{"id":2706,"date":"2021-01-11T11:30:58","date_gmt":"2021-01-11T09:30:58","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=2706"},"modified":"2021-01-11T12:30:06","modified_gmt":"2021-01-11T10:30:06","slug":"hasta-que-los-corderos-se-conviertan-en-leones-el-cine-el-mito-la-historia-y-robin-hood","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2021\/01\/11\/hasta-que-los-corderos-se-conviertan-en-leones-el-cine-el-mito-la-historia-y-robin-hood\/","title":{"rendered":"Hasta que los corderos se conviertan en leones. El Cine, el Mito, la Historia y Robin Hood"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-2707\" title=\"Estatua dedicada a Robin Hood en Nottingham\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/01\/Estatua-de-Robin-Hood-en-Nottingham-200x300.jpg\" alt=\"\" width=\"257\" height=\"386\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/01\/Estatua-de-Robin-Hood-en-Nottingham-200x300.jpg 200w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/01\/Estatua-de-Robin-Hood-en-Nottingham-768x1152.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/01\/Estatua-de-Robin-Hood-en-Nottingham-419x628.jpg 419w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/01\/Estatua-de-Robin-Hood-en-Nottingham.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 257px) 100vw, 257px\" \/>\u00bfQu\u00e9 se puede decir que no se haya dicho ya de uno de los personajes m\u00e1s famosos del folklore medieval anglosaj\u00f3n? Supongo que poco o muy poco, pero la misi\u00f3n del correo de la Historia, al fin y al cabo, es recordar cada lunes, si es posible, alguna cuesti\u00f3n hist\u00f3rica que, como todo en esta vida, acaba por caer en el olvido, reemplazada por otras cuestiones m\u00e1s inmediatas, por las modas que vienen y van y por muchos otros factores que regulan lo que olvidamos y lo que recordamos.<\/p>\n<p>Robin Hood, a decir verdad, es dif\u00edcil de olvidar. Es m\u00e1s, desde el mundo de habla inglesa se ha convertido en un mito y en un hito -cultural al menos- que se ha proyectado al resto del Mundo, llegando a formar parte de los recuerdos m\u00e1s entra\u00f1ables de muchas personas.<\/p>\n<p>Conseguir eso es m\u00e1s dif\u00edcil de lo que parece. No todo lo que viene del mundo anglosaj\u00f3n ha podido proyectarse con esa intensidad y esa fuerza. Y, sobre todo, esa capacidad de mantenerse en el imaginario colectivo de muchos millones de personas. Por ejemplo pocos, m\u00e1s all\u00e1 de los especialistas en la materia, incluso en Gran Breta\u00f1a, conocen el bello mito del tambor de <em>sir <\/em>Francis Drake. Seg\u00fan se cuenta, o se contaba, cuando la isla estuviera en peligro sonar\u00eda ese tambor para devolver a Drake a la vida y guiar la defensa de la isla.<\/p>\n<p>Y no puede decirse que esas historias sobre Drake sean menos conocidas porque el Cine, por ejemplo, se haya preocupado de \u00e9l menos que de Robin Hood, pues el famoso corsario ingl\u00e9s (pirata para aquellos que lo padecieron que, a su vez, tambi\u00e9n tuvieron sus propios corsarios-piratas) se ha prodigado casi tanto como Robin Hood en novelas, grabados, pel\u00edculas, series de Televisi\u00f3n\u2026 convirti\u00e9ndose en un referente cuando menos secundario y en alguien famoso -o relativamente famoso- tras haber pasado cuatro siglos desde su muerte. Una haza\u00f1a no peque\u00f1a, desde luego.<\/p>\n<p>Pero una que palidece ante el arraigo que tiene Robin Hood. Quiz\u00e1s esa diferencia se deba a que, en el fondo,<em> sir <\/em>Francis Drake, pese al blanqueamiento que se ha hecho de su persona es un personaje real -o m\u00e1s real que Robert de Locksley en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos absolutos- y sus debilidades humanas son, mal que bien, mucho mejor conocidas. Algo que no ocurre con Robin Hood, al que no se le conoce doblez cortesana alguna. Como s\u00ed ocurre con Drake, que en 1589 protagoniz\u00f3 un episodio verdaderamente canallesco del que ya se ha hablado en anteriores correos de la Historia y del que, quiz\u00e1s, se hable a futuro. Nada hay, en efecto, en el Mito y la Historia de Robin Hood como la Contraarmada de 1589, con la que Drake quiso enriquecerse, aun a costa de destruir por ese inter\u00e9s personal la flota inglesa enviada a luchar contra una Espa\u00f1a que supo devolver -y muy bien- el golpe de la \u201cInvencible\u201d de 1588.<\/p>\n<p>As\u00ed es. Robin ha sido retratado en el Cine y en las novelas de nuestra \u00e9poca en diversas ocasiones y el relato, pese a distintas variantes debidas a la d\u00e9cada o al p\u00fablico al que iba destinado, apenas ha variado.<\/p>\n<p>En efecto, Robin se nos refleja as\u00ed de modo casi un\u00e1nime como un jovial personaje que ha sido proscrito por su lealtad al rey leg\u00edtimo de Inglaterra, usurpado por su hermano Juan sin Tierra, rey de p\u00e9sima fama. Tanto que ning\u00fan otro rey de las islas brit\u00e1nicas se ha atrevido a tomar dicho nombre.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, Robin Hood, no es un vulgar ladr\u00f3n que, como tantos otros proscritos de la vida civil medieval, se dedica a cometer fechor\u00edas de manera indiscriminada para poder sobrevivir fuera del orden social que lo ha expulsado de su seno.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, en todos esos relatos, Robin, se comporta como un noble hidalgo -o cuando menos como el <em>yeoman<\/em>\u00a0al que aluden los primeros poemas que hablaban de \u00e9l- y act\u00faa de manera gentil, protegiendo a los d\u00e9biles, atacando los abusos de autoridad y poder representados por el sheriff de Nottingham y otros sicarios al servicio del rey Juan.<\/p>\n<p>En resumen, la mayor parte de relatos sobre Robin Hood coinciden. Desde pel\u00edculas de dibujos animados como la que hicieron los estudios Disney en 1973, hasta las m\u00e1s recientes adaptaciones como el Robin Hood interpretado por Russell Crowe en el a\u00f1o 2010 y en la que Ridley Scott, dentro de una emotiva (y hoy muy necesaria) apelaci\u00f3n a no rendirse jam\u00e1s ante una tiran\u00eda, hac\u00eda algunas contorsiones imaginativas como la de una Carta Magna para todo ingl\u00e9s -y no s\u00f3lo para los nobles- o un desembarco medieval m\u00e1s parecido al de la playa Omaha en 1944 que a nada que tuviera que ver con el proscrito vestido, por lo general, de verde.<\/p>\n<p>Eso pasando por las dos adaptaciones que conoci\u00f3 Robin de Locksley en el a\u00f1o 1991. La protagonizada por un Kevin Costner que se atrevi\u00f3 a representarlo sin su caracter\u00edstico bigote y perilla as\u00ed como a darle un ramalazo postpunk -muy en la l\u00ednea de ese actor-director fan de los h\u00e9roes de las pel\u00edculas \u201cde aventuras\u201d del Hollywood cl\u00e1sico- y la minuciosa reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica de \u201cRobin Hood el magn\u00edfico\u201d de John Irvin. Donde descubr\u00edamos a un Robin adornado tan s\u00f3lo por un tupido bigote y producto de una sociedad feudal cl\u00e1sica en la que su proscripci\u00f3n deviene de la ruptura del pacto con su se\u00f1or -algo m\u00e1s habitual de lo que se cree en esa \u00e9poca- al opinar Robert de Locksley -luego conocido como el proscrito Robin Hood- que su se\u00f1or ha vulnerado los t\u00e9rminos de ayuda rec\u00edproca y consideraci\u00f3n mutua en los que se basaba el ligio homenaje por el cual se entraba en la Europa medieval al servicio de un se\u00f1or feudal.<\/p>\n<p>As\u00ed se ha mantenido el relato casi inc\u00f3lume a lo largo de los a\u00f1os, a lo largo de los siglos, pese a todas esas variantes que van desde el relato c\u00f3mico para ni\u00f1os en la versi\u00f3n de dibujos animados de Disney, hasta esa lecci\u00f3n de Historia medieval gr\u00e1fica que es \u201cRobin Hood el magn\u00edfico\u201d pasando por el crepuscular Robin Hood interpretado por Sean Connery en \u201cRobin y Marian\u201d, donde el viejo h\u00e9roe cansado y desenga\u00f1ado descubre -muy en la l\u00ednea del desencanto que se estilaba en los setenta del siglo pasado- que no tiene lugar en un mundo que ya no es el de su juventud. Y en el que \u00e9l ya no es un proscrito que lucha contra el invasor normando, sino un noble ingl\u00e9s que ha sido recompensado y asimilado en el nuevo reino de los Plantagenet a trav\u00e9s de Ricardo Coraz\u00f3n de Le\u00f3n. Convertido en factor de integraci\u00f3n y met\u00e1fora -por oposici\u00f3n a su hermano Juan- de un reino bien ordenado, en el que sajones y normandos se han mezclado ya para formar Inglaterra tal y como la conocemos hoy d\u00eda.<\/p>\n<p>Eso sin olvidar la atl\u00e9tica y din\u00e1mica versi\u00f3n protagonizada por Errol Flynn en 1938 que es, quiz\u00e1s, la que m\u00e1s ha hecho por evitar que Robin Hood cayera en el olvido.<\/p>\n<p>Con todo esto es con lo que aquel peque\u00f1o noble medieval ingl\u00e9s se ha convertido en un mito perdurable. Quiz\u00e1s porque representa un arquetipo grabado en lo m\u00e1s hondo del ser humano: el de rebelarse contra un poder tir\u00e1nico e injusto, saber desafiarlo, combatirlo y obtener un rotundo \u00e9xito en el empe\u00f1o.<\/p>\n<p>Poco importar\u00eda entonces, que Robert Fitzhooth, nacido en Locksley en el a\u00f1o de 1160, durante el reinado de Enrique II, no fuera un arquetipo tan perfecto, siendo por el contrario bastardo de una familia de ascendencia o influencia normanda -como indica la part\u00edcula Fitz en su apellido- o que, m\u00e1s que un <em>yeoman<\/em>, fuera todo un conde (de Huntington) tal y como explicaba el erudito bostoniano Thomas Bullfinch en su \u201cThe Age of Chivalry\u201d publicada en 1859 y reeditada como \u201cBullfinch\u00b4s Medieval Mithology\u201d hace pocos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Algo hab\u00eda, sin duda, en ese personaje hist\u00f3rico, en ese <em>yeoman<\/em> o mucho m\u00e1s noble caballero de vida agitada, que dio pie a la creaci\u00f3n del mito de Robin Hood y lo hizo digno de convertirse en el s\u00edmbolo perdurable de ese universal anhelo humano de Libertad, Justicia y equidad frente al abuso de poder y la Tiran\u00eda&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 \u00bfQu\u00e9 se puede decir que no se haya dicho ya de uno de los personajes m\u00e1s famosos del folklore medieval anglosaj\u00f3n? 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