{"id":2676,"date":"2020-12-14T12:29:59","date_gmt":"2020-12-14T10:29:59","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=2676"},"modified":"2020-12-14T12:29:59","modified_gmt":"2020-12-14T10:29:59","slug":"planes-demenciales-y-realidad-historica-de-james-bond-al-2-de-mayo-de-1808","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2020\/12\/14\/planes-demenciales-y-realidad-historica-de-james-bond-al-2-de-mayo-de-1808\/","title":{"rendered":"Planes demenciales y realidad hist\u00f3rica. De James Bond al 2 de mayo de 1808"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\"><b>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/b><\/p>\n<p class=\"western\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-2677 size-medium\" title=\"Telly Savalas interpretando al supervillano Ernst Stavros Blofeld\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/12\/Telly-Savalas-como-Ernst-Stavros-Blofeld-300x221.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"221\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/12\/Telly-Savalas-como-Ernst-Stavros-Blofeld-300x221.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2020\/12\/Telly-Savalas-como-Ernst-Stavros-Blofeld.jpg 400w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>La reciente muerte de <i>sir <\/i>Sean Connery, el actor escoc\u00e9s que durante a\u00f1os interpret\u00f3 a James Bond en la gran pantalla, dej\u00f3 abierta la posibilidad de un correo de la Historia sobre ese curioso personaje -James Bond- que dio eterna fama al caballero Connery, pese a que fue un papel, que, una vez amortizado profesionalmente, acab\u00f3 por hastiarle y del que se alej\u00f3 para no quedar encasillado<\/p>\n<p class=\"western\">El personaje de Bond, James Bond -como gustaba de presentarse esta famosa criatura de Ian Fleming- es realmente curioso desde el punto de vista de la Historia cultural. Llam\u00f3 la atenci\u00f3n a cient\u00edficos sociales de la talla de Umberto Eco, que le dedic\u00f3 varias p\u00e1ginas en un ensayo reunido -junto con otros similares- en \u201cEl superhombre de masas\u201d.<\/p>\n<p class=\"western\">El famoso esp\u00eda 007, al servicio de Su Majestad Brit\u00e1nica, es, como nos dec\u00eda Eco, un caso de esos que \u00e9l mismo describ\u00eda en otro de sus c\u00e9lebres ensayos: \u201cApocal\u00edpticos e integrados ante la cultura de masas\u201d. Es decir, el de un superhombre -como Superman- dotado de poderes especiales -en el caso de Bond otorgados por el servicio secreto de Su Majestad- que permiten al hombre com\u00fan de la sociedad de consumo de masas so\u00f1ar con una vida mejor. Y sobre todo con un h\u00e9roe, un mito, que resuelva -aunque sea de forma simb\u00f3lica- los problemas que a \u00e9l le abruman&#8230;.<\/p>\n<p class=\"western\">Una de las m\u00e1s graciosas e inteligentes parodias de las pel\u00edculas -y las novelas- de James Bond, \u201cC\u00f3mo destruir al m\u00e1s famoso agente secreto del Mundo\u201d, dirigida en 1973 por Philippe de Broca, ya dejaba claro este asunto antes que un Umberto Eco al que, por cierto, esa producci\u00f3n tambi\u00e9n parodiaba de pasada.<\/p>\n<p class=\"western\">En la pel\u00edcula, un escritor de novelas baratas, forzado de la pluma, Fran\u00e7ois Merlin (interpretado por un brillante Jean-Paul Belmondo), se enamora, irremediablemente, de su bella vecina, Christine, estudiante de Sociolog\u00eda en ese Par\u00eds de los setenta en el que se desarrolla gran parte de la acci\u00f3n de la pel\u00edcula. Ella queda fascinada por la serie de novelas de Merlin en torno al personaje de Bob Saint-Clair (trasunto tanto del, para los franceses, famoso comisario Antoine San-Antonio, como del propio James Bond). La lectura atenta de Christine de todas las novelas de la serie -algo que alegra mucho la triste vida del divorciado Merlin- obedece sobre todo, como explica esa futura doctora en Sociolog\u00eda, a que las novelas de Merlin son un fen\u00f3meno sociol\u00f3gico, pues permiten al hombre com\u00fan so\u00f1ar con ser omnipotente. Como Bob Saint- Clair, rodeado de bellas mujeres como la agente Tatiana -al igual que Christine interpretada en la pel\u00edcula por una seductora Jacqueline Bisset- que, por supuesto, caen rendidas a sus encantos y malvados muy malvados pero que finalmente quedan como unos est\u00fapidos. Como el coronel alban\u00e9s Karpov, al que Merlin, en su desbocada imaginaci\u00f3n, mientras escribe, pone la cara de su no menos siniestro editor: Charon\u2026<\/p>\n<p class=\"western\">Efectivamente, como vemos en esta parodia de las pel\u00edculas de James Bond, o en los ensayos de Umberto Eco, esa clase de relato triunfa porque, como dice Christine, permite al hombre medio \u2013incluso al creador del personaje como le ocurre a Fran\u00e7ois Merlin- evadirse de su mediocre vida y disponer de un mito que le devolver\u00e1 la tranquilizadora sensaci\u00f3n de que los problemas personales -o colectivos- que le agobian, se pueden resolver con menos esfuerzo del que parece. Tras vencer unas dificultades que, en manos del audaz Bob Saint-Clair, o del original James Bond, no parecen tan complicadas despu\u00e9s de todo.<\/p>\n<p class=\"western\">En el caso de Bond hay, sin embargo, una circunstancia llamativa para el historiador: por lo general el agente 007 se enfrenta a malvados integrados en la Internacional del crimen conocida como Spectra. Una organizaci\u00f3n que, curiosamente, suele querer dominar el Mundo por medio de un exterminio masivo de seres humanos a trav\u00e9s de una epidemia inducida artificialmente. Un plan propio de locos -o de idiotas- por supuesto. Tal y como deja claro James Bond numerosas veces.<\/p>\n<p class=\"western\">Ese es el caso de la primera pel\u00edcula de la serie, \u201cAgente 007 contra el Doctor No\u201d. El susodicho doctor No, medio chino medio occidental, bajo los auspicios de Spectra, pretende soltar un virus mortal para destruir la civilizaci\u00f3n actual y, claro est\u00e1, apoderarse del Mundo.<\/p>\n<p class=\"western\">Algo similar ocurre en el primer -y \u00fanico- episodio de la serie protagonizado por George Lazenby, \u201c007 al servicio de Su Majestad\u201d. En ella un villano protot\u00edpico de la serie Bond, Ernst Stavro Blofeld (interpretado por Telly Savalas) planea tomar por asalto el Mundo desde su base m\u00e1s o menos secreta en las id\u00edlicas monta\u00f1as suizas, repletas de una despreocupada humanidad dedicada a los deportes de invierno. El medio para llevar a cabo ese en\u00e9simo plan de conquista mundial pasa por, una vez m\u00e1s, diseminar un virus. Esta vez uno que destruir\u00eda toda forma vegetal vital para el sustento de los seres humanos. Todo ello pensado mientras Blofeld estudia recuperar un t\u00edtulo de nobleza al que asegura tener derecho y que permite a Bond, disfrazado de genealogista del Colegio de Armas de Londres, introducirse en dicha base de Blofeld para desmantelar la operaci\u00f3n\u2026<\/p>\n<p class=\"western\">Nuevamente, y sin \u00e1nimo de agotar la lista, la est\u00fapida idea de redimir a la Humanidad extermin\u00e1ndola con una epidemia, reaparece en \u201cMoonraker\u201d, con un James Bond interpretado esta vez por Roger Moore. En esta ocasi\u00f3n un magnate de los negocios tecnol\u00f3gicos, Hugo Drax, vuelve a las andadas con el demencial plan de salvar a la Humanidad descarg\u00e1ndola de sus elementos sobrantes (seg\u00fan \u00e9l) por medio de un virus creado por su propia empresa\u2026<\/p>\n<p class=\"western\">En todas esas ocasiones, por supuesto, James Bond, por s\u00ed solo o con ayuda de alguna de sus bellas compa\u00f1eras y algo de carne de ca\u00f1\u00f3n prescindible, logra desbaratar los planes de exterminio epid\u00e9mico de la Humanidad. Evidentemente as\u00ed cumple con el papel de superhombre de masas que le atribu\u00eda Umberto Eco, capaz de hacer aquello que el hombre com\u00fan cree que no podr\u00eda hacer.<\/p>\n<p class=\"western\">En realidad, en la realidad hist\u00f3rica, Bond, no es m\u00e1s que un arquetipo, es decir, un s\u00edmbolo -como bien notaba el mismo Umberto Eco- que representa a la masa, al conjunto de seres humanos vulgares y corrientes -usted, yo, cualquier otro- que se sienten identificados -y por tanto inspirados- por ese s\u00edmbolo heroico capaz de destruir al supervillano y sus demenciales y, en el fondo, suicidas planes.<\/p>\n<p class=\"western\">Los procesos hist\u00f3ricos reales demuestran, en efecto, una y otra vez, que ante \u201cvillanos\u201d reales (Napole\u00f3n, Hitler&#8230;) como los que pudieron inspirar a Ian Fleming su doctor No o su Ernst Stavros Blofeld, acaba por surgir una reacci\u00f3n en la que, como las bandadas de estorninos, los afectados por el plan del visionario de turno, los hombres y mujeres comunes, se coaligan para formar una especie de James Bond colectivo.<\/p>\n<p class=\"western\">En Madrid, el 2 de mayo de 1808, por ejemplo, Napole\u00f3n Bonaparte tuvo la primera constancia de c\u00f3mo act\u00faa una masa convertida en superhombre cuando \u00e9sta acaba por estallar por el abuso continuado de su paciencia y buena fe perpetrado por los dementes que tienen como objetivo vital dominar el Mundo. Los d\u00edas subsiguientes, el 3, el 4, el 5 de mayo de 1808&#8230; aportaron nuevas pruebas de c\u00f3mo suelen acabar esas visiones de dominio mundial que tanto inspiraron -y enriquecieron- a Ian Fleming a trav\u00e9s de su personaje James Bond. Ese s\u00edmbolo, esa simplificaci\u00f3n de cuantas revoluciones y guerras ha vivido este mundo en el que la masa se convierte, cuando es preciso, en un superhombre que, afortunadamente, acaba por poner a los supervillanos de turno en su sitio\u2026<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 La reciente muerte de sir Sean Connery, el actor escoc\u00e9s que durante a\u00f1os interpret\u00f3 a James Bond en la gran pantalla, dej\u00f3 abierta la posibilidad de un correo de la Historia sobre ese curioso personaje -James Bond- que dio eterna fama al caballero Connery, pese a que fue un papel, que, [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[3453,3452,3451,3446,3454,1375,3098,3097,3450,3447,2046,3449,3448,2198],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2676"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2676"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2676\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2681,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2676\/revisions\/2681"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2676"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2676"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2676"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}