{"id":247,"date":"2012-12-03T12:09:58","date_gmt":"2012-12-03T10:09:58","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=247"},"modified":"2012-12-03T12:09:58","modified_gmt":"2012-12-03T10:09:58","slug":"historia-periodismo-de-guerra-y-vinetas-homenaje-a-manfred-sommer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2012\/12\/03\/historia-periodismo-de-guerra-y-vinetas-homenaje-a-manfred-sommer\/","title":{"rendered":"Historia, periodismo de guerra y vi\u00f1etas. Homenaje a Manfred Sommer"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>Seguramente si les digo que hubo un periodista, un corresponsal de guerra de origen vasco que se hizo famoso antes que Jon Sistiaga, me dir\u00e1n que no se lo creen o que ahora, la verdad, no caen en qui\u00e9n pudo ser ese personaje.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/11\/Luisa-Gasca-himself.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-250\" title=\"Luis Gasca, creador de una de las mayores colecciones de c\u00f3mics de Europa hoy radicada en San Sebasti\u00e1n. Foto Ricar Iriarte, cedida por Gipuzkoako Foru Aldundia-Diputaci\u00f3n Foral de Gipuzkoa\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/11\/Luisa-Gasca-himself.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/11\/Luisa-Gasca-himself.jpg 2573w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/11\/Luisa-Gasca-himself-300x199.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/11\/Luisa-Gasca-himself-768x510.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/11\/Luisa-Gasca-himself-1024x680.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Har\u00e1n bien, en un caso y en otro, porque realmente ese reportero de guerra no es alguien exactamente real sino, como dec\u00eda Shakespeare, un producto de la materia de la que est\u00e1n hechos los sue\u00f1os.<\/p>\n<p>En efecto, ese arriscado reportero de guerra de or\u00edgenes vascos que fotografi\u00f3 el horror en los frentes m\u00e1s diversos cuando el que esto escribe -y, seguramente, tambi\u00e9n Jon Sistiaga- era un chaval que jugaba al \u201cSpace invaders\u201d -s\u00ed, ese arcaico juego de videoconsola que ahora algunos modernos llevan estampado en sus camisetas- y otras cosas -como dec\u00eda la canci\u00f3n- de la edad, no era un personaje real sino una invenci\u00f3n de uno de los dibujante de c\u00f3mics de mayor talla que ha dado San Sebasti\u00e1n. Hecho que, curiosamente, casi ha pasado desapercibido. Tal vez a causa de que el dibujante en cuesti\u00f3n no tiene un nombre que se identifique precisamente con facilidad con lo que entendemos como t\u00edpicamente donostiarra: Manfred Sommer.<\/p>\n<p>Sin embargo ese hombre pegado a ese nombre de resonancias tan germ\u00e1nicas fue vecino de San Sebasti\u00e1n durante a\u00f1os.<\/p>\n<p>Ahora, quiz\u00e1s, es un buen momento para acordarnos de \u00e9l, y de su criatura, cuando una de las mayores editoriales de c\u00f3mic en Espa\u00f1a, Gl\u00e9nat, ha tenido la feliz idea de permitirnos recuperar esa parte de nuestro pasado tan incomprensiblemente desconocida en una ciudad como San Sebasti\u00e1n que, adem\u00e1s, alberga una de las m\u00e1s monumentales colecciones dedicadas a eso que se suele llamar \u201cNoveno Arte\u201d y que otros prefieren describir como c\u00f3mics, o, incluso, \u201ctebeos\u201d. Es decir, la de Luis Gasca, adquirida recientemente por la Diputaci\u00f3n Foral guipuzcoana, que, como podr\u00e1n ver, es la que ha prove\u00eddo de im\u00e1genes a este trabajo.<\/p>\n<p>As\u00ed es, Gl\u00e9nat public\u00f3 en el a\u00f1o 2010 eso que ahora llaman un \u201cintegral\u201d. Es decir, la recopilaci\u00f3n en un s\u00f3lo volumen de todas las historietas de un determinado personaje. En este caso las del fot\u00f3grafo de guerra Frank Cappa, inventado all\u00e1 a finales de la d\u00e9cada prodigiosa de los setenta por Manfred Sommer.<\/p>\n<p>Ese volumen re\u00fane no s\u00f3lo todas las planchas publicadas con las impresionantes historias de Frank Cappa, sino varios art\u00edculos relativos a la vida tanto del autor como de su personaje. Y es en uno de ellos, donde el propio autor nos explica sucintamente la peque\u00f1a historia de c\u00f3mo San Sebasti\u00e1n lo vio nacer y crecer a \u00e9l, un dibujante de fama internacional, creador, adem\u00e1s, de Frank Cappa, uno de los personajes m\u00e1s impactantes que ha visto el tambi\u00e9n llamado \u201carte secuencial\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/11\/Colecci\u00f3n-Gasca-plano-lejano.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-253\" title=\"Plano general de la fachada de las instalaciones de la colecci\u00f3n Luis Gasca en San Sebasti\u00e1n. Foto Ricar Iriarte, cedida por Gipuzkoako Foru Aldundia-Diputaci\u00f3n Foral de Gipuzkoa\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/11\/Colecci\u00f3n-Gasca-plano-lejano.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"166\" \/><\/a><\/p>\n<p>Dice Sommer que naci\u00f3 en San Sebasti\u00e1n -otro de los art\u00edculos, el que firma su hijo Alfredo Sommer Geni\u00e9s especifica que fue en el a\u00f1o 1933- de padre alem\u00e1n y madre andaluza. Aclara Manfred Sommer que su padre era un devoto protestante y su madre una cat\u00f3lica ferviente y deja entrever las razones por las que el azar, el destino o, como queramos verlo, lo llev\u00f3 a nacer en San Sebasti\u00e1n. Indica as\u00ed que ese matrimonio del que \u00e9l fue fruto era producto de la, para \u00e9l, in\u00fatil guerra mundial que precedi\u00f3 a la tambi\u00e9n in\u00fatil guerra civil que, a su vez, precedi\u00f3 a otra in\u00fatil y degradante guerra mundial&#8230;<\/p>\n<p>Con esto queda claro que el padre de Manfred Sommer era uno de los muchos alemanes que lleg\u00f3 al Pa\u00eds Vasco atra\u00eddo por la presencia en \u00e9l de una notable colonia germana, que hab\u00eda medrado all\u00ed al calor de las oportunidades otorgadas por la Industrializaci\u00f3n vasca a t\u00e9cnicos especializados como los que pod\u00eda ofrecer Alemania.<\/p>\n<p>No nos dice Sommer cu\u00e1nto tiempo dur\u00f3 su estancia en San Sebasti\u00e1n, pues despu\u00e9s de perfilar esa microbiograf\u00eda de la que se deducen m\u00e1s cosas de las que su autor dice, pasa a explicar c\u00f3mo fue educado, en realidad, en Barcelona y tambi\u00e9n c\u00f3mo all\u00ed pudo desarrollar su provechosa carrera de dibujante que, como suele ser habitual en estos casos, se forj\u00f3 durante su infancia de ni\u00f1o de la posguerra que ley\u00f3 muchos tebeos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de eso es poco m\u00e1s lo que podemos deducir de esa vida que dio vida a su vez a Frank Cappa a finales de los setenta y principios de los ochenta, creando, tal vez sin saberlo -aunque es dif\u00edcil de creer que Sommer no fuera consciente de ese hecho-, un notable documento gr\u00e1fico sobre muchas de esas peque\u00f1as guerras que Sommer nos dice encontrar tan absurdas como las mundiales que las precedieron. Especialmente las de descolonizaci\u00f3n de los a\u00f1os sesenta y setenta, que son el escenario en el que, fundamentalmente, se mover\u00e1 Frank Cappa.<\/p>\n<p>Para quienes quieran empezar a saber algo sobre esa Historia, reciente -pero Historia ya al fin y al cabo- es muy recomendable leer en ese volumen integral de las aventuras de Frank Cappa que ha publicado Gl\u00e9nat, aparte de los diferentes art\u00edculos que los acompa\u00f1an -algunos de ellos firmados por figuras de la talla de Alejandro Jodorowsky o Salvador V\u00e1zquez de Parga-, todas y cada una de las historietas que protagoniza Cappa. Con ese sistema de lectura la impresi\u00f3n final que se saca es la de haber hecho un completo paseo por ese mundo que para algunos ser\u00e1 simple Historia reciente y para otros, adem\u00e1s de eso, un tiempo en el que la Historia se mezcla con recuerdos personales, haci\u00e9ndola as\u00ed m\u00e1s v\u00edvida, m\u00e1s intensa, permitiendo que sintamos ese proceso hist\u00f3rico del que, en cierto modo, fuimos parte, siquiera como testigos sobrecogidos de horror a trav\u00e9s de las p\u00e1ginas de un peri\u00f3dico o la pantalla de un televisor.<\/p>\n<p>Y ese efecto, de seguro, les alcanzar\u00e1, de pleno, incluso a pesar de que hay fragmentos de esta historia secuencial de un reportero de guerra de \u201cpadre\u201d donostiarra que nada, en apariencia, tienen que ver con esas guerras -las coloniales de \u00c1frica de los a\u00f1os sesenta y posteriores, la de Vietnam, la revolucionaria de Nicaragua, que es la que mejor recuerda el que esto escribe, etc&#8230;-, como es el caso de los episodios en los que Frank Cappa disfruta de una relativa, s\u00f3lo aparente, calma en Brasil.<\/p>\n<p>En la mayor parte de ellos Sommer, en efecto, sabe captar el esp\u00edritu de esa \u00e9poca de finales de los setenta y principios de los ochenta, convulsa pero llena de esperanzas de un futuro mejor que, despu\u00e9s de todo, no lleg\u00f3 o ha retrasado su llegada, en el que se desenvuelve la vida de Frank Cappa, que registra todo lo que ocurre en ese fragmento de la Historia quiz\u00e1s m\u00e1s importante de lo que creemos quienes vivimos demasiado cerca de \u00e9l como para poder distinguir, como se suele decir, los \u00e1rboles del bosque.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/12\/Fachada-del-Fondo-Luis-Gasca.-Foto-Ricar-Iriarte-cedida-por-Gipuzkoako-Foru-Aldundia-Diputaci\u00f3n-Foral-de-Gipuzkoa-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-254\" title=\"Detalle de la fachada de la colecci\u00f3n Gasca. Foto Ricar Iriarte, cedida por Gipuzkoako Foru Aldundia-Diputaci\u00f3n Foral de Gipuzkoa\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/12\/Fachada-del-Fondo-Luis-Gasca.-Foto-Ricar-Iriarte-cedida-por-Gipuzkoako-Foru-Aldundia-Diputaci\u00f3n-Foral-de-Gipuzkoa-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" \/><\/a><\/p>\n<p>Es el caso, por ejemplo del episodio titulado \u201cLa caza\u201d, en el que Sommer, con una extraordinaria habilidad, describe las diferentes etapas de desarrollo econ\u00f3mico, social, cultural&#8230; que conviven en el Mundo de hacia 1980, cre\u00e1ndonos al mismo tiempo la inquietante impresi\u00f3n de que, quiz\u00e1s, los \u201csalvajes\u201d que a\u00fan viven en la Edad de Piedra en el interior de las selvas amaz\u00f3nicas de Brasil, son m\u00e1s civilizados que criaturas como otro de los protagonistas de esa peque\u00f1a historia, Shapiro, el traficante de armas y de otros negocios poco escrupulosos que, hastiado de todo lo que su dinero le puede ofrecer, se dedica a cazar&#8230; seres humanos.<\/p>\n<p>En este caso nativos de esas selvas a los que, sin embargo, Sommer no comete el error de describir como buenos salvajes rousseonianos, sino como lo que realmente son: gentes que tratan de sobrevivir adapt\u00e1ndose a un medio muy duro con unos rituales guerreros que incluyen el horror, para el hombre civilizado, de la Antropofagia ritual. Todo ello explicado desde el punto de vista del nativo, por as\u00ed decirlo, que lo recrea a instancias de Frank Cappa, que ha estado a punto de convertirse en v\u00edctima de esos rituales.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil elegir entre las restantes historietas que ha recogido ese integral de Gl\u00e9nat. Todas ellas, le\u00eddas en su conjunto y linealmente, de la primera a la \u00faltima, son toda una lecci\u00f3n de Historia sobre ese mundo del que procedemos directamente la mayor\u00eda de los que a\u00fan andamos sobre la corteza de este, a veces, demasiadas veces, duro, implacable, Mundo.<\/p>\n<p>Una de las m\u00e1s instructivas es, quiz\u00e1s, la que inaugura la serie en 1981, \u201cEl \u00faltimo africano\u201d, en la que Frank Cappa, con sus preguntas y su inveterada manera de meterse en l\u00edos, permite que los protagonistas de los hechos describan desde su punto de vista el proceso hist\u00f3rico en el que se ven envueltos.<\/p>\n<p>En ese caso la falta de sentido que tiene para muchos combatientes africanos cualquiera de las muchas guerras que se desencadenan en ese continente en los a\u00f1os sesenta y setenta, justo despu\u00e9s del proceso de descolonizaci\u00f3n que deja abierta una serie de turbulentas cuestiones entre etnias rivales, obligadas a convivir y compartir ricos recursos naturales en el marco de unas fronteras artificiales. Unas de las que muchos de los obligados a participar en esos conflictos postcoloniales no tienen ni siquiera noci\u00f3n. Como es el caso de N\u00b4Boko, el guerrero protagonista de esa historia convertido en soldado de una de esas colonias independizadas que no ha visto, jam\u00e1s en su vida, un mapa de \u00c1frica hasta que Cappa se lo dibuja en el suelo&#8230;<\/p>\n<p>Sin embargo, tampoco puede dejarse de lado \u201cV\u00edctimas y h\u00e9roes\u201d, dedicada a poner en solfa el papel jugado por los mercenarios europeos en esas mismas guerras. Una historia que Sommer convierte en algo verdaderamente dif\u00edcil de conseguir: un s\u00f3lido alegato antibelicista que roza casi la perfecci\u00f3n de \u201cJohnny cogi\u00f3 su fusil\u201d, pel\u00edcula de la que -todo parece indicarlo as\u00ed- es deudora esa historieta de Cappa en la que se muestra, de un modo nada maniqueo, c\u00f3mo tambi\u00e9n en Europa se sufren, por distintas y a veces complejas razones, las siniestras consecuencias de esas guerras neocoloniales de las que, eso es evidente, no se benefician por igual todos los occidentales&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/11\/DSC6055.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-248\" title=\"Sala de investigaci\u00f3n de la colecci\u00f3n Gasca. Foto Ricar Iriarte, cedida por Gipuzkoako Foru Aldundia-Diputaci\u00f3n Foral de Gipuzkoa\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/11\/DSC6055.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/11\/DSC6055.jpg 2358w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/11\/DSC6055-300x199.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/11\/DSC6055-768x510.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2012\/11\/DSC6055-1024x680.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Y poco m\u00e1s puede decirse, que merezca la pena, sobre esa serie \u00fanica de historietas, sobre ese c\u00f3mic de autor que durante unos luminosos a\u00f1os fue hecho realidad, convertido en documento hist\u00f3rico, por un gran dibujante nacido en San Sebasti\u00e1n, capaz de crear un personaje y una historia capaces, a su vez, de apabullar a cualquier archifamoso creador de superh\u00e9roes mundialmente conocidos, como comprobaran en cuanto pasen la primera p\u00e1gina de ese integral con las aventuras de Frank Cappa. Dif\u00edcilmente tendr\u00e1n otra oportunidad de aprender Historia de un modo tan sencillo y a la vez tan s\u00f3lido, tan eficaz&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Seguramente si les digo que hubo un periodista, un corresponsal de guerra de origen vasco que se hizo famoso antes que Jon Sistiaga, me dir\u00e1n que no se lo creen o que ahora, la verdad, no caen en qui\u00e9n pudo ser ese personaje. 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