{"id":3043,"date":"2021-09-06T11:30:04","date_gmt":"2021-09-06T09:30:04","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=3043"},"modified":"2021-09-06T11:30:04","modified_gmt":"2021-09-06T09:30:04","slug":"dando-vueltas-al-mundo-para-nada-el-dia-despues-del-8-de-septiembre-de-1522","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2021\/09\/06\/dando-vueltas-al-mundo-para-nada-el-dia-despues-del-8-de-septiembre-de-1522\/","title":{"rendered":"\u00bfDando vueltas al Mundo para nada? El d\u00eda despu\u00e9s del 8 de septiembre de 1522"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-3044 size-medium\" title=\"Azulejp conmemorativo de la Expedici\u00f3n Magallanes-Elcano en Sanl\u00facar de Barrameda\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/09\/Azulejo-conmemorativo-de-la-expedici\u00f3n-Magallanes-Elcano-en-Sanl\u00facar-de-Barrameda-300x233.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"233\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/09\/Azulejo-conmemorativo-de-la-expedici\u00f3n-Magallanes-Elcano-en-Sanl\u00facar-de-Barrameda-300x233.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/09\/Azulejo-conmemorativo-de-la-expedici\u00f3n-Magallanes-Elcano-en-Sanl\u00facar-de-Barrameda.jpg 320w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Se acerca el oto\u00f1o, evidentemente, pero creo que a\u00fan queda bastante verano como para seguir hablando de Historia mar\u00edtima -como lo he hecho en otros correos de la Historia recientes- mientras se acerca el fin del a\u00f1o 2021. Lo que nos lleva, l\u00f3gicamente, al 2022, en el que, se supone, se va a celebrar un hecho capital en ese ramo de la Historia. No otro que la culminaci\u00f3n del malavenido quinto centenario de la primera vuelta al Mundo. Iniciada por Magallanes y acabada por Juan Sebasti\u00e1n Elcano, una vez que el portugu\u00e9s al servicio de Carlos I de Espa\u00f1a y V de Alemania -seg\u00fan la f\u00f3rmula habitual- tuvo que ser reemplazado por aquel navegante guipuzcoano.<\/p>\n<p>Sin duda se trata de un asunto de gran magnitud, por m\u00e1s que haya hecho surgir unas disensiones de preeminencias nacionales que, vistas desde el punto de vista del historiador, son algo absurdas. Por m\u00e1s que \u00e9ste sea el signo de estos tiempos.<\/p>\n<p>Sin embargo, y m\u00e1s all\u00e1, mucho m\u00e1s all\u00e1, de esas rencillas sobre si los portugueses han dado m\u00e1s importancia a \u201csu\u201d Magallanes que a \u201cnuestro\u201d Elcano, o que si Elcano era \u201cespa\u00f1ol\u201d o s\u00f3lo vasco (una cuesti\u00f3n tambi\u00e9n absurda para gente como ese getariarra nacido a finales de la Edad Media), habr\u00eda muchas m\u00e1s cosas que contar. Algunas que estas conmemoraciones centenarias suelen dejar arrumbadas, ocultas entre el ruido y la furia que, como vemos una vez m\u00e1s, despiertan estos eventos.<\/p>\n<p>Es el caso del porqu\u00e9 de aquel gran viaje. Un asunto fundamental pero que parece haber miedo a la hora de sacar a colaci\u00f3n. Como si la severa mirada del Elcano que inmortaliz\u00f3 Zuloaga, prohibiera hacer especulaciones al respecto.<\/p>\n<p>Porque hubo un porqu\u00e9. Y es importante, tal y como se comentaba ayer mismo en una conferencia impartida por el acad\u00e9mico I\u00f1aki Garrido Yerobi, en el marco del ciclo de primer domingo de mes que organiza la Asociaci\u00f3n de Amigos del Museo San Telmo en ese museo de San Sebasti\u00e1n y al hilo de la exposici\u00f3n que esa instituci\u00f3n va a poner en marcha para conmemorar ese quinto centenario de 1522.<\/p>\n<p>S\u00ed, es importante saber de ese \u201cporqu\u00e9\u201d porque Magallanes no obtuvo, as\u00ed como as\u00ed, el apoyo financiero que le negaron en su Portugal natal, en la avisada corte del emperador Carlos V. El caviloso flamenco, heredero de vastos territorios en Europa y al otro lado del Mar Tenebroso -el que ahora llamamos Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico- no gastaba un solo maraved\u00ed sin tener en cuenta qu\u00e9 beneficio saldr\u00eda de \u00e9l. En muchos aspectos pod\u00eda ser un caballero medieval pero -ya lo han contado sus m\u00faltiples bi\u00f3grafos- era tambi\u00e9n un hombre del Renacimiento en el que los cambistas pintados por Van Eyck empezaban a llevar las riendas de todo, calculando la obtenci\u00f3n de un m\u00e1ximo beneficio con un m\u00ednimo de gasto o inversi\u00f3n.<\/p>\n<p>Eso es lo que hab\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de que lo que hicieron Magallanes y Elcano, fuera una verdadera odisea. Pues su objetivo era, aparte de explorar un planeta a\u00fan desconocido, encontrar una ruta viable a las zonas donde se pod\u00edan conseguir las imprescindibles especias con las que alimentar a una Europa casi siempre hambrienta. Necesitada de esos condimentos siquiera para conservar largo tiempo la carne.<\/p>\n<p>As\u00ed, lo que qued\u00f3 despu\u00e9s de que los supervivientes de la expedici\u00f3n arribasen a Sanl\u00facar de Barrameda y desembarcasen en Sevilla el 8 de septiembre de 1522, fue m\u00e1s, mucho m\u00e1s, que la admiraci\u00f3n ante aquellos hombres que, con un barco que apenas flotaba ya, bajan a tierra a cumplir sus votos por haber conseguido llegar a puerto.<\/p>\n<p>As\u00ed es. Lo podemos percibir leyendo muchos libros, pero quiz\u00e1s uno de los m\u00e1s impresionantes es el \u201cLibro de las maravillas del Oriente lejano\u201d del profesor Emilio Sola, publicado ya hace muchos a\u00f1os en una editorial -la Nacional- que se iba a quedar obsoleta en ese a\u00f1o 1980 en el que la democracia se consolidaba en Espa\u00f1a y barr\u00eda con un pasado que inclu\u00eda a esa entidad, creada por el Falangismo intelectual, que, m\u00e1s all\u00e1 de la \u201cdial\u00e9ctica de los pu\u00f1os y las pistolas\u201d, tambi\u00e9n existi\u00f3. Y justo es reconocer que, de mano de sus herederos, dej\u00f3 atr\u00e1s admirables piezas como esta colecci\u00f3n de textos heterodoxos y marginados en la que incluyeron ese de Emilio Sola.<\/p>\n<p>Es un libro interesante, por supuesto. Y tambi\u00e9n algo perturbador, porque ya hace m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os el profesor Sola -hoy con un largo curr\u00edculum en estudios orientales, iniciado en los a\u00f1os sesenta del siglo pasado- recordaba con \u00e9l una Historia que existi\u00f3 pero que, como dec\u00eda, ha quedado eclipsada por los acontecimientos de 1522, por la heroicidad de Elcano y sus supervivientes que, sin embargo, tra\u00edan las bodegas llenas de especias. Que era lo que en definitiva se hab\u00eda ido a buscar.<\/p>\n<p>En efecto, el \u201cLibro de las maravillas del Oriente lejano\u201d recoge una parte de esa historia poco conocida a trav\u00e9s de una impresionante cantidad de documentos de archivos de estado espa\u00f1oles. Como el de Indias en Sevilla, el de Simancas, el Hist\u00f3rico Nacional, la Biblioteca de la Real Academia de la Historia o la del Palacio de Oriente.<\/p>\n<p>As\u00ed el profesor Sola Casta\u00f1o ha reunido gran cantidad de informaci\u00f3n sobre c\u00f3mo, una vez establecida la corte espa\u00f1ola en las islas que se llamar\u00e1n Filipinas en honor a Felipe II (y que son descubiertas por la expedici\u00f3n de Magallanes-Elcano), \u00e9sta busca todos los medios para evitar ser desalojada de all\u00ed. Porque ese era un punto fundamental para controlar un flujo comercial que, se ve\u00eda claro ya, era una inmensa fuente de riqueza. Empezando por las especias que la Magallanes-Elcano hab\u00eda ido a buscar.<\/p>\n<p>A ese respecto es muy reveladora, por ejemplo, la primera carta, con fecha de 1582, que examina este \u201cLibro de las maravillas del Oriente lejano\u201d. En ella se describe al virrey de M\u00e9xico los diversos combates que dirige el capit\u00e1n Juan Pablos de Carri\u00f3n en ese a\u00f1o de 1582 al frente de una armada formada por el nav\u00edo <em>San Iusepe<\/em>, una galera capitana y cinco fragatas fletadas para combatir a los \u201cjapones\u201d (es decir, japoneses) que se hab\u00edan infiltrado en Luz\u00f3n, doblando el cabo Bojeador. All\u00ed el capit\u00e1n Carri\u00f3n tendr\u00e1 que afrontar un denodado abordaje de los \u201cjapones\u201d a los que ataca sin pensar dos veces con la galera capitana, abati\u00e9ndoles el palo mayor. A lo que dichos \u201cjapones\u201d responden echando \u201cun garfio\u201d a la galera y abord\u00e1ndola con doscientos hombres armados con picas y protegidos con las que el documento llama \u201ccoracinas\u201d. Mientras sesenta arcabuceros hostigaban a los espa\u00f1oles desde el barco japon\u00e9s\u2026<\/p>\n<p>La tripulaci\u00f3n de la galera se defender\u00e1 bien. Tanto que da tiempo a que el <em>San Iusepe<\/em> se abarloe con ellos y acabe el trabajo usando su Artiller\u00eda, hasta que los japoneses, que luchan valientemente -seg\u00fan observa esta carta- se rinden cuando -curiosa casualidad- s\u00f3lo quedan dieciocho de ellos vivos.<\/p>\n<p>El documento y el resto de este \u201cLibro de las maravillas del Oriente lejano\u201d se\u00f1alan m\u00e1s incidentes como ese, recogiendo interesantes detalles sobre los planes de invasi\u00f3n japonesa de Corea, el comercio que llega de esas islas, incluidas unas extra\u00f1as espadas llamadas \u201ccatanas\u201d\u2026, seda, cobre y muchas otras materias que los espa\u00f1oles que se han arraigado en Filipinas consideran fundamentales.<\/p>\n<p>Tanto como para que se ponderen los excesos de valor de capitanes como Juan Pablos de Carri\u00f3n, cuyo arrojo, sin embargo, como alerta su panegirista -Juan Bautista Rom\u00e1n- no es bastante para defender Filipinas y la ruta al Maluco\u2026 Es decir: las Molucas, uno de los objetivos de la expedici\u00f3n Magallanes-Elcano. Dejando as\u00ed claro tanto al virrey de M\u00e9xico como a nosotros -habitantes de su futuro- lo que realmente estaba en juego en 1582, a\u00f1os despu\u00e9s de que Elcano consiguiera culminar esa primera vuelta al mundo que este mi\u00e9rcoles cumple 499 a\u00f1os y que, como vemos, en magn\u00edficos trabajos como este \u201cLibro de las maravillas de Oriente lejano\u201d, no se dio para nada, sino para conseguir bienes (las famosas especias) tan vitales como hoy lo ser\u00edan para nosotros el petr\u00f3leo o el colt\u00e1n\u2026 He ah\u00ed pues la importancia de libros como \u00e9ste tan bien editado por el profesor Emilio Sola Casta\u00f1o en el a\u00f1o 1980\u2026<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Se acerca el oto\u00f1o, evidentemente, pero creo que a\u00fan queda bastante verano como para seguir hablando de Historia mar\u00edtima -como lo he hecho en otros correos de la Historia recientes- mientras se acerca el fin del a\u00f1o 2021. 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