{"id":326,"date":"2013-02-04T11:30:19","date_gmt":"2013-02-04T09:30:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=326"},"modified":"2013-02-04T11:30:19","modified_gmt":"2013-02-04T09:30:19","slug":"sesion-doble-o-que-podemos-aprender-de-historia-viendo-lincoln-y-django-desencadenado-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2013\/02\/04\/sesion-doble-o-que-podemos-aprender-de-historia-viendo-lincoln-y-django-desencadenado-i\/","title":{"rendered":"Sesi\u00f3n doble o \u00bfqu\u00e9 podemos aprender de Historia viendo \u201cLincoln\u201d y \u201cDjango desencadenado\u201d?  (I)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>Perdonen que, despu\u00e9s del breve par\u00e9ntesis de la semana pasada, insista hoy, de nuevo, en las virtudes hist\u00f3ricas de la \u00faltima gran producci\u00f3n de Steven Spielberg, \u201cLincoln\u201d. La culpa la tiene tanto la buena calidad de esa pel\u00edcula como un lector de esta p\u00e1gina, que me\u00a0 ped\u00eda, casi reclamaba, que le concediese m\u00e1s espacio en un nuevo art\u00edculo de este correo de la Historia, pues \u00e9l cre\u00eda que la pel\u00edcula merec\u00eda algo m\u00e1s que lo que aqu\u00ed se dijo en el art\u00edculo titulado \u201cSteven Spielberg se pone serio\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/02\/Wild-Bill-nordistas-lustraci\u00f3n-de-Jean-Marcellin-para-el-Wild-Bill-Hickok-de-Jean-Fronval.-Edtado-por-Fernand-Nathan-1973.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-327\" title=\"Soldados nordistas durante un combate. Ilustraci\u00f3n de Jean Marcellin para el \"Wild Bill Hickok\" de Georges Fronval editado por Fernand Nathan (1973). Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/02\/Wild-Bill-nordistas-lustraci\u00f3n-de-Jean-Marcellin-para-el-Wild-Bill-Hickok-de-Jean-Fronval.-Edtado-por-Fernand-Nathan-1973-300x167.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"183\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/02\/Wild-Bill-nordistas-lustraci\u00f3n-de-Jean-Marcellin-para-el-Wild-Bill-Hickok-de-Jean-Fronval.-Edtado-por-Fernand-Nathan-1973-300x167.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/02\/Wild-Bill-nordistas-lustraci\u00f3n-de-Jean-Marcellin-para-el-Wild-Bill-Hickok-de-Jean-Fronval.-Edtado-por-Fernand-Nathan-1973-768x428.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/02\/Wild-Bill-nordistas-lustraci\u00f3n-de-Jean-Marcellin-para-el-Wild-Bill-Hickok-de-Jean-Fronval.-Edtado-por-Fernand-Nathan-1973-1024x571.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Como ten\u00eda todo la raz\u00f3n, eso es lo que hago, pero no tengo m\u00e1s remedio, tampoco, que abrir la p\u00e1gina a otra pel\u00edcula, \u201cDjango desencadenado\u201d. M\u00e1s que nada porque, como podr\u00e1n ver los lectores de este correo de la Historia el lunes que viene, lo \u00faltimo del pol\u00e9mico Quentin Tarantino es, a su manera, otra gran lecci\u00f3n de Historia sobre la Am\u00e9rica de la Guerra de Secesi\u00f3n como lo es \u201cLincoln\u201d. Y no se deber\u00eda hablar de la una sin hablar de la otra.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, por todas esas razones, este art\u00edculo, y el de la semana que viene, ser\u00e1 una invitaci\u00f3n a hacer una de esas sesiones dobles tan populares en los d\u00edas en los que el cine era m\u00e1s barato aunque las pel\u00edculas, quiz\u00e1s, no fueran todas tan buenas en los aspectos t\u00e9cnicos como estas dos de las que me dispongo a hablar, a pesar de ser algunas de ellas igual de memorables.<\/p>\n<p>De \u201cLincoln\u201d ya dije <a href=\"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2013\/01\/21\/steven-spielberg-se-pone-serio-o-lo-que-el-historiador-vio-y-no-vio-viendo-lincoln\/\">en el post titulado \u201cSteven Spielberg se pone serio\u201d<\/a> que era una pel\u00edcula magn\u00edficamente interpretada, con actuaciones tan notables como la de Sally Field o Daniel Day-Lewis en los papeles respectivos de la se\u00f1ora y el se\u00f1or Lincoln. Unas interpretaciones, a su vez, apoyadas en las de otros actores con menos protagonismo que esos dos personajes, pero que s\u00f3lo a\u00f1ad\u00edan veracidad a lo que podemos ver en pantalla, que es lo que aqu\u00ed nos interesa. No har\u00eda falta, pues, destacar lo evidente de nuevo<\/p>\n<p>. Tambi\u00e9n alud\u00eda en el art\u00edculo de hace dos semanas a que el se\u00f1or Spielberg hab\u00eda superado en \u201cLincoln\u201d su muy criticada tendencia a la sensibler\u00eda y hac\u00eda en esta nueva pel\u00edcula un retrato sin concesiones de la Am\u00e9rica de mediados del siglo XIX -que, no lo olvidemos, es tambi\u00e9n la Europa de esa misma \u00e9poca-, incluyendo en ese lote la corrupci\u00f3n pol\u00edtica que domina los parlamentos de esas fechas -m\u00e1s a\u00fan que en la actualidad- y sobre la que se da un verdadero recital -y una verdadera lecci\u00f3n de Historia- en el \u201cLincoln\u201d de Steven Spielberg.<\/p>\n<p>Otro hecho evidente sobre el que, sin embargo, s\u00ed habr\u00eda que insistir, puestos, como estamos, a evaluar qu\u00e9 puede aportarnos como espectadores interesados en la Historia, en aprender algo sobre ella, una pel\u00edcula como \u201cLincoln\u201d.<\/p>\n<p>En efecto, el se\u00f1or Spielberg ha hecho un verdadero regalo a ese p\u00fablico al describir crudamente por esa v\u00eda una Am\u00e9rica de mediados del siglo XIX que puede palparse casi con la mano, reflejada en la vestimenta de los personajes, en sus peinados y tocados, en la iluminaci\u00f3n desmayada que los acompa\u00f1a pr\u00e1cticamente por todos los interiores apenas se ha cernido sobre ellos la luz del crep\u00fasculo, en el uso del lenguaje y en tantos otros detalles que llenan la pantalla durante las horas que dura \u201cLincoln\u201d.<\/p>\n<p>Son cosas que se pueden ver en, por ejemplo, la densa escena -una de las muchas escenas densas que hay en \u201cLincoln\u201d- en la que el presidente habla con dos ciudadanos que acuden a la Casa Blanca a solicitar un favor. Concretamente el de que se les asegure la propiedad de un peaje que dec\u00edan tener asegurado desde legislaturas anteriores.<\/p>\n<p>En esa escena vemos a un par de norteamericanos comunes del 1860. Es decir, un hombre y una mujer que han ido a solicitar un favor pol\u00edtico -en este caso al m\u00e1ximo representante de su gobierno-, vestidos para la ocasi\u00f3n con las mejores prendas que puede proveer la moda europea de la \u00e9poca -es decir, la importada desde la Francia del Segundo Imperio-. Algo que se refleja en el caso de ella en su vestido de larga falda acampanada con relleno de crinolina y en el a\u00fan m\u00e1s caracter\u00edstico sombrero en forma de p\u00e9talo de flor -en boga desde comienzos del siglo XIX hasta mediados de esa centuria-, y en el caso de \u00e9l en una chaqueta de solapas bastante notables e historiadas -m\u00e1s que las actuales-, un chaleco bastante ce\u00f1ido al cuerpo y asimismo un variado cat\u00e1logo de mostacho y patillas a la altura de cualquier bar\u00f3n o general del segundo imperio franc\u00e9s.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/02\/Burgu\u00e9s-occidental-circa-1870.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-328\" title=\"Reproducci\u00f3n fotogr\u00e1fica de un hombre de clase media de nacionalidad indeterminada -estadounidense, brit\u00e1nico, franc\u00e9s, espa\u00f1ol...- (c. 1870). Pieza de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/02\/Burgu\u00e9s-occidental-circa-1870.jpg\" alt=\"\" width=\"173\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/02\/Burgu\u00e9s-occidental-circa-1870.jpg 630w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/02\/Burgu\u00e9s-occidental-circa-1870-173x300.jpg 173w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/02\/Burgu\u00e9s-occidental-circa-1870-591x1024.jpg 591w\" sizes=\"(max-width: 173px) 100vw, 173px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Hasta ah\u00ed la descripci\u00f3n de ese fragmento de Historia com\u00fan entre Europa y Estados Unidos es perfecta, pero el modo en el que esos dos personajes hablan y se expresan -o callan- s\u00f3lo demuestra que, en efecto, Steven Spielberg est\u00e1 dispuesto en \u201cLincoln\u201d a contarnos la Historia de esa \u00e9poca cr\u00edtica para su pa\u00eds sin ninguna clase de remilgos. La mujer, que es quien lleva la voz cantante en el di\u00e1logo con el presidente, se comporta exactamente como una mujer de clase media de aquella \u00e9poca, proveniente de un medio rural todav\u00eda mayoritario -tanto en Am\u00e9rica como en Europa-, pero que a\u00fan as\u00ed intenta demostrar ciertas buenas maneras -por supuesto tambi\u00e9n importadas desde la Europa de Napole\u00f3n III y la reina Victoria- que se delatan, por ejemplo, en una estricta contenci\u00f3n a la hora de responder a las preguntas que le plantea el presidente, en un lenguaje corporal que tiende a encorsetar unas maneras mucho m\u00e1s bruscas y agrestes, o en el modo en el que intenta disimular su falta de educaci\u00f3n formal, especialmente notable en la manera en la que hablan tanto ella como su marido, llena de vulgarismos.<\/p>\n<p>A todo eso presente en esa escena, que es un lujoso retrato hist\u00f3rico de la verdadera Am\u00e9rica -y Europa- de aquella \u00e9poca, habr\u00eda que a\u00f1adir otros detalles como por ejemplo el modo en el que uno de los dos acompa\u00f1antes de Lincoln fuma en el interior del despacho. Un hecho que es agriamente reprochado por la mujer de la pareja de peticionarios -se\u00f1alando que su marido sufre de enfisema- y que, en cualquier caso, era una pr\u00e1ctica vista como poco civilizada en la \u00e9poca y caracter\u00edstica del comportamiento algo desinhibido -casi descarado- que los europeos de la \u00e9poca consideraban propio de los norteamericanos, especialmente de los \u201cyankees\u201d, de esas fechas. Un choque cultural entre ambos lados del Atl\u00e1ntico a causa de detalles casi imperceptibles -por ejemplo, poner p\u00fablicamente los pies encima de la mesa, mostrarse en posturas m\u00e1s o menos desenvueltas ante las se\u00f1oras&#8230;-, detalladamente descrito, por ejemplo, por los miembros de la expedici\u00f3n cient\u00edfica espa\u00f1ola que visitar\u00e1 el Pac\u00edfico y California hacia 1862.<\/p>\n<p>Otro de los aspectos a destacar de esa conversaci\u00f3n escenificada en \u201cLincoln\u201d, como vemos tan f\u00e9rtil para aprender Historia de la \u00e9poca, ser\u00eda el detalle del modo en el que los dos peticionarios responden a la pregunta del presidente Lincoln acerca de c\u00f3mo se llama el diputado que los representa en Washington, refiri\u00e9ndose a \u00e9l por el diminutivo de su nombre -Bill- y su apodo -\u201cel flaco\u201d-, exceso de confianza que ambos, y en especial la mujer, tratan de corregir de inmediato derivando su comportamiento hacia unos modos m\u00e1s aceptables a los prescritos por las encorsetadas normas de urbanidad\u00a0 victoriana, intentando as\u00ed de ocultar el trato casi familiar, habitual en la \u00e9poca, entre votantes y representantes.<\/p>\n<p>Se trata de un detalle m\u00e1s importante de lo que parece, porque con \u00e9l -parece evidente- Spielberg no ha querido tan s\u00f3lo reflejarnos c\u00f3mo eran la Am\u00e9rica y los americanos de la \u00e9poca de la Guerra de Secesi\u00f3n, sino conducirnos por esa v\u00eda casi jocosa a los pormenores de la vida pol\u00edtica de aquellas fechas, que pasaban, aparte de por familiaridades como esas, por unas normas de cortes\u00eda parlamentaria que tienen poco que ver con las actuales. Como se ve, por ejemplo, en otros peque\u00f1os detalles de \u201cLincoln\u201d como los caf\u00e9s y cigarros, as\u00ed como bebidas al parecer alcoh\u00f3licas, que proliferan en los esca\u00f1os de sus se\u00f1or\u00edas en el Congreso de Washington y, sobre todo, en los insultos venenosos y a veces verdaderamente bastos que se intercambian entre algunos de ellos durante los debates parlamentarios.<\/p>\n<p>Algo muy notable, por ejemplo, en la interpretaci\u00f3n, tambi\u00e9n notable, que hace Tommy Lee Jones de uno de los personajes hist\u00f3ricos de aquella \u00e9poca -el controvertido Thaddeus Stevens- cuando se enfrenta en el Congreso con los diputados que luchan a todo trance por evitar que se apruebe la enmienda que abole la esclavitud en Estados Unidos.<\/p>\n<p>Otro gran acierto de la pel\u00edcula con el cual Steven Spielberg se redime a s\u00ed mismo, y redime a su vez al cine hist\u00f3rico norteamericano, al rehabilitar a trav\u00e9s de esa interpretaci\u00f3n la memoria colectiva estadounidense, que hasta ese momento, tal vez, podr\u00eda recordar a ese pol\u00e9mico personaje, el diputado Thaddeus Stevens, como el infecto villano que -apenas disfrazado bajo el nombre de Austin Stoneman- puede verse en una de las obras cumbre del cine, \u201cEl nacimiento de una naci\u00f3n\u201d de David Wark Griffith. Una pel\u00edcula que supuso todo un hito en la Historia del cine en el aspecto t\u00e9cnico, como lo reconocen todos los especialistas en la materia, a pesar de que su contenido -que les invito a ver despu\u00e9s de ver \u201cLincoln\u201d- no pasase de ser un verdaderamente chocante panfleto sudista que, sin duda, les ofender\u00e1 profundamente o les mover\u00e1 a una risa sarc\u00e1stica y algo inquieta. A menos que sean supremacistas blancos o miembros del Ku Klux Klan&#8230;<\/p>\n<p>Bien, esto es lo que les puedo decir con respecto a \u201cLincoln\u201d y sus virtudes como veh\u00edculo con el que aprender Historia. No es lo \u00fanico, desde luego, que se puede decir de esta gran pel\u00edcula, que tendr\u00e1 bien merecidos muchos premios de la Academia, pues podr\u00eda hablarles tambi\u00e9n del reflejo que se hace en ella del uso del tel\u00e9grafo para las comunicaciones de guerra o la escenificaci\u00f3n de las terribles mutilaciones que sufr\u00edan los soldados de l\u00ednea en brutales combates casi siempre cuerpo a cuerpo, pero considero que con lo dicho ser\u00e1 bastante para todos los que quieran una clave o una gu\u00eda para interpretar lo que han visto -o lo que van a ver- viendo \u201cLincoln\u201d.<\/p>\n<p>Ahora tendr\u00eda que hablarles de lo que les puede aportar a ese respecto otra de las pel\u00edculas que est\u00e1n arrasando en taquilla y est\u00e1 ambientada en, m\u00e1s o menos, la misma \u00e9poca reflejada en \u201cLincoln\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/02\/Wild-Bill-sudistas-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-329\" title=\"Wild Bill Hickok detenido mientras act\u00faa como espia tras las lineas confederadas. Ilustraci\u00f3n de Jean Marcellin para el \"Wild Bill Hickok\" de Georges Fronval editado por Fernand Nathan (1973). Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/02\/Wild-Bill-sudistas-2.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"215\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/02\/Wild-Bill-sudistas-2.jpg 2317w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/02\/Wild-Bill-sudistas-2-300x216.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/02\/Wild-Bill-sudistas-2-768x553.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/02\/Wild-Bill-sudistas-2-1024x737.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Lo har\u00eda hoy mismo, pero el espacio disponible se me agota, y as\u00ed, antes de utilizar el poco que me queda, lo \u00fanico que puedo decirles ahora es que \u201cDjango desencadenado\u201d es, aparte de una magn\u00edfica pel\u00edcula -al menos para aquellos que no odien visceralmente a Quentin Tarantino y su forma de hacer cine-, una magn\u00edfica lecci\u00f3n de Historia, como \u201cLincoln\u201d, sobre la Am\u00e9rica -y, por tanto, la Europa- de mediados del siglo XIX. Eso aparte de ser todo un homenaje a un g\u00e9nero tan nuestro como el Spaghetti Western.<\/p>\n<p>Los detalles sobre esto se los dar\u00e9 -eso espero- la semana que viene, dejando ahora las cosas en este punto usando de un mecanismo muy popular en la Am\u00e9rica -y la Europa- de mediados del siglo XIX que se refleja magn\u00edficamente, casi en cada fotograma de \u201cLincoln\u201d y tambi\u00e9n de \u201cDjango desencadenado\u201d. Es decir, el de los folletines por entregas, que dejaban la acci\u00f3n suspendida cada semana para la siguiente edici\u00f3n de la publicaci\u00f3n en la que eran vertidos con un \u201ccontinuar\u00e1\u201d&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Perdonen que, despu\u00e9s del breve par\u00e9ntesis de la semana pasada, insista hoy, de nuevo, en las virtudes hist\u00f3ricas de la \u00faltima gran producci\u00f3n de Steven Spielberg, \u201cLincoln\u201d. 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