{"id":2638,"date":"2020-11-16T12:29:59","date_gmt":"2020-11-16T10:29:59","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=2638"},"modified":"2020-11-16T12:29:59","modified_gmt":"2020-11-16T10:29:59","slug":"breve-vida-de-william-clarke-quantrill-heroe-bandido-y-mito-1837-1865","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2020\/11\/16\/breve-vida-de-william-clarke-quantrill-heroe-bandido-y-mito-1837-1865\/","title":{"rendered":"Breve vida de William Clarke Quantrill. H\u00e9roe, bandido y mito (1837-1865)"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\"><b>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/b><\/p>\n<p class=\"western\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-2639 size-medium\" title=\"Portada del libro &quot;Los Guerrilleros de Quantrill&quot;, de S. Marshall. Nuevo Auriga (c. 1978)\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/11\/Portada-Quantrill-Nuevo-Auriga-256x300.jpg\" alt=\"\" width=\"256\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/11\/Portada-Quantrill-Nuevo-Auriga-256x300.jpg 256w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/11\/Portada-Quantrill-Nuevo-Auriga.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 256px) 100vw, 256px\" \/>La primera vez que supe de William Clarke Quantrill fue leyendo un libro de esos que llaman \u201cpara j\u00f3venes\u201d. Era un curioso t\u00edtulo que recuerdo me recomend\u00f3 alg\u00fan compa\u00f1ero de clase: \u201cLos Guerrilleros de Quantrill\u201d. Demasiado misterio como para no resolverlo leyendo dicho libro publicado en la colecci\u00f3n \u201cNuevo Auriga\u201d, en la que muchos, de ni\u00f1os todav\u00eda, cogimos afici\u00f3n a la lectura hace ya muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"western\">Este libro, pensado, en efecto, como una especie de rito de paso lector entre la Infancia y la edad adulta, estaba firmado por S. Marshall y daba una imagen bastante dulcificada del verdadero William Clarke Quantrill. Si bien no pod\u00eda negar su rastro sanguinario en la Historia de la Guerra Civil norteamericana.<\/p>\n<p class=\"western\">A partir de entonces he ido encontr\u00e1ndome de nuevo con Quantrill y sus guerrilleros varias veces a lo largo de mi vida. El siguiente encuentro tuvo lugar en los a\u00f1os 80, cuando yo estaba ya camino de la Universidad. Fue a trav\u00e9s de una de las infinitas reposiciones de una de las pel\u00edculas en las que Clint Eastwood demostr\u00f3 todo lo que hab\u00eda aprendido del \u201cWestern\u201d europeo, tras su memorable experiencia en la Trilog\u00eda del d\u00f3lar de Sergio Leone, tantas veces citada en otros correos de la Historia.<\/p>\n<p class=\"western\">La pel\u00edcula en concreto era \u201cEl fuera de la ley\u201d, estrenada en el a\u00f1o 1976 y que, las cosas como son, nunca me he cansado de ver. En ella aparecen, en todo su horrible esplendor, los a\u00f1os en los que William Clarke Quantrill se hizo famoso, a trav\u00e9s de los avatares de Josey Wales, un esforzado granjero que vive en una de las zonas m\u00e1s peligrosas de los Estados Unidos en el momento de la guerra civil (esto es, la frontera entre Kansas y Missouri), que ve su granja asaltada por las fuerzas de la guerrilla unionista que act\u00faa all\u00ed. Es decir: los llamados \u201cbotas rojas\u201d de Jennison que ha pasado a la Historia de ese conflicto como un despiadado jefe de una fuerza irregular que, tal y como vemos, en \u201cEl fuera de la ley\u201d, mata, roba, incendia y saquea cuanto se le pone por delante y es siquiera sospechoso de ser favorable a la Confederaci\u00f3n sudista.<\/p>\n<p class=\"western\">Un esquema de cosas que convierte al protagonista de \u201cEl fuera de la ley\u201d, Josey Wales, en eso precisamente: un fuera de la ley que se une a una unidad de \u201cbushwackers\u201d. Una fuerza de guerrilla confederada que, como se ve en la pel\u00edcula en varias ocasiones, combate bajo la bandera negra que caracterizaba a las fuerzas de Quantrill y encuadrada, de alg\u00fan modo, en las fuerzas irregulares confederadas al mando de William Anderson conocido, tal como tambi\u00e9n se dice en la pel\u00edcula, como Bill el sanguinario&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\">Finalmente me encontr\u00e9 con toda esta cuesti\u00f3n en otra pel\u00edcula mucho m\u00e1s reciente: \u201cCabalga con el diablo\u201d de Ang Lee, estrenada en Espa\u00f1a en el a\u00f1o 2001, justo cuando yo estaba preparando mi doctorado. En \u201cCabalga con el diablo\u201d vuelven a aparecer los &#8220;botas rojas&#8221;, confundidos con los jayhawkers (error muy com\u00fan seg\u00fan nos dice Tony O\u00b4Bryan, de la Universidad de Missouri-Kansas City, en la Enciclopedia \u201cCivil War on the Western border\u201d). En la pel\u00edcula se trata tambi\u00e9n del que ser\u00e1 el hecho de armas m\u00e1s conmemorado de Quantrill y el que lo ha convertido en una figura tan controvertida.<\/p>\n<p class=\"western\">Dicho hecho de armas -si es que as\u00ed se puede llamar- es la conocida como \u201cMasacre de Lawrence\u201d, que ocupa un espacio central en la pel\u00edcula de Ang Lee. Ese hecho, rigurosamente hist\u00f3rico, tuvo lugar entre el amanecer y las 9 de la ma\u00f1ana del d\u00eda 21 de agosto de 1863. Tal y como se ve en la pel\u00edcula, Quantrill y otros jefes de las fuerzas irregulares confederadas (en torno a unos 400) camuflados bajo uniformes unionistas, atacan la ciudad de Lawrence que ha sido descrita en la propia pel\u00edcula -por un peque\u00f1o terrateniente sudista- como el origen de todo mal para la regi\u00f3n, pues trae a la zona la escuela p\u00fablica yankee que introyecta en los hijos de cualquier vecino de esa comarca el libre pensamiento y, por supuesto, el antiesclavismo.<\/p>\n<p class=\"western\">No aparece en \u201cCabalga con el diablo\u201d, sin embargo, que Lawrence fuera el hogar y cuartel general del senador Jim Lane. El principal jefe unionista de esa regi\u00f3n que, en cambio, s\u00ed aparece retratado -como un rufi\u00e1n sanguinario y un sinuoso pol\u00edtico- en uno de los personajes de \u201cEl fuera de la ley\u201d. La presencia de Lane en Lawrence ser\u00e1, en efecto, uno de los principales motivos para ese ataque que acaba con la masacre de hombres y ni\u00f1os de la ciudad ante los ojos de sus propios familiares de sexo femenino. Tal y como se relata muy detalladamente en \u201cCabalga con el diablo\u201d.<\/p>\n<p class=\"western\">Todas estas ficciones literarias y cinematogr\u00e1ficas caminan as\u00ed por el filo de la fama de William Clarke Quantrill, tejiendo en torno a \u00e9l un relato que, en ocasiones, no se atreve a retratarlo como un asesino y bandido despiadado y en otras no tiene m\u00e1s remedio que reconocer que Quantrill no era mejor que los \u201cbotas rojas\u201d o los jayhawkers unionistas y antiesclavistas de la zona Kansas-Missouri.<\/p>\n<p class=\"western\">Es lo que vemos, por ejemplo, en \u201cEl fuera de la ley\u201d. La mayor parte de la acci\u00f3n de la pel\u00edcula se desarrolla tras la rendici\u00f3n de las fuerzas confederadas que no deja otra salida a Josey Wales que huir antes que caer en manos del senador Lane y sus sanguinarios \u201cbotas rojas\u201d y ser ejecutado por ellos.<\/p>\n<p class=\"western\">Esa ficci\u00f3n, sin duda, est\u00e1 algo forzada pues la guerra civil estadounidense se sald\u00f3 con menos represalias de retaguardia y posguerra que, por ejemplo, la espa\u00f1ola. No es raro ese giro de guion sin embargo, pues la novela en que se basa la pel\u00edcula -\u201cGone to Texas\u201d- es producto de un escritor declaradamente sudista. De hecho, un l\u00edder del Ku Klux Klan, Asa Earl Carter, que firmaba bajo el pseud\u00f3nimo de Forrest Carter. Un personaje un tanto ambiguo, tal y como lo refleja tanto la novela como la propia pel\u00edcula de Eastwood. Pues en ambas, pese a esa propaganda m\u00e1s o menos liminal en favor de la Confederaci\u00f3n, Josey Wales se convierte en compa\u00f1ero de armas de un indio cherokee y una india navajo y liquida indiscriminadamente todo tipo de enemigos de cualquier raza. Incluso para defender a una anciana abuela unionista y a su nieta, ac\u00e9rrimas defensoras del senador Jim Lane.<\/p>\n<p class=\"western\">Algo similar ocurre en \u201cCabalga con el diablo\u201d, donde la mezquindad y la bondad aparecen repartidas con bastante generosidad en ambos bandos.<\/p>\n<p class=\"western\">M\u00e1s implacable, sin embargo, resulta el relato de todos esos hechos hist\u00f3ricos en la serie de c\u00f3mic europeo \u201cBlueberry\u201d. En dos episodios de la misma, \u201cLos demonios de Missouri\u201d y \u201cTerror sobre Kansas\u201d, Charlier, Giraud y Wilson (autores de esa \u00e9pica serie sobre el teniente unionista Mike S. Blueberry) se despachan a gusto tanto con Quantrill como con Jim Lane, descritos en esos episodios como un bandido oportunista uno y el otro como un sanguinario fan\u00e1tico arropado por bandidos que, bajo la bandera federal, no son mucho mejores que los bushwackers confederados.<\/p>\n<p class=\"western\">Es as\u00ed como, hasta hoy, se ha forjado la fama de William Clarke Quantrill. Un hombre que inici\u00f3 su vida como joven y eficaz maestro de escuela, a los 16 a\u00f1os, pero que fue arrastrado por la marea de aquellos Estados Unidos en formaci\u00f3n hasta convertirse en un aventurero avezado en cruentas expediciones militares -como la que ataca a los mormones de Salt Lake- o las que, desde los a\u00f1os 50 del siglo XIX, ensangrentaron la frontera entre Kansas y Missouri para decidir si esos territorios ser\u00edan estados esclavistas o unionistas. Opci\u00f3n que ni siquiera el joven Quantrill tiene clara, oscilando del bando unionista al secesionista, en muy poco tiempo. Tal y como refleja su propia correspondencia personal, en la que primero elogiaba a Jim Lane y tiempo despu\u00e9s lo denostaba como un turbio personaje.<\/p>\n<p class=\"western\">Tal torbellino de acontecimientos acab\u00f3, en efecto, con su carrera de maestro de escuela y lo convirti\u00f3 en ese ser tenebroso que todav\u00eda se debate entre el retrato sanguinario que le otorga la ficci\u00f3n, el heroico que tambi\u00e9n anida en ella y la Historia, que trata de saber qui\u00e9n fue realmente aquel hombre que muri\u00f3 en combate con tan s\u00f3lo 27 a\u00f1os, al final de aquella Guerra de Secesi\u00f3n&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 La primera vez que supe de William Clarke Quantrill fue leyendo un libro de esos que llaman \u201cpara j\u00f3venes\u201d. 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