{"id":2379,"date":"2020-03-30T11:30:02","date_gmt":"2020-03-30T09:30:02","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=2379"},"modified":"2020-03-30T11:30:02","modified_gmt":"2020-03-30T09:30:02","slug":"coronavirus-iii-del-madrid-de-2020-a-las-elecciones-britanicas-de-1945","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2020\/03\/30\/coronavirus-iii-del-madrid-de-2020-a-las-elecciones-britanicas-de-1945\/","title":{"rendered":"Coronavirus III: del Madrid de 2020 a las elecciones brit\u00e1nicas de 1945"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 <\/strong><\/p>\n<p class=\"alignleft\" title=\"Sir Winston Churchill, por Yousuf Karsh (1941)\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2380\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/03\/Sir-Winston-Churchill-236x300.jpg\" alt=\"\" width=\"236\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/03\/Sir-Winston-Churchill-236x300.jpg 236w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/03\/Sir-Winston-Churchill-768x977.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/03\/Sir-Winston-Churchill-494x628.jpg 494w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/03\/Sir-Winston-Churchill.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 236px) 100vw, 236px\" \/>Ya advert\u00eda hace unas semanas, poco antes de que comenzase el confinamiento, que tarde o temprano seguramente habr\u00eda un tercer, cuarto\u2026 correo de la Historia dedicado a esta epidemia. Y as\u00ed es. Aqu\u00ed estamos hoy con un tercer art\u00edculo -desde que comenz\u00f3 esta crisis- sobre esa cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta vez no hablar\u00e9 tanto de c\u00f3mo se trat\u00f3 en el siglo XVII con enemigos mortales e invisibles como el coronavirus numerado como \u201c19\u201d, sino de la apelaci\u00f3n a la Historia que se est\u00e1 haciendo por parte de medios pol\u00edticos y medi\u00e1ticos espa\u00f1oles para manejar esta crisis y, s\u00ed, divulgarla, transmitirla a un p\u00fablico que est\u00e1 soportando elevadas dosis de ansiedad. Una enfermedad esa no v\u00edrica, sino psicol\u00f3gica, pero de consecuencias -a\u00fan invisibles- que podr\u00edan ser tanto o m\u00e1s graves que esta virulenta forma de gripe.<\/p>\n<p>Esa apelaci\u00f3n a la Historia ha venido, por ejemplo, claramente desde el actual Gobierno de Espa\u00f1a a partir del decreto de aislamiento. Esa maniobra con la Historia se ha retrotra\u00eddo, tambi\u00e9n claramente, a la Gran Breta\u00f1a de la Segunda Guerra Mundial, aunque con alusiones -bastante <em>sotto voce<\/em>, eso s\u00ed- a la Guerra Civil espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Una apuesta sin duda arriesgada, pero considero que bastante l\u00f3gica, pues \u00bfde qu\u00e9 otro modo, en apenas 24 horas, se puede convencer a unos 46 millones de personas de que se recluyan en sus casas y acepten lo que en la pr\u00e1ctica es casi un estado de sitio?<\/p>\n<p>De momento parece que el mecanismo ha funcionado. Sin embargo, creo que el presidente espa\u00f1ol se ha equivocado -m\u00e1s que probablemente- al tomar ese camino medi\u00e1tico\u2026 Naturalmente dicho eso, es l\u00f3gico que muchos se pregunten en qu\u00e9 me baso para decir eso. Procedo, pues, a explicarlo. Creo, como historiador, que esa estrategia informativa tratando de comparar lo que estamos padeciendo en Espa\u00f1a en el a\u00f1o 2020 con lo que ocurri\u00f3 en Gran Breta\u00f1a en el a\u00f1o 1940, no puede tener a medio plazo -como m\u00ednimo- buenos resultados para quien trata de maniobrar as\u00ed.<\/p>\n<p>Y es que no hay posible parang\u00f3n entre lo que ocurri\u00f3 en Gran Breta\u00f1a en 1940 con lo que est\u00e1 ocurriendo en Espa\u00f1a en estos malos comienzos del a\u00f1o 2020. Y es que esa aguda escenificaci\u00f3n, de corte historicista, puesta en marcha por el gobierno espa\u00f1ol, choca frontalmente con una realidad que es casi opuesta. Como va quedando, cada vez m\u00e1s, en evidencia.<\/p>\n<p>Hay claros indicios a ese respecto. El primero es que el Parlamento espa\u00f1ol del 25 de marzo de 2020, en el que se prorrog\u00f3 por otros 15 d\u00edas este estado de alarma extremo, no se parec\u00eda en nada al Parlamento ingl\u00e9s que vemos en pel\u00edculas como \u201cEl instante m\u00e1s oscuro\u201d en el que Churchill apelaba a la uni\u00f3n nacional contra el Fascismo en 1940.<\/p>\n<p>El aspecto, lamentablemente vac\u00edo, del Parlamento espa\u00f1ol ese d\u00eda, estaba m\u00e1s pr\u00f3ximo a un momento mucho m\u00e1s oscuro para la Libertad en Inglaterra. Concretamente al llamado \u201cRump Parliament\u201d o \u201cParlamento Rabadilla\u201d, vaciado manu militari por el coronel Thomas Pride, por orden de Oliver Cromwell. Supremo dictador de ese pa\u00eds durante muchos a\u00f1os a partir de ese 6 de diciembre de 1648, tras el que no se tomaron all\u00ed precisamente medidas por el bien de un pa\u00eds atacado por una epidemia -como podr\u00eda ser hoy el caso de Espa\u00f1a- sino otras bien distintas destinadas, por ejemplo, a aniquilar la Libertad de opini\u00f3n en Inglaterra\u2026<\/p>\n<p>Otro de los elementos en los que choca nuestra cruda realidad con los buenos deseos por hacernos creer que somos no espa\u00f1oles del siglo XXI luchando contra una epidemia, sino brit\u00e1nicos movilizados para defender su pa\u00eds de los bombardeos de la Luftwaffe, es la triste situaci\u00f3n en la que est\u00e1 quedando la instituci\u00f3n de la monarqu\u00eda espa\u00f1ola que, hasta ahora, ha sido el eje pol\u00edtico sobre el que se ha sustentado nuestro sistema.<\/p>\n<p>No voy a entrar aqu\u00ed al debate sobre si Espa\u00f1a debe ser una monarqu\u00eda parlamentaria -como lo es todav\u00eda- o una rep\u00fablica tal y como se reclam\u00f3 en 1945 -tras el fin de la guerra mundial- por su \u00faltimo presidente electo, el doctor Juan Negr\u00edn. Me limitar\u00e9 a constatar que el discurso que el actual monarca espa\u00f1ol pronunci\u00f3 al comienzo de la crisis sanitaria, ha distado mucho de tener el \u00e9xito del dramatizado en la pel\u00edcula \u201cEl discurso del rey\u201d. Donde ve\u00edamos c\u00f3mo el logopeda australiano Lionel Logue, interpretado por Geoffrey Rush, convert\u00eda en todo un \u00e9xito las palabras del padre de la actual reina Isabel II para galvanizar a los brit\u00e1nicos ante la amenaza nazi.<\/p>\n<p>La recepci\u00f3n del discurso de Felipe VI en estas horas desgraciadas de 2020, ha sido m\u00e1s bien fr\u00eda y no parece haber galvanizado a nadie salvo a los cada vez m\u00e1s mermados defensores a ultranza de la Monarqu\u00eda. El efecto en redes sociales ha sido notorio. Son m\u00e1s los mensajes de oposici\u00f3n o indiferencia -incluso de burla al mismo- que el entusiasmo. Otro tanto parece haber ocurrido con la visita del monarca al hospital de campa\u00f1a de IFEMA en Madrid. Evidentemente el desgaste que la instituci\u00f3n est\u00e1 sufriendo desde el a\u00f1o 2014, no parece haber mejorado mucho con esta crisis. S\u00f3lo los ya convencidos han lanzado unos \u201cvivas\u201d que cada vez parecen sonar m\u00e1s huecos frente a voces cargadas de ira, que reclaman auditorias a la instituci\u00f3n, investigaci\u00f3n de fondos desviados o mal conseguidos\u2026<\/p>\n<p>As\u00ed, una vez m\u00e1s, el actual gobierno espa\u00f1ol deber\u00eda tener muy en cuenta a la hora de comunicar noticias, decretos\u2026 en torno a esta plaga, que la situaci\u00f3n actual en Espa\u00f1a dista mucho de la de Gran Breta\u00f1a en 1940\u2026<\/p>\n<p>Otro tanto ocurre con la reclusi\u00f3n de la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola en sus casas. La medida m\u00e1s dura de esta nueva estrategia para contener una epidemia que el propio presidente del gobierno describi\u00f3 como \u201cinvasi\u00f3n\u201d. As\u00ed, quedarse en casa ha pasado a ser un acto heroico. Oficialmente. Tanto como si tuvi\u00e9ramos un ca\u00f1\u00f3n antia\u00e9reo Bofors en nuestro balc\u00f3n o ventana y cada noche, a las 20:00, no estuvi\u00e9semos aplaudiendo al personal sanitario sino disparando contra bombarderos alemanes\u2026<\/p>\n<p>La realidad, una vez m\u00e1s, no puede ser m\u00e1s diferente. Tanto que habr\u00eda que estar muy alucinado o muy asustado para no darse cuenta de esa estridente diferencia entre una situaci\u00f3n y otra. Es m\u00e1s, en lugar de luchadores por la Libertad como en la Gran Breta\u00f1a del \u201cBlitz\u201d, ha aparecido en la Espa\u00f1a de 2020 algo descrito como la \u201cGestapo de los balcones\u201d. Personas exacerbadas que se erigen en juez y parte y vigilan si quien est\u00e1 en la calle tiene o no un verdadero motivo -seg\u00fan ellos- para estar all\u00ed.<\/p>\n<p>Incluso parece que algunos de estos vigilantes de barrio al estilo castrista o al de las Juventudes Hitlerianas -tan bien descritas en pel\u00edculas como \u201cEsp\u00eda por mandato\u201d- han colocado pasquines se\u00f1alando a convecinos suyos a los que consideran desafectos a las manifestaciones de entusiasmo p\u00fablico de las 20:00\u2026<\/p>\n<p>La sola lectura de estudios como el de Angus Calder \u201c<em>The People\u00b4s war. Britain 1939-1945<\/em>\u201d muestra, una vez m\u00e1s, una realidad diametralmente opuesta entre esa espantosa Espa\u00f1a de 2020 y la Gran Breta\u00f1a de 1940, en la que el pueblo brit\u00e1nico, lejos de quedar recluido en sus casas como verdaderos prisioneros y sujetos a un control polic\u00edaco estricto -oficial y amateur- se convirtieron a partir de 1940 en due\u00f1os y se\u00f1ores de la situaci\u00f3n. Atentamente o\u00eddos por unas \u00e9lites brit\u00e1nicas que se desvivieron por hacer realidad todos sus deseos de mejora social y notables concesiones en racionamiento, alojamiento, organizaci\u00f3n de la defensa antia\u00e9rea\u2026<\/p>\n<p>Cuando el relativo apag\u00f3n informativo acabe tras esta crisis de histeria colectiva, que s\u00f3lo est\u00e1 agravando el problema m\u00e9dico, es posible que muchos de esos ciudadanos vapuleados por estas medidas draconianas -in\u00e9ditas en la fr\u00e1gil y joven democracia espa\u00f1ola- se pregunten si no hubiera sido mejor -tal y como se ha hecho por ejemplo en Jap\u00f3n, pa\u00eds del que, por cierto, nada dicen los telediarios espa\u00f1oles- aislar y proteger -con notable \u00e9xito- a los grupos m\u00e1s vulnerables a la enfermedad en lugar de a toda la poblaci\u00f3n, paralizando de paso la Econom\u00eda y llev\u00e1ndola casi al colapso.<\/p>\n<p>Un efecto colateral del manejo de esta crisis sanitaria tirando por elevaci\u00f3n en los niveles de alarma, que seguramente se exacerbar\u00e1 en la opini\u00f3n p\u00fablica espa\u00f1ola cuando la par\u00e1lisis del miedo a morir se relativice y se repare en las conclusiones de reputados epidemi\u00f3logos como John P.A. Ioannidis de la Universidad de Stanford.<\/p>\n<p>Alguien que en 17 de marzo publicaba un art\u00edculo al que se deber\u00eda prestar atenci\u00f3n, pese a su, para los espa\u00f1oles peninsulares, algo extra\u00f1a traducci\u00f3n en la revista INFOBAE <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/america\/mundo\/2020\/03\/17\/la-advertencia-de-un-academico-y-epidemiologo-de-stanford-sobre-el-coronavirus-un-fiasco-en-ciernes\/\" rel=\"external nofollow\">https:\/\/www.infobae.com\/america\/mundo\/2020\/03\/17\/la-advertencia-de-un-academico-y-epidemiologo-de-stanford-sobre-el-coronavirus-un-fiasco-en-ciernes\/<\/a><\/p>\n<p>Ese art\u00edculo, sin duda, podr\u00e1 ayudar a entender, a futuro, por qu\u00e9 en unas cercanas elecciones el actual gobierno espa\u00f1ol podr\u00eda encontrarse con el escenario con el que se encontr\u00f3 Winston Churchill en el a\u00f1o 1945, perfectamente descrito por el historiador Kevin Yeferis en \u201c<em>War and reform. British politics during the Second World War<\/em>\u201d. Es decir, que la propia din\u00e1mica de la lucha contra el Nazismo acab\u00f3 llev\u00e1ndose por delante al se\u00f1or Churchill en las elecciones de julio de 1945 con el mortal enemigo ya derrotado. En los balcones, en las calles y en los campos de batalla de Alemania\u2026<\/p>\n<p>Si esto ocurri\u00f3 en aquella Gran Breta\u00f1a en realidad tan diferente, como acabamos de ver, a la Espa\u00f1a de 2020, evidentemente el panorama pol\u00edtico tras la crisis del Coronavirus no pinta nada bien para quienes est\u00e1n gestionando la crisis desde ese inoportuno e inadecuado historicismo y con unas medidas para unos draconianas y para otros excesivamente blandas. Un terreno ese de pedir mayores medidas de confinamiento en el que, curiosamente, vienen a converger fuerzas pol\u00edticas tan opuestas como el Independentismo catal\u00e1n y los \u201cultras\u201d espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Extra\u00f1a -o tal vez no tan extra\u00f1a- coincidencia debida (muy probablemente) a que ambas fuerzas parecen tener puestas todas sus esperanzas en un catastr\u00f3fico colapso de la Econom\u00eda espa\u00f1ola a cuenta de un confinamiento excesivo e indiscriminado (a diferencia del japon\u00e9s, por ejemplo) y demasiado prolongado en el tiempo\u2026<\/p>\n<p>Toda una lecci\u00f3n esa no s\u00f3lo para los actuales gestores pol\u00edticos de la crisis del Coronavirus en Espa\u00f1a que, tal vez, han calculado mal el alcance de algunas de sus medidas informativas o de otro tipo, sino tambi\u00e9n para los futuros colegas que se dediquen a reconstruir la Historia pol\u00edtica de Espa\u00f1a en los d\u00edas por venir, que sin duda llegar\u00e1n y ser\u00e1n m\u00e1s y mejores. En cuanto la enfermedad pase y se recupere la racionalidad frente al miedo y la visceralidad.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Ya advert\u00eda hace unas semanas, poco antes de que comenzase el confinamiento, que tarde o temprano seguramente habr\u00eda un tercer, cuarto\u2026 correo de la Historia dedicado a esta epidemia. Y as\u00ed es. Aqu\u00ed estamos hoy con un tercer art\u00edculo -desde que comenz\u00f3 esta crisis- sobre esa cuesti\u00f3n. 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