{"id":2771,"date":"2021-03-08T12:30:11","date_gmt":"2021-03-08T10:30:11","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=2771"},"modified":"2021-03-08T12:30:11","modified_gmt":"2021-03-08T10:30:11","slug":"contemplando-la-majestad-del-rey-sol-o-pequeno-fragmento-de-historia-de-las-mujeres-a-d-1681","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2021\/03\/08\/contemplando-la-majestad-del-rey-sol-o-pequeno-fragmento-de-historia-de-las-mujeres-a-d-1681\/","title":{"rendered":"Contemplando la majestad del Rey Sol o peque\u00f1o fragmento de Historia de las mujeres (A. D. 1681)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-2772 size-medium\" title=\"Mar\u00eda Teresa de Austria como reina de Francia, hacia 1660\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/03\/Mar\u00eda-Teresa-de-Austria-como-reina-de-Francia-238x300.jpg\" alt=\"\" width=\"238\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/03\/Mar\u00eda-Teresa-de-Austria-como-reina-de-Francia-238x300.jpg 238w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/03\/Mar\u00eda-Teresa-de-Austria-como-reina-de-Francia.jpg 444w\" sizes=\"(max-width: 238px) 100vw, 238px\" \/>Hoy como el lunes coincide con la ya controvertida fecha del 8 de marzo, quiero dedicar este correo de la Historia a un peque\u00f1o -pero no por eso menos interesante- fragmento de eso que se ha llamado \u201cHistoria de las mujeres\u201d. No es que yo crea que es algo imprescindible hacer una Historia de las mujeres porque, al fin y al cabo, la Historia es patrimonio de ambos sexos humanos, pero si ocasiones como el 8 de marzo sirven para poner el foco -como suele decirse- sobre hechos hist\u00f3ricos en los que han tenido un papel destacado una o varias mujeres, bienvenida sea la ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>El caso del que voy a hablar es realmente singular. Top\u00e9 con \u00e9l hace ya muchos a\u00f1os, cuando hac\u00eda una investigaci\u00f3n para el Archivo municipal de la ciudad hoy conocida como Hondarribia y en la \u00e9poca de la que vamos a tratar -finales del siglo XVII- como Ondarribia o Fuenterrab\u00eda. El a\u00f1o en el que todo eso ocurri\u00f3 era 1681. Una fecha importante para quienes vivieron en aquel tiempo y en aquel lugar.<\/p>\n<p>Son los momentos en los que Luis XIV, tambi\u00e9n conocido como el Rey Sol (cosa de rivalidades con su t\u00edo Felipe IV, que se hac\u00eda llamar el Rey Planeta) atacaba en todos los frentes que le era posible.<\/p>\n<p>Uno de ellos, naturalmente, era la frontera del Bidasoa, la que defend\u00eda el flanco Norte de los dominios peninsulares de su primo Carlos II de Austria.<\/p>\n<p>A Luis la cuesti\u00f3n del Bidasoa le tra\u00eda muy malas sensaciones. No pod\u00eda soportar que la ciudad de Fuenterrab\u00eda, al amparo de la Corte de Madrid y del Derecho Internacional, asegurar\u00e1 que todo ese r\u00edo era suyo. Y, adem\u00e1s, que, de acuerdo a la doctrina legal del jurista holand\u00e9s Hugo Grocio, reclamase tambi\u00e9n como propias las tierras que la marea del r\u00edo cubr\u00eda, alegando que, puesto que Fuenterrab\u00eda se hab\u00eda fundado antes que Hendaya, le correspond\u00eda -por esa doctrina legal- ese dominio.<\/p>\n<p>Luis era tan agresivo como prudente. Probablemente, aunque no lo reconoc\u00eda, ten\u00eda siempre muy presente que, ante los bastiones de Fuenterrab\u00eda, un formidable ej\u00e9rcito de su padre Luis XIII sufri\u00f3 una estrepitosa derrota el 7 de septiembre de 1638, tras dos meses de in\u00fatil asedio contra esa plaza fuerte. Hecho que ocurri\u00f3 justo cuando \u00e9l nac\u00eda, en el a\u00f1o de 1638\u2026<\/p>\n<p>Seguramente eso, y, en definitiva, la falta de m\u00e1s recursos militares, fue lo que impidi\u00f3 que Luis se plantease un nuevo asedio contra Fuenterrab\u00eda. Como el que le permiti\u00f3, tras no pocos esfuerzos, ocupar brevemente la ciudad de Barcelona en 1697, antes de obligarse a s\u00ed mismo a devolverla en la llamada Paz de Ryswick.<\/p>\n<p>Ese probable temor a repetir el fiasco de 1638, no signific\u00f3 que el Rey Sol diera su brazo a torcer. Luis XIV, puedo dar fe porque he tenido la suerte de estudiar a fondo el asunto, no era de esos. Precisamente di cuenta de todo esto en \u201c<em>\u2018Marte Cristian\u00edsimo\u2019. Guerra y paz en la frontera del Bidasoa (1661-1714)<\/em>\u201d, un trabajo financiado por el Ayuntamiento de Hondarribia. Sacados los datos fehacientes tanto de ese archivo municipal como de los propios archivos de estado espa\u00f1oles y franceses.<\/p>\n<p>As\u00ed, no cesaron los ataques de Luis en esa zona a partir de 1660, tras su coronaci\u00f3n y matrimonio con Mar\u00eda Teresa de Austria (que tiene como escenario precisamente ese fragmento del mapa europeo). Y en la d\u00e9cada de 1680 se hicieron a\u00fan m\u00e1s intensos.<\/p>\n<p>As\u00ed abund\u00f3 all\u00ed la presencia de barcos corsarios (por parte de Fuenterrab\u00eda) y de guerra, de tiroteos y bombardeos entre las milicias locales y la Marina del Rey Sol.<\/p>\n<p>Ni unos ni otros perdieron ocasi\u00f3n de provocarse y demostrar, en el caso de los hondarribiarras, que la Ley dec\u00eda que el r\u00edo era suyo de orilla a orilla y en el de Luis que deb\u00eda ser partido justo por la mitad. Incluidas islas, como la de los Faisanes, tan tra\u00edda y tan llevada.<\/p>\n<p>En una de esas operaciones, en el a\u00f1o 1681, la Marina francesa que Luis XIV mandaba peri\u00f3dica y mal\u00e9volamente a patrullar en el estuario del Bidasoa, captur\u00f3 a varios marinos de Pasajes de San Juan, entonces jurisdicci\u00f3n de Fuenterrab\u00eda.<\/p>\n<p>El trato dado a esos prisioneros estuvo a la altura de la p\u00e9sima fama del Rey Sol, que era de esa clase de reyes que prefer\u00eda ser sino amado, al menos temido.<\/p>\n<p>Los documentos del archivo municipal hablan de golpes, bofetadas y cintarazos con los espadines administrados por la soldadesca de Versalles a esos marinos capturados y, finalmente, de detenci\u00f3n en unas nada c\u00f3modas mazmorras a cargo del municipio de San Juan de Luz. Una de las bases mar\u00edtimas desde las que Luis XIV organiza esa guerra de baja intensidad pero de gran carga simb\u00f3lica.<\/p>\n<p>Es en ese panorama en el que entran en acci\u00f3n las mujeres. Concretamente un par de ellas. Vecinas de Pasajes de San Juan y casadas con algunos de los marinos que su Majestad Cristian\u00edsima, Luis XIV, hab\u00eda hecho capturar para demostrar que si la ley no le avalaba en el dominio compartido del Bidasoa, s\u00ed lo hac\u00eda la fuerza. La de sus infantes de Marina y la de barcos de guerra con nombres tan sugerentes como<em> La Folie<\/em> que podemos traducir como \u201cLa Locura\u201d (es de suponer que para quienes como los hondarribiarras sufrieron los efectos de la Artiller\u00eda montada en sus amuras).<\/p>\n<p>Todo hay que decirlo, el Ayuntamiento hondarribiarra era partidario de responder a la fuerza con la fuerza, pero la Corte de Madrid, m\u00e1s cauta y astuta de lo que los t\u00f3picos sobre Carlos II nos han hecho creer, sol\u00eda aconsejar tacto y diplomacia. Al menos hasta que las alianzas con otros pr\u00edncipes europeos -igual de amenazados por Luis XIV- formar\u00e1n ese frente militar que, finalmente, dobleg\u00f3 el orgullo de Luis y llev\u00f3 al cambio din\u00e1stico en Espa\u00f1a a partir de 1700.<\/p>\n<p>Esos astutos llamamientos a la diplomacia previa al ruido de ca\u00f1ones y mosquetes, fue lo que llev\u00f3 al Ayuntamiento hondarribiarra a poner sobre la mesa una notable cantidad -200 ducados de plata- para pagar el viaje a Par\u00eds a mujeres de los marinos capturados que quisieran ir a apelar a la bien conocida galanter\u00eda de Luis XIV que, no en vano, era, aparte de eso que ahora llaman \u201cadicto al sexo\u201d, impenitente mujeriego, lector tambi\u00e9n impenitente de novelas de Caballer\u00edas. Esas mismas que volvieron loco a cierto hidalgo manchego de cuyo nombre no hace falta acordarse ahora\u2026<\/p>\n<p>Por extra\u00f1o que nos parezca, el viaje se hizo y lo protagonizaron -con las dificultades que son de imaginar- Francisca de Garay, mujer del capit\u00e1n Joseph de Artia, uno de los capturados, y Quiteria Cordero. Elegida por haber estado en el s\u00e9quito de Mar\u00eda Teresa de Austria en 1660, esperando as\u00ed que por esa relaci\u00f3n privilegiada con la reina le fuera m\u00e1s f\u00e1cil liberar a los prisioneros.<\/p>\n<p>Las dos, acompa\u00f1adas por el marido de Quiteria y Domingo de Galbarreta, un seminarista vascofranc\u00e9s, lograron culminar ese gran viaje, pese a las infectas posadas y los salteadores de caminos y los m\u00e1s que precarios medios de transporte en los que la fuerza motriz humana era lo habitual para el 90% de la poblaci\u00f3n. De ambos sexos. Llegaron as\u00ed a las puertas de ese Versalles a\u00fan en construcci\u00f3n utilizando las influencias del cirujano Mart\u00edn de Telleria. Un vascofranc\u00e9s hermano de Mar\u00eda de Telleria, vecina de Pasajes de San Juan que as\u00ed quiso favorecer a Francisca y Quiteria en su delicada misi\u00f3n a Versalles. Pues Mart\u00edn era cirujano del mariscal D\u00b4Estr\u00e9es. Oficial militar de gran influencia en la corte del Rey Sol\u2026<\/p>\n<p>Es \u00e9ste, como vemos, apenas un fragmento de la Historia. Tanto de esa que llaman \u201cde las mujeres\u201d como de la Francia de Luis XIV o de la Espa\u00f1a de Carlos II o de la Europa barroca. Hasta hoy s\u00f3lo ha aparecido publicada en otro volumen en el que yo particip\u00e9 titulado \u201c<em>Iraganaren ahotsak-Las voces del pasado<\/em>\u201d que tambi\u00e9n fue publicado bajo los auspicios del Ayuntamiento de Hondarribia como n\u00famero extra del Bolet\u00edn de Estudios del Bidasoa. Pero todo esto sucedi\u00f3. Y he cre\u00eddo que hoy era un buen momento para recordar a Francisca de Garay y a Quiteria Cordero. Porque escribieron esa p\u00e1gina tan singular, pero tambi\u00e9n tan real, de la Historia de la Europa de Luis XIV\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Hoy como el lunes coincide con la ya controvertida fecha del 8 de marzo, quiero dedicar este correo de la Historia a un peque\u00f1o -pero no por eso menos interesante- fragmento de eso que se ha llamado \u201cHistoria de las mujeres\u201d. 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