{"id":3306,"date":"2022-05-09T11:30:13","date_gmt":"2022-05-09T09:30:13","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=3306"},"modified":"2022-05-08T22:43:01","modified_gmt":"2022-05-08T20:43:01","slug":"el-nacimiento-de-una-nacion-espana-1808-1837","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2022\/05\/09\/el-nacimiento-de-una-nacion-espana-1808-1837\/","title":{"rendered":"El nacimiento de una naci\u00f3n: Espa\u00f1a (1808-1837)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-3308\" title=\"Jos\u00e9 I por Jean-Baptiste Joseph Wicar con el a\u00f1adido de la portada de &quot;Naci\u00f3n&quot;, de Alfonso Mateo-Sagasta\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2022\/05\/Jos\u00e9-I-y-portada-193x300.jpg\" alt=\"\" width=\"228\" height=\"354\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2022\/05\/Jos\u00e9-I-y-portada-193x300.jpg 193w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2022\/05\/Jos\u00e9-I-y-portada.jpg 304w\" sizes=\"(max-width: 228px) 100vw, 228px\" \/>Ya hace mucho tiempo que en el correo de la Historia se vienen mencionando trabajos o colaboraciones del historiador y novelista Alfonso Mateo-Sagasta.<\/p>\n<p>Hoy es otra buena ocasi\u00f3n para ello porque recientemente acaba de publicar un nuevo ensayo.<\/p>\n<p>O m\u00e1s bien, como \u00e9l mismo indica en su pr\u00f3logo al curioso lector, ese libro, titulado \u201c<em>Naci\u00f3n. La ca\u00edda de la monarqu\u00eda cat\u00f3lica. Cr\u00f3nica de 1808-1837<\/em>\u201d, es una especie de h\u00edbrido entre ensayo y novela hist\u00f3rica (materia \u00e9sta en la que \u00e9l es un verdadero experto).<\/p>\n<p>El tema elegido para este libro no puede ser m\u00e1s interesante. Ni m\u00e1s conveniente en estos momentos y en este pa\u00eds que llaman Espa\u00f1a. Pues, en definitiva, es una reflexi\u00f3n sobre c\u00f3mo surge la naci\u00f3n que llamamos \u201cEspa\u00f1a\u201d. Un tema, como sabemos, muy controvertido. Cogido en fuego cruzado desde pr\u00e1cticamente todos los \u00e1mbitos de la Pol\u00edtica espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>As\u00ed, si nos movemos m\u00e1s hacia la Derecha de ese espectro pol\u00edtico, descubriremos que ha surgido \u00faltimamente un grupo de eruditos a la violeta -que dir\u00eda Jos\u00e9 Cadalso- que, extendiendo unas antenas intelectuales capaces -al parecer- de traspasar la barrera de los siglos, perciben, con gran intensidad, la presencia de \u201cEspa\u00f1a\u201d al fondo mismo del Paleol\u00edtico.<\/p>\n<p>En la banda contraria est\u00e1n otros que en redes sociales -sobre todo- cada vez que hay ocasi\u00f3n -que la suele haber a menudo- se burlan de los defensores de \u201cEspa\u00f1ita\u201d. Donde se incluye tanto a los antenistas que detectan a Espa\u00f1a incluso en la Prehistoria y lanzan anatemas contra todo el que niegue esa (para ellos) evidente verdad, como a cualquiera que use el t\u00e9rmino \u201cEspa\u00f1a\u201d en circunstancias que ser\u00edan m\u00e1s o menos l\u00f3gicas y normales pero que pueden resultar ofensivas para quienes, por ejemplo, han demostrado -o eso dicen- que Marco Polo era catal\u00e1n en realidad. Por s\u00f3lo poner el ejemplo m\u00e1s extremo.<\/p>\n<p>Con un panorama como \u00e9ste es, como dec\u00eda, muy necesario un libro como el que acaba de publicar, con gran oficio de narrador e historiador, Alfonso Mateo-Sagasta y en el que, sin ambages, quiere contarnos la g\u00e9nesis de Espa\u00f1a como naci\u00f3n poniendo una fecha concreta para ello. Una que para \u00e9l es el a\u00f1o 1808.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas \u201c<em>Naci\u00f3n. La ca\u00edda de la monarqu\u00eda cat\u00f3lica. Cr\u00f3nica de 1808-1837<\/em>\u201d, nos cuenta, en una serie de breves vi\u00f1etas, c\u00f3mo el Antiguo R\u00e9gimen se derrumba en Espa\u00f1a a ra\u00edz de la invasi\u00f3n francesa de 1808 y, con ello, se inicia un proceso hist\u00f3rico -com\u00fan a toda la Europa posterior a 1789- en el cual la monarqu\u00eda cat\u00f3lica que ha sido identificada como \u201cEspa\u00f1a\u201d, pasa a convertirse en una naci\u00f3n. La misma que desembocar\u00e1 en la que hoy identificamos por medio de sus s\u00edmbolos -bandera, himno nacional\u2026- y territorio circunscrito a los dos archipi\u00e9lagos, las ciudades norteafricanas de Ceuta y Melilla y el conjunto del territorio de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica que se extiende entre la frontera portuguesa y la francesa.<\/p>\n<p>Esas breves vi\u00f1etas -en su mayor\u00eda no pasan de una por p\u00e1gina- de \u201c<em>Naci\u00f3n. La ca\u00edda de la monarqu\u00eda cat\u00f3lica. Cr\u00f3nica de 1808-1837<\/em>\u201d, sin embargo son muy contundentes. Y es una contundencia que impacta directamente contra la memoria y la mente de quienquiera que lea este curioso ensayo.<\/p>\n<p>Cada una de ellas, resume, de manera magistral, un episodio nacional a la manera en la que Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s los hubiera escrito de haber vivido en la \u00e9poca de los podcasts, los whatsapp, los tuits de no m\u00e1s de 280 caracteres y similares.<\/p>\n<p>No es peque\u00f1a haza\u00f1a. Y adem\u00e1s tienen estas vi\u00f1etas hist\u00f3ricas de Alfonso Mateo-Sagasta algo de caricaturas pol\u00edticas al estilo de las que George Cruikshank, James Gillray o sus imitadores espa\u00f1oles empiezan a poner en circulaci\u00f3n hacia el 1800. Y eso las hace doblemente valiosas porque -como toda buena caricatura pol\u00edtica- resumen muy bien la misma realidad hist\u00f3rica y ayudan a verla con una desenfadada sonrisa -a veces hasta con una risa abierta- que permite comprender mejor todo aquel torbellino pol\u00edtico que sacude a Europa desde la revoluci\u00f3n de 1789 en adelante y en el cual nacen naciones como Espa\u00f1a, Grecia, Italia o Alemania. Como bien lo recuerda en el pr\u00f3logo de su libro el propio Alfonso Mateo-Sagasta.<\/p>\n<p>Entre algunas de esas peque\u00f1as piezas maestras yo destacar\u00eda varias de las dedicadas al per\u00edodo de las guerras napole\u00f3nicas. Por ejemplo la titulada \u201cQu\u00e9 son las juntas\u201d donde un perplejo Jos\u00e9 I Bonaparte, reci\u00e9n instaurado rey de Espa\u00f1a y de las Indias gracias a las bayonetas de su hermano, interroga a su c\u00edrculo de consejeros para que le describan qu\u00e9 son esas \u201cjuntas\u201d, formadas por un buen n\u00famero de sus presuntos s\u00fabditos que, precisamente, se niegan a aceptarle como rey y le hacen guerra sin cuartel desde esas mismas juntas.<\/p>\n<p>Ah\u00ed vemos c\u00f3mo Alfonso Mateo-Sagasta muestra la fragmentaci\u00f3n del espacio pol\u00edtico espa\u00f1ol a partir de la insurrecci\u00f3n de mayo de 1808, donde aparece gente que s\u00f3lo est\u00e1 de acuerdo en una cosa: el pa\u00eds ha sido invadido por Napole\u00f3n Bonaparte, eso no se puede consentir y hay que combatirlo creando un estado paralelo a aquel otro del que se han incautado los Bonaparte con ayuda de espa\u00f1oles que, con mejor o peor intenci\u00f3n, les apoyan. De hecho m\u00e1s que un estado paralelo, como descubre con algo de desesperaci\u00f3n el Jos\u00e9 Bonaparte revivido por Alfonso Mateo-Sagasta, dichas juntas son una multitud de peque\u00f1os estados, cada cual en su \u00e1mbito territorial m\u00e1s inmediato, pero todos ellos unidos -en la pr\u00e1ctica- por la idea com\u00fan de combatir la invasi\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed es como recalan en dichas juntas desde simples campesinos a burgueses y hacendados, militares y sacerdotes. Todos ellos con ideas distintas que van desde el reaccionarismo m\u00e1s cerril, hasta la simpat\u00eda por las ideas revolucionarias y liberales.<\/p>\n<p>Esto deja finalmente claro a Jos\u00e9 I que lo \u00fanico que tienen en com\u00fan dichas juntas, como constatan, consternados, \u00e9l y sus sol\u00edcitos consejeros, es que odian a Jos\u00e9 I\u2026<\/p>\n<p>Este es el tono general de esta suerte de \u201cEpisodios nacionales\u201d para el siglo XXI que nos ha puesto en las manos Alfonso Mateo-Sagasta.<\/p>\n<p>En esa especie de caleidoscopio, entran y salen r\u00e1pidamente de escena -pero dejando una estela memorable- Jos\u00e9 I, Carlos IV, Jovellanos, la reina Mar\u00eda Luisa, an\u00f3nimos sacerdotes que proclaman que no es pecado matar a los franceses tal y como rezaba un Catecismo patri\u00f3tico editado en la \u00e9poca, un Palafox que no simpatiza mucho con la democracia revolucionaria pero resiste, hasta el fin, a los franceses en Zaragoza, un joven conde de Toreno -que, de hecho, a\u00fan ni ha recibido el t\u00edtulo- transido de ideas filos\u00f3ficas aprendidas de Rousseau y Montesquieu mientras negocia con los brit\u00e1nicos el env\u00edo de ayuda a desembarcar en su Asturias natal, cuya junta lo ha enviado a esa misi\u00f3n diplom\u00e1tica de altura a Londres\u2026 Y as\u00ed hasta llegar al a\u00f1o 1837, a la guerra entre liberales y absolutistas y a la proclamaci\u00f3n de la constituci\u00f3n de ese a\u00f1o que dar\u00eda nacimiento fehaciente a Espa\u00f1a como naci\u00f3n y no como un conglomerado de herencias mon\u00e1rquicas y principescas heredadas desde la Edad Media.<\/p>\n<p>Todo, en conjunto, hace de \u201c<em>Naci\u00f3n. La ca\u00edda de la monarqu\u00eda cat\u00f3lica. Cr\u00f3nica de 1808-1837<\/em>\u201d, una muy recomendable lectura para instruir -y calmar- a un pa\u00eds donde todo eso todav\u00eda duele a muchos por una y otra raz\u00f3n. Mal que, en realidad, se resolver\u00eda empezando por leer libros como \u00e9ste de un Alfonso Mateo-Sagasta que bien merece ser tenido en cuenta -junto a Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s o Jos\u00e9 \u00c1lvarez Junco- cada vez que se hable de ese controvertido tema que es la Historia de Espa\u00f1a como tal naci\u00f3n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Ya hace mucho tiempo que en el correo de la Historia se vienen mencionando trabajos o colaboraciones del historiador y novelista Alfonso Mateo-Sagasta. 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