{"id":3072,"date":"2021-10-04T11:30:03","date_gmt":"2021-10-04T09:30:03","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=3072"},"modified":"2021-10-04T11:31:35","modified_gmt":"2021-10-04T09:31:35","slug":"historia-de-un-signo-sombreros-lanzados-al-aire-viaje-a-la-espana-de-manuel-godoy-a-d-1808","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2021\/10\/04\/historia-de-un-signo-sombreros-lanzados-al-aire-viaje-a-la-espana-de-manuel-godoy-a-d-1808\/","title":{"rendered":"Historia de un signo: sombreros lanzados al aire. Viaje a la Espa\u00f1a de Manuel Godoy (A. D. 1808)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-3073\" title=\"Imagen de propaganda sobre el Mot\u00edn de Aranjuez (c. 1808)\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/10\/Sombreros-al-aire-en-el-Motin-de-Aranjuez-300x166.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"249\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/10\/Sombreros-al-aire-en-el-Motin-de-Aranjuez-300x166.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2021\/10\/Sombreros-al-aire-en-el-Motin-de-Aranjuez.jpg 302w\" sizes=\"(max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/>Hollywood, una vez m\u00e1s, nos ha acostumbrado a ver como algo normal a grupos de estudiantes lanzando al aire sus birretes cuando acaban sus estudios. Los de bachillerato y tambi\u00e9n en las universidades. As\u00ed como en academias militares.<\/p>\n<p>Una curiosa costumbre que, como todo, debe tener su Historia, pero que, sin embargo, doy fe, no es nada f\u00e1cil de encontrar. Por raro que eso parezca en nuestra tan mentada \u201csociedad de la informaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Si buscamos eso mismo: informaci\u00f3n al respecto, podemos dar con p\u00e1ginas web como la llamada <strong>supercurioso.com<\/strong> que nos dice, tras una erudita reflexi\u00f3n sobre el origen hist\u00f3rico del birrete, que nada se sabe con certeza sobre ese ritual de tirarlo al aire en se\u00f1al de j\u00fabilo. Tan s\u00f3lo que debe ser una costumbre reciente, registrada por primera vez en la Academia Naval de Annapolis en Estados Unidos en 1912. Motivada porque los aspirantes en esa academia militar recib\u00edan entonces una gorra nueva que les otorgaba la graduaci\u00f3n para la que hab\u00edan estudiado, desprendi\u00e9ndose de la que los identificaba como simples guardiamarinas aspirantes al grado de teniente\u2026<\/p>\n<p>Sin embargo, lo cierto es que esta cuesti\u00f3n de los sombreros lanzados al aire en se\u00f1al de alegr\u00eda debe tener una Historia bastante anterior a 1912. Hay documentos gr\u00e1ficos que nos lo vienen a decir con bastante claridad. Por ejemplo algunas de las im\u00e1genes generadas en la campa\u00f1a de propaganda que, finalmente, acab\u00f3 con el primer ministro espa\u00f1ol Manuel Godoy, en 19 de marzo de 1808.<\/p>\n<p>Ya he hablado en anteriores correos de la Historia de tan controvertida figura y de como \u00faltimamente se le est\u00e1 reivindicando en estudios como los del profesor Emilio La Parra o en novelas hist\u00f3ricas como \u201cLa conjura de los libros\u201d, del tambi\u00e9n historiador Carlos A. Yuste.<\/p>\n<p>Por lo tanto no voy a abundar demasiado en la alegr\u00eda que produjo a muchos la ca\u00edda de Godoy aquel 19 de marzo de 1808, en el que la nobleza descontenta con el advenedizo hidalgo pacense vio, con fruici\u00f3n, como el mot\u00edn que ellos mismo hab\u00edan alentado produc\u00eda el resultado esperado.<\/p>\n<p>Esto ya est\u00e1 contado desde los tiempos de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s y su primera serie de Episodios Nacionales.<\/p>\n<p>Lo que ya no es tan conocido es que ese d\u00eda se lanzaron al aire sombreros en se\u00f1al de j\u00fabilo, seg\u00fan todos los indicios, por la ca\u00edda de Godoy, que a duras penas pudo salvar su vida de aquella masa enfurecida y azuzada por la nobleza levantisca de esa Espa\u00f1a de la era napole\u00f3nica.<\/p>\n<p>En efecto, tenemos grabados y cuadros producidos para fijar aquellos hechos en la memoria colectiva. Incluso en la de los analfabetos tan abundantes en la Europa de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Y en uno de ellos podemos ver, claramente, como la primera vez en la que se documenta el lanzamiento de sombreros al aire en se\u00f1al de j\u00fabilo no ser\u00eda en la Academia Naval de Annapolis en 1912, sino en Aranjuez en marzo de 1808. En efecto, se ven bien en esas im\u00e1genes dos sombreros bicornios y uno que ser\u00eda de copa, aunque parezcan simples manchas de tinta, volando sobre la masa que ruge contra Godoy.<\/p>\n<p>La escena, si bien para nosotros carece de mucho significado por razones culturales, tiene una gran fuerza. Y no s\u00f3lo por el dinamismo que esos tres objetos lanzados al aire ponen en la imagen -algo que sin duda supo aprovechar el h\u00e1bil artista que la hizo- sino porque lanzar el sombrero al aire, desprenderse de \u00e9l en p\u00fablico o incluso en lugares cerrados pero p\u00fablicos -como una taberna- ten\u00eda unas implicaciones an\u00f3malas para una sociedad como la europea del a\u00f1o 1808.<\/p>\n<p>En efecto, para la mentalidad de aquella \u00e9poca todav\u00eda segu\u00eda siendo v\u00e1lido el concepto de que la cabeza era la parte m\u00e1s noble del ser humano y deb\u00eda ser cubierta y solo expuesta en momentos muy solemnes. Por ejemplo ante el rey, delante del cual s\u00f3lo sus pares ten\u00edan el privilegio de cubrirse, debiendo permanecer los dem\u00e1s nobles descubiertos en se\u00f1al de acatamiento de su autoridad superior indiscutida.<\/p>\n<p>Los manuales de instrucci\u00f3n militar del mism\u00edsimo Siglo de las Luces, indicaban como un castigo particularmente duro exponer al soldado desobediente -o inepto- ante sus compa\u00f1eros en la plaza de armas y con la cabeza descubierta. Para imponerle as\u00ed esa verg\u00fcenza p\u00fablica que implicaba estar sin sombrero en un lugar al aire libre o p\u00fablico.<\/p>\n<p>Para las mujeres ocurr\u00eda otro tanto. El Cine una vez m\u00e1s -y los celosos agentes de las estrellas de la pantalla- buscan toda clase de trucos para hacer que los actores y actrices aparezcan con la cabeza descubierta en pel\u00edculas hist\u00f3ricas donde eso no s\u00f3lo ser\u00eda inveros\u00edmil, sino motivo de un bochorno p\u00fablico que har\u00eda que los personajes interpretados por esos actores o actrices pensasen en suicidarse o en esconderse, durante a\u00f1os, en una cueva.<\/p>\n<p>En el caso de una mujer ir por la calle con la cabeza descubierta emit\u00eda una clara se\u00f1al: se trataba de una prostituta. Algo tan evidente como el ramo ante las casas llamadas \u201cde tolerancia\u201d o el farol rojo.<\/p>\n<p>Las pel\u00edculas que prefieren una buena documentaci\u00f3n a tener contentos a cotizados artistas, lo muestran claramente. Por ejemplo en \u201cMr. Turner\u201d, la biopic dedicada al pintor Turner, ambientada a mediados del siglo XIX, podemos verlo claramente en una reyerta entre caballeros que tiene lugar en uno de los barcos en los que Turner viaja: \u00a0cuando dos de ellos se pelean, lo primero que hacen para ofender es pegar un golpe a la chistera de su oponente para que quede expuesta su cabeza desnuda ante todos. Una ofensa insufrible que deviene en una lluvia de pu\u00f1etazos entre ambos personajes\u2026<\/p>\n<p>Las cosas no cambiaron mucho con la revoluci\u00f3n que trajo a Napole\u00f3n hasta las puertas de Espa\u00f1a y que, de rechazo, acab\u00f3 con el poder de Godoy, que tuvo que jugar esas bazas porque no le quedaban otras mejores. As\u00ed, las masas revolucionarias prescindieron del sombrero de tres picos o de otro tipo desde 1789, pero para sustituirlo por otra prenda de cabeza, el gorro frigio (en origen p\u00edleo) que exhib\u00edan con orgullo. Recuperado ese gorro -como tantas otras cosas en aquella Europa revolucionaria- del Mundo Antiguo donde se otorgaba a los esclavos liberados. Justo lo que los revolucionarios franceses reclamaban ser al destronar a Luis XVI.<\/p>\n<p>En definitiva, en aquella Espa\u00f1a convulsa por esa revoluci\u00f3n y los monstruos que engendra, como el propio Napole\u00f3n, celebrar la ca\u00edda de Manuel Godoy lanzando tu propio sombrero al aire en p\u00fablico, era todo un acto extremo. Una ruptura total de las normas de buena conducta, urbanidad y decoro que s\u00f3lo pod\u00eda justificarse por una alegr\u00eda desbordada al ver caer al odiado ministro. Justo lo que parecen querer decir esas tres piezas en el aire en ese grabado de propaganda contra el derrocado primer ministro.<\/p>\n<p>En definitiva, el caso es que, visto desde el terreno de la Historia de las mentalidades, un simple grabado o pintura sobre un hecho hist\u00f3rico parece dejar claro que nos revela m\u00e1s de lo que cre\u00edamos ver en principio y nos da un dato cuando menos interesante sobre una costumbre que, hasta ese momento, nos pod\u00eda haber parecido simplemente anodina. Y estereotipada a trav\u00e9s del Cine de Hollywood una vez m\u00e1s\u2026<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Hollywood, una vez m\u00e1s, nos ha acostumbrado a ver como algo normal a grupos de estudiantes lanzando al aire sus birretes cuando acaban sus estudios. 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