{"id":2150,"date":"2019-09-23T11:30:07","date_gmt":"2019-09-23T09:30:07","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=2150"},"modified":"2019-09-23T11:30:07","modified_gmt":"2019-09-23T09:30:07","slug":"hombres-mujeres-historia-libros-comics-y-mentiras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2019\/09\/23\/hombres-mujeres-historia-libros-comics-y-mentiras\/","title":{"rendered":"Hombres, mujeres, Historia, libros, c\u00f3mics y mentiras"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por \u00a0Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p class=\"alignnone\" title=\"Autorretrato de Sofonisba Anguissola con el tambi\u00e9n pintor Bernardino Campi (1550)\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-2151\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/09\/Autorretrato-de-la-pintora-Sofonisba-Anguissola-con-Bernardo-Campi-1550.jpg\" alt=\"\" width=\"286\" height=\"274\" \/>Esta semana toca en este nuevo correo de la Historia hablar de un tema sencillamente lamentable (para qu\u00e9 vamos a andarnos con rodeos). El repelente tema en cuesti\u00f3n est\u00e1 relacionado con la deriva, m\u00e1s que preocupante, del movimiento feminista que la antrop\u00f3loga Leire Khyal y el youtuber enmascarado Un T\u00edo Blanco Hetero (UTBH), han definido como \u201cde cuarta generaci\u00f3n\u201d en un libro que causar\u00e1 pol\u00e9mica. Por lo que dice y por estar publicado por la editorial de una universidad cat\u00f3lica (la de Deusto), circunstancia que, de seguro, no pasar\u00e1 desapercibida.<\/p>\n<p>Lo que describen ambos autores -con los que, como historiador, sin embargo, tengo que discrepar por su definici\u00f3n de qu\u00e9 es un revolucionario- es el auge y ascenso de una peligrosa inquisici\u00f3n que no ha venido a proponer nada razonable, sino a perseguir a los hombres como un todo, a someterlos como ciudadanos de segunda -adi\u00f3s para siempre a la igualdad de sexos- y lo ha hecho de un modo verdaderamente diab\u00f3lico.<\/p>\n<p>Con m\u00e9todos que s\u00f3lo pueden parecer admisibles a los numerosos miserables que, de un modo preocupante, van poblando calles, puestos de responsabilidad y tribunas de opini\u00f3n en nuestra, en apariencia, tan desarrollada sociedad.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n furibunda de movimientos como el <em>#MeToo<\/em> pr\u00e1cticamente obligando a disculparse en p\u00fablico a Catherine Deneuve que, junto a otras intelectuales francesas, defendi\u00f3 el derecho a insinuarse sexualmente -lo que en lenguaje humano normal llamar\u00edamos \u201cintentar ligar\u201d echando mano de se\u00f1ales tales como contar chistes verdes, hacer comentarios y gestos de intenci\u00f3n equ\u00edvoca y similares- es prueba de la clase de ambiente que se vive y del peligro que se puede correr caso de no sumarse (como un verdadero borrego) a una campa\u00f1a de tintes totalitarios a la que se pueden a\u00f1adir los agravantes de caza de brujas en toda regla. Como lo demostrar\u00edan las falsas acusaciones contra el actor Morgan Freeman, por ejemplo.<\/p>\n<p>Pero aun as\u00ed, a pesar de que el asunto tiene perfiles tan rastreros y peligrosos, resulta dif\u00edcil callarse ante esta deriva en la que la Historia, c\u00f3mo no, ha sido tra\u00edda a colaci\u00f3n para justificar lo injustificable o lo que s\u00f3lo pueden justificar gentes de muy poca cabeza. Esas que necesitan juntarse para un linchamiento o pintarse las u\u00f1as de morado o ponerse un brazalete -morado pero, en el fondo, casi igual a los que tan de moda estuvieron en 1933 en Alemania- para autoafirmarse en su condici\u00f3n de mujer presuntamente feminista.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 que yo estoy intoxicado intelectualmente por pel\u00edculas como \u201cTempestad sobre Washington\u201d (que recomiendo visionar con atenci\u00f3n a los, y las, miserables que atacaron a Morgan Freeman con tan brillantes argumentos) o porque me parece una cobard\u00eda tremenda dejar solas ante el peligro a mujeres valientes como Leire Khyal o Catherine Deneuve y unas cuantas compa\u00f1eras suyas que se atreven a enfrentarse a soci\u00f3patas como las arracimadas en torno a movimientos como el <em>#MeToo<\/em>.<\/p>\n<p>\u00c9sta, como ven, imprudente cr\u00edtica, se centrar\u00e1 sobre un libro de Historia divulgativa en el que pude ver, at\u00f3nito, c\u00f3mo en pleno siglo XXI, se defend\u00eda y justificaba ese feminismo identitario con flagrantes omisiones a la verdad hist\u00f3rica. Por no decir mentiras. El volumen en cuesti\u00f3n, en formato de c\u00f3mic, ha sido publicado en espa\u00f1ol recientemente por la editorial Akal que, \u00faltimamente, muestra grandes afinidades con el partido Unidas Podemos o, al menos, se dedica a publicar muchos textos program\u00e1ticos de esa formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El t\u00edtulo de la obra es tan pol\u00e9mico y revelador como el de la escrita por Leire Khyal y UTBH: \u201c<em>Y nosotras, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1bamos?<\/em>\u201d. Su autora, la galardonada ilustradora italiana Silvia Ziche, deja bien claro, desde el principio, que su libro trata de mostrar -en clave de humor y en vi\u00f1etas- que la Historia de la Humanidad, desde el siglo XX hasta el Paleol\u00edtico (en ese orden) ha sido la del sometimiento y aniquilaci\u00f3n social de las mujeres por parte de los varones. Una actitud que queda constantemente subrayada por la presencia a lo largo del libro de dos irritantes caballeros (vestidos como para una elegante fiesta de tarde hacia 1890) que ella hace autodenominarse como \u201cPrivilegio Masculino\u201d y \u201cPrejuicio\u201d. \u201cPrivi\u201d y \u201cPreju\u201d para los amigos, como dicen estos dos espantajos machistas\u2026<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed la re-escritura de la Historia de Silvia Ziche va haciendo que el historiador se lleve las manos a la cabeza pregunt\u00e1ndose hacia qu\u00e9 clase de mundo pretenden llevarnos personas tal vez bienintencionadas como Silvia Ziche.<\/p>\n<p>Y es que en su relato supuestamente hist\u00f3rico s\u00f3lo aparece una media verdad de lo que ha sido la Historia de las mujeres (a pesar de que la autora bebe de la excelente \u201cHistoria de las mujeres\u201d, dirigida por un historiador del prestigio de Georges Duby).<\/p>\n<p>En efecto, Ziche niega la existencia de personajes hist\u00f3ricos como las espa\u00f1olas Mar\u00eda de Zayas, Rosal\u00eda de Castro o Emilia Pardo Baz\u00e1n. Y, cosa m\u00e1s extra\u00f1a a\u00fan en una italiana, tampoco dice nada de la conocida folletinista decimon\u00f3nica Carolina Invernizio\u2026 Tal vez esas ausencias se justifican en el libro de Silvia Ziche porque todas esas mujeres, las espa\u00f1olas y la italiana, contradicen, con su vida y obra, su categ\u00f3rica afirmaci\u00f3n de que las mujeres JAM\u00c1S han podido a lo largo de la Historia (antes del siglo XX) vivir como escritoras. Una omisi\u00f3n descarada de la verdad, pues Mar\u00eda de Zayas escribi\u00f3, sin pudor, sin problema y con total aceptaci\u00f3n, novela y adem\u00e1s novela er\u00f3tica en la Espa\u00f1a del siglo XVII. De Rosalia de Castro o de Emilia Pardo Baz\u00e1n huelga decir casi lo mismo. Especialmente de esta \u00faltima, que se fajaba con escritores del g\u00e9nero masculino contempor\u00e1neos suyos. Como el canario Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s, con el que le uni\u00f3 una tormentosa relaci\u00f3n amorosa en la que, al parecer, no faltaron sabrosas agresiones verbales (y casi f\u00edsicas) que hoy se considerar\u00edan propias de un caso de violencia de g\u00e9nero\u2026 Por ambas partes.<\/p>\n<p>El resto del libro de Silvia Ziche no hace m\u00e1s que abundar en esas omisiones de mujeres que, a lo largo de los siglos, ejercieron poder fehaciente sobre sociedades supuestamente dominadas por el machismo de \u201cPrivi\u201d y \u201cPreju\u201d. As\u00ed, nada sabe Ziche, o nada dice, de reinas como Catalina la Grande, Isabel la Cat\u00f3lica o Isabel I de Inglaterra, que decidieron -con un poder omn\u00edmodo- sobre la vida de miles de hombres -y tambi\u00e9n miles de mujeres- entre los siglos XV y XVIII. Tampoco dice Silvia Ziche nada sobre compositoras c\u00e9lebres como la abadesa Hildegard de Bingen o pintoras que retrataron al mism\u00edsimo Felipe II. Como Sofonisba Anguissola (italiana por cierto, como Silvia Ziche). Tampoco aparecen en el libro de Ziche, Olympe de Gouges (caso raro, pues se le dedic\u00f3 en su d\u00eda una completa novela grafica que ella deber\u00eda conocer) o, peor a\u00fan, Madame Roland. Durante la revoluci\u00f3n francesa, tanto una como otra, reclamaron y proclamaron desde la tribuna period\u00edstica y pol\u00edtica los derechos de la mujer y la ciudadana. Episodio igualmente \u201cvaporizado\u201d del libro de Silvia Ziche\u2026<\/p>\n<p>Tras esto, como se suele decir, no hay m\u00e1s preguntas, se\u00f1or\u00eda. O tal vez s\u00ed. Cabe preguntarse, por ejemplo, \u00bfqu\u00e9 pueden pretender intelectuales de ese feminismo de cuarta generaci\u00f3n, como Silvia Ziche, con esa omisi\u00f3n flagrante de gran parte de la Historia de las mujeres en la que aparecen no como seres subordinados al g\u00e9nero masculino, sino como protagonistas de primera l\u00ednea?<\/p>\n<p>Para mi la respuesta es obvia y alarmante: esa omisi\u00f3n deliberada de la verdad hist\u00f3rica s\u00f3lo puede estar buscando la fanatizaci\u00f3n, la creaci\u00f3n de un \u201cotro\u201d sobre el que edificar un mundo supuestamente id\u00edlico pero que, curiosamente, como ocurre con todos los totalitarismos (siempre erigidos sobre la lucha contra un \u201cotro\u201d: el \u201cjud\u00edo universal\u201d, el \u201cenemigo de clase\u201d\u2026), se basar\u00e1 en la negaci\u00f3n de los m\u00e1s b\u00e1sicos instintos humanos. Como lo es, en este caso, el de las relaciones naturales (no forzosas) entre ambos sexos.<\/p>\n<p>Lo cual lleva a una \u00faltima pregunta: \u00bfes en ese lamentable cuadro, cargado de medias verdades hist\u00f3ricas s\u00f3lo para empezar, en lo que finalmente va a derivar ese gran avance de la Humanidad que fue la lucha por la igualdad de sexos iniciada por mujeres como Olympe de Gouges o Emmeline Pankhurst?<\/p>\n<p>Es esta una pregunta que tanto hombres como mujeres deber\u00edamos considerar muy cuidadosamente. Al menos si queremos que el g\u00e9nero humano sobreviva a futuro como tal y no como una caricatura de pesadilla al estilo de \u201c1984\u201d\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por \u00a0Carlos Rilova Jeric\u00f3 Esta semana toca en este nuevo correo de la Historia hablar de un tema sencillamente lamentable (para qu\u00e9 vamos a andarnos con rodeos). 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