{"id":1925,"date":"2019-04-15T11:30:07","date_gmt":"2019-04-15T09:30:07","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=1925"},"modified":"2019-04-15T11:30:07","modified_gmt":"2019-04-15T09:30:07","slug":"algunos-detalles-historicos-sobre-la-autodestruccion-de-la-ii-republica-espanola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2019\/04\/15\/algunos-detalles-historicos-sobre-la-autodestruccion-de-la-ii-republica-espanola\/","title":{"rendered":"Algunos detalles hist\u00f3ricos sobre la autodestrucci\u00f3n de la II Rep\u00fablica espa\u00f1ola"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p class=\"alignleft\" title=\"Ilustraci\u00f3n de portada para el libro de lectura &quot;El ni\u00f1o republicano&quot; (c. 1932)\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1926\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/04\/Ilustraci\u00f3n-de-portada-para-el-libro-de-lectura-El-ni\u00f1o-republicano-205x300.jpg\" alt=\"ilustracion-de-portada-para-el-libro-de-lectura-el-nino-republicano\" width=\"205\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/04\/Ilustraci\u00f3n-de-portada-para-el-libro-de-lectura-El-ni\u00f1o-republicano-205x300.jpg 205w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/04\/Ilustraci\u00f3n-de-portada-para-el-libro-de-lectura-El-ni\u00f1o-republicano-428x628.jpg 428w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/04\/Ilustraci\u00f3n-de-portada-para-el-libro-de-lectura-El-ni\u00f1o-republicano.jpg 544w\" sizes=\"(max-width: 205px) 100vw, 205px\" \/>Ayer mismo fue, una vez m\u00e1s, el aniversario de la II Rep\u00fablica espa\u00f1ola, que, como supongo habr\u00e1 quedado bien claro por la Prensa y la Televisi\u00f3n de este domingo, se proclam\u00f3 un 14 de abril de 1931.<\/p>\n<p>Eso hace bastante dif\u00edcil que el correo de la Historia de hoy no le dedique algunas p\u00e1ginas como, por cierto, ya se ha hecho en ocasiones anteriores, durante los muchos a\u00f1os en los que se ha dado esta cita semanal.<\/p>\n<p>Antes de decir nada al respecto me gustar\u00eda recordar lo que afirmaba el historiador brit\u00e1nico Edward Hallett Carr, autor de uno de los libros que nos recomendaban leer en primero de carrera para que nos fu\u00e9ramos haciendo una idea de en qu\u00e9 consist\u00eda el dif\u00edcil oficio de la Historia. Este profesor, de marcada ideolog\u00eda marxista, dec\u00eda que todos los que hab\u00edamos escogido esa profesi\u00f3n ten\u00edamos nuestras propias ideas pol\u00edticas y eso se notar\u00eda, indefectiblemente, en nuestro trabajo.<\/p>\n<p>En mi caso, para dejar las cosas claras, debo decir que la II Rep\u00fablica espa\u00f1ola, me es profundamente simp\u00e1tica. Yo viv\u00ed, siendo un ni\u00f1o, los primeros a\u00f1os en los que exhibir la bandera tricolor -roja, gualda y morada- no era un delito penado con un futuro bastante siniestro en manos de la Polic\u00eda pol\u00edtica del r\u00e9gimen instaurado en 1939 con una m\u00e1s que decisiva ayuda de Hitler y Mussolini. Al parecer hoy algo olvidada o, tal vez, ocultada en ciertos sectores de la maltrecha opini\u00f3n p\u00fablica espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>As\u00ed, casi instintivamente, siempre asoci\u00e9 esa bandera con algo b\u00e1sicamente limpio. Como si a trav\u00e9s de ella y lo que representaba se pudiera ver un pasado, un presente y, sobre todo, un futuro mejor para la Espa\u00f1a que yo conoc\u00eda y que, la verdad, parec\u00eda respirar un aire de cambio y de modernidad que, al fin, nos equiparar\u00eda a los pa\u00edses desarrollados de Europa y del resto de eso que se llamaba \u201cOccidente\u201d.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, con los a\u00f1os y los estudios, llegaron los matices. Supe qui\u00e9nes eran los \u201cotros\u201d republicanos espa\u00f1oles, como Alejandro Lerroux o los de la CEDA dirigida por Gil-Robles. Otro pol\u00edtico de los muchos que, en los a\u00f1os 30, empez\u00f3 a enamorarse de las camisas de determinados colores, de los correajes, de los gestos brazo en alto y, en general, de todo aquello que llevar\u00eda a Europa a los totalitarismos de derechas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aprend\u00ed, de memoria, la repelente decadencia pol\u00edtica de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica que llen\u00f3 de armas y asesores militares las filas del Ej\u00e9rcito leal al Gobierno entre 1936 y 1939. Al menos hasta que le dio por firmar un estupendo acuerdo con los mismos que, finalmente, compraron la victoria en Espa\u00f1a para el general sublevado conocido como Francisco Franco Bahamonde. Es decir, los nazis del Tercer Reich.<\/p>\n<p>Igualmente asist\u00ed, ya como licenciado -y casi doctor- en Historia, a la reaparici\u00f3n en Espa\u00f1a de l\u00fagubres mistificadores que se dedicaron a aventar las m\u00e1s desquiciadas teor\u00edas sobre el fin -por supuesto inevitable para ellos- de esa II Rep\u00fablica espa\u00f1ola. Un horizonte delirante, desplegado en los primeros a\u00f1os del siglo XXI que llevaba a la triste conclusi\u00f3n de que ese pa\u00eds, Espa\u00f1a, involucionaba pol\u00edticamente.<\/p>\n<p>Pero ni siquiera ese ba\u00f1o de realidad ha conseguido, jam\u00e1s, quitarme la impresi\u00f3n de que la II Rep\u00fablica no era lo peor que le podr\u00eda haber pasado a Espa\u00f1a. Ni mucho menos me persuadi\u00f3 ese conocimiento hist\u00f3rico de que la victoria que ese gobierno merec\u00eda haber alcanzado en 1938 (de no haberse interpuesto la mezquindad y cobard\u00eda de Neville Chamberlain) hubiera dado lugar a un pa\u00eds m\u00e1s normal (en t\u00e9rminos democr\u00e1ticos) a fecha de hoy d\u00eda y menos lleno de corrupci\u00f3n estructural, bajo perfil intelectual tambi\u00e9n estructural, rencor y malos sentimientos como los que -hay que estar muy obcecado para no verlo- hoy d\u00eda se respiran en Espa\u00f1a a pie de calle\u2026<\/p>\n<p>Sin embargo, esa inveterada y resistente simpat\u00eda por la II Rep\u00fablica espa\u00f1ola como la menos mala de todas las alternativas que se le ofrec\u00edan a Espa\u00f1a en 1939, no me ha impedido, con los a\u00f1os y la pr\u00e1ctica, reconocer las grandes debilidades internas que, en definitiva, acabaron con ella e hicieron que la magn\u00edfica labor pol\u00edtica, diplom\u00e1tica y militar que se despleg\u00f3 durante la ofensiva del Ebro en 1938 estuviera, sin embargo, condenada, finalmente, al fracaso.<\/p>\n<p>No puede ocultarse, en efecto, que entre las filas de los m\u00e1s destacados republicanos hubo quienes como el futuro presidente de la Rep\u00fablica, Manuel Aza\u00f1a, no supieron callarse a tiempo cuando los mon\u00e1rquicos atizaron los primeros disturbios para desacreditar a la Rep\u00fablica. Apenas un mes despu\u00e9s de que \u00e9sta se proclamase.<\/p>\n<p>La actitud en 1931 del, en otros momentos, solvente Aza\u00f1a, era, en cierto modo, un\u00a0 primer s\u00edntoma de ciertas incoherencias en el pensamiento republicano espa\u00f1ol que, lamentablemente, no pueden negarse sin faltar a la verdad hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Se trata a veces de simples detalles, pero que, como suele ocurrir a menudo con esa clase de cosas, resultan reveladores.<\/p>\n<p>Para mi es el caso de una de las lecciones de \u201cEl ni\u00f1o republicano\u201d. Un manual editado por el nuevo r\u00e9gimen, que pretend\u00eda educar en esos valores republicanos a los ni\u00f1os espa\u00f1oles a partir de agosto de 1932. Fecha en la que su autor, un pedagogo de ideas modernas y, por supuesto, republicanas, Joaqu\u00edn Ser\u00f3 Sabat\u00e9, lo public\u00f3 por primera vez.<\/p>\n<p>El contenido del libro responde desde luego a esos ideales. Sin embargo, en la parte dedicada a las figuras hist\u00f3ricas, Ser\u00f3 Sabat\u00e9 dejaba deslizar a una verdaderamente chocante y que lleva a pensar que en la II Rep\u00fablica espa\u00f1ola hab\u00eda ciertas incoherencias ideol\u00f3gicas entre sus admiradores y sostenedores que facilitaron la labor a aquellos que abominaban de ella. Como los parafascistas de la CEDA y, especialmente, sus juventudes de las JAP, los falangistas, los mon\u00e1rquicos o los carlistas.<\/p>\n<p>De otro modo es dif\u00edcil explicar que en las p\u00e1ginas de \u201cEl ni\u00f1o republicano\u201d, junto a verdaderos libertadores, precursores de las hoy llamadas democracias plenas como el general George Washington, se pidiera admiraci\u00f3n para una figura tan dictatorial como la de Oliver Cromwell\u2026 Ser\u00f3 Sabat\u00e9, en efecto, describ\u00eda al futuro dictador de Inglaterra a mediados del siglo XVII como \u201calma, verbo y brazo de la Revoluci\u00f3n inglesa\u201d y un verdadero h\u00e9roe, en definitiva, frente al rey Carlos I, presentado, a todas luces, como el \u00fanico villano de esa historia.<\/p>\n<p>Esta sorprendente -y simplificada- interpretaci\u00f3n de los hechos, culminaba ocultando hechos tan significativos como que Cromwell destruy\u00f3 finalmente las instituciones parlamentarias por las que hab\u00eda luchado y se proclam\u00f3, en la pr\u00e1ctica, dictador -teocr\u00e1tico por a\u00f1adidura- de un r\u00e9gimen, el Protectorado, en el que no se soport\u00f3 la m\u00e1s m\u00ednima discrepancia y que acab\u00f3 en lo que ni siquiera el simpatizante texto de Ser\u00f3 Sabat\u00e9 puede ocultar: es decir, una restauraci\u00f3n mon\u00e1rquica a manos del disoluto pero tremendamente humano -y por eso mismo m\u00e1s tolerable- Carlos II Estuardo.<\/p>\n<p>Absurdos planteamientos hist\u00f3ricos como ese realmente inducen a pensar que la II Rep\u00fablica espa\u00f1ola conten\u00eda en s\u00ed las semillas de su propia autodestrucci\u00f3n, pues sus libros de texto exaltaban a un cruel tirano que, en definitiva, aboli\u00f3 toda clase de libertad en Inglaterra. Empezando por las instituciones parlamentarias y siguiendo por los numerosos grupos religioso-pol\u00edticos que hab\u00edan prosperado con el enfrentamiento contra el despotismo de Carlos I Estuardo.<\/p>\n<p>Una verdadera l\u00e1stima, esa tendencia autodestructiva, err\u00e1tica, equivocada ideol\u00f3gicamente, de la II Rep\u00fablica, a la vista de que, aun a la luz de todos los defectos de aquel r\u00e9gimen, lo que fue impuesto a sangre y fuego desde 1939 nunca pudo ser, ni de lejos, mejor que aquella gran ilusi\u00f3n espa\u00f1ola iniciada un 14 de abril de 1931.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Ayer mismo fue, una vez m\u00e1s, el aniversario de la II Rep\u00fablica espa\u00f1ola, que, como supongo habr\u00e1 quedado bien claro por la Prensa y la Televisi\u00f3n de este domingo, se proclam\u00f3 un 14 de abril de 1931. 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