{"id":2300,"date":"2020-01-13T12:30:29","date_gmt":"2020-01-13T10:30:29","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=2300"},"modified":"2020-01-13T12:30:29","modified_gmt":"2020-01-13T10:30:29","slug":"fascismo-historia-y-opiniones-de-una-superviviente-madeleine-albright-1920-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2020\/01\/13\/fascismo-historia-y-opiniones-de-una-superviviente-madeleine-albright-1920-2020\/","title":{"rendered":"Fascismo, Historia y opiniones de una superviviente: Madeleine Albright (1920-2020)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p class=\"alignleft\" title=\"Benito Mussolini como presidente del Consejo de Ministros de Italia (1940)\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2301\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/01\/Mussolini-como-presidente-del-Consejo-de-Ministros-en-1940-202x300.jpg\" alt=\"\" width=\"202\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/01\/Mussolini-como-presidente-del-Consejo-de-Ministros-en-1940-202x300.jpg 202w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/01\/Mussolini-como-presidente-del-Consejo-de-Ministros-en-1940.jpg 220w\" sizes=\"(max-width: 202px) 100vw, 202px\" \/>Hablaba la semana pasada del bicentenario de un acontecimiento hist\u00f3rico, el del Trienio Liberal, durante el que Espa\u00f1a se convirti\u00f3 en el principal foco revolucionario mundial.<\/p>\n<p>No es ese el \u00fanico aniversario que se va a cumplir en este 2020. As\u00ed es, este a\u00f1o es el del centenario -ya comenzado a explotar comercialmente- de los llamados \u201clocos a\u00f1os 20\u201d del siglo pasado. Esa \u00e9poca rutilante en la que, entre otras cosas, las mujeres comienzan a mostrar una cantidad exagerada de su anatom\u00eda -al menos para los estrictos baremos victorianos y eduardianos imperantes en 1914- a fumar en p\u00fablico, a hacer algo hoy para nosotros tan natural como pasear solas por la calle, acudir a establecimientos p\u00fablicos sin compa\u00f1\u00eda regular -amigas, criadas\u2026- o a participar en desenfrenadas danzas como el Charleston que, de forma muy gr\u00e1fica, mostraron que en las trincheras de la Gran Guerra no hab\u00edan muerto tan s\u00f3lo miles de j\u00f3venes de las principales potencias europeas, sino todo un conjunto de r\u00edgidas convenciones sociales y morales en cuya cara se re\u00edan las \u201cflappers\u201d que bailaban desenfrenadas esos ritmos demoledores. Incluso, audacia entre las audacias, sobre la cornisa de un rascacielos\u2026<\/p>\n<p>Pero el a\u00f1o 2020 es tambi\u00e9n el centenario del ascenso de una ideolog\u00eda que, como el Charleston y el desenfreno asociado a \u00e9l, no se comprender\u00eda sin el trauma colectivo provocado en la Alta Cultura europea por una guerra en la que esa civilizaci\u00f3n demostr\u00f3 que los grandes avances cient\u00edficos hab\u00edan servido, principalmente, para provocar una carnicer\u00eda de proporciones apocal\u00edpticas. La misma que convenci\u00f3 a todos de que ya nada sagrado pod\u00eda haber en aquella civilizaci\u00f3n decimon\u00f3nica que hab\u00eda perdido toda autoridad moral.<\/p>\n<p>Esa nueva ideolog\u00eda se llamaba Fascismo. Surgi\u00f3 a mediados del a\u00f1o 1919 en una Italia que, aun victoriosa en aquella destructiva \u201cGran Guerra\u201d, era incapaz de hacer frente al cataclismo pol\u00edtico desencadenado por ella. Es decir, al triunfo de las teor\u00edas de Marx y Engels, aplicadas, manu militari, en la Rusia zarista.<\/p>\n<p>En 1920 el triunfo definitivo de esa revoluci\u00f3n estaba m\u00e1s o menos claro -este a\u00f1o 2020, en efecto, tambi\u00e9n podemos conmemorar el centenario del fin de la Guerra Civil rusa- y as\u00ed, para la Italia de 1919-1920, estaba tambi\u00e9n claro que la derrota de los rusos \u201cblancos\u201d (partidarios del Zarismo y su restauraci\u00f3n) ante los bolcheviques, pod\u00eda hacer que Roma acabase convertida en la capital de otra rep\u00fablica sovi\u00e9tica m\u00e1s. Como la declarada por los rusos en 1917 o la intentada por los alemanes en 1919\u2026<\/p>\n<p>Esa cr\u00edtica situaci\u00f3n ser\u00e1 la que convierta, en el plazo de unos dos a\u00f1os largos -entre marzo de 1919 y 1922- a un antiguo socialista, Benito Mussolini, en l\u00edder de una ideolog\u00eda -el Fascismo- que iba a marcar tr\u00e1gicamente la Historia de Europa y el Mundo en las dos d\u00e9cadas siguientes. Sobre todo mediante otra Gran Guerra que sacrific\u00f3, otra vez, a miles de seres humanos para decidir si la Humanidad entera caer\u00eda bajo el dominio de la ideolog\u00eda creada por Mussolini y sus adeptos entre 1919 y 1920, bajo la sovi\u00e9tica o bien si, en la mayor parte del globo, las viejas democracias liberales conseguir\u00edan sobrevivir a reg\u00edmenes como el que Mussolini logra imponer como ant\u00eddoto contra el ascenso del Socialismo revolucionario en aquella revuelta Italia de hace 100 a\u00f1os\u2026<\/p>\n<p>La pesadilla de tal r\u00e9gimen, que hac\u00eda de la barbarie y la violencia un credo, parece que termin\u00f3, junto con esa guerra, en 1945. Al menos para la mayor parte de Europa occidental (exceptuadas Espa\u00f1a y Portugal, que siguieron bajo reg\u00edmenes m\u00e1s o menos fascistas hasta la d\u00e9cada de los setenta del siglo pasado). Sin embargo, parece ser que entre la c\u00fapula intelectual de Occidente se considera que el Fascismo es hoy, cien a\u00f1os despu\u00e9s de su primer auge y posterior catastr\u00f3fica derrota, una opci\u00f3n pol\u00edtica que toma fuerza de nuevo.<\/p>\n<p>As\u00ed es, coincidiendo con el aniversario de 1919-1920 de esa consolidaci\u00f3n del Fascismo italiano, origen de aquel mal pol\u00edtico, han aparecido bastantes obras sobre el tema. Ser\u00eda el caso de \u201cQui\u00e9n es fascista\u201d del principal experto italiano en el tema, el profesor Emilio Gentile, o de \u201cFascismo\u201d, del tambi\u00e9n profesor Roger Griffin. Igualmente, dentro de esa oleada, podr\u00edamos considerar la reedici\u00f3n del \u201cDiccionario del Franquismo\u201d de Manuel V\u00e1zquez Montalban, con interesantes a\u00f1adidos gr\u00e1ficos del dibujante Miguel Brieva que presentan como un peligro real y actual esa versi\u00f3n hisp\u00e1nica del Fascismo.<\/p>\n<p>Sin embargo, uno de los t\u00edtulos que m\u00e1s me ha llamado la atenci\u00f3n -por ser muy expl\u00edcito sobre todo- es \u201cFascismo, una advertencia\u201d. Escrito por Madeleine Albright en colaboraci\u00f3n con Bill Woodward, es un ensayo sobre esta cuesti\u00f3n que, como reza la portada de la edici\u00f3n espa\u00f1ola, es bestseller principal del prestigioso \u201cThe New York Times\u201d.<\/p>\n<p>El libro es verdaderamente recomendable para quienes quieran saber cu\u00e1l fue la Historia de ese Fascismo real -no convertido en un adjetivo que, como se\u00f1alan Albright y Woodward, casi est\u00e1 perdiendo su verdadero significado- surgido primero en Italia hace 100 a\u00f1os y despu\u00e9s consagrado en una Alemania que lo imita en todo hasta acabar super\u00e1ndolo en su culto expl\u00edcito y abierto a la Barbarie.<\/p>\n<p>Es recomendable tambi\u00e9n este libro de la antigua secretaria de Estado de Estados Unidos, porque es el testimonio de alguien que, de ni\u00f1a, vio el ascenso, y ca\u00edda, de ese movimiento totalitario desde el territorio de una de las principales v\u00edctimas de las pol\u00edticas fascistas. Es decir, la hoy extinta Checoslovaquia de la que la senadora, y tambi\u00e9n profesora, Madeleine Albright es originaria.<\/p>\n<p>De all\u00ed tuvieron que huir sus padres con ella y sus hermanos a Gran Breta\u00f1a en 1939, cuando Hitler reclam\u00f3 aquel pa\u00eds como parte del \u201cespacio vital\u201d que la raza aria exig\u00eda a los calificados -por esa ideolog\u00eda bestial- como \u201csubhumanos\u201d.<\/p>\n<p>Posteriormente, como ella misma cuenta, en 1948, debieron huir a Estados Unidos por la imposici\u00f3n a la republica checoslovaca de otra clase de totalitarismo que, a pesar de ser uno de los vencedores del Fascismo, no fue, al fin y al cabo, menos brutal para la habitual larga lista de enemigos con la que -como dec\u00eda mi profesora de Historia del siglo XX en la UAM- todas las dictaduras (fascistas, comunistas o de otra \u00edndole) cuentan como caracter\u00edstica esencial.<\/p>\n<p>Ese largo periplo vital hace que el testimonio de \u201cFascismo, una advertencia\u201d sea una lectura verdaderamente interesante.<\/p>\n<p>En ese libro, en efecto, se contienen muy interesantes claves sobre c\u00f3mo est\u00e1 siendo posible ese nuevo ascenso de esa bestia pol\u00edtica. En eso Albright, con una larga carrera pol\u00edtica en la principal potencia mundial, no se enga\u00f1a: si figuras fascistizantes como su actual presidente, Donald Trump, o fascistas pr\u00edstinos como los italianos, est\u00e1n de nuevo en auge, es por la liquidaci\u00f3n de la seguridad econ\u00f3mica generada por el llamado Pacto de Posguerra del a\u00f1o 1945, que aport\u00f3 un bienestar in\u00e9dito en la Historia para millones de personas a las que as\u00ed ya era muy dif\u00edcil seducir para secundar enloquecidas aventuras como las propuestas por el Fascismo contra presuntos enemigos interiores y exteriores&#8230;<\/p>\n<p>Ese aviso, y otros igual de oportunos e inteligentes, hacen, en efecto, del libro de Albright y Woodward una lectura cuando menos interesante para quienes no quieran convertirse primero en masas enga\u00f1adas y, posteriormente, en burda carne de ca\u00f1\u00f3n para los demenciales proyectos -pagados con mucha sangre y sufrimiento colectivo, verdaderos callejones sin salida- que son inherentes, indisolubles, de todo Fascismo. Hoy como hace cien a\u00f1os\u2026<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Hablaba la semana pasada del bicentenario de un acontecimiento hist\u00f3rico, el del Trienio Liberal, durante el que Espa\u00f1a se convirti\u00f3 en el principal foco revolucionario mundial. No es ese el \u00fanico aniversario que se va a cumplir en este 2020. 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