{"id":2270,"date":"2019-12-23T12:30:03","date_gmt":"2019-12-23T10:30:03","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=2270"},"modified":"2021-04-12T11:47:40","modified_gmt":"2021-04-12T09:47:40","slug":"navidad-y-algo-de-historia-sobre-una-batalla-en-la-nieve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2019\/12\/23\/navidad-y-algo-de-historia-sobre-una-batalla-en-la-nieve\/","title":{"rendered":"Navidad y algo de Historia sobre una batalla en la nieve"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p class=\"alignleft\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-2271\" title=\"Un general arenga a sus soldados en la nieve...\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/12\/Soldadosy-general-en-la-nieve-300x183.jpg\" alt=\"\" width=\"438\" height=\"267\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/12\/Soldadosy-general-en-la-nieve-300x183.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/12\/Soldadosy-general-en-la-nieve-768x469.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/12\/Soldadosy-general-en-la-nieve-628x384.jpg 628w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2019\/12\/Soldadosy-general-en-la-nieve.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 438px) 100vw, 438px\" \/>La escena se ha repetido varias veces a la largo de la Historia y, conociendo la agresividad innata del g\u00e9nero humano, es probable que se repita m\u00e1s veces.<\/p>\n<p>Si nos acercamos a ella, veremos a un hombre alzado sobre los estribos de su caballo de guerra. Por encima del ruido de la ventisca que arrastra sobre \u00e9l copos de nieve, arenga a varias hileras de soldados a los que, al fin, galvaniza su discurso de tal modo que lo acaban vitoreando\u2026<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde estamos? \u00bfEn qu\u00e9 \u00e9poca? A la primera de esas dos preguntas responder\u00e9 m\u00e1s tarde, al final del art\u00edculo. Ahora nos vamos a situar en la \u00e9poca en la que ocurr\u00eda todo esto.<\/p>\n<p>Si nos acercamos hasta este fragmento de Historia, veremos que estamos en el primer tercio del siglo XIX. El hombre alzado sobre sus estribos arengando a sus soldados viste un uniforme recargado bajo su capote, con todos los elementos que identificamos con las que llamamos \u201cguerras napole\u00f3nicas\u201d.<\/p>\n<p>Los soldados tambi\u00e9n recuerdan a esa \u00e9poca, r\u00e1pida, fulgurante, brillante, en fin, rom\u00e1ntica\u2026<\/p>\n<p>Llevan chac\u00f3s sobre sus cabezas, visten capotes de lana gris o azul oscuro. Sus mosquetes van aparejados a esas bayonetas de terrible secci\u00f3n triangular, usadas desde finales del siglo XVII y prohibidas a partir de la Primera Guerra Mundial por las inhumanas heridas que causaban. Los mosquetes tienen, todav\u00eda, llaves de chispa que, claro est\u00e1, han sido protegidas para que la p\u00f3lvora no se apelmace y puedan disparar.<\/p>\n<p>De todos modos, el hombre que les arenga en medio de esa ventisca que algunas cr\u00f3nicas del hecho describen como \u201ctormenta de nieve canadiense\u201d, no les pide en su discurso muchos disparos. Les dice que uno s\u00f3lo bastar\u00e1 para romper las l\u00edneas de enemigos que oprimen a la ciudad sitiada que ellos han venido a liberar y que lleva meses resistiendo un asedio que est\u00e1 a punto de quebrantar esa resistencia, pues el hambre, y despu\u00e9s de ella el tifus, a pesar de aquel fr\u00edo invierno, ya han hecho su aparici\u00f3n dentro de las defensas que cierran el paso al enemigo que esos soldados, que escuchan al hombre alzado sobre los estribos de su montura, han venido a liberar.<\/p>\n<p>Estamos, pues, ante una extra\u00f1a escena navide\u00f1a que P\u00edo Baroja no renunciar\u00eda a incluir en sus \u201cSiluetas rom\u00e1nticas\u201d.<\/p>\n<p>La escena se saldar\u00e1 con una de esas acciones memorables, de las que perduran en cuadros de los llamados \u201chist\u00f3ricos\u201d, tan en boga en aquellos a\u00f1os. Los soldados cargar\u00e1n tras o\u00edr entusiasmados el discurso de ese general que les habla de luchar por un trono que representaba la Libertad frente a la reacci\u00f3n que los esperaba all\u00ed, al otro lado de la tormenta de nieve, atrincherada en las posiciones que rodeaban a la ciudad que tan heroicamente resist\u00eda\u2026<\/p>\n<p>Las descripciones de la batalla que siguieron a los hechos son estremecedoras. Las tropas cargan siguiendo a ese general que apenas puede sostenerse sobre el caballo, pues acaba de expulsar un c\u00e1lculo de su ri\u00f1\u00f3n apenas una hora antes. Lo hacen en medio de \u201cuna fuerte nevada y terrible hurac\u00e1n\u201d. Los soldados gritan contra sus enemigos. Les dicen que est\u00e1n all\u00ed para acabar con ellos en nombre de la Libertad, a la que dan vivas. Gritan esos soldados, quiz\u00e1s, por puro coraje, tal vez seguramente tambi\u00e9n por ahuyentar su miedo, pues como dice esa misma fuente que habla de una terrible tempestad, entre esas r\u00e1fagas de viento y nieve llegan \u201cLa bala rasa, la metralla, las granadas y fusiler\u00eda\u201d, lanzadas por ese enemigo que sitia la ciudad y contra las que tendr\u00e1n que cargar el general que apenas se puede sostener sobre el caballo y sus soldados.<\/p>\n<p>A las cinco de la ma\u00f1ana la victoria es total. El enemigo anonadado por esa carga heroica, casi suicida, huye y la ciudad es liberada\u2026<\/p>\n<p>\u00bfEstamos ante una descripci\u00f3n de una batalla de las guerras napole\u00f3nicas? \u00bfQuiz\u00e1s el general que no puede sostenerse sobre el caballo por culpa de sus c\u00e1lculos de ri\u00f1\u00f3n, es el mism\u00edsimo Bonaparte en su \u00e9poca de general de la revoluci\u00f3n\u2026? \u00bfSe ha hecho alguna pel\u00edcula sobre el tema?<\/p>\n<p>La respuesta a todas esas preguntas es un \u201cno\u201d. Rotundo. Es un general espa\u00f1ol el que hizo todo esto en la v\u00edspera de Navidad de 1836. Su nombre es m\u00e1s o menos bien conocido: Baldomero Espartero. El lugar son los altos que rodean a Bilbao y, l\u00f3gicamente, no hay pel\u00edcula alguna sobre el tema. Por esa misma raz\u00f3n. Porque Espartero parece que s\u00f3lo da, en un pa\u00eds con bajo nivel intelectual, para insultos pol\u00edticos poco sofisticados en su \u00e9poca y para acu\u00f1ar frases castizas, que todav\u00eda circulan por ah\u00ed, sobre el tama\u00f1o de ciertas partes de una estatua ecuestre suya.<\/p>\n<p>Aunque por suerte -\u00bfrealmente deber\u00edamos decir que es \u201cpor suerte\u201d?- hay hispanistas que recuerdan todo esto que acabo de contar. Como el profesor Adrian Shubert, de cuya biograf\u00eda sobre ese general, \u201cEspartero el Pacificador\u201d, publicada en el a\u00f1o 2018 por Galaxia Gutenberg, he tomado estos datos\u2026<\/p>\n<p>Con esta sucinta reflexi\u00f3n hist\u00f3rica sobre a cu\u00e1nto se cotiza, todav\u00eda, nuestra Historia en los mercados intelectuales europeo y mundial, les dejo dese\u00e1ndoles una Feliz Navidad que, sin duda, ser\u00e1 mucho mejor para muchos de nosotros que la que pasaron en Luchana aquel general y sus soldados un 24 de diciembre de 1836. Aunque -eso seguro- ser\u00e1 una Navidad mucho menos \u00e9pica\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 La escena se ha repetido varias veces a la largo de la Historia y, conociendo la agresividad innata del g\u00e9nero humano, es probable que se repita m\u00e1s veces. Si nos acercamos a ella, veremos a un hombre alzado sobre los estribos de su caballo de guerra. 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