{"id":2605,"date":"2020-10-12T11:30:01","date_gmt":"2020-10-12T09:30:01","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=2605"},"modified":"2020-10-12T11:30:01","modified_gmt":"2020-10-12T09:30:01","slug":"vida-y-obra-de-este-historiador-joseph-perez-1931-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2020\/10\/12\/vida-y-obra-de-este-historiador-joseph-perez-1931-2020\/","title":{"rendered":"Vida y obra de este historiador: Joseph P\u00e9rez (1931-2020)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 <\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-2608 size-medium\" title=\"Joseph P\u00e9rez con un ejemplar de su obra &quot;La leyenda negra&quot;\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/10\/Joseph-P\u00e9rez-226x300.jpg\" alt=\"\" width=\"226\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/10\/Joseph-P\u00e9rez-226x300.jpg 226w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/10\/Joseph-P\u00e9rez.jpg 450w\" sizes=\"(max-width: 226px) 100vw, 226px\" \/>Otra semana m\u00e1s es la Muerte la que decide qu\u00e9 se escribe en el correo de la Historia. Si hace siete d\u00edas se hac\u00eda aqu\u00ed mismo el obituario del dibujante Quino, apenas pasada una semana la Parca se llevaba un contempor\u00e1neo suyo que era, adem\u00e1s, uno de los principales historiadores espa\u00f1oles, si bien, por avatares de la Historia de este pa\u00eds, sobre el que tanto escribi\u00f3, era de nacionalidad francesa.<\/p>\n<p>Me refiero, naturalmente, a Joseph P\u00e9rez. Hab\u00eda nacido en 1931. El mismo a\u00f1o en el que la Rep\u00fablica se proclama en Espa\u00f1a y da lugar a un proceso hist\u00f3rico que a ese reci\u00e9n nacido le fascinar\u00eda para el resto de su vida. La que dedicar\u00eda a tratar de entender ese complejo pa\u00eds, del que proven\u00edan sus padres, y que pasm\u00f3, para mal, a Europa, apenas cinco a\u00f1os despu\u00e9s de su nacimiento. Cuando colaps\u00f3 la Rep\u00fablica, se desat\u00f3 una guerra civil y todo eso -que en principio nada ten\u00eda de an\u00f3malo en la Europa de los \u201coscuros treinta\u201d- desemboc\u00f3 en una cruenta guerra civil y en una no menos cruenta dictadura que, esa s\u00ed, s\u00ed convirti\u00f3 a Espa\u00f1a en una rareza que hab\u00eda que explicar a unos europeos desmemoriados o desconcertados. O simplemente taimados, que no quer\u00edan darse por enterados de que aquella anomal\u00eda era producto de refinados c\u00e1lculos pol\u00edticos m\u00e1s all\u00e1 de los Pirineos. Los mismos que, tras la derrota general del Fascismo a nivel mundial, prefirieron, por si acaso y por su propia comodidad, dejar en la Pen\u00ednsula las cosas \u201ccomo estaban\u201d. Tanto en Espa\u00f1a como en Portugal.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, realmente casi podr\u00eda decirse que el destino jug\u00f3 con la vocaci\u00f3n y la vida de Joseph P\u00e9rez que se ha extinguido este pasado jueves.<\/p>\n<p>Parece, en efecto, como si el Hado, el Destino del que hablaba la cultura cl\u00e1sica, hubiera querido que el ni\u00f1o nacido en 1931 en Laroque d\u00b4Olmes, en el Ari\u00e8ge (y, por tanto, en tierra de herejes albigenses) estuviese destinado a ser historiador pero, adem\u00e1s, que lo fuera, principalmente, de ese pa\u00eds -Espa\u00f1a- que se fue al garete durante m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os y se convirti\u00f3 en una especie de monstruo de feria al que el resto de los europeos miraban con estupor, algo de asco, sorpresa\u2026 En fin, lo habitual en la contemplaci\u00f3n de todo fen\u00f3meno an\u00f3malo.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed como Joseph P\u00e9rez llen\u00f3 p\u00e1ginas y m\u00e1s p\u00e1ginas de magistrales libros que han educado a varias generaciones de historiadores. Tanto espa\u00f1oles como del resto de Europa y el Mundo.<\/p>\n<p>Pero el legado que nos deja Joseph P\u00e9rez va m\u00e1s all\u00e1 de sus estudios centrados en la Espa\u00f1a de la Edad Moderna, en pasajes que hoy nos parecen tenebrosos pero no por eso deber\u00edan interesarnos menos, pues son una faceta m\u00e1s de la Europa de esa \u00e9poca en la que Espa\u00f1a fue un engranaje fundamental. Es el caso de lo mucho y bueno que escribi\u00f3 sobre la Inquisici\u00f3n espa\u00f1ola -en realidad una m\u00e1s de las que conoci\u00f3 el continente en esas fechas- o de una de sus consecuencias: la persecuci\u00f3n de los judeoconversos o judaizantes que, bajo un Catolicismo impuesto y superficial, segu\u00edan profesando la religi\u00f3n hebrea.<\/p>\n<p>En efecto, m\u00e1s all\u00e1 de esos libros, o de los dedicados al casi olvidado reinado de los Reyes Cat\u00f3licos, eclipsados por sus c\u00e9lebres nieto y biznieto (es decir Carlos I y Felipe II), Joseph P\u00e9rez nos deja, como dec\u00eda, grandes lecciones de Historia. Incluso para los espa\u00f1oles que no se dedican a la Historia.<\/p>\n<p>Entre \u00e9stas est\u00e1n las contenidas en dos libros que hoy mismo, D\u00eda de la Hispanidad, har\u00edan bien en leer muchos de los que desde las redes sociales u otras tribunas, demuestran que ostentar un cargo pol\u00edtico o tener un ordenador y saber escribir no es garant\u00eda ninguna de no ser un perfecto y pat\u00e9tico ignorante sobre la Historia de su propio pa\u00eds. Con el riesgo a\u00f1adido de, por esa arrogante ignorancia, causar un mal a ese pa\u00eds mayor de lo que ese vac\u00edo intelectual es capaz siquiera de imaginar en cabezas llenas de aire (o gas inflamable) m\u00e1s que de ideas s\u00f3lidas. Como ironizaba aquel grabado disparatado de Francisco Goya titulado \u201cVolaverunt\u201d.<\/p>\n<p>Esos libros en concreto son \u201cLa leyenda negra\u201d, publicado en el a\u00f1o 2009 por Gadir, y \u201cEntender la Historia de Espa\u00f1a\u201d, presentado al p\u00fablico espa\u00f1ol en el a\u00f1o 2011 por La esfera de los libros.<\/p>\n<p>En \u201cEntender la Historia de Espa\u00f1a\u201d Joseph P\u00e9rez volcaba a\u00f1os de inter\u00e9s e investigaci\u00f3n por Espa\u00f1a, para explicar c\u00f3mo ese pa\u00eds se hab\u00eda convertido en esa extravagancia, en un monstruo de feria\u2026 para el resto de europeos y algo a\u00fan m\u00e1s importante todav\u00eda\u2026 c\u00f3mo Espa\u00f1a hab\u00eda dejado de ser esa monstruosidad a partir del a\u00f1o 1976. Con no pocos esfuerzos por parte de las instituciones recreadas en la llamada Transici\u00f3n, que muy inteligentemente tomaban nota del cambio social que -bajo el cors\u00e9 del Franquismo- se hab\u00eda operado en la sociedad espa\u00f1ola, porque no pod\u00eda ser de otro modo. Pese a las diversas alucinaciones pol\u00edticas impuestas por el \u201ccaudillo\u201d desde 1939. Ese mismo general que, finalmente, demostr\u00f3 que s\u00f3lo ten\u00eda un verdadero objetivo en su vida: como Proteo, transformarse para sobrevivir y morir finalmente en la cama y no ante un pared\u00f3n o en el exilio.<\/p>\n<p>Es una lecci\u00f3n de Historia generosamente dada por Joseph P\u00e9rez que deber\u00edamos tener hoy muy presente. Incluso aunque, como le ocurre al historiador que escribe estas l\u00edneas, se est\u00e9 en desacuerdo con algunos detalles de \u201cEntender la Historia de Espa\u00f1a\u201d que, por ejemplo, respecto a la \u00e9poca de la Guerra de Independencia, se han quedado ya anticuados ante investigaciones m\u00e1s recientes.<\/p>\n<p>Las lecciones valiosas que ofrece \u201cLa leyenda negra\u201d son, valga la redundancia, a\u00fan m\u00e1s valiosas en este tiempo presente que, s\u00f3lo cabezas muy incultas y poco amuebladas (sin importar a qu\u00e9 altura pol\u00edtica o social est\u00e9n), podr\u00e1n negar que revela un grave peligro para lo que se ha conseguido avanzar en Espa\u00f1a desde 1976.<\/p>\n<p>En efecto, en esas p\u00e1ginas, escritas -vuelvo a recordarlo- en 2009, Joseph P\u00e9rez, ese maestro que nos ha dejado hace tan pocos d\u00edas, constataba -incluso con algo de estupor- que la leyenda negra se estaba disolviendo r\u00e1pidamente precisamente gracias a los logros obtenidos desde 1976. Algo constatable, por ejemplo, en un Parlamento brit\u00e1nico rindiendo homenaje a Felipe II, en tanto que monarca renacentista y, adem\u00e1s, soberano consorte ingl\u00e9s durante unos a\u00f1os. Algo que, sin embargo, como indicaba Joseph P\u00e9rez, no calaba en gran parte de la intelectualidad espa\u00f1ola y brit\u00e1nica (periodistas, cineastas, artistas\u2026) o en c\u00edrculos pol\u00edticos espa\u00f1oles de Izquierda que deseaban seguir viendo a Felipe II como el monstruo que hab\u00eda creado la propaganda de guerra francesa y holandesa en el siglo XVI y que, evidentemente, como ven\u00eda a reconocerlo el propio Parlamento ingl\u00e9s, era eso: \u00fanicamente pura propaganda para socavar a un enemigo formidable y temible\u2026<\/p>\n<p>Hoy, en efecto, m\u00e1s que nunca cuando hay verdaderos indocumentados con acceso a tribunas pol\u00edticas y period\u00edsticas en Espa\u00f1a soltando solemnes vaciedades sobre cuestiones verdaderamente graves -entre otras sobre lo que seg\u00fan esas gaseosas cabezas, <em>deber\u00eda\u00a0 <\/em>ser Espa\u00f1a- se hace m\u00e1s que nunca casi un deber rendir homenaje a Joseph P\u00e9rez. Leyendo y asimilando esas sabias p\u00e1ginas sobre nuestra Historia que son, acaso, el legado m\u00e1s valioso que nos ha dejado este hispanista hijo de espa\u00f1oles en este a\u00f1o nefasto, entre otras muchas razones, porque nos ha abandonado en un momento en el que, quiz\u00e1s, su voz era m\u00e1s necesaria que nunca\u2026<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Otra semana m\u00e1s es la Muerte la que decide qu\u00e9 se escribe en el correo de la Historia. 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