{"id":2123,"date":"2019-09-03T11:30:02","date_gmt":"2019-09-03T09:30:02","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=2123"},"modified":"2019-09-03T11:30:02","modified_gmt":"2019-09-03T09:30:02","slug":"cita-con-una-historia-de-tres-siglos-los-guipuzcoanos-de-1719","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2019\/09\/03\/cita-con-una-historia-de-tres-siglos-los-guipuzcoanos-de-1719\/","title":{"rendered":"Cita con una Historia de tres siglos. Los guipuzcoanos de 1719"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p class=\"alignleft\" title=\"Francisco Jos\u00e9 de Emparan rinde la plaza de Hondarribia, almanaque de 1720. Ayuntamiento de Hondarribia\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2124\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/09\/Rendici\u00f3n-de-Hondarribia-por-Francisco-Jos\u00e9-de-Emparan-300x300.jpg\" alt=\"rendicion-de-hondarribia-por-francisco-jose-de-emparan\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/09\/Rendici\u00f3n-de-Hondarribia-por-Francisco-Jos\u00e9-de-Emparan-300x300.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/09\/Rendici\u00f3n-de-Hondarribia-por-Francisco-Jos\u00e9-de-Emparan-150x150.jpg 150w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/09\/Rendici\u00f3n-de-Hondarribia-por-Francisco-Jos\u00e9-de-Emparan.jpg 454w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Si ayer era urgente hablar en este correo de la Historia de la bastante zafia disputa intelectual sobre la Leyenda Negra espa\u00f1ola (que empieza a entrar en momentos \u00e1lgidos), hoy, martes 3 de septiembre de 2019, es tambi\u00e9n imprescindible escribir algunas p\u00e1ginas m\u00e1s en el correo de la Historia sobre acontecimientos que tendr\u00e1n lugar dentro de pocos d\u00edas.<\/p>\n<p>En efecto, esta semana quienes est\u00e9n en San Sebasti\u00e1n por el motivo que sea -pasar all\u00ed su quincena de vacaciones, casualidad, vecindad habitual\u2026- tienen una nueva cita con la Historia de esa ciudad ante la que, como Stalingrado en 1942, se jug\u00f3 -ahora hace trescientos a\u00f1os- el destino del Mundo para los siguientes setenta a\u00f1os del siglo que llaman \u201cIlustrado\u201d.<\/p>\n<p>En efecto, este pr\u00f3ximo jueves 5 de septiembre el acad\u00e9mico de n\u00famero de la Real Academia Matritense de Her\u00e1ldica y miembro correspondiente de la Real Academia de la Historia, I\u00f1aki Garrido Yerobi, impartir\u00e1 una conferencia en el sal\u00f3n de actos de la Biblioteca Koldo Mitxelena Kulturunea. M\u00e1s o menos en el mismo lugar en el que ahora hace trescientos a\u00f1os todav\u00eda estaban los restos de las bater\u00edas del Ej\u00e9rcito del mariscal duque de Berwick, que apenas dos semanas antes hab\u00edan rendido la \u00faltima plaza fuerte guipuzcoana (es decir: San Sebasti\u00e1n) y con ella al resto de esa provincia que, desde entonces y hasta finales de 1721, pasaba a convertirse en una provincia m\u00e1s de los dominios de un rey -Luis XV- que encarn\u00f3 perfectamente -en lo malo y en lo bueno- a ese Siglo de las Luces.<\/p>\n<p>La conferencia -parte de un largo ciclo iniciado en marzo de este a\u00f1o tricentenario- tratar\u00e1 sobre los guipuzcoanos que tuvieron en su mano aquella grave responsabilidad de\u00a0 defender primero y luego aceptar la rendici\u00f3n de su territorio y la entrega del mismo a los representantes de Luis XV.<\/p>\n<p>Es un tema en el que el conferenciante es especialista, pues ha dedicado gran parte de sus trabajos como historiador a la Genealog\u00eda. Es decir, a reconstruir la trayectoria hist\u00f3rica de familias eminentes. Justo aquellas de las que proced\u00edan personas como Felipe de Aguirre, el secretario de las autoridades forales guipuzcoanas en esos d\u00edas en los que la l\u00ednea del frente decisiva pasaba por aquellas latitudes que \u00e9l, junto con otros eminentes personajes, ten\u00eda la responsabilidad de gobernar.<\/p>\n<p>Bien en tiempos de paz en los que su cargo de secretario provincial era un alto y remunerador honor, bien en tiempos de guerra como los que vivi\u00f3 desde enero de 1719. Unos momentos en los que las cosas no eran precisamente agradables y el peso de la responsabilidad aumentaba sin cesar, amenazando con arrollar a quienes, como Felipe de Aguirre, cargaban con ese fardo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Desde ese sitial, Felipe de Aguirre tuvo que mantener la cohesi\u00f3n y coherencia de las instituciones provinciales que representaba en el m\u00e1s alto grado. Itinerando por toda una provincia llena de soldados de l\u00ednea, de milicias vecinales, de carros de bagaje, de piezas de Artiller\u00eda desplaz\u00e1ndose de un lado a otro de la provincia para evitar el desastre final, enfrent\u00e1ndose incluso a guipuzcoanos amotinados que se negaban a colaborar con ese esfuerzo b\u00e9lico\u2026<\/p>\n<p>De ello se hablar\u00e1 este jueves en la Biblioteca Koldo Mitxelena, instituci\u00f3n mantenida por la heredera directa de la misma Diputaci\u00f3n que Felipe de Aguirre tuvo que representar ahora hace trescientos a\u00f1os, intercambiando r\u00e1pida correspondencia con sus colegas de las instituciones forales guipuzcoanas. O con las autoridades militares que trataban de detener la invasi\u00f3n y la ca\u00edda, como un verdadero castillo de naipes, de los nudos de resistencia guipuzcoanos.<\/p>\n<p>Es decir, fortalezas como la de la ciudad hoy conocida como Hondarribia o la propia San Sebasti\u00e1n que resistir\u00e1 galantemente <em>\u00e0 outrance<\/em>, abatiendo los pabellones y capitulando s\u00f3lo cuando ya se supo que la corte de Madrid -desplazada en esos momentos a las cercan\u00edas de Pamplona- hab\u00eda dado por perdida esa partida hist\u00f3rica y consent\u00eda en que la provincia se entregase a las fuerzas de ocupaci\u00f3n que la iban a convertir -durante casi dos a\u00f1os- en provincia de la Francia dieciochesca.<\/p>\n<p>En medio de ese hurac\u00e1n b\u00e9lico y pol\u00edtico aparecer\u00e1n otros nombres de guipuzcoanos cuyas vidas importaron en esos momentos, aparte de la del secretario Felipe de Aguirre, que tuvo que ir levantando acta minuciosamente de todo lo que ocurr\u00eda e impartir \u00f3rdenes para evitar que el frente se desplomase y pasase lo que nunca hab\u00eda pasado desde el a\u00f1o 1200 en adelante. Es decir, que el territorio guipuzcoano tuviese otro rey que no fuera el de Castilla\u2026<\/p>\n<p>Entre esos nombres destaca el de Francisco Jos\u00e9 de Emparan, por supuesto. Un mariscal de campo guipuzcoano menos conocido que el c\u00e9lebre Gaspar de Jauregui pero que, como comprobar\u00e1n quienes acudan a la cita de este jueves 5 de septiembre, resulta tan interesante como el famoso \u201cPastor\u201d. Y deber\u00eda ser m\u00e1s aludido cuando se habl\u00e9 de esa particular \u201cguerra de los encajes\u201d, llena de galanter\u00edas y cortes\u00edas, que se luch\u00f3 en la mayor parte de los numerosos frentes de las tambi\u00e9n numerosas guerras del siglo XVIII\u2026<\/p>\n<p>Tanto Felipe de Aguirre como Francisco Jos\u00e9 de Emparan (como otros nombres que aparecer\u00e1n tambi\u00e9n en la conferencia de este jueves 5 de septiembre) son, en efecto, elementos esenciales para conocer lo que ocurri\u00f3, ahora hace trescientos a\u00f1os, en territorio guipuzcoano.<\/p>\n<p>Y eso, a su vez, los convierte en elementos esenciales para conocer un siglo tan decisivo para nuestra propia \u00e9poca como lo fue el XVIII.<\/p>\n<p>Sin sus acciones durante 1719 y, sobre todo, inmediatamente despu\u00e9s del verano de ese a\u00f1o, las cosas podr\u00edan haber variado bastante en la Historia general de Europa.<\/p>\n<p>Por ejemplo, de haber tenido \u00e9xito, la Espa\u00f1a dieciochesca podr\u00eda haber asumido el papel de principal potencia europea, casi como en tiempos del emperador Carlos V. O bien, de haber actuado de otro modo tras la rendici\u00f3n y ocupaci\u00f3n del territorio guipuzcoano a partir de agosto de 1719, puede que hubiesen alterado, de manera dr\u00e1stica, las relaciones entre las cortes de Versalles y Madrid haciendo as\u00ed dif\u00edcil -\u00bfo tal vez imposible?- la reconstituci\u00f3n de la alianza entre esas dos ramas de la dinast\u00eda Borb\u00f3n. Impidiendo as\u00ed que se formase el formidable conglomerado b\u00e9lico, pol\u00edtico, econ\u00f3mico\u2026 hispano-franc\u00e9s que marc\u00f3 la direcci\u00f3n de muchos acontecimientos trascendentes del Siglo de las Luces. Como, por ejemplo, la independencia de los actuales Estados Unidos\u2026<\/p>\n<p>Todo ello, como ver\u00e1n, son motivos m\u00e1s que suficientes para pasarse este jueves 5 de septiembre, a las 19:00, por el sal\u00f3n de actos de una biblioteca -el Koldo Mitxelena Kulturunea- que se levanta sobre el lugar donde ahora hace trescientos a\u00f1os soldados de casaca gris o blanca, con escarapela azul o roja en sus sombreros de tres picos, milicias vecinales o personajes eminentes como el secretario provincial Felipe de Aguirre, tejieron importantes retazos de la Historia europea\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Si ayer era urgente hablar en este correo de la Historia de la bastante zafia disputa intelectual sobre la Leyenda Negra espa\u00f1ola (que empieza a entrar en momentos \u00e1lgidos), hoy, martes 3 de septiembre de 2019, es tambi\u00e9n imprescindible escribir algunas p\u00e1ginas m\u00e1s en el correo de la Historia sobre acontecimientos [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[332,880,912,3057,3055,1061,3056,2890,1275,3060,3058,1568,2028,2067,2916,3059],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2123"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2123"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2123\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2127,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2123\/revisions\/2127"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}