{"id":2566,"date":"2020-09-07T11:30:03","date_gmt":"2020-09-07T09:30:03","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=2566"},"modified":"2020-09-07T11:30:03","modified_gmt":"2020-09-07T09:30:03","slug":"lleve-el-mensaje-a-garcia-historia-de-a-s-rowan-y-sus-herederos-1898-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2020\/09\/07\/lleve-el-mensaje-a-garcia-historia-de-a-s-rowan-y-sus-herederos-1898-2020\/","title":{"rendered":"\u201cLleve el mensaje a Garc\u00eda\u201d. Historia de A. S. Rowan y sus herederos (1898-2020)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 <\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-2567 \" title=\"Andrew Summers Rowan (1857-1943)\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/09\/Andrew-Summers-Rowan-con-canotier-167x300.jpg\" alt=\"\" width=\"192\" height=\"345\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/09\/Andrew-Summers-Rowan-con-canotier-167x300.jpg 167w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/09\/Andrew-Summers-Rowan-con-canotier-768x1384.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/09\/Andrew-Summers-Rowan-con-canotier-349x628.jpg 349w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/09\/Andrew-Summers-Rowan-con-canotier.jpg 888w\" sizes=\"(max-width: 192px) 100vw, 192px\" \/>Har\u00e1 un mes m\u00e1s o menos comentaba en esta p\u00e1gina que, como comisario, acababa de inaugurar en la Biblioteca Koldo Mitxelena de San Sebasti\u00e1n una exposici\u00f3n promovida por el Departamento de Cultura de la Diputaci\u00f3n guipuzcoana. Quiz\u00e1s lo recuerdan.<\/p>\n<p>La exposici\u00f3n estaba destinada a conmemorar que ahora hace 100 a\u00f1os, el 30 de julio de 1920, se reuni\u00f3 en la capital guipuzcoana el VII Consejo de la Sociedad de Naciones. Aquel artefacto pol\u00edtico que trat\u00f3 de evitar una nueva guerra mundial -y no lo consigui\u00f3- y del que sali\u00f3 finalmente la actual ONU que, de momento, parece haber tenido mejor suerte.<\/p>\n<p>En poner a punto dicho proyecto, en un tiempo r\u00e9cord, tuvieron responsabilidad muchas manos. No s\u00f3lo las m\u00edas. Las del actual diputado de Cultura, Harkaitz Mill\u00e1n (que por algo es tambi\u00e9n historiador), su equipo y, en un lugar que hay que destacar, la empresa Herederos de Rowan, que ha sido la dise\u00f1adora del cartel que anuncia la exposici\u00f3n. Extremo este -el del dise\u00f1o de tan bella pieza- que (supongo que por culpa de los famosos duendes de la Linotipia) se me atribuy\u00f3 err\u00f3neamente a m\u00ed en un art\u00edculo publicado esta semana pasada en la edici\u00f3n en papel de este mismo peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>Aclarado que entre mis escasas virtudes tampoco se cuenta la de dise\u00f1ador gr\u00e1fico, esto me da pie, sin embargo, para explicar -y contar- hoy aqu\u00ed c\u00f3mo es que existe una empresa que eligi\u00f3 llamarse \u201cHerederos de Rowan\u201d. Y es que la Historia que hay detr\u00e1s de ese nombre que ostenta esa factor\u00eda de ideas y comunicaci\u00f3n asentada en latitudes guipuzcoanas -con magn\u00edficas vistas al puerto de Pasajes- es verdaderamente interesante.<\/p>\n<p>En las muchas conversaciones que tuve con las cabezas pensantes de Herederos de Rowan, para que el 30 de julio existiese algo que pudi\u00e9ramos llamar \u201cexposici\u00f3n\u201d (cartel incluido), me explicaron con detalle qui\u00e9n era Andrew Summers Rowan y vi lo adecuado que resultaba para una empresa dedicada a la comunicaci\u00f3n reclamarlo como nombre e inspiraci\u00f3n. De hecho, ellos mismos tiene un sugestivo libro de bolsillo en el que explican, muy amenamente, esas razones que yo voy a tratar de resumir aqu\u00ed a partir de esa y otras fuentes.<\/p>\n<p>Andrew Summers Rowan naci\u00f3 en 1857. Es decir a pocos a\u00f1os de las mismas fechas en las que el general Prim se lanzaba, con franceses y brit\u00e1nicos, a su breve aventura mexicana que todav\u00eda hoy espera que la lleven al Cine, en justa reciprocidad a las muchas pel\u00edculas dedicadas a los militares franceses de esa \u00e9poca en Hollywood y en la esfera del c\u00f3mic. As\u00ed, a diferencia del citado general Prim, A. S. Rowan lleg\u00f3 tarde a la Guerra de Secesi\u00f3n norteamericana. Sin embargo, eso no le impedir\u00eda hacer carrera militar.<\/p>\n<p>Y a fe que fue bastante curiosa. Cuando estalla la Guerra hispano-estadounidense, el entonces teniente Rowan fue llamado por el Secretario de Guerra yankee. \u00c9ste, seg\u00fan parece, tan s\u00f3lo le dio una orden escueta que, seg\u00fan diferentes versiones, habr\u00eda sido \u201clleve el mensaje a Garc\u00eda\u201d o \u201clleve este mensaje al general Garc\u00eda\u201d. Al parecer el conocimiento de Rowan de la lengua castellana, hizo que recayese sobre \u00e9l tal responsabilidad. El mensaje en cuesti\u00f3n eran instrucciones precisas para que los insurgentes cubanos convergiesen con las tropas que Estados Unidos iba a enviar all\u00ed. Garc\u00eda era, concretamente, el l\u00edder insurgente Calixto Garc\u00eda.<\/p>\n<p>Rowan no pregunt\u00f3 nada despu\u00e9s de recibir esa orden. Simplemente se levant\u00f3 y, por su cuenta, prepar\u00f3 el viaje desde Washington D. C. hasta Florida y de all\u00ed a la ciudad cubana de Bayamo, a la que le condujo una partida de mamb\u00edses. Verificada la entrevista que, al parecer, todav\u00eda hoy es conmemorada en esa ciudad por una placa, Rowan se fue a las Bahamas v\u00eda Camag\u00fcey.<\/p>\n<p>Todo esto lo contaba en \u201cLas guerras mambisas\u201d un notable historiador y anglista espa\u00f1ol, el coronel Santiago Perinat -nacido en Bilbao por cierto- y \u00e9l mismo con una interesante y algo agitada biograf\u00eda, pues fue fundador en 1974 de la famosa UMD. La Uni\u00f3n Militar Democr\u00e1tica que trataba de devolver Espa\u00f1a a la democracia, de un modo similar al empleado por los militares portugueses contra la dictadura salazarista con la llamada \u201cRevoluci\u00f3n de los claveles\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nos contaba este militar e historiador que la extra\u00f1a haza\u00f1a comunicativa del teniente A. S. Rowan fue inmortalizada (con bastantes dosis de exageraci\u00f3n y fantas\u00eda) porque en 1936 se har\u00eda una pel\u00edcula -\u201cA message to Garcia\u201d- dirigida por George Marshall, protagonizada por Wallace Beery y la m\u00e1s conocida Barbara Stanwyck y con la participaci\u00f3n (finalmente suprimida en el corte final) de una artista de origen espa\u00f1ol, Margarita Cansino. M\u00e1s conocida como Rita Hayworth desde esos sus primeros pasos en el Cine de Hollywod\u2026<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a, segu\u00eda contando Perinat, la inmortalizada haza\u00f1a de A. S. Rowan se prodig\u00f3 a partir de 1970 en medios militares como un muy buen ejemplo de c\u00f3mo un oficial subalterno no deb\u00eda incordiar al mando con detalles superfluos, sino limitarse a ingeni\u00e1rselas para cumplir las \u00f3rdenes. En este caso llevar un mensaje a un general. Aunque fuera uno, como dec\u00eda literalmente el coronel Perinat, al que se recomendaba en el citado mensaje dar \u201cle\u00f1a\u201d a los espa\u00f1oles\u2026<\/p>\n<p>Bien, pues as\u00ed fue como A. S. Rowan acab\u00f3 recalando en San Sebasti\u00e1n, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, cuando la Guerra hispano-estadounidense, como su canotier, se hab\u00edan convertido en cosas ya de un pasado casi entra\u00f1able, suavizado por el paso del Tiempo.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 mejor nombre pod\u00eda haber para una empresa que se dedica a comunicar, a llevar mensajes, que el de aquel militar norteamericano que se las ingeni\u00f3, sin mucha ayuda, para llevar un mensaje, para comunicar algo, y, adem\u00e1s, en medio de una guerra abierta?<\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n no cabe mejor ni m\u00e1s elegante y evocadora elecci\u00f3n para una empresa que, efectivamente, se dedica a eso. A comunicar. Por ejemplo, por medio de dise\u00f1os y carteles que quienes ahora leen estas p\u00e1ginas podr\u00e1n disfrutar y admirar -junto a la labor de este historiador- en la Biblioteca Koldo Mitxelena de San Sebasti\u00e1n hasta este 17 de octubre. Para recordar as\u00ed hechos hist\u00f3ricos que pasaron, sin duda, ante la impasible y flem\u00e1tica mirada de Andrew Summers Rowan, que morir\u00eda con rango de teniente coronel (aunque algunas publicaciones le atribuyen el de coronel), tras retirarse del Ej\u00e9rcito en 1909.<\/p>\n<p>La hora fatal le lleg\u00f3 al flem\u00e1tico Andrew Summers Rowan en 1943, ya en plena Segunda Guerra Mundial. Tras haber asistido a la primera, a la creaci\u00f3n de la Sociedad de Naciones y a su fracaso en 1936 con la Guerra Civil espa\u00f1ola (consecuencia en buena medida de lo ocurrido en 1898). Fue entonces cuando el hombre que hab\u00eda sabido llevar el mensaje a Garc\u00eda, dejar\u00e1 este mundo en el que hab\u00eda adquirido una fama tan singular que vive todav\u00eda hoy entre nosotros, a trav\u00e9s de sus herederos guipuzcoanos. Sea por muchos a\u00f1os.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Har\u00e1 un mes m\u00e1s o menos comentaba en esta p\u00e1gina que, como comisario, acababa de inaugurar en la Biblioteca Koldo Mitxelena de San Sebasti\u00e1n una exposici\u00f3n promovida por el Departamento de Cultura de la Diputaci\u00f3n guipuzcoana. Quiz\u00e1s lo recuerdan. 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