s de las veces, de que algo as\u00ed se podr\u00eda plantear en Euskadi. Unos para agitar la bandera del miedo ante una posible ruptura de Espa\u00f1a y, sobre todo, ante el comienzo de una aventura independentista que, de momento, no se sabe ni d\u00f3nde empieza ni d\u00f3nde termina y que a\u00f1os atr\u00e1s merm\u00f3 considerablemente el n\u00famero de votos que antes sol\u00edan dirigirse, invariablemente, hacia el Partido Nacionalista Vasco. Otros han agitado esos ecos escoceses tal vez tratando de galvanizar en su favor a un electorado favorable, pese a todo, a esa aventura.<\/p>\n<p>Hablando desde el punto de vista estrictamente hist\u00f3rico quienes animan desde las tribunas electorales esas esperanzas deber\u00edan ser muy cuidadosos. A medio plazo podr\u00edan crear una oleada del m\u00e1s amargo -y seguramente vengativo, electoralmente hablando- desenga\u00f1o entre las filas de los que han prestado o\u00eddos a esas propuestas de independencia siguiendo lo que, m\u00e1s o menos, se podr\u00eda llamar \u201cmodelo escoc\u00e9s\u201d.<\/p>\n<p>Y es que, como suele ser bastante habitual, tanto en Catalu\u00f1a como en el Pa\u00eds Vasco, da la impresi\u00f3n de que quienes hablan desde las tribunas pol\u00edticas de reeditar en esos territorios un esquema similar al que est\u00e1 siguiendo Escocia, hablan desde el desconocimiento hist\u00f3rico m\u00e1s absoluto acerca de lo que podr\u00edamos llamar \u00a0\u201cproblema escoc\u00e9s\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p>En efecto, s\u00f3lo para empezar la petici\u00f3n de refer\u00e9ndum de Escocia se basa en un tratado entre dos naciones soberanas que en 1707 decidieron formalizar de derecho una uni\u00f3n de hecho que se hab\u00eda formalizado a trav\u00e9s -como sol\u00eda ser habitual en la \u00e9poca- de tener sentada tanto en el trono de Inglaterra como en el de Escocia a una misma dinast\u00eda. En ese caso la de los Estuardo, que ocupan el trono ingl\u00e9s con Jacobo I a la muerte sin descendencia de Isabel I, aquella reina pelirroja que tantos quebraderos de cabeza mutuos se dio con su antiguo novio, Felipe II de Austria, rey de Espa\u00f1a y de las Indias.<\/p>\n<p>No hace falta recurrir a ex\u00f3ticos documentos -que los hay, como se demuestra con s\u00f3lo echar un vistazo a, por ejemplo, los fondos de la British Library- para saber que en la pr\u00e1ctica esa Uni\u00f3n de 1707 bajo tratado entre Inglaterra y Escocia convenientemente sellado y archivado, fue un asunto muy complicado y en el que una de las dos partes, Escocia, sal\u00eda perdiendo.<\/p>\n<p>Para eso basta con echar mano a un simple manual sobre la Historia de Escocia como el detallado estudio del profesor del Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas espa\u00f1ol Luis Moreno, titulado \u201cEscocia, naci\u00f3n y raz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>En \u00e9l podemos apreciar, r\u00e1pidamente, que la uni\u00f3n entre ambos estados a comienzos del siglo XVIII no era algo que entusiasmase, precisamente, ni a escoceses ni a ingleses, que, en consecuencia, si se llev\u00f3 a cabo esa uni\u00f3n tras la firma de un tratado entre ambas partes fue, sobre todo, porque los lores espirituales y temporales escoceses, as\u00ed como los\u00a0 comunes, representados en el Parlamento escoc\u00e9s, estaban deseosos de prosperar en Londres. Empezando por un bonito esca\u00f1o en el Parlamento de Westminster.\u00a0A lo cual habr\u00eda que a\u00f1adir que, como se\u00f1ala Luis Moreno en su libro, los reyes ingleses hab\u00edan hecho, adem\u00e1s, una, a veces, muy sucia campa\u00f1a contra los intereses econ\u00f3micos de Escocia para, digamos, ablandar las posibles reticencias de la parte m\u00e1s decisiva de la poblaci\u00f3n escocesa a la uni\u00f3n entre ambos reinos.<\/p>\n<p>Ese fue el caso de la colonia de Dari\u00e9n, fundada en 1698 en tierras de la actual Panam\u00e1 por inversores organizados en torno al reci\u00e9n nacido Banco de Escocia. Los ilusionados inversores descubrieron pronto que Guillermo de Orange (rey de Inglaterra, Escocia e Irlanda gracias a la llamada \u201cRevoluci\u00f3n gloriosa\u201d del a\u00f1o 1688, con la que derroca a su suegro Jacobo II a petici\u00f3n de la nobleza y burgues\u00eda brit\u00e1nicas, molestas por el criptocatolicismo de ese rey), los iba a abandonar a su suerte ante los espa\u00f1oles que, l\u00f3gicamente, no tardaron en reclamar que ese asentamiento colonial escoc\u00e9s se hab\u00eda realizado en tierras de su cat\u00f3lica majestad, Carlos II de Austria.<\/p>\n<p>Guillermo, con muy buen criterio, obedeci\u00f3 las sugerencias que le envi\u00f3 la corte de Madrid a ese respecto y prohibi\u00f3 a sus s\u00fabditos de ambos lados del Atl\u00e1ntico que facilitasen ayuda o recurso alguno a los colonos escoceses de Dari\u00e9n. El resultado fue un aut\u00e9ntico descalabro para el Banco de Escocia y para los magnates y burgueses de esa nacionalidad que hab\u00edan invertido en esa operaci\u00f3n que hoy d\u00eda a\u00fan es recordada en el mundo de habla inglesa como el desastre de Dari\u00e9n.<\/p>\n<p>En descargo del \u201crey Billy\u201d se puede decir que no estaba en disposici\u00f3n de desafiar los deseos de la corte espa\u00f1ola, aliado fundamental en la guerra a escala mundial que en esos momentos libra Inglaterra contra los proyectos de hegemon\u00eda de Lis XIV, pero, en definitiva, al margen de oscuras aventuras como la de Dari\u00e9n, est\u00e1 claro que Guillermo de Orange ten\u00eda una firme voluntad de presionar a las \u00e9lites escocesas para que aceptasen un tratado de uni\u00f3n con Inglaterra.<\/p>\n<p>Fue por ese camino por el que se lleg\u00f3 finalmente a redactar ese tratado de uni\u00f3n de los dos reinos que, pese a los disturbios que prenden en buena parte de Escocia por esta causa, creyendo muchos escoceses que se les \u201cvend\u00eda\u201d a Inglaterra con \u00e9l, fue firmado y puesto en vigor a comienzos del a\u00f1o 1707.<\/p>\n<p>Como podemos descubrir si seguimos leyendo el ya citado libro del profesor Moreno, \u201cEscocia, naci\u00f3n y raz\u00f3n\u201d, ese tratado tuvo una larga aunque muchas veces infeliz Historia de m\u00e1s de tres siglos.<\/p>\n<p>Sin embargo, funcion\u00f3. Escocia, pese a haber sido la perdedora en el negocio pol\u00edtico sellado tras la firma de ese tratado desigual, empez\u00f3 a ver a lo largo del siglo XVIII y, sobre todo, del XIX, que la uni\u00f3n con Inglaterra resultaba de lo m\u00e1s conveniente al obtener, despu\u00e9s de todo, libre entrada a un cada vez m\u00e1s vasto imperio colonial en el que colocar sus excedentes de poblaci\u00f3n -fundamentalmente los generalmente despreciados highlanders, la mayor\u00eda pobres de solemnidad que no ten\u00edan ni para vestir con calzones- y la producci\u00f3n de la creciente industria radicada en las Midlands y las Downlands.<\/p>\n<p>La archiconocida obra literaria de Robert Louis Stevenson, magn\u00edfico representante de la burgues\u00eda de las Tierras Bajas escocesas de finales del siglo XIX, es un perfecto resumen del ambivalente sentimiento escoc\u00e9s frente a la uni\u00f3n con Inglaterra. Por un lado hay novelas como \u201cSecuestrado\u201d, \u201cCatriona\u201d y, sobre todo, una verdadera obra maestra como \u201cEl se\u00f1or de Ballantrae\u201d, en la que se respira una leve nostalgia por lo que pudo ser y no fue tras la derrota del \u00faltimo levantamiento jacobita -el de 1745- que ha quedado archivado, err\u00f3neamente, en la memoria colectiva de cierto sentimiento independentista escoc\u00e9s como el momento en el que la independencia escocesa respecto a Londres se descalabra de modo m\u00e1s o menos definitivo.<\/p>\n<p>Por otro la verdadera gran obra maestra de Stevenson, \u201cLa isla del tesoro\u201d, es todo un canto a la Gran Breta\u00f1a felizmente unida que prospera haci\u00e9ndose due\u00f1a de los mares y de todo lo que hay en ellos, barriendo los \u00faltimos vestigios de una Pirater\u00eda que empieza a resultar m\u00e1s que molesta.<\/p>\n<p>Ahora parece que ese d\u00e9bil equilibrio en el alma escocesa entre la nostalgia por la independencia de Londres y el balance econ\u00f3mico altamente positivo del tratado de la Uni\u00f3n, tan bien representado en las novelas de Stevenson, se est\u00e1 inclinando en favor de la ruptura de ese tratado. Es dif\u00edcil saber qu\u00e9 puede pasar a ese respecto y s\u00ed a partir de ah\u00ed Escocia entrar\u00e1 a formar parte de la Uni\u00f3n Europea como nuevo estado miembro a partir de 2014. El profesor Luis Moreno ya se\u00f1alaba en \u201cEscocia, naci\u00f3n y raz\u00f3n\u201d que en esta historia de m\u00e1s de trescientos a\u00f1os, las autoridades inglesas han sido especialistas en, por as\u00ed decir, marear la perdiz y, aprovech\u00e1ndose de la debilidad del sentimiento independentista escoc\u00e9s, incapaz de unirse, bloquear hasta sus demandas de perfil m\u00e1s bajo. Como la <em>Devolution<\/em>, reclamada, y obtenida, por otro refer\u00e9ndum celebrado en 1979 y que, en realidad s\u00f3lo era una petici\u00f3n de descentralizaci\u00f3n. O como decimos por aqu\u00ed, de autonom\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En \u00faltima instancia, como nos recuerda el profesor Moreno, el que desde 1707 es el \u00fanico parlamento brit\u00e1nico, el de Westminster, tiene en sus manos la baza definitiva: es el representante de la voluntad popular tanto de Escocia como de Inglaterra por medio del Acta de Uni\u00f3n de 1707 y por tanto puede invalidar cualquier demanda que contravenga ese tratado&#8230;<\/p>\n<p>Ante un complejo panorama como \u00e9ste, evidentemente, resulta poco prudente hacer castillos en el aire con proyectos que se inspiren en esa demanda de refer\u00e9ndum hecha por cierta parte de la opini\u00f3n p\u00fablica escocesa.<\/p>\n<p>Como acabamos de ver, esa reclamaci\u00f3n se basa en un tratado internacional, real y s\u00f3lido, escrito, sellado y firmado por ambas partes -algo de lo que se carece, por completo en Euskadi y en Catalu\u00f1a-, que puede, por tanto, denunciarse por una de las dos partes, aunque, como vemos, dada la correlaci\u00f3n de fuerzas existente entre Inglaterra y la parte de la opini\u00f3n p\u00fablica independentista de Escocia, las posibilidades de que eso ocurra son m\u00e1s te\u00f3ricas que reales, sin necesidad de salirse del marco estrictamente legal por parte de Londres, recurriendo, por ejemplo, otra vez a emboscadas como la del asunto de Dari\u00e9n de la que he hablado antes.<\/p>\n<p>Por otra parte no estar\u00e1 de m\u00e1s recordar que, el ejemplo escoc\u00e9s de uni\u00f3n previa seguida de posible ruptura por la v\u00eda legal del Derecho Internacional como la que ahora parece haberse propuesto, tiene toda una serie de rincones muy oscuros que deber\u00edan tener presentes tanto los que traen a colaci\u00f3n ese ejemplo escoc\u00e9s en m\u00edtines y otras tribunas pol\u00edticas, como, sobre todo, quienes est\u00e1n dispuestos a seguir esa consigna: a partir de 1746 los herederos directos de los jefes de los clanes de las Tierras Altas escocesas, admitiendo su derrota militar ante la coalici\u00f3n angloescocesa favorable al rey sentado en el trono de Londres y, por tanto, al Tratado de 1707, se sumaron de manera entusiasta a las ventajas econ\u00f3micas que ofrec\u00eda esa uni\u00f3n con Inglaterra y su creciente imperio colonial. Una de las primeras medidas que adoptaron fue la que se ha llamado \u201cHighland clearances\u201d. Es decir, libremente traducido, \u201cLa \u201climpia\u201d de las Tierras Altas\u201d.<\/p>\n<p>Un fen\u00f3meno crudamente descrito por el historiador escoc\u00e9s John Prebble en una obra titulada as\u00ed precisamente, \u201cThe Highland clearances\u201d, que se concret\u00f3 en la expulsi\u00f3n de sus tierras de cientos de familias que hasta esos momentos hab\u00edan seguido fielmente a esos mismos \u201cchieftains\u201d que, tras la derrota de 1745, se desentend\u00edan de ellos y se amoldaban r\u00e1pidamente a la explotaci\u00f3n industrial de tierra y ganado por la que tantas ventajas se les ofrec\u00edan en Londres, dando as\u00ed, despu\u00e9s de todo, por completamente prescindibles a aquellos \u201ctruaghain\u201d -en ga\u00e9lico, algo as\u00ed como \u201cpobres desgraciados\u201d- que, sin siquiera tener dinero para hacerse un traje decente, con casaca y, sobre todo, calzones, los hab\u00edan seguido ciegamente -salvo los que hab\u00edan sido obligados, que tambi\u00e9n los hubo- en 1745 a la \u00faltima rebeli\u00f3n militar contra aquel tratado de la uni\u00f3n firmado en 1707&#8230;<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/10\/Jacobtsa-lowlander2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-197 size-medium\" title=\"Jacobita de las Tierras Bajas escocesas. En contra de la habitual imagen rom\u00e1ntica del Ej\u00e9rcito del Pretendiente Estuardo formado por highlanders vestidos con kilt, plaid y boina, estos otros partidarios resultan indistinguibles de otros europeos de la \u00e9poca salvo por su escarapela. Reconstrucci\u00f3n del autor en base a fuentes diversas\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/10\/Jacobtsa-lowlander2-204x300.jpg\" alt=\"\" width=\"204\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/10\/Jacobtsa-lowlander2-204x300.jpg 204w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/10\/Jacobtsa-lowlander2-768x1130.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/10\/Jacobtsa-lowlander2-696x1024.jpg 696w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/10\/Jacobtsa-lowlander2.jpg 880w\" sizes=\"(max-width: 204px) 100vw, 204px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Un hecho hist\u00f3rico \u00e9ste de la \u201climpia\u201d de las Tierras Altas escocesas tras la derrota jacobita de 1745 por los herederos de los mismos que hab\u00edan alentado a esa rebeli\u00f3n a los perjudicados por dicha \u201climpia\u201d, que deber\u00eda hacer que nos alegr\u00e1semos de que, despu\u00e9s de todo, Euskadi no sea, en cuestiones como la del Tratado de 1707, como Escocia y que, por si acaso, deber\u00edamos tener muy presente en los pr\u00f3ximos meses, si es que o\u00edmos algo sobre posibles refer\u00e9ndums \u201ca la escocesa\u201d en Euskadi&#8230;<a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/10\/Jacobtsa-lowlander1.jpg\"><br \/>\n<\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos \u00a0Rilova \u00a0Jeric\u00f3 Hoy, d\u00eda de resaca electoral tanto en el Pa\u00eds Vasco como en Galicia, quiz\u00e1s sea un buen momento para pararse a pensar acerca del auge de proyectos independentistas calentados durante semanas -algo verdaderamente extraordinario en el mundo de las noticias, que suelen caducar a los pocos d\u00edas- por los constantes desaf\u00edos [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[35,100,183,271,283,678,853,881,963,1218,1330,1370,1410,1554,1929,1936,1983],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=188"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4590,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188\/revisions\/4590"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=188"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=188"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=188"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}