{"id":2434,"date":"2020-05-18T13:30:06","date_gmt":"2020-05-18T11:30:06","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=2434"},"modified":"2020-05-18T13:30:06","modified_gmt":"2020-05-18T11:30:06","slug":"historia-de-la-segunda-guerra-mundial-bajo-tierra-una-hebilla-anglojudia-fuera-de-lugar-1895-1940","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2020\/05\/18\/historia-de-la-segunda-guerra-mundial-bajo-tierra-una-hebilla-anglojudia-fuera-de-lugar-1895-1940\/","title":{"rendered":"Historia de la Segunda Guerra Mundial bajo tierra: una hebilla anglojud\u00eda fuera de lugar (1895-\u00bf1940?)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 <\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-2435 size-medium\" title=\"Escena de la pel\u00edcula &quot;Tobruk&quot; de Arthur Hiller (1967)\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/05\/Escena-de-la-pel\u00edcula-Tobruk-1967-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/05\/Escena-de-la-pel\u00edcula-Tobruk-1967-300x169.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/05\/Escena-de-la-pel\u00edcula-Tobruk-1967.jpg 512w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>La imagen que se tiene hoy d\u00eda de la Arqueolog\u00eda, en general, es la de cierto profesor de una cl\u00e1sica universidad norteamericana -edificios de venerable ladrillo recubiertos de hiedra, impecable c\u00e9sped\u2026- que anda por el mundo recuperando antiguos tesoros, a golpe de l\u00e1tigo y audacia, all\u00e1 por los a\u00f1os 30 del siglo pasado.<\/p>\n<p>Todo ello, en realidad, cosas de la imaginaci\u00f3n de Steven Spielberg que, de eso no hay duda, lleva a\u00f1os sabiendo qu\u00e9 es lo que el p\u00fablico quiere ver para entretenerse. Lo cierto es que la Arqueolog\u00eda, con tener sus cosas apasionantes, es mucho m\u00e1s prosaica, rutinaria y, en fin, aburrida de lo que, por supuesto, se ve en pel\u00edculas que ya han hecho Historia. Como \u201cEn busca del arca perdida\u201d.<\/p>\n<p>A los historiadores, por otra parte, se nos dec\u00eda, cuando comenz\u00e1bamos los estudios, que era una de nuestras ciencias auxiliares. Y es cierto, aunque, la verdad -como suele ocurrir con la Sociolog\u00eda, que tambi\u00e9n se nos presentaba como \u201cciencia auxiliar\u201d- la relaci\u00f3n no es siempre fluida y solemos vivir bastante de espaldas unos a otros.<\/p>\n<p>Pero hoy quiero romper lanzas en favor de la Arqueolog\u00eda y de su mutua relaci\u00f3n de apoyo con la Historia. Y el caso pr\u00e1ctico con el que lo voy a hacer, creo, es verdaderamente interesante. Empecemos ya sin m\u00e1s pre\u00e1mbulo. Todo el asunto vino de mano de uno de los m\u00e1s impenitentes lectores de este correo de la Historia, Miguel \u00c1ngel Dom\u00ednguez Rubio, responsable de la Sala Hist\u00f3rica de los acuartelamientos de Loyola en San Sebasti\u00e1n.<\/p>\n<p>\u00c9l, como muchos otros lectores de esta p\u00e1gina, descubri\u00f3 aqu\u00ed, hace unas semanas, un art\u00edculo en el que yo me explayaba sobre una unidad de combate de la Espa\u00f1a de Felipe IV bastante ins\u00f3lita. Sobre todo por estar formada por jud\u00edos\u2026 Cosa nada esperable en un reino donde profesar esa religi\u00f3n no estaba permitido. Salvo por una de esas excepciones tan habituales en la Europa barroca. Capaz de pensar una cosa y su contraria sin mucho problema, seg\u00fan las circunstancias lo requirieran.<\/p>\n<p>Eso llev\u00f3 a la eficaz mente de muse\u00f3grafo de Miguel \u00c1ngel Dom\u00ednguez Rubio a recordar una peque\u00f1a cata arqueol\u00f3gica que hab\u00eda tenido lugar en Andaluc\u00eda y que a \u00e9l, claro est\u00e1, le ata\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>Como \u00e9l mismo me dijo, lo que le condujo hasta ese hallazgo era el rumor persistente -uno de los principales aliados de los arque\u00f3logos- de que en esa zona pod\u00eda haber interesantes restos de \u00e9poca andalus\u00ed.<\/p>\n<p>Es posible que los hubiera, pero aquella esmerada cata arqueol\u00f3gica se detuvo en los primeros estratos. All\u00ed hab\u00eda aparecido una hebilla con una inscripci\u00f3n bastante curiosa para encontrarse en tal lugar. Era una de las piezas de cierre de un cintur\u00f3n de estilo militar, de hacia la primera mitad del siglo XX, y en ella se le\u00eda claramente esta inscripci\u00f3n: \u201cThe Jewish Lads Brigade\u201d. Es decir, traducido de su castizo ingl\u00e9s, \u201cLa Brigada de los Chavales Jud\u00edos\u201d\u2026<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, tanto Miguel \u00c1ngel Dom\u00ednguez como el que estas l\u00edneas escribe empezamos a dar vueltas al asunto que promet\u00eda esconderse tras esta hebilla anglojud\u00eda, aparecida en tan extra\u00f1o lugar para ella como un campo andaluz.<\/p>\n<p>As\u00ed, sali\u00f3 a relucir otra vez una cuesti\u00f3n de la que yo hablaba cuando trat\u00e9 de los soldados hebreos al servicio de Felipe IV en la Espa\u00f1a de 1640. Es decir, las unidades jud\u00edas que hab\u00edan luchado en el bando aliado durante la Segunda Guerra Mundial. Por ejemplo, la Brigada Jud\u00eda que Paul Newman inmortalizaba con su papel en \u201c\u00c9xodo\u201d. O la audaz patrulla de jud\u00edos alemanes exiliados en Gran Breta\u00f1a que en otra gran pel\u00edcula, \u201cTobruk\u201d, se hac\u00edan pasar por soldados del Afrika Korps para dar un vuelco a la guerra en el Norte de \u00c1frica\u2026<\/p>\n<p>Y as\u00ed ocurri\u00f3 lo que suele ocurrir cuando el historiador se mete de por medio con restos arqueol\u00f3gicos. Es decir, que finalmente toda la aureola de misterio que habitualmente rodea al hallazgo arqueol\u00f3gico, se puede ir al garete. O no.<\/p>\n<p>Veamos el caso con esta hebilla. Lo cierto es que, contra la primera impresi\u00f3n, ese trozo de metal no ten\u00eda un parentesco muy directo con los protagonistas de pel\u00edculas \u00e9picas como \u201c\u00c9xodo\u201d o \u201cTobruk\u201d. Hab\u00eda que olvidar, pues, a ardidos h\u00e9roes vestidos con uniforme de color arena y subfusil Sten que hubieran podido aterrizar por all\u00ed, cerca de Gibraltar, de camino, o de vuelta, de alguna incursi\u00f3n en el Norte de \u00c1frica. En pocas palabras: nuestra hebilla, pese a su aspecto militar coincidente con el estilo que se utilizaba en las fuerzas brit\u00e1nicas en la \u00e9poca de la Segunda Guerra Mundial, no pertenec\u00eda a fuerzas de primera l\u00ednea de combate como las que se evocan en pel\u00edculas como las mencionadas o c\u00f3mics como la serie \u201cLos escorpiones del desierto\u201d de Hugo Pratt\u2026<\/p>\n<p>Pues no, puesto el historiador a averiguar qu\u00e9 era la \u201cThe Jewish lads Brigade\u201d acaba por descubrir que, en realidad, era -y es- un grupo de boys -y girls- scouts con la \u00fanica diferencia con respecto a estos de que sus integrantes sal\u00edan -y salen- de la muy nutrida colonia de jud\u00edos brit\u00e1nicos repartidos -en distintos grados de ortodoxia- por todo el pa\u00eds y sobre todo por Londres. De donde proceden, por ejemplo, actrices tan famosas hoy como Rachel Weisz\u2026<\/p>\n<p>En efecto, la \u201cThe Jewish Lads Brigade\u201d es, seg\u00fan la Jewish Encyclopedia, una organizaci\u00f3n juvenil que surge en Gran Breta\u00f1a unos a\u00f1os antes de que Baden-Powell crease los Boy Scouts. El autor de la idea fue, como en el caso de los Boy Scouts, un coronel del Ej\u00e9rcito brit\u00e1nico pero de religi\u00f3n jud\u00eda: Albert E. W. Goldsmid. Seg\u00fan esa publicaci\u00f3n el punto de partida de todo esto fue en plena \u00e9poca victoriana y de un modo muy propio de las clases medias victorianas: tras una lectura del libro de los Macabeos, un buen d\u00eda de 1895, en una almidonada escuela muy del estilo de la \u00e9poca. En este caso la Jews\u00b4 Free School. La principal instituci\u00f3n educativa para los jud\u00edos asentados en Londres. El objetivo del coronel Goldsmid era ense\u00f1ar virtudes marciales a aquellos muchachos que acabaron integr\u00e1ndose en la organizaci\u00f3n. Como vemos nada muy distinto a los Boy Scouts.<\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n sobrevivi\u00f3 bien hasta despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial. A partir de 1919 decay\u00f3 algo por el antimilitarismo que se adue\u00f1\u00f3 de la opini\u00f3n p\u00fablica brit\u00e1nica tras la debacle de la guerra de trincheras o matanzas demenciales como la de Gal\u00edpoli.<\/p>\n<p>Sin embargo, sigui\u00f3 teniendo sus adeptos, en torno a unos 2000 en esos momentos. Y ah\u00ed es donde esta hebilla anglojud\u00eda -seguramente propiedad de uno de ellos- empieza a demostrar que la Arqueolog\u00eda, en efecto, es una gran ayuda para los historiadores. Quiz\u00e1s tanto como la Historia lo es para quienes se dedican a la Arqueolog\u00eda.<\/p>\n<p>En efecto, esa hebilla suscita muchas preguntas: \u00bfqu\u00e9 hac\u00eda all\u00ed? \u00bfLa perdi\u00f3 un muchacho brit\u00e1nico que estuvo de visita en Espa\u00f1a en alguna fecha entre 1920 o 1940? \u00bfTal vez m\u00e1s adelante en el tiempo, en la triste Espa\u00f1a de la segunda posguerra mundial en la que un antiguo aliado de Hitler luchaba por lavar su imagen y comprar la supervivencia de su r\u00e9gimen dictatorial? \u00bfO tal vez ese pedazo de hebilla era un recuerdo de felices d\u00edas ya pasados? \u00bfEl amuleto de un soldado anglojud\u00edo que, de la Jewish Lads Brigade, tal y como quer\u00eda su fundador, salt\u00f3 a una unidad de combate cuando estall\u00f3 la Segunda Guerra Mundial? \u00bfO tal vez ese pedazo de hebilla se convirti\u00f3 en amuleto antes, durante la Guerra Civil espa\u00f1ola?<\/p>\n<p>Pudo ser as\u00ed, Gerben Zaagsma ha dedicado un completo estudio -\u201cJewish volunteers, the International Brigades and the Spanish Civil War\u201d- a esa cuesti\u00f3n, bastante olvidada -c\u00f3mo no, por razones pol\u00edticas- de la presencia m\u00e1s que notable de voluntarios de origen jud\u00edo -muchos de ellos comunistas brit\u00e1nicos- en las filas del Ej\u00e9rcito regular espa\u00f1ol durante la Guerra Civil\u2026<\/p>\n<p>As\u00ed pues, ya ven, puede que la hebilla que lleg\u00f3 hasta Miguel \u00c1ngel Dom\u00ednguez Rubio no fuera precisamente el Arca de la Alianza, pero desde luego debe tener detr\u00e1s un pedazo -m\u00e1s que interesante- de nuestra Historia.<\/p>\n<p>Algo digno de figurar en pel\u00edculas como \u201cTobruk\u201d o en \u201cLos escorpiones del desierto\u201d y, por supuesto, en los libros de Historia una vez que, a partir de ese indicio, reconstruyamos alg\u00fan d\u00eda -qui\u00e9n sabe- ese hilo de la Historia que nos cuenta ese curioso fragmento de metal arrancado a la tierra por, una vez m\u00e1s, eso que llamamos \u201ccuriosidad cient\u00edfica\u201d\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 La imagen que se tiene hoy d\u00eda de la Arqueolog\u00eda, en general, es la de cierto profesor de una cl\u00e1sica universidad norteamericana -edificios de venerable ladrillo recubiertos de hiedra, impecable c\u00e9sped\u2026- que anda por el mundo recuperando antiguos tesoros, a golpe de l\u00e1tigo y audacia, all\u00e1 por los a\u00f1os 30 del [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[115,3223,3279,3280,3278,3277,3275,3282,3276,2050,3281],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2434"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2434"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2434\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2438,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2434\/revisions\/2438"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2434"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2434"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2434"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}