{"id":3293,"date":"2022-04-25T11:30:08","date_gmt":"2022-04-25T09:30:08","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=3293"},"modified":"2022-04-25T11:48:48","modified_gmt":"2022-04-25T09:48:48","slug":"abril-de-1622-abril-de-2022-de-centenarios-mas-y-menos-importantes-o-la-canonizacion-de-san-ignacio-de-loyola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2022\/04\/25\/abril-de-1622-abril-de-2022-de-centenarios-mas-y-menos-importantes-o-la-canonizacion-de-san-ignacio-de-loyola\/","title":{"rendered":"Abril de 1622, abril de 2022. De centenarios m\u00e1s y menos importantes o la canonizaci\u00f3n de San Ignacio de Loyola"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-3294 size-medium\" title=\"Imagen de San Ignacio de Loyola rodeado por el lema de la Compa\u00f1\u00eda\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2022\/04\/Imagen-de-San-Ignacio-de-Loyola-222x300.jpg\" alt=\"\" width=\"222\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2022\/04\/Imagen-de-San-Ignacio-de-Loyola-222x300.jpg 222w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2022\/04\/Imagen-de-San-Ignacio-de-Loyola-464x628.jpg 464w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2022\/04\/Imagen-de-San-Ignacio-de-Loyola.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 222px) 100vw, 222px\" \/>Si yo dijera hoy aqu\u00ed, en este nuevo correo de la Historia, que, para nuestra \u00e9poca, los centenarios de un hecho hist\u00f3rico concreto parecen ser el \u201cfuel\u201d con el que se mueve el \u00a0trabajo de los historiadores, no ser\u00eda el primero en hacerlo. Y probablemente no ser\u00e9 el \u00faltimo en decirlo. Un colega norteamericano de la val\u00eda de David Lowenthal ya reflexionaba sobre estas cosas en un magn\u00edfico -y recomendable- libro del que he hablado muchas veces por aqu\u00ed: \u201c<em>El pasado es un pa\u00eds extra\u00f1o<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Ah\u00ed, en algunas de sus p\u00e1ginas, Lowenthal, explicaba el porqu\u00e9 de esa afici\u00f3n a conmemorar las fechas redondas de determinados hechos hist\u00f3ricos. Y de olvidar otros, que as\u00ed eran fulminados del recuerdo colectivo.<\/p>\n<p>Sn duda toda una interesante cuesti\u00f3n \u00e9sta, la de ese recuerdo -v\u00eda conmemoraci\u00f3n centenaria- de determinadas cuestiones y el olvido, tambi\u00e9n sistem\u00e1tico, de otras. Haciendo as\u00ed a\u00fan m\u00e1s sesgada esa cosa, esa ciencia, que llamamos \u201cHistoria\u201d.<\/p>\n<p>Partiendo de esa base, me he visto involucrado en esta laber\u00edntica cuesti\u00f3n desde finales de marzo hasta este mes de abril de 2022.<\/p>\n<p>La cosa empez\u00f3 con una llamada desde el Archivo Municipal de Tolosa para hablarme, por parte de su archivera, de ciertas actas de las Juntas Generales guipuzcoanas reunidas all\u00ed, en Tolosa, en abril de 1622, en una de sus habituales sesiones para dirigir los asuntos pol\u00edticos y econ\u00f3micos de aquella provincia.<\/p>\n<p>El documento en cuesti\u00f3n estaba publicado ya hace a\u00f1os merced a los buenos oficios de la profesora Rosa Ayerbe, que lleva lustros dedicada a transcribir y publicar esas actas en una colecci\u00f3n que pasa de 20 vol\u00famenes. Editados todos ellos por la Diputaci\u00f3n guipuzcoana, como no pod\u00eda ser menos.<\/p>\n<p>El acta en cuesti\u00f3n, y otros documentos del archivo municipal tolosarra, dec\u00edan algo verdaderamente llamativo: los caballeros junteros y dem\u00e1s autoridades -como el corregidor de la provincia enviado por el rey- hab\u00edan recibido, en medio de esas sesiones de abril, la noticia de que un guipuzcoano -I\u00f1igo de Loyola- hab\u00eda sido finalmente reconocido como santo oficial de la Iglesia cat\u00f3lica bajo el nombre de San Ignacio de Loyola.<\/p>\n<p>La noticia la hab\u00eda tra\u00eddo Alonso Rodr\u00edguez, uno de los miles de hombres que formaba parte de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas creada por aquel guipuzcoano muerto en 1556.<\/p>\n<p>Aquello dio para que las fuerzas (pol\u00edticas) vivas que reg\u00edan tanto la villa de Tolosa como la provincia natal del nuevo santo, celebrasen por todo lo alto ese hecho que confirmaba su buen criterio. Pues ellos ya hab\u00edan decidido que I\u00f1igo de Loyola fuera el santo patr\u00f3n de la provincia antes de que el Papa Gregorio XV lo canonizase.<\/p>\n<p>No entrar\u00e9 en detalles sobre c\u00f3mo se organiz\u00f3 en Tolosa una fiesta que, perfectamente, podr\u00eda haber sido recogida en estudios sobre el tema como \u201c<em>La Fiesta. Una historia cultural desde la Antig\u00fcedad a nuestros d\u00edas<\/em>\u201d. S\u00f3lo dir\u00e9 lo que ya he dicho en otro art\u00edculo aparecido este mes por esta misma raz\u00f3n y que enlazo aqu\u00ed <a href=\"https:\/\/www.euskonews.eus\/zbk\/771\/de-santos-y-hombres-salvajes-tolosa-y-los-festejos-por-la-canonizacion-de-san-ignacio-de-loyola\/ar-0771001004C\/\" rel=\"external nofollow\">https:\/\/www.euskonews.eus\/zbk\/771\/de-santos-y-hombres-salvajes-tolosa-y-los-festejos-por-la-canonizacion-de-san-ignacio-de-loyola\/ar-0771001004C\/<\/a><\/p>\n<p>Es decir: que tal y como se recoge en esas actas de 1622 (y se refleja en las municipales de la villa de Tolosa), los hombres que reg\u00edan la provincia natal de San Ignacio hace ahora 400 a\u00f1os, organizaron unos festejos a la altura de los puestos en escena en plazas tan importantes de la Europa del Barroco como la Roma del 1600.<\/p>\n<p>La alegr\u00eda, evidentemente, se desbord\u00f3. Hasta el punto de que esas Juntas Generales adoptaron medidas verdaderamente llamativas para manifestar esa alegr\u00eda por la decisi\u00f3n del Papa. As\u00ed la quinta acordada para aquella celebraci\u00f3n de 1622 era, quiz\u00e1s, la m\u00e1s reveladora de la importancia que ten\u00eda San Ignacio para quienes reg\u00edan su provincia natal en ese a\u00f1o de 1622, pues mandaba que, desde ese mismo momento, los integrantes de la ya extensa -y mundial- comunidad de los jesuitas, fueran adoptados como hijos de la provincia. Un gesto nada com\u00fan en una corporaci\u00f3n (las Juntas guipuzcoanas) que, como es bien sabido, en esos momentos miraban con todo detalle a quien quer\u00eda asentarse como vecino en su jurisdicci\u00f3n y no daban precisamente facilidades en este aspecto que s\u00ed se daban en la m\u00e1s abierta Iglesia cat\u00f3lica. Una instituci\u00f3n que s\u00f3lo ped\u00eda entrega y devoci\u00f3n. Sin importar tanto si los ne\u00f3fitos eran de una raza u otra o de un estrato social determinado\u2026<\/p>\n<p>En cualquier caso, es evidente, por todos esos indicios, la importancia que tuvo para la gente importante de hace cuatro siglos la elevaci\u00f3n a los altares de San Ignacio de Loyola. Lo cual nos deber\u00eda llevar a preguntarnos hoy, en este mes de abril de 2022, si aquel hecho, que cumple ahora justamente 400 a\u00f1os, es importante o no.<\/p>\n<p>Objetivamente, y siguiendo el camino marcado por David Lowenthal, yo dir\u00eda que la canonizaci\u00f3n de San Ignacio de Loyola s\u00ed es importante. Y memorable. Tanto como otros hechos que han organizado en torno a s\u00ed festejos y celebraciones de lo m\u00e1s sonadas. Como puedo ser el caso del bicentenario de la Guerra de Independencia de Estados Unidos en 1976, el m\u00e1s controvertido del 5\u00ba Centenario del Descubrimiento de Am\u00e9rica, el de la proclamaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1812, el de la derrota napole\u00f3nica de Waterloo de 2015 o, todav\u00eda desarroll\u00e1ndose, el tambi\u00e9n pol\u00e9mico 5\u00ba centenario de la primera vuelta al Mundo por la expedici\u00f3n Magallanes-Elcano.<\/p>\n<p>No deber\u00eda haber pues duda de la importancia de este centenario de la canonizaci\u00f3n de aquel relativamente modesto hidalgo guipuzcoano -I\u00f1igo de Loyola- que, en 1522 -tras ser herido en la carrera militar a la que parec\u00eda predestinado por rango y familia- decide hacerse hombre de Iglesia y fundador de una orden religiosa, la \u201cSocietas Iesu\u201d, que se extender\u00e1 por Europa y el Mundo y se convertir\u00e1 en la fuerza de choque de una Iglesia cat\u00f3lica acorralada por los protestantes llevando la llamada Contrarreforma adelante. Haciendo as\u00ed retroceder esas veleidades reformistas y extendiendo el mensaje de la renovada Iglesia romana por el Mundo. Incluso hasta el Lejano Oriente, donde los emperadores chinos los querr\u00e1n en su corte como eruditos de primer orden.<\/p>\n<p>No deber\u00eda, pues, hacer falta ponderar la importancia de esa canonizaci\u00f3n. El m\u00e9rito de los jesuitas ha sido reconocido m\u00faltiples veces. De hecho se dir\u00eda que ejercen fascinaci\u00f3n sobre quienes, en su favor y hasta en su contra, escriben libros y novelas o hacen pel\u00edculas. La lista podr\u00eda ser interminable. Va desde encendidos debates dieciochescos como los de Voltaire sobre las misiones del Paraguay, hasta pel\u00edculas c\u00e9lebres acerca de esa cuesti\u00f3n como \u201cLa Misi\u00f3n\u201d, protagonizada por actores de primer nivel internacional como Robert de Niro, Liam Neeson y Jeremy Irons. Todo ello pasando por ensayos como \u201cJesuitas\u201d de Jean Lacouture, novelas como \u201cSilencio\u201d sobre la persecuci\u00f3n que sufren en el Jap\u00f3n del siglo XVII (llevada luego al Cine por Scorsese), la \u00e1cida s\u00e1tira \u201cA Mayor Gloria de Dios\u201d, que habla de la expedici\u00f3n a Siam enviada por Luis XIV y en la que los jesuitas tendr\u00e1n un papel preponderante, \u201cRopanegra\u201d (sobre su presencia en el Canad\u00e1 del siglo XVII entre los \u201csalvajes\u201d iroqueses e igualmente llevada al Cine) o hasta miniseries de Televisi\u00f3n como \u201cEl secreto del drag\u00f3n negro\u201d, que alude a sus expediciones al Lejano Oriente despu\u00e9s de la firma de la Paz de Westfalia en 1648\u2026<\/p>\n<p>Precisamente por razones como esas y muchas otras, este s\u00e1bado 30 de abril, a las 8 de la tarde, en la parroquia de Santa Mar\u00eda de Tolosa, recordaremos todo esto instituciones e historiadores como el que esto escribe. Justo en el centro de la provincia natal de ese santo de repercusi\u00f3n mundial, cuya canonizaci\u00f3n hace ahora cuatro siglos fue celebrada en esa misma villa con unos festejos barrocos realmente memorables y dignos de entrar en los libros de Historia.<\/p>\n<p>Espero que esa s\u00f3lo sea la primera de muchas otras conmemoraciones de ese hecho hist\u00f3rico. Porque, realmente, no alcanzar\u00eda a comprender este historiador que esa efem\u00e9ride de aquel santo guipuzcoano que dio forma a la Historia del Mundo -durante varios siglos- fuera un centenario menos importante que otros que han sido declarados importantes por, exactamente, esas mismas razones\u2026<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Si yo dijera hoy aqu\u00ed, en este nuevo correo de la Historia, que, para nuestra \u00e9poca, los centenarios de un hecho hist\u00f3rico concreto parecen ser el \u201cfuel\u201d con el que se mueve el \u00a0trabajo de los historiadores, no ser\u00eda el primero en hacerlo. Y probablemente no ser\u00e9 el \u00faltimo en decirlo. [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[3835,94,3838,2556,3839,3837,3833,3834,826,3836,3737,1615,3736,2160],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3293"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3293"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3293\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3300,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3293\/revisions\/3300"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3293"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3293"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3293"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}