{"id":2078,"date":"2019-07-29T11:30:01","date_gmt":"2019-07-29T09:30:01","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=2078"},"modified":"2019-07-29T11:30:01","modified_gmt":"2019-07-29T09:30:01","slug":"a-la-memoria-de-rutger-hauer-actor-de-cine-historico-y-a-la-de-otros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2019\/07\/29\/a-la-memoria-de-rutger-hauer-actor-de-cine-historico-y-a-la-de-otros\/","title":{"rendered":"A la memoria de Rutger Hauer -actor de Cine hist\u00f3rico- y a la de otros"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p class=\"alignleft\" title=\"Rutger Hauer caracterizado como oficial sovi\u00e9tico en &quot;Escape de Sobibor&quot; (1987)\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2079\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/07\/Rutger-Hauer-en-Escape-de-Sobibor-1987-300x169.jpg\" alt=\"rutger-hauer-en-escape-de-sobibor-1987\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/07\/Rutger-Hauer-en-Escape-de-Sobibor-1987-300x169.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/07\/Rutger-Hauer-en-Escape-de-Sobibor-1987-768x432.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/07\/Rutger-Hauer-en-Escape-de-Sobibor-1987-628x353.jpg 628w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/07\/Rutger-Hauer-en-Escape-de-Sobibor-1987.jpg 1600w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Cuando escribo estas l\u00edneas ya hace una semana que el actor holand\u00e9s Rutger Hauer ha muerto. Naturalmente despu\u00e9s de \u00e9l han muerto muchas otras personas. En mi opini\u00f3n, algunas de ellas tan importantes como Rutger Hauer.<\/p>\n<p>Deb\u00edan de serlo pues, al igual que Hauer, se habl\u00f3 de ellas en los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No s\u00e9 cuales eran sus nombres, pero eso da igual a la hora de rendirles este homenaje p\u00f3stumo que van a compartir, y por muy buenas razones como veremos luego, con el actor holand\u00e9s.<\/p>\n<p>Rutger Hauer marc\u00f3 a toda una generaci\u00f3n que ha crecido vi\u00e9ndole en la gran pantalla. Y tuvo la virtud, como otros actores, de convertirse en el centro de la pantalla cada vez que aparec\u00eda en ella.<\/p>\n<p>Su caso me recuerda mucho al de Klaus Kinski, con el que guarda bastantes similitudes, en lo f\u00edsico, en el tipo de pel\u00edculas que protagonizaron\u2026<\/p>\n<p>En cualquier caso, la mayor\u00eda de los papeles que Hauer interpret\u00f3, eran de los que no se olvidan. O, al menos, \u00e9l los hizo inolvidables. Ese fue el caso de su actuaci\u00f3n como replicante en la hoy ic\u00f3nica \u201cBlade Runner\u201d en la que, antes de morir su personaje, recitaba un po\u00e9tico mon\u00f3logo que empezaba con estas palabras: \u201cHe visto cosas que no creer\u00edais\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Pero hoy me interesa hablar de Hauer sobre todo como protagonista de pel\u00edculas de car\u00e1cter hist\u00f3rico. El director holand\u00e9s Paul Verhoeven casi lo convirti\u00f3 en su actor fetiche para estas cuestiones.<\/p>\n<p>As\u00ed, todav\u00eda joven, Hauer interpret\u00f3 con \u00e9l, por ejemplo, a un jefe de mercenarios que combaten en la revuelta Europa de finales de la Edad Media y comienzos del Renacimiento. En Espa\u00f1a esa pel\u00edcula se conoci\u00f3 como \u201cLos se\u00f1ores del acero\u201d y eso ya nos puede dar una idea sobre qu\u00e9 clase de obra pod\u00eda ser. Muy por debajo de lo que Verhoeven, y el propio Hauer, ofrecieron en pel\u00edculas posteriores y, sobre todo, anteriores.<\/p>\n<p>En esa pel\u00edcula todo transcurr\u00eda en un ambiente semifant\u00e1stico y la trama era, m\u00e1s bien, un veh\u00edculo para el lucimiento excesivo de escenas de acci\u00f3n violentas en las que Verhoeven, a decir verdad, es un maestro.<\/p>\n<p>Nada o poco que ver con otros papeles en Cine hist\u00f3rico que Verhoeven hab\u00eda facilitado a Hauer a\u00f1os antes. Como, por ejemplo, \u201cEric, oficial de la reina\u201d, en la que interpretaba a un patriota holand\u00e9s atrapado bajo la ocupaci\u00f3n nazi. Un momento en el que se convert\u00eda en h\u00e9roe un poco por casualidad y otro poco por un valor personal que, desde luego, no falta al personaje que, por todo ello, ser\u00e1 justamente recompensado cuando Holanda sea liberada.<\/p>\n<p>No fue esa, sin embargo, la \u00faltima vez que Hauer hizo de oficial combatiente en la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>En efecto, en 1987 interpret\u00f3 el papel del capit\u00e1n sovi\u00e9tico Aleksandr Pecherski quien, en 1943, lider\u00f3 una de las escasas revueltas que se dieron en los campos de exterminio nazis. Esa clase de acontecimiento que alivia, en cierto modo, nuestra conciencia colectiva al demostrar que no todos los internados en esas c\u00e1maras de los horrores, se dejaron llevar al matadero sin intentar siquiera defenderse.<\/p>\n<p>El campo en concreto se llamaba Sobibor y una productora brit\u00e1nica (Zenith) y la a punto de extinguirse Rep\u00fablica Federal de Yugoslavia, quisieron, en 1987, homenajear ese episodio con una pel\u00edcula -titulada \u201cEscape de Sobibor\u201d- en la que Hauer ten\u00eda, una vez m\u00e1s, un papel protagonista.<\/p>\n<p>Y esto, curiosamente, es lo que une este homenaje del correo de la Historia a la muerte de Rutger Hauer con la de otros desconocidos que murieron poco despu\u00e9s de que \u00e9l abandonase \u00e9ste, como dice la liturgia, valle de l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>En efecto, pocos d\u00edas despu\u00e9s de que Hauer nos dejase, hubo un naufragio ante las costas de Libia en el que, seg\u00fan todos los datos disponibles, deben haber muerto 150 personas. Desconocidas, sin nombre. No al menos a este lado del Mediterr\u00e1neo al que luchaban por llegar.<\/p>\n<p>Estos desconocidos muertos el 25 de julio de 2019, seis d\u00edas despu\u00e9s de que Rutger Hauer falleciese, estaban -por si a alguien se le ha escapado el detalle- protagonizando la en\u00e9sima fuga de Sobibor que llevamos viviendo -se dice f\u00e1cil- desde hace tres d\u00e9cadas. Es decir, desde que la situaci\u00f3n en \u00c1frica empez\u00f3 a ser tan desesperada como la que viv\u00edan los prisioneros de campos de exterminio como ese de Sobibor, que sirvi\u00f3 como tema para una pel\u00edcula en la que Rutger Hauer dirig\u00eda la fuga de ese lugar de horror.<\/p>\n<p>En efecto, a la \u00c1frica actual no le falta casi nada para parecerse a uno de esos campos de la muerte nazis. Su territorio est\u00e1 dominado, en muchos casos, por reg\u00edmenes que poco tienen que envidiar a las cohortes hitlerianas y su ideario de supervivencia del m\u00e1s fuerte. El hambre y la enfermedad tambi\u00e9n imperan, como en los campos de exterminio, sobre buena parte de ese mapa del continente, parad\u00f3jicamente, m\u00e1s rico del Mundo y, sin embargo, hoy por hoy, convertido en un lugar del que muchos quieren huir. Aun a riesgo de perder la vida en el intento.<\/p>\n<p>Justo como ocurri\u00f3 en Sobibor en el a\u00f1o 1943. All\u00ed los internos decidieron que era mejor morir peleando e intentando escapar que aceptando, como ganado, el turno para ser exterminados por seres que ya apenas pod\u00edan ser considerados como humanos.<\/p>\n<p>Por eso, hoy, cuando ya ha pasado una semana de la muerte de Rutger Hauer, me ha parecido oportuno recordar ese papel suyo en una pel\u00edcula hist\u00f3rica, porque su muerte vino a coincidir con la de 150 personas que, como su personaje en \u201cEscape de Sobibor\u201d, quer\u00edan huir de una existencia en la que una muerte prematura y una vida que apenas puede llamarse as\u00ed, eran el horizonte a elegir frente a la alternativa de una posibilidad de supervivencia y, tal vez, alcanzar todo aquello por lo que la vida, dicen, merece la pena ser vivida.<\/p>\n<p>Este puede parecer un extra\u00f1o homenaje p\u00f3stumo a Rutger Hauer, pero es que, sinceramente, no me parec\u00eda bien no rendir tambi\u00e9n otro igual a esas otras 150 personas intentando fugarse de ese gran campo de exterminio en el que se ha convertido buena parte de \u00c1frica y que, como los buenos ciudadanos alemanes de los a\u00f1os 40 del pasado siglo, tenemos justo ante nuestros ojos. Aunque algunos no quieran ver lo que hay m\u00e1s all\u00e1 de las alambradas que cercan a esas tierras desoladas y otros no sepan muy bien qu\u00e9 hacer frente a esa nueva monstruosidad que se manifiesta en personas prefiriendo morir ahogadas antes que quedarse detr\u00e1s de las concertinas.<\/p>\n<p>S\u00f3lo porque ese riesgo es mejor que una epidemia de \u00c9bola, o que (sobre)vivir en pa\u00edses fallidos en los que la influencia pol\u00edtica se mide por el n\u00famero de fusiles de asalto a disposici\u00f3n de cada cacique local o la esperanza de vida es de 50 a\u00f1os y, en muchos de esos casos, decir vida es demasiado decir para los est\u00e1ndares de lo que aqu\u00ed, en Europa, consideramos digno de tal nombre.<\/p>\n<p>Sin \u00e1nimo de molestar demasiado, es por eso, s\u00ed, por lo que me ha parecido que lo ocurrido el 19 de julio -la muerte del actor protagonista de \u201cEscape de Sobibor\u201d- era tan digno de ser recordado como la muerte de 150 personas desconocidas, protagonistas an\u00f3nimos de una fuga bastante similar pero que acab\u00f3 en tragedia un 25 de julio de 2019\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Cuando escribo estas l\u00edneas ya hace una semana que el actor holand\u00e9s Rutger Hauer ha muerto. 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