{"id":2343,"date":"2020-02-24T12:33:44","date_gmt":"2020-02-24T10:33:44","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=2343"},"modified":"2020-02-24T12:33:44","modified_gmt":"2020-02-24T10:33:44","slug":"una-sorprendente-historia-los-ultimos-de-filipinas-y-el-gobierno-vasco-1898-2019","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2020\/02\/24\/una-sorprendente-historia-los-ultimos-de-filipinas-y-el-gobierno-vasco-1898-2019\/","title":{"rendered":"Una sorprendente historia: los \u00faltimos de Filipinas y el Gobierno Vasco (1898-2019)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 <\/strong><\/p>\n<p class=\"alignleft\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-2344\" title=\"Tropas coloniales espa\u00f1olas, hacia 1898\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/02\/Tropas-coloniales-espa\u00f1olas-hacia-1898-2-169x300.jpg\" alt=\"\" width=\"243\" height=\"432\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/02\/Tropas-coloniales-espa\u00f1olas-hacia-1898-2-169x300.jpg 169w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/02\/Tropas-coloniales-espa\u00f1olas-hacia-1898-2-768x1365.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/02\/Tropas-coloniales-espa\u00f1olas-hacia-1898-2-353x628.jpg 353w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/02\/Tropas-coloniales-espa\u00f1olas-hacia-1898-2.jpg 1080w\" sizes=\"(max-width: 243px) 100vw, 243px\" \/>Como ya he dicho en alguna ocasi\u00f3n en otros correos de la Historia, el pasar, a menudo, por las bibliotecas suele dar como resultado -aparte de estar mejor informado que la media- el descubrimiento de cosas bastante sorprendentes. Y esas sorpresas pueden ser unas veces desagradables, en algunas ocasiones divertidas y en otras -como podr\u00eda ser el caso del que voy a hablar aqu\u00ed- bastante productivas.<\/p>\n<p>En efecto, he de confesar que la lectura del c\u00f3mic \u201cVerg\u00fcenza y olvido\u201d me ha sido bastante instructiva.<\/p>\n<p>Paso a explicarme. El c\u00f3mic en cuesti\u00f3n est\u00e1 producido en la Comunidad Aut\u00f3noma vasca, firmado por personas de larga trayectoria en ese \u00e1mbito como el editor y guionista Harriet y otras menos conocidas, de momento, como el dibujante Alex Macho y el colorista Garluk Aguirre.<\/p>\n<p>Por eso resulta sorprendente el tema de \u201cVerg\u00fcenza y olvido\u201d. Se trata de otra vuelta de tuerca, una m\u00e1s, al mal llamado \u201cDesastre\u201d del 98. En este caso concreto el escenario elegido -de los dos posibles- es el de Filipinas.<\/p>\n<p>La sorpresa no se detiene ah\u00ed. Reconocido el origen y ficha t\u00e9cnica del c\u00f3mic, pens\u00e9 que \u201cVerg\u00fcenza y olvido\u201d ser\u00eda entonces todo un alegato contra el decadente imperialismo espa\u00f1ol. Al fin y al cabo -y es un detalle importante- \u201cVerg\u00fcenza y olvido\u201d, adem\u00e1s de ser un producto 100% \u201cMade in Euskadi\u201d, es una publicaci\u00f3n que ha sido financiada con una subvenci\u00f3n -supongo que generosa- del Departamento de Cultura y Pol\u00edtica Ling\u00fc\u00edstica del Gobierno Vasco. Una entidad hoy -como es sabido- en manos de funcionarios de libre designaci\u00f3n elegidos por el Partido Nacionalista Vasco y, por esa misma raz\u00f3n -es de suponer tambi\u00e9n- afines y fieles a dicho partido y sus intereses pol\u00edticos.<\/p>\n<p>De acuerdo a la l\u00f3gica ideol\u00f3gica de esa formaci\u00f3n -de fuerte tinte antiespa\u00f1ol- era, pues, tambi\u00e9n l\u00f3gico, suponer que \u201cVerg\u00fcenza y olvido\u201d fuera un c\u00f3mic destinado a adoctrinar al p\u00fablico vasco acerca de lo odiosa que es Espa\u00f1a, de lo igualmente odioso que era su imperialismo y -de rechazo y como pieza fundamental en ese desarrollo ideol\u00f3gico tan propio del Nacionalismo vasco- que si alg\u00fan vasco particip\u00f3 en tales eventos fue, por supuesto, por ser del tipo \u201ctraidor a la patria\u201d. O, qui\u00e9n sabe (cosas m\u00e1s extra\u00f1as he visto escritas bajo el nombre de \u201cHistoria del Pa\u00eds Vasco\u201d), obligado -de alg\u00fan modo- a compartir con andaluces, gallegos, extreme\u00f1os, castellanos, monta\u00f1eses\u2026 los miles de doblones de oro y plata producidos -por poner alg\u00fan ejemplo- en las minas de Potos\u00ed o las explotaciones de mitas y plantaciones con mano de obra esclava o semiesclava y otros grandes beneficios -para los espa\u00f1oles, claro- producidos por aquel vasto imperio colonial hoy tan odioso para el Nacionalismo vasco.<\/p>\n<p>Pues no, no encontr\u00e9 nada de eso en esas p\u00e1ginas y ah\u00ed vino la gran sorpresa con \u201cVerg\u00fcenza y olvido\u201d. Este c\u00f3mic sobre los \u00faltimos de Filipinas -subvencionado por el Departamento de Cultura y Pol\u00edtica Ling\u00fc\u00edstica del Gobierno Vasco- con muy escasas variantes, lo \u00fanico que hac\u00eda era repetir -casi punto por punto- el guion de un ep\u00edtome de Cine de corte fascista como \u201cLos \u00faltimos de Filipinas\u201d. Urdido, rodado, producido y promocionado por lo m\u00e1s rancio del Franquismo para justificar propagand\u00edsticamente aquella dictadura en la que el PNV fue una de las principales v\u00edctimas propiciatorias\u2026<\/p>\n<p>Por supuesto en \u201cVerg\u00fcenza y olvido\u201d hay notables variaciones con respecto a \u201cLos \u00faltimos de Filipinas\u201d. As\u00ed nos encontramos con claras escenas de sexo expl\u00edcito que, naturalmente, en la pel\u00edcula franquista quedaban piadosamente sublimadas con alg\u00fan que otro casto beso y poco m\u00e1s. Igualmente hay notables avances en la narraci\u00f3n de \u201cVerg\u00fcenza y olvido\u201d que la distancian de \u201cLos \u00faltimos de Filipinas\u201d. Por ejemplo, las escenas de batallas navales est\u00e1n documentadas hasta la extenuaci\u00f3n y a un nivel digno del mejor c\u00f3mic franc\u00e9s de ese g\u00e9nero. Como el que produce el dibujante oficial de la Marina francesa, Jean-Yves Delitte, de quien ya hemos hablado en otros correos de la Historia.<\/p>\n<p>Es tambi\u00e9n, desde luego, evidente que los autores de \u201cVerg\u00fcenza y olvido\u201d se han basado en serios estudios hist\u00f3ricos como \u201cYo te dir\u00e9\u2026 La verdadera historia de los \u00faltimos de Filipinas\u201d de Manuel Leguineche o \u201cLa Guerra del 98. Las campa\u00f1as de Cuba, Puerto Rico y Filipinas\u201d de Agust\u00edn R. Rodr\u00edguez Gonz\u00e1lez. Una obra esta \u00faltima que, en el centenario del \u201cDesastre\u201d, en 1998, hizo un notable esfuerzo por documentar exhaustivamente aquella guerra y debelar mitos tan absurdos como el de que la Marina espa\u00f1ola estaba compuesta por barcos de madera o que fue incapaz siquiera de alcanzar a la del comodoro Dewey ante Manila. Cuando la realidad -como se ve tanto en el libro de Rodr\u00edguez Gonz\u00e1lez, como en el c\u00f3mic- es que la flota yankee qued\u00f3 muy da\u00f1ada y a punto estuvo de perder el combate, teniendo que refugiarse en el puerto neutral de Hong-Kong.<\/p>\n<p>Pero, quitados detalles como esos (o la actitud sanguinaria y cruel del teniente Cerezo, al mando final de la guarnici\u00f3n de Baler), lo cierto es que \u201cVerg\u00fcenza y olvido\u201d, sorprendentemente -para un trabajo financiado por el actual Departamento de Cultura y Pol\u00edtica Ling\u00fc\u00edstica del Gobierno Vasco- no es m\u00e1s que una especie de reedici\u00f3n de ese Cine de propaganda del Franquismo que dio a luz productos hoy tan dudosos (para cualquier dem\u00f3crata) como el de \u201cLos \u00faltimos de Filipinas\u201d. De hecho su narrativa es m\u00e1s exaltadora de esa haza\u00f1a espa\u00f1ola que, incluso, la pel\u00edcula \u201c1898\u201d, financiada por Televisi\u00f3n Espa\u00f1ola hace muy pocos a\u00f1os\u2026<\/p>\n<p>Sin duda, llegados a este punto -y recomendando la lectura casi simult\u00e1nea de \u201cVerg\u00fcenza y olvido\u201d y el visionado de \u201cLos \u00faltimos de Filipinas\u201c y \u201c1898\u201d- cabe preguntarse si el Euzkadi Buru Batzar no deber\u00eda hacer una seria reflexi\u00f3n sobre si sus propios funcionarios no se la est\u00e1n jugando por detr\u00e1s.<\/p>\n<p>Qui\u00e9n sabe si, quiz\u00e1s, para hacer m\u00e9ritos ante un futuro gobierno panhisp\u00e1nico de VOX -antes de que llegue la hora del \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d- con esta sorprendente financiaci\u00f3n de productos -culturales en este caso- que parecen (y algo m\u00e1s que parecen) remar en direcci\u00f3n no a las bases ideol\u00f3gicas irrenunciables del Nacionalismo vasco, si no m\u00e1s bien en la del quejumbroso Nacionalismo espa\u00f1ol de ultraderecha basado en una Leyenda rosa.<\/p>\n<p>Lo cual no deja de ser, como dec\u00eda al principio de este art\u00edculo, verdaderamente sorprendente. De hecho, divertidamente sorprendente para los que no tenemos inter\u00e9s pol\u00edtico alguno en cuestiones como \u00e9stas y s\u00f3lo pretendemos escribir Historia y no leyendas negras o rosas y adornadas con la bandera rojigualda. Es decir, justo lo contrario de lo que se puede ver en \u201cLos \u00faltimos de Filipinas\u201d o productos actuales que parecen querer emular, de alg\u00fan extra\u00f1o y sorprendente modo, a aquella indigesti\u00f3n intelectual franquista. Como el c\u00f3mic \u201cVerg\u00fcenza y olvido\u201d\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Como ya he dicho en alguna ocasi\u00f3n en otros correos de la Historia, el pasar, a menudo, por las bibliotecas suele dar como resultado -aparte de estar mejor informado que la media- el descubrimiento de cosas bastante sorprendentes. 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