{"id":3504,"date":"2022-10-03T11:30:03","date_gmt":"2022-10-03T09:30:03","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=3504"},"modified":"2022-10-03T11:13:28","modified_gmt":"2022-10-03T09:13:28","slug":"steve-mcqueen-estuvo-aqui-o-un-ciclo-de-conferencias-sobre-que-sera-de-la-vuelta-al-mundo-de-elcano-1522-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2022\/10\/03\/steve-mcqueen-estuvo-aqui-o-un-ciclo-de-conferencias-sobre-que-sera-de-la-vuelta-al-mundo-de-elcano-1522-2022\/","title":{"rendered":"Steve McQueen estuvo aqu\u00ed o un ciclo de conferencias sobre qu\u00e9 ser\u00e1 de la Vuelta al Mundo de Elcano (1522-2022)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-3505 size-medium\" title=\"Juan Sebasti\u00e1n Elcano, por Zuloaga (1921)\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2022\/10\/Juan-Sebasti\u00e1n-Elcano-por-Zuloaga-1921-257x300.jpg\" alt=\"\" width=\"257\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2022\/10\/Juan-Sebasti\u00e1n-Elcano-por-Zuloaga-1921-257x300.jpg 257w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2022\/10\/Juan-Sebasti\u00e1n-Elcano-por-Zuloaga-1921.jpg 523w\" sizes=\"(max-width: 257px) 100vw, 257px\" \/>Ma\u00f1ana, en el mismo centro de la antigua ciudad de Fuenterrab\u00eda (hoy Hondarribia), empezar\u00e9 a dirigir un peque\u00f1o ciclo de conferencias -tres para ser exactos- organizadas por la empresa Zer Egin y, por supuesto, el Ayuntamiento hondarribiarra.<\/p>\n<p>Estar\u00e1n dedicadas a un tema que, en principio, nada parece tener que ver con la larga, y rica, Historia de esa ciudad que ha sido visitada este mismo verano por miles de turistas de varias nacionalidades.<\/p>\n<p>As\u00ed es: en ese ciclo el eje fundamental ser\u00e1 la gesta de la expedici\u00f3n Magallanes-Elcano, que cumple, justo esta semana, 500 a\u00f1os y un mes, entre el 6 y el 8 de octubre. Sin embargo, tanto a los organizadores como a m\u00ed, nos pareci\u00f3 el lugar adecuado y el tema adecuado. As\u00ed como la fecha adecuada -justo un mes despu\u00e9s de cumplirse los 500 a\u00f1os de esa efem\u00e9ride- para reflexionar sobre este asunto hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Ma\u00f1ana mismo, a las 19:00, en la Kultur Etxea hondarribiarra, romper\u00e9 yo el fuego de ese debate con una conferencia que ir\u00e1 de Magallanes y Elcano hasta el a\u00f1o 1973, pasando por nuestro, todav\u00eda, mal conocido y menos apreciado siglo XVIII y un santo universal -Ignacio de Loyola- que, curiosamente -o tal vez no tanto- parece que jam\u00e1s tuvo nada que ver con un peque\u00f1o territorio europeo -el guipuzcoano- en el que, sin embargo, naci\u00f3 justo cuando acababa la Edad Media y empezaba la Edad Moderna. La misma que estar\u00eda dominada, en Europa, en Am\u00e9rica, en Asia\u2026 por toda una serie de ideas que a \u00e9l se le ocurrieron, tambi\u00e9n, en el a\u00f1o 1522 y que iban a marcar esa Historia europea y, por tanto, casi universal en esos momentos.<\/p>\n<p>\u00bfY que tendr\u00eda que ver todo esto con Fuenterrab\u00eda, la antigua Ondarribia, el \u201cvado de arena\u201d que a un tal Wellington tan bien le vino para acabar con un tal Napole\u00f3n all\u00e1 por 1813, tras la segunda Batalla de San Marcial?<\/p>\n<p>Pues ah\u00ed est\u00e1 lo m\u00e1s interesante del caso y que, espero, estas conferencias ayuden a esclarecer y dejar fijado para que, a futuro, afrontemos nuestra propia Historia sin encerrarla en estrechos moldes locales, en compartimentos aislados dignos de una colmena m\u00e1s que de una sociedad humana.<\/p>\n<p>Dejando aparte el hecho de que en la tripulaci\u00f3n de la expedici\u00f3n de Magallanes-Elcano hab\u00eda gente que era originaria del, por aquel entonces, vasto se\u00f1or\u00edo colectivo de Fuenterrab\u00eda, hay que tener en cuenta que esa ciudad es, en 1522, parte de un amplio frente militar que llega desde ah\u00ed hasta, cuando menos, Pamplona. Esa plaza fuerte en la que, en 1521, cae herido I\u00f1igo de Loyola (que en esos momentos no piensa, todav\u00eda, en fundar una de las \u00f3rdenes cat\u00f3licas m\u00e1s influyentes en la Historia mundial) y es parte de un conflicto b\u00e9lico que implica nada menos que a tres potencias entre 1512 y 1524. Una que podr\u00eda calificarse de superpotencia global -la Espa\u00f1a desde la que los Austrias dirigen un imperio ya casi mundial- y otras dos que, con el tiempo, se convertir\u00e1n en formidables rivales: la Francia de los Valois y la bien conocida Inglaterra de los Tudor.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, en torno a los veteranos muros hondarribiarras se luchar\u00e1 esa guerra que trata de decidir qui\u00e9n ser\u00e1 el amo de Europa y por tanto del Mundo. Empezando por unos mares que en 1522 han sido recorridos, de parte a parte, en una expedici\u00f3n concluida por un marino vasco de otra poblaci\u00f3n costera guipuzcoana.<\/p>\n<p>Esos hechos tan transcendentales se producir\u00e1n, en efecto, en torno a ese peque\u00f1o, estrecho -a primera vista poco prometedor- territorio guipuzcoano. Convertido as\u00ed, en esos comienzos del siglo XVI, en una especie de Stalingrado de 1942 y, tambi\u00e9n, en algo parecido al Silicon Valley de la Europa moderna, de donde van a salir adelantos intelectuales y cient\u00edficos detonados porque cierto hidalgo vasco llamado I\u00f1igo de Loyola -canonizado hace 4 siglos, como bien se celebr\u00f3 en otra villa guipuzcoana, Tolosa, en abril de 1622- caer\u00e1 herido en una pierna en ese frente amplio que va desde las murallas hondarribiarras hasta las de Pamplona. Momento en el que decidir\u00e1 dedicarse al estudio, a la santidad y a crear colegios de \u00e9lite extendidos por toda la Europa cat\u00f3lica donde se forjar\u00e1 -a veces a pesar suyo- a mentes tan influyentes en la Ciencia europea que va a dominar el Mundo como Ren\u00e9 Descartes o Voltaire\u2026<\/p>\n<p>As\u00ed, de ese camino a Damasco del azpeitiarra I\u00f1igo de Loyola surgir\u00e1, en buena medida y por incre\u00edble que parezca, eso que llamamos \u201cIlustraci\u00f3n\u201d o \u201cSiglo de las Luces\u201d, del que desciende directamente nuestra sociedad y cuyos valores y fines son todav\u00eda, en gran medida, los que exigimos como buenos y aceptables para una sociedad que realmente merezca el nombre de \u201ccivilizada\u201d.<\/p>\n<p>Es en ese marco tambi\u00e9n en el que hay que encajar a grandes olvidados de nuestra Historia local, guipuzcoana, vasca, espa\u00f1ola\u2026 que en realidad ser\u00e1n parte -por m\u00e1s que hoy est\u00e9 casi olvidado- de la gran Historia europea. Caso del general y almirante Jos\u00e9 Antonio de Gazta\u00f1eta. Otro reto\u00f1o de ese \u00e1rbol de la Guerra y de la Ciencia, nacido en la costa guipuzcoana, en la localidad conocida en su \u00e9poca como Motrico y hoy como Mutriku.<\/p>\n<p>Ese cuantioso caballero venido al mundo a mediados del siglo XVII, ser\u00e1 el primer ilustrado vasco en cuya estela se mover\u00e1, m\u00e1s tarde, el m\u00e1s conocido conde de Pe\u00f1aflorida y sus caballeritos azkoitiarras, nacidos todos justo al lado de la Azpeitia donde ver\u00e1 la primera luz un guerrero reconvertido en santo y l\u00edder intelectual de la Europa cat\u00f3lica barroca. Ese que hoy conocemos como San Ignacio de Loyola.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Antonio de Gazta\u00f1eta, en su faceta de militar y marino y en la de cient\u00edfico, tendr\u00e1 ocasi\u00f3n (hasta su muerte en 1728) de participar en acciones navales dignas de la pluma de un Patrick O\u00b4Brian y de desarrollar algunos fundamentos de la Ciencia que se estaba incubando en colegios jesu\u00edticos como el Imperial de Madrid o el de Roma o el m\u00e1s conocido de La Fl\u00e8che. O, incluso, en la protestante Holanda desde donde \u00e9l, Gazta\u00f1eta, aparte de descubrir all\u00ed avances como el microscopio del pa\u00f1ero Anton van Leeuwenhoek, crear\u00e1 una Ingenier\u00eda naval que ser\u00e1 copiada y desarrollada por la hoy famosa Marina brit\u00e1nica del siglo XVIII.<\/p>\n<p>De todo esto hablar\u00e9 yo este 4 de octubre en una ciudad, Hondarribia, que, como espero haya quedado claro, es uno de los ejes por los que pas\u00f3, hace 500 a\u00f1os y un mes, eso que hoy llamamos Historia de Europa.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hablar\u00e1n de esto otros especialistas como el brigada Miguel \u00c1ngel Dom\u00ednguez Rubio, responsable de la Sala Hist\u00f3rica de Loyola, que el d\u00eda 5 ofrecer\u00e1 una visi\u00f3n panor\u00e1mica -de cuatro siglos- sobre la universal importancia de una frontera -la que empieza en los muros hondarribiarras- donde se decide que la Historia europea -y mundial- tomase un rumbo u otro a partir de ese a\u00f1o 1522. O el coronel Jos\u00e9 Cha\u00edn, que justo al d\u00eda siguiente, el 6 de octubre, cerrar\u00e1 este debate y ciclo abundando sobre lo que supuso la expedici\u00f3n liderada finalmente por Juan Sebasti\u00e1n Elcano.<\/p>\n<p>Con todo ello yo espero que podamos -aparte de aprender m\u00e1s sobre nuestra propia Historia- la verdadera importancia, m\u00e1s all\u00e1 de lo meramente local, que \u00e9sta tuvo y va, s\u00ed, m\u00e1s all\u00e1, desde luego, de que en 1973 la maquinar\u00eda de Hollywood -ese colegio jesu\u00edtico de La Fl\u00e8che de nuestra \u00e9poca- se dejase caer por las calles y muros hondarribiarras y los utilizase como marco para que all\u00ed estuviera Steve McQueen -una de sus grandes estrellas- poniendo as\u00ed en las pantallas de todo el Mundo esa antigua plaza fuerte, pero haci\u00e9ndola, sin embargo, pasar por una ciudad francesa (algo que ni siquiera consiguieron el Gran Cond\u00e9 ni el cardenal Richelieu).<\/p>\n<p>Una paradoja que tiene que ver mucho con el poco aprecio y cuidado con el que hemos tratado una Historia que, como espero quede bien probado dentro de los hist\u00f3ricos muros hondarribiarras -en su Kultur Etxea, a partir de este martes 4 de octubre- deber\u00eda recordarse, reconstruirse, publicitarse d\u00eda tras d\u00eda. Antes del 6 de septiembre de 2022, como ya se ha intentado, pero tambi\u00e9n despu\u00e9s, mucho despu\u00e9s de este 6 de octubre del mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p>A menos que queramos que nuestra Historia sea escrita de modo que se afirme que la primera vuelta al Mundo la dio <em>sir<\/em> Francis Drake y no Juan Sebasti\u00e1n Elcano. O, incluso, que un 7 de septiembre de 1638 las tropas del cardenal Richelieu rend\u00edan, a sangre y fuego, Fuenterrab\u00eda, convirti\u00e9ndola en plaza fuerte y ciudad francesa. Porque as\u00ed lo parec\u00eda en una pel\u00edcula protagonizada por Steve McQueen que tambi\u00e9n dio la vuelta al Mundo en 1973\u2026<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Ma\u00f1ana, en el mismo centro de la antigua ciudad de Fuenterrab\u00eda (hoy Hondarribia), empezar\u00e9 a dirigir un peque\u00f1o ciclo de conferencias -tres para ser exactos- organizadas por la empresa Zer Egin y, por supuesto, el Ayuntamiento hondarribiarra. 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