{"id":2356,"date":"2020-03-09T12:30:06","date_gmt":"2020-03-09T10:30:06","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=2356"},"modified":"2020-03-09T12:30:06","modified_gmt":"2020-03-09T10:30:06","slug":"retorno-a-los-dominios-del-coronavirus-algo-de-historia-y-algo-de-periodismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2020\/03\/09\/retorno-a-los-dominios-del-coronavirus-algo-de-historia-y-algo-de-periodismo\/","title":{"rendered":"Retorno a los dominios del coronavirus. Algo de Historia y algo de Periodismo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 <\/strong><\/p>\n<p class=\"alignleft\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-2361 \" title=\"Fragmento de un cuadro de Pieter Bruegel alusivo a la Peste Negra (1562) \" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/03\/Fragmento-de-un-cuadro-de-Brueghel-alusivo-a-la-Peste-Negra-269x300.jpg\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"357\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/03\/Fragmento-de-un-cuadro-de-Brueghel-alusivo-a-la-Peste-Negra-269x300.jpg 269w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/03\/Fragmento-de-un-cuadro-de-Brueghel-alusivo-a-la-Peste-Negra-768x856.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/03\/Fragmento-de-un-cuadro-de-Brueghel-alusivo-a-la-Peste-Negra-563x628.jpg 563w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/03\/Fragmento-de-un-cuadro-de-Brueghel-alusivo-a-la-Peste-Negra.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/>No s\u00e9 si ser\u00e1 esta la \u00faltima vez que vuelva sobre el tema del coronavirus. Dadas las circunstancias es de temer que tenga que haber un tercer, cuarto\u2026 retorno del correo de la Historia a ese tema tan baqueteado, hoy por hoy, en los Medios de Comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n para volver al asunto este lunes han sido varias noticias que han corrido por las inefables redes sociales y por los distintos Medios de Comunicaci\u00f3n m\u00e1s convencionales (la Televisi\u00f3n, por ejemplo).<\/p>\n<p>La primera oleada salt\u00f3 cuando un cofrade sevillano se\u00f1al\u00f3 a una de esas televisiones -Tele5 concretamente- que el besamanos a la Virgen que representa su cofrad\u00eda no implicaba peligro alguno de contagio, pues las manos de la imagen religiosa, de esa representaci\u00f3n de la Madre de Dios, estaban inmaculadas. No pod\u00edan transmitir mal contagioso alguno. Por ejemplo, el coronavirus\u2026 A partir de ah\u00ed parece que no tuvo mayor eco esta imprudente afirmaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La siguiente oleada lleg\u00f3 el martes, en el \u201cprime time\u201d de la Televisi\u00f3n matinal. En este caso se trat\u00f3 de las airadas declaraciones de un representante de la Iglesia Evang\u00e9lica -es decir, protestante- en Espa\u00f1a en el programa de Susanna Griso \u201cEspejo P\u00fablico\u201d en Antena3.<\/p>\n<p>La ira del portavoz de esas iglesias protestantes part\u00eda de que el director del Centro de Coordinaci\u00f3n de Emergencias del Ministerio de Sanidad, hab\u00eda declarado en d\u00edas anteriores que parec\u00eda que el relativamente virulento foco de infectados por el coronavirus en la Comunidad de Madrid, estaba en una congregaci\u00f3n evang\u00e9lica. El representante protestante (al parecer haci\u00e9ndose eco de las sobrevenidas afirmaciones de un portavoz de la OMS) se\u00f1alaba en dichas declaraciones a \u201cEspejo P\u00fablico\u201d que, con esto, el Ministerio estigmatizaba a esta confesi\u00f3n religiosa en Espa\u00f1a. Identific\u00e1ndolos con el contagio de la enfermedad digamos que \u201cde moda\u201d en los Medios de Comunicaci\u00f3n y con una secta minoritaria de Corea del Norte donde, al parecer, tambi\u00e9n ha habido da\u00f1os colaterales a causa de esta extra\u00f1a epidemia.<\/p>\n<p>Tanto un caso como otro, tanto las declaraciones cat\u00f3licas como las protestantes, me han parecido de lo m\u00e1s chocante. Y es que \u00a0la declaraci\u00f3n del representante cat\u00f3lico al igual que la del protestante, recuerdan un caso tratado en profundidad por aquel maestro de historiadores que fue el profesor Carlo Maria Cipolla.<\/p>\n<p>Resultado de esas investigaciones fueron varios amenos estudios -en la l\u00ednea habitual de Cipolla- donde se trataba precisamente la Historia de los medios utilizados para contener la enfermedad tras la conmoci\u00f3n causada por la Peste Negra de 1348.<\/p>\n<p>Esos estudios fueron publicados, ya hace a\u00f1os, en espa\u00f1ol. El primero de ellos por la editorial de Mario Muchnik, que fue la principal lancha de desembarco en Espa\u00f1a de la llamada Microhistoria. Es decir, la que trataba de reconstruir un determinado per\u00edodo hist\u00f3rico fij\u00e1ndose no en cuadros generales, estad\u00edsticas, etc\u2026 sino en casos particulares a partir de los cuales ir sacando conclusiones generales.<\/p>\n<p>El libro de Cipolla que edit\u00f3 Muchnik se centraba, por ejemplo, en un rebrote de la Peste Negra que tendr\u00e1 lugar en la Florencia de principios del siglo XVII. El t\u00edtulo, como sol\u00eda ser habitual en la Escuela italiana de la Microhistoria -y en sus seguidores franceses, espa\u00f1oles, etc\u2026- era literario y sugerente: \u201c\u00bfQui\u00e9n rompi\u00f3 las rejas de Monte Lupo?\u201d. Volver\u00e9 sobre \u00e9l, pues de los dos libros de Cipolla sobre el tema, \u00e9ste es el m\u00e1s interesante para este correo de la Historia de hoy.<\/p>\n<p>El otro libro de Carlo Maria Cipolla sobre la cuesti\u00f3n de las epidemias en la Italia septentrional del siglo XVII, tambi\u00e9n tiene un t\u00edtulo sugerente y literario en su versi\u00f3n espa\u00f1ola: \u201cContra un enemigo mortal e invisible\u201d. En realidad, ese libro es la reuni\u00f3n de dos ensayos con t\u00edtulos, sin embargo, igual de sugerentes: \u201cMiasmas y humores\u201d y \u201cLos piojos y el Gran Duque\u201d.<\/p>\n<p>A pesar de esos t\u00edtulos, sin embargo, ambos ensayos son m\u00e1s t\u00e9cnicos que \u201c\u00bfQui\u00e9n rompi\u00f3 las rejas de Monte Lupo?\u201d. Pero, en definitiva, los dos libros giran sobre lo mismo. Es decir, el modo en el que el estado de Florencia de principios del XVII -en esas fechas tanto la ciudad como un gran territorio en torno a ella- afronta las crisis sanitarias que lo golpean. Sean estas simples gripes estacionales, paludismo, tifus -de ah\u00ed la referencia a los piojos, portadores de esa enfermedad- o la tan temida Peste Negra.<\/p>\n<p>Ciertamente la Florencia barroca lucha con medidas, como se\u00f1ala Carlo Maria Cipolla, bastante eficaces pese al desconocimiento que en la \u00e9poca ten\u00edan los m\u00e9dicos de c\u00f3mo funcionaban realmente las enfermedades y su contagio, atribuy\u00e9ndolo todo a la corrupci\u00f3n del aire respirado -las famosas miasmas- y tratando de remediar esa supuesta corrupci\u00f3n del aire y de los humores corporales humanos, por medios que hoy nos parecen tan absurdos como sangrar a los enfermos. Debilit\u00e1ndolos y, en definitiva, acelerando el curso de la infecci\u00f3n y la muerte.<\/p>\n<p>En \u201c\u00bfQui\u00e9n rompi\u00f3 las rejas de Monte Lupo?\u201d el profesor Cipolla entraba de lleno en la cuesti\u00f3n que esta semana pasada nos han recordado las noticias. Es decir: c\u00f3mo la Magistratura de Sanidad del Ducado de Florencia -una autoridad eminentemente civil- trat\u00f3 de detener la nueva epidemia de peste con medidas de contenci\u00f3n muy similares a las que seguimos utilizando en la actualidad. Por ejemplo, impidiendo las concentraciones masivas en las que se condesaban las miasmas p\u00fatridas que, seg\u00fan aquellos m\u00e9dicos, causaban la enfermedad y la propagaci\u00f3n de la misma.<\/p>\n<p>Una estocada suicida (por as\u00ed decir) que, intuitivamente, sin embargo, dio en el blanco, pues dichas concentraciones -independientemente de lo \u201cp\u00fatrido\u201d que volvieran el aire por la higiene personal, tan dudosa, del Barroco europeo- facilitaban el contagio del bacilo de la peste por el aire, por el simple contacto f\u00edsico con los infectados.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n de las autoridades religiosas florentinas -exclusivamente cat\u00f3licas en la fecha- fue negarse a aceptar tales medidas de contenci\u00f3n, asegurando que las rogativas a las potencias celestiales para que cesase la peste, resultar\u00edan mucho m\u00e1s eficaces\u2026<\/p>\n<p>Cerca de cuatrocientos a\u00f1os despu\u00e9s, como hemos visto la semana pasada, las cosas parecen haber cambiado bastante poco. Al parecer a\u00fan hay autoridades religiosas -tanto cat\u00f3licas como protestantes- que consideran que las aglomeraciones con fines devotos no son un foco de contagio y extensi\u00f3n de la enfermedad, cuando la L\u00f3gica y el avance de nuestros conocimientos cient\u00edficos han demostrado que s\u00ed lo son\u2026<\/p>\n<p>Sorprende esa actitud particularmente entre los protestantes, que siempre consideraron que la reuni\u00f3n de fieles en un determinado lugar no era tan importante y que el creyente resultaba igualmente eficaz rezando por separado. Pero ah\u00ed est\u00e1n las palabras, ya dichas, impresas, escritas, emitidas por Televisi\u00f3n\u2026<\/p>\n<p>Afortunadamente, hoy por hoy, estamos lejos de la situaci\u00f3n que pod\u00eda haber en la Europa de 1348. O en la Italia Norte del siglo XVII en la que, como recordaba el profesor Cipolla, el doctor Cesare Ruschi, de Pisa, uno de los m\u00e9dicos de la Magistratura de Sanidad florentina, dej\u00f3 escritas un 29 de marzo de 1612 unas -hasta cierto punto- desesperadas palabras. Testimonio de la impotencia de la Medicina de la \u00e9poca ante un mal que no podr\u00edan remediar caso de ser contagioso. Aun as\u00ed el doctor Ruschi mantuvo una calma envidiable -que podr\u00edan imitar ciertos Medios de Comunicaci\u00f3n actuales- para alguien que sab\u00eda que, en cuesti\u00f3n de d\u00edas, pod\u00eda ver una epidemia con miles de muertos, por doquier, sin que medio natural alguno las pudiera contener, quedando ya todo en manos de Dios desde ese momento: \u00a0\u201c<em>Pero no se conoce entre los males ninguno contagioso, sino que son enfermedades corrientes que ocupan ahora este pueblo y despu\u00e9s aquel otro, y Dios nos guarde, pues, si fueran contagiosos, a estas horas estar\u00edamos todos infectados; no obstante son rebeldes y de mala naturaleza y muchos han muerto por su causa<\/em>\u201d\u2026<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 No s\u00e9 si ser\u00e1 esta la \u00faltima vez que vuelva sobre el tema del coronavirus. 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