{"id":2064,"date":"2019-07-22T11:30:12","date_gmt":"2019-07-22T09:30:12","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=2064"},"modified":"2019-07-22T11:46:51","modified_gmt":"2019-07-22T09:46:51","slug":"al-son-del-canon-al-son-del-canon-lo-que-habia-mas-alla-de-la-revolucion-francesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2019\/07\/22\/al-son-del-canon-al-son-del-canon-lo-que-habia-mas-alla-de-la-revolucion-francesa\/","title":{"rendered":"Al son del ca\u00f1\u00f3n, al son del ca\u00f1\u00f3n\u2026 Lo que hab\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de la revoluci\u00f3n francesa"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p class=\"alignleft\" title=\"Bailando la Carma\u00f1ola en torno al \u00c1rbol de la Libertad. Grabado de la \u00e9poca revolucionaria\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2067\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/07\/arbol-revolucion-300x227.jpg\" alt=\"arbol-revolucion\" width=\"300\" height=\"227\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/07\/arbol-revolucion-300x227.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/07\/arbol-revolucion-628x474.jpg 628w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/07\/arbol-revolucion.jpg 662w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Esta \u00faltima semana ha sido rica en efem\u00e9rides hist\u00f3ricas. El domingo fue 14 de julio. Es decir, la fecha en la que se tom\u00f3 la Bastilla de Par\u00eds, entrando as\u00ed la que ahora conocemos como \u201crevoluci\u00f3n francesa\u201d en un punto de no retorno, en el que ya no bastaba con que el rey reuniese a los Estados Generales del reino. Posteriormente, el jueves, era 18 de julio. Es decir, se cumpl\u00edan 83 a\u00f1os del estallido de la Guerra Civil espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Dos acontecimientos que, aunque no lo parezca, estuvieron estrechamente relacionados. M\u00e1s de lo que podr\u00eda parecer a primera vista. Pero, dejemos a un lado esas correlaciones hist\u00f3ricas, bastante l\u00f3gicas por otra parte. Al menos de momento.<\/p>\n<p>El aniversario de la revoluci\u00f3n francesa se me hizo m\u00e1s significativo cuando, a lo largo de la semana del 14 al 21 de julio, estuve revisando textos hist\u00f3ricos para uno de los trabajos que estoy realizando en estos momentos.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed como di, en los fondos digitalizados de la Biblioteca Koldo Mitxelena, con un art\u00edculo titulado \u201cNotas para la Historia. Canci\u00f3n revolucionaria acerca del sitio de Fuenterrab\u00eda por las tropas revolucionarias francesas el 1\u00ba de agosto de 1794\u201d. Esta curiosa pieza fue recopilada por Th\u00e9odoric Legrand y publicada en la revista \u201cEuskal-Erria\u201d en el primer semestre del a\u00f1o 1905.<\/p>\n<p>El contenido de esa canci\u00f3n que, como Legrand advert\u00eda, se cantaba con la m\u00fasica de otra canci\u00f3n revolucionaria m\u00e1s famosa -la Carma\u00f1ola- era toda una muestra de hasta qu\u00e9 punto hab\u00eda llegado la revoluci\u00f3n que hab\u00eda tomado su rumbo de no retorno el 14 de julio de 1789.<\/p>\n<p>En efecto, la canci\u00f3n hab\u00eda sido compuesta cinco a\u00f1os despu\u00e9s de que eso ocurriera y la letra no dejaba dudas de cu\u00e1les eran las intenciones de aquellos desharrapados soldados que avanzaban victoriosos en todas las direcciones del mapa de Europa. Incluida la del Sur de los Pirineos, donde rendir\u00e1n una plaza fuerte tras otra, empezando por la de Fuenterrab\u00eda (hoy Hondarribia) que es el eje en torno al cual gira la letra de la canci\u00f3n recopilada por Legrand.<\/p>\n<p>Como puede apreciarse leyendo la transcripci\u00f3n de Legrand, apenas nada cambia, con respecto a la Carma\u00f1ola de 1792 en la canci\u00f3n dedicada especialmente a la toma de Hondarribia en 1794.<\/p>\n<p>Como la Carma\u00f1ola original, la hondarribiarra repite y repite el mismo estribillo: \u201cVive le son, vive le son du canon!\u201d. Es decir, \u201c\u00a1Viva el son, viva el son del ca\u00f1\u00f3n!\u201d.<\/p>\n<p>Y es que, en realidad, lo que la canci\u00f3n recogida por Legrand, hac\u00eda era adaptar los hechos ocurridos en Hondarribia en el verano de 1794 a lo que dec\u00eda la canci\u00f3n parisina.<\/p>\n<p>As\u00ed, donde la Carma\u00f1ola original se burlaba de Mar\u00eda Antonieta por haber fracasado, gracias a los artilleros revolucionarios, en su intento de hacer degollar a todo Par\u00eds, la versi\u00f3n hondarribiarra celebraba que los orgullosos espa\u00f1oles hubieran sido vencidos, que la ciudad estuviera en manos de los franceses y se hubiese hecho bailar la Carma\u00f1ola a los capuchinos que, en efecto, ten\u00edan un convento en la zona\u2026<\/p>\n<p>La parte de la Carma\u00f1ola original en la que los revolucionarios se burlaban del rey Luis XVI, llam\u00e1ndole Monsieur Veto (por su continuo obstruccionismo en la Asamblea que hab\u00eda sustituido a los Estados Generales) era reemplazada en la versi\u00f3n hondarribiarra por frases en las que se celebraba que las bayonetas republicanas hubieran hecho huir a los \u201cbrigands\u201d que se opon\u00edan al avance imparable de la causa revolucionaria.<\/p>\n<p>Las siguientes estrofas de esta versi\u00f3n hondarribiarra de la c\u00e9lebre Carma\u00f1ola, continuaban celebrando la victoria sobre los miqueletes guipuzcoanos, y la captura de banderas enemigas, zahiriendo a los esclavos de los Capeto\u2026 mand\u00e1ndoles que respetasen a los republicanos franceses o si no, alg\u00fan d\u00eda, el mismo Madrid bailar\u00eda al toque de la Carma\u00f1ola, dando v\u00edtores al son del ca\u00f1\u00f3n revolucionario\u2026<\/p>\n<p>Legrand a\u00f1ad\u00eda datos interesantes a esta curiosa versi\u00f3n guipuzcoana de la Carma\u00f1ola, se\u00f1alando que, en su opini\u00f3n, val\u00eda bien poco como pieza l\u00edrica, si bien cre\u00eda que era una muestra bastante buena de la propaganda revolucionaria inspirada nada m\u00e1s y nada menos que por el mism\u00edsimo Lazare Carnot.<\/p>\n<p>Es decir, en la fecha uno de los ministros de la Guerra franc\u00e9s, procedente -como Napole\u00f3n- del arma de Artiller\u00eda e Ingenier\u00eda y, l\u00f3gicamente, un destacado matem\u00e1tico reconocido por la Academia francesa. Seg\u00fan Legrand ser\u00eda \u00e9l el que habr\u00eda redactado o inspirado esta canci\u00f3n que dejaba bien claro el programa m\u00e1ximo de la revoluci\u00f3n para Espa\u00f1a. Uno que pasaba o bien por una alianza respetuosa con los republicanos franceses (como as\u00ed fue a partir de la Paz de Basilea en 1795) o bien por la llegada hasta all\u00ed, hasta Madrid, de tropas revolucionarias que, como dice la canci\u00f3n, har\u00edan bailar a la Villa y Corte al son de la Carma\u00f1ola\u2026<\/p>\n<p>Legrand a\u00f1ad\u00eda que esta suerte de canciones se distribu\u00edan y hac\u00edan populares entre esas tropas -encargadas de tan ambiciosa misi\u00f3n- por medio de un peri\u00f3dico que el mismo Carnot hab\u00eda organizado, titulado \u201cLa Soir\u00e9e du camp\u201d. Algo que podr\u00edamos traducir como \u201cLa Velada -teatral, se entiende- del campamento\u201d.<\/p>\n<p>En conjunto tanto el autor de la canci\u00f3n, como el medio para distribuirla, como, sobre todo, el contenido de esta versi\u00f3n hondarribiarra de la Carma\u00f1ola, son un dato hist\u00f3rico verdaderamente interesante, que a\u00f1ade un detalle algo m\u00e1s que anecd\u00f3tico a la comprensi\u00f3n del momento en el que la revoluci\u00f3n entra en Espa\u00f1a por la frontera del Bidasoa. Hecho ya abundantemente estudiado por diversos historiadores e historiadoras entre los que se incluyen el que estas l\u00edneas escribe, Jos\u00e9 Mar\u00eda Mutiloa Poza, Joseba Go\u00f1i, Jos\u00e9 Ram\u00f3n Guevara, Antonio Elorza, Paloma Mirada de Lage, Rosa Ayerbe\u2026<\/p>\n<p>En efecto, esta hoy casi olvidada versi\u00f3n guipuzcoana de la Carma\u00f1ola, nos muestra que, en agosto de 1794, se estaba luchando en ese sector del mapa europeo una guerra de la misma naturaleza que la que llev\u00f3 al \u00e9xito total a las ideas revolucionarias francesas en lugares como la Batalla de Jemappes el 6 de noviembre de 1792, al Norte de la actual Francia, justo al otro lado del mapa. Un lugar de primer orden para la Historia francesa, donde se dice que los sans-culottes que formaban parte de esas tropas revolucionarias, cargaron contra los ej\u00e9rcitos austriacos que los rodeaban cantando tanto la Marselllesa como la Carma\u00f1ola. Consiguiendo as\u00ed, por cierto, una rotunda victoria que, como la captura de Hondarribia dos a\u00f1os despu\u00e9s, ayudar\u00eda al triunfo final de esa revoluci\u00f3n tras la que nada ser\u00eda ya igual.<\/p>\n<p>No es una mala lecci\u00f3n de Historia para un pa\u00eds como Espa\u00f1a que, desde 1936 a 1975, sufri\u00f3 una de las mayores reacciones contrarrevolucionarias jam\u00e1s conocidas en Europa y de la que, a juzgar por los indicios que nos ofrece -casi cada d\u00eda- la Prensa o la tribuna pol\u00edtica, todav\u00eda parece estar recuper\u00e1ndose, como quien sale de una grave y larga enfermedad que ha estado a punto de aniquilarlo por completo\u2026<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Esta \u00faltima semana ha sido rica en efem\u00e9rides hist\u00f3ricas. El domingo fue 14 de julio. 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