{"id":3018,"date":"2021-08-16T11:30:02","date_gmt":"2021-08-16T09:30:02","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=3018"},"modified":"2021-08-16T11:30:02","modified_gmt":"2021-08-16T09:30:02","slug":"talibanes-a-las-puertas-antecedentes-historicos-de-una-crisis-belica-actual-c-1870-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2021\/08\/16\/talibanes-a-las-puertas-antecedentes-historicos-de-una-crisis-belica-actual-c-1870-2021\/","title":{"rendered":"\u00bfTalibanes a las puertas? Antecedentes hist\u00f3ricos de una crisis b\u00e9lica actual (c. 1870-2021)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-3019 size-medium\" title=\"Car\u00e1tula del DVD de la pel\u00edcula &quot;El hombre que pudo reinar&quot; (1975) \" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/08\/Car\u00e1tula-de-la-pel\u00edcula-El-hombre-que-pudo-reinar-1975-211x300.jpg\" alt=\"\" width=\"211\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/08\/Car\u00e1tula-de-la-pel\u00edcula-El-hombre-que-pudo-reinar-1975-211x300.jpg 211w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/08\/Car\u00e1tula-de-la-pel\u00edcula-El-hombre-que-pudo-reinar-1975-768x1091.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/08\/Car\u00e1tula-de-la-pel\u00edcula-El-hombre-que-pudo-reinar-1975-442x628.jpg 442w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/08\/Car\u00e1tula-de-la-pel\u00edcula-El-hombre-que-pudo-reinar-1975.jpg 845w\" sizes=\"(max-width: 211px) 100vw, 211px\" \/>Esta semana ha sido dif\u00edcil sustraerse a elegir nuevo tema para el correo de la Historia. Parec\u00eda inevitable que este girase en torno a la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo los talibanes han ido tomando, desde este jueves pasado, el control de Afganist\u00e1n. Y a pasos agigantados. En efecto: entre el momento en el que he escrito esto y su publicaci\u00f3n este mismo lunes, la capital afgana, Kabul, ya ha ca\u00eddo en sus manos ayer mismo y la bandera estadounidense ha sido arriada. Con todo lo que eso implica a nivel estrat\u00e9gico<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed llega la gran pregunta: \u00bfdesde la Historia habr\u00eda algo que decir al respecto? Pues la verdad es que s\u00ed. Es m\u00e1s, hay bastante que decir, desde la Historia, sobre el tema. Tanto que, aunque yo personalmente hubiera preferido publicar hoy, de nuevo, algo de refrescante Historia mar\u00edtima, he tenido que inclinarme por esta otra opci\u00f3n -bastante a pesar de mis deseos- por no ignorar un tema tan actual, pero con Historia.<\/p>\n<p>Afganist\u00e1n, ya lo he mencionado en anteriores ocasiones tratando de este tema, es algo m\u00e1s que un pedregal rocoso, que es la imagen general que tenemos por aqu\u00ed, por Occidente, de aquel pa\u00eds.<\/p>\n<p>Es una pieza clave para el control estrat\u00e9gico de una zona del globo muy delicada. \u00bfC\u00f3mo se puede saber esto sin ser parte de ning\u00fan servicio secreto hoy en activo? La respuesta a esa pregunta es muy sencilla: habiendo estudiado Historia y atando algunos cabos, a partir de las lecciones recibidas, en momentos como estos.<\/p>\n<p>Esos cabos se remontan, cuando menos, al Imperio Brit\u00e1nico, pero como bien sab\u00eda uno de sus m\u00e1s conspicuos representantes ideol\u00f3gicos -Rudyard Kipling- la cosa pod\u00eda ir hasta eminentes ejemplos cl\u00e1sicos. De esos muy al gusto de la \u00e9poca victoriana.<\/p>\n<p>Recapitulemos. Tras las guerras napole\u00f3nicas Gran Breta\u00f1a parece en unas excelentes condiciones para hacerse con un imperio de escala global. El agotamiento de Espa\u00f1a -tras sufrir pr\u00e1cticamente todo el peso de esas guerras durante cinco a\u00f1os- le facilita mucho la tarea. Tambi\u00e9n la domesticaci\u00f3n de Francia -por as\u00ed decir- por esa misma causa: las guerras napole\u00f3nicas. Esas tres potencias, como se ve a partir de mediados del siglo XIX, seguir\u00e1n reparti\u00e9ndose el mundo en la medida de lo posible, pero ya bajo la tutela y el ojo vigilante de una Gran Breta\u00f1a que se convierte en el \u00e1rbitro internacional entre, m\u00e1s o menos, 1820 y 1918. Cuando la Primera Guerra Mundial la desfonda del mismo modo que el imperio espa\u00f1ol de Ultramar -no as\u00ed el africano- se desfonda en 1815 y a\u00f1os sucesivos.<\/p>\n<p>En esa posici\u00f3n Gran Breta\u00f1a comienza a extender un amplio imperio que le permite resarcirse de la p\u00e9rdida de las 13 colonias americanas, donde se incuba aquel otro -Estados Unidos- que va a sustituir al Imperio Brit\u00e1nico a partir de 1917. As\u00ed, desde el fin de las guerras napole\u00f3nicas, los esfuerzos de Londres se concentrar\u00e1n en conseguir vastas \u00e1reas de expansi\u00f3n colonial en \u00c1frica y, sobre todo, en Asia.<\/p>\n<p>Es entonces cuando Afganist\u00e1n, un pa\u00eds pobre, basado en una divisiva organizaci\u00f3n tribal, relativamente est\u00e9ril\u2026, se convierte en una clave capital del que los estrategas brit\u00e1nicos de \u00e9poca victoriana llaman \u201cEl Gran Juego\u201d.<\/p>\n<p>La India, desde que el aventurero Robert Clive la conquista a mediados del siglo XVIII, es, para ese imperio brit\u00e1nico en formaci\u00f3n, la joya de la corona. Un vasto territorio de antigua civilizaci\u00f3n, pero tan dividido como el propio Afganist\u00e1n, que provee a Gran Breta\u00f1a de inmensas riquezas que aumentan a\u00fan m\u00e1s su poder. En efecto: desde el siglo XVIII el que a\u00fan llamamos \u201clujo asi\u00e1tico\u201d (seda, especias\u2026) proporciona a quien lo controle ganancias de hasta un 400% en los fletes de retorno. Evidentemente un bot\u00edn que no se pod\u00eda dejar escapar as\u00ed como as\u00ed\u2026<\/p>\n<p>Pero eso, naturalmente, produce un desequilibrio en la balanza de poder mundial y europeo que otras potencias no pueden consentir, aunque muchas deben admitir. Por descontado Espa\u00f1a y Francia son dos de ellas. En 1858, cuando esa cuesti\u00f3n se pone sobre el tapete, esos dos pa\u00edses est\u00e1n procurando dejar sentir su influencia en Asia-Pac\u00edfico. Espa\u00f1a manteniendo la estrat\u00e9gica posici\u00f3n de las Filipinas y ampliando su \u00e1rea de control con la toma -ambicionada desde finales del siglo XVIII- de la llamada Conchinchina. Hoy Vietnam. Algo que har\u00e1 en compa\u00f1\u00eda de Francia. Materialmente Espa\u00f1a nada sacar\u00e1 de la toma de Saig\u00f3n, que queda en manos francesas hasta despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, cuando Estados Unidos pasa a hacerse cargo del asunto. Como bien sabemos gracias al subg\u00e9nero de pel\u00edculas de la Guerra \u201cdel Vietnam\u201d\u2026<\/p>\n<p>Sin embargo, que ese pa\u00eds quede bajo una potencia aliada y benevolente con Espa\u00f1a como la Francia del Segundo Imperio, no es, desde luego, un mal negocio para que Espa\u00f1a siga manteniendo las Filipinas que, obviamente, son una base infinitamente mejor que la concesiones de Shang\u00e1i y Hong Kong: lo \u00fanico que los brit\u00e1nicos han podido arrancar al cada vez m\u00e1s decadente y aislado imperio chino desde 1815.<\/p>\n<p>En medio de ese esquema geoestrat\u00e9gico es donde entra el inter\u00e9s por Afganist\u00e1n. Mucho menos valioso que toda esa zona de Asia-Pac\u00edfico -que siguen disput\u00e1ndose, a su manera y escala, Francia, Espa\u00f1a y Gran Breta\u00f1a- pero sin embargo clave para que la India no sea flanqueada por ninguna otra potencia. Una que en esos momentos s\u00f3lo puede ser la Rusia zarista, que tambi\u00e9n trata de forjarse un imperio avanzando hacia el Este de Mosc\u00fa.<\/p>\n<p>Es as\u00ed como el Paso Khyber, que da el control sobre Afganist\u00e1n m\u00e1s a\u00fan que el dominio sobre Kabul, se convierte en una pieza fundamental de todo el esquema estrat\u00e9gico mundial. Quien lo tenga se har\u00e1 con el control de Afganist\u00e1n y con \u00e9l flanquear\u00e1 a la India y comprometer\u00e1 el control brit\u00e1nico sobre una de sus mayores fuentes de ingresos\u2026<\/p>\n<p>La Literatura de Kipling, por si no estaba claro, lo explic\u00f3 pormenorizadamente a propios y extra\u00f1os: \u201cKim\u201d y, sobre todo, esa peque\u00f1a gran parodia del Imperio Brit\u00e1nico que es el relato corto \u201cEl hombre que pudo reinar\u201d, lo aclaraban perfectamente. Los \u201ctop\u00f3grafos\u201d rusos merodeando por las cercan\u00edas de la India, esp\u00edas afganos -precisamente- al leal servicio de Su Graciosa Majestad, el Paso Khyber bajo control brit\u00e1nico y dos aventureros, antiguos sargentos brit\u00e1nicos -Daniel Dravot y Peachy Carnehan- tratando de forjarse, a imitaci\u00f3n de Alejandro Magno, su propio imperio m\u00e1s all\u00e1 de esos dominios brit\u00e1nicos en Afganist\u00e1n. La historia es bien conocida, incluso sin haber le\u00eddo esas obras, gracias al Cine que las ha inmortalizado en sendas pel\u00edculas. Altamente recomendables en estos momentos&#8230;<\/p>\n<p>Ese envite descrito en obras como esas, termin\u00f3 con la expulsi\u00f3n de Rusia de la zona, que s\u00f3lo volvi\u00f3 all\u00ed en los estertores del r\u00e9gimen sovi\u00e9tico, para ser desalojada por unos Estados Unidos que ten\u00edan muy claro aquello del \u201cGran Juego\u201d brit\u00e1nico. Tanto que alimentaron a la misma bestia que ahora se est\u00e1 haciendo con el control de Afganist\u00e1n y a la que se le tuvo que arrebatar all\u00e1 por el a\u00f1o 2001, cuando el Islamismo radical (que tan bien representan los talibanes) se convirti\u00f3 en nuestro gran enemigo.<\/p>\n<p>As\u00ed han estado las cosas hasta que este a\u00f1o 2021 una nueva administraci\u00f3n norteamericana que ha tenido embobada a una gran parte de la opini\u00f3n p\u00fablica culta y progresista de Occidente -diciendo am\u00e9n a pr\u00e1cticamente todo lo que ha dicho, por absurdo o delirante que fuera- ha decidido salir de espantada de Afganist\u00e1n con el resultado que ahora estamos viendo. Lo cual nos lleva a un buen momento, sin duda, para repasar un poco la Historia de los \u00faltimos 150 a\u00f1os y sacar conclusiones acerca del catastr\u00f3fico vuelco pol\u00edtico que -eso ya no puede ocultarse- ha sufrido Estados Unidos.<\/p>\n<p>M\u00e1s que nada porque, ya que la ONU, en 80 a\u00f1os, no ha sido capaz de cumplir el mandato de cambiar estas oscuras reglas de esos \u201cgrandes juegos\u201d (empezando por mejorar la suerte del propio Afganist\u00e1n), es un problema que nos afecta de lleno en esta, todav\u00eda, prospera, rica y estable Europa. Esa que ha conseguido todas esas bendiciones tras siglos de derramar sangre en guerras y revoluciones que ahora no deber\u00edan ser s\u00f3lo polvorientas y bald\u00edas p\u00e1ginas de \u201cHistoria\u201d. Sino un conocimiento \u00fatil y, como se suele decir ahora, \u201cproactivo\u201d.<\/p>\n<p>Es decir, un conocimiento pr\u00e1ctico aplicado a no dejarse matar de hambre, a no ser sojuzgados, cubiertos con \u201cburkhas\u201d (o suced\u00e1neos del mismo), a no renunciar a los Derechos Humanos\u2026, que es el punto al que conducen abandonos como el de la Administraci\u00f3n Biden en Afganist\u00e1n. Aqu\u00ed y ahora mismo. M\u00e1s all\u00e1 de toda ingenua simpat\u00eda pol\u00edtica por \u201cel viejo Joe\u201d y yendo al terreno de los crudos hechos reales y s\u00f3lidos, que son los que finalmente nos van a afectar cuando se barre del escenario el, muchas veces, vac\u00edo marketing pol\u00edtico. Ese que jam\u00e1s ocultar\u00e1 por mucho tiempo lo que es s\u00f3lo un completo y catastr\u00f3fico fiasco sin paliativos&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Esta semana ha sido dif\u00edcil sustraerse a elegir nuevo tema para el correo de la Historia. Parec\u00eda inevitable que este girase en torno a la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo los talibanes han ido tomando, desde este jueves pasado, el control de Afganist\u00e1n. Y a pasos agigantados. 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