{"id":3609,"date":"2022-12-19T11:30:10","date_gmt":"2022-12-19T09:30:10","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=3609"},"modified":"2022-12-19T13:33:51","modified_gmt":"2022-12-19T11:33:51","slug":"el-historiador-y-el-museo-en-el-30-aniversario-de-una-asociacion-civica-donostiarra-de-1899-a-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2022\/12\/19\/el-historiador-y-el-museo-en-el-30-aniversario-de-una-asociacion-civica-donostiarra-de-1899-a-2022\/","title":{"rendered":"El historiador y el Museo. En el 30 aniversario de una asociaci\u00f3n c\u00edvica donostiarra (de 1899 a 2022)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-3611 \" title=\"La presidenta de la AAMST con el autor del art\u00edculo durante el 25 aniversario de la Asociaci\u00f3n. Foto &quot;El Diario Vasco&quot; (2017)\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2022\/12\/Presidenta-y-presidente-en-2017-300x196.jpg\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"209\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2022\/12\/Presidenta-y-presidente-en-2017-300x196.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2022\/12\/Presidenta-y-presidente-en-2017.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/>Esta semana pasada, por gentileza de la direcci\u00f3n del Museo San Telmo, celebraba en su sal\u00f3n de actos (en pleno coraz\u00f3n de la Parte Vieja donostiarra) uno de los hitos m\u00e1s sentimentales de estos veintisiete a\u00f1os que, de un modo u otro, llevo ejerciendo como historiador desde que sal\u00ed de la Universidad.<\/p>\n<p>Fue una celebraci\u00f3n casi en familia (muy propia de estas fechas). Se trataba en ella de recordar que cumpl\u00eda treinta a\u00f1os una asociaci\u00f3n c\u00edvica que llevo presidiendo desde finales del a\u00f1o 2017. Habr\u00e1 quien ya ha adivinado que me refiero a la Asociaci\u00f3n de Amigos del Museo San Telmo.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, casi sin darme cuenta, mientras me planteaba con qu\u00e9 llenar este nuevo correo de la Historia, ca\u00ed en cuenta, recordando esto, de algo en lo que no solemos caer en cuenta los historiadores. Es decir: que tambi\u00e9n hacemos Historia, o que somos parte de lo que m\u00e1s pronto que tarde se convertir\u00e1 en Historia.<\/p>\n<p>En el caso de la Asociaci\u00f3n de Amigos del Museo San Telmo y sus tres d\u00e9cadas yo creo que esto est\u00e1 claro. Fue fundada por otra historiadora, Montserrat Fornells Angelats, que, adem\u00e1s, ha sido profesora de muchos otros historiadores (entre ellos el que estas l\u00edneas escribe). La fundaci\u00f3n lleg\u00f3 en el a\u00f1o 1992. Una fecha tambi\u00e9n redonda hist\u00f3ricamente, cuando se conmemoraba el hoy famoso Quinto Centenario del Descubrimiento (para los europeos) de lo que ahora llamamos \u201cAm\u00e9rica\u201d.<\/p>\n<p>El objetivo principal de dicha fundaci\u00f3n ya ha quedado registrado -tambi\u00e9n hist\u00f3ricamente- en dos publicaciones m\u00e1s o menos sucesivas \u201c25 a\u00f1os de Filantrop\u00eda\u201d, que ve la luz en 2017 gracias a la entonces presidenta (hoy em\u00e9rita) de esa Asociaci\u00f3n de Amigos del Museo San Telmo y \u201c30 a\u00f1os de Filantrop\u00eda\u201d (que sale de prensas esta misma semana), obra escrita por Julia Rodr\u00edguez Onaindia que, en este a veces dif\u00edcil lapso de 2017 a 2022, fue nuestra secretaria -en esfuerzos a veces verdaderamente agotadores, especialmente en los negros meses de 2020 a 2021- y hoy actual tesorera.<\/p>\n<p>En ambos libros se recogen un total de treinta a\u00f1os de actividades diversas cuyo objetivo era, desde ese del 5\u00ba Centenario de 1992 hasta este otro del 5\u00ba Centenario de la primera vuelta al mundo, apoyar al museo municipal donostiarra, popularmente conocido como \u201cSan Telmo\u201d y conseguir que esa pieza fundamental de nuestra cultura siguiera viva, creciese y se consolidase del modo en el que hoy, a tres d\u00e9cadas vista, la conocemos.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed seguramente surgir\u00e1 la pregunta para quienes ven esto desde lejos, sin comprender muy bien la raz\u00f3n por la que personas -ni m\u00e1s ni menos extraordinarias que otras con las que se cruza a diario en la calle o en la escalera de su casa- deciden dedicar una buena parte de su tiempo y sus esfuerzos a crear una asociaci\u00f3n que mantenga viva una instituci\u00f3n como un museo.<\/p>\n<p>Para m\u00ed la respuesta ha llegado con el tiempo. En este caso el de ejercicio dentro de esa Asociaci\u00f3n de Amigos del Museo San Telmo desde el a\u00f1o 2009: hacer algo as\u00ed -cuando se tiene el tiempo, la oportunidad y el conocimiento- es casi un deber.<\/p>\n<p>Hablando de Historia (como es el cometido de esta publicaci\u00f3n semanal) hay que recordar en este punto que en nuestro pa\u00eds no hace tanto tiempo estaba prohibido asociarse. Eso fue algo que s\u00f3lo se permiti\u00f3 a medida que la dictadura surgida de la sangrienta guerra civil espa\u00f1ola de 1936, se fue mitigando y autoextinguiendo. Entre finales de ese r\u00e9gimen y la recuperaci\u00f3n de la democracia, se fueron planteando leyes que animaban a los ciudadanos a asociarse. Para hacer Pol\u00edtica por ejemplo. De ah\u00ed, y a fin de consolidar la sociedad abierta y libre que se deseaba en 1978, se anim\u00f3 m\u00e1s y m\u00e1s a los ciudadanos de este pa\u00eds a crear asociaciones. Ya fueran de tipo pol\u00edtico, profesional, de vecinos\u2026 O, como en el caso de la de Amigos del Museo San Telmo, para ayudar a preservar patrimonio cultural, hist\u00f3rico, art\u00edstico\u2026<\/p>\n<p>De hecho hoy en Espa\u00f1a hay una Federaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Asociaciones de Amigos de los Museos (por sus siglas FEAM, y a la que pertenece la de Amigos de San Telmo). Lo cual, creo, ya dar\u00e1 idea de la importancia que tiene esa actividad (la de asociarse para apoyar y ayudar a diversos museos) en este momento y en este lugar de la Historia.<\/p>\n<p>Y es que un museo, tal y como hoy lo entendemos, es una posesi\u00f3n de extraordinario valor. \u00bfNo es cierto? \u00bfO es preciso recordar c\u00f3mo los telediarios convirtieron en titulares, en 2003, los destrozos en los museos iraqu\u00edes a causa de la guerra y el saqueo que la sigui\u00f3?<\/p>\n<p>En ese hecho -ya hist\u00f3rico tambi\u00e9n- se resume bien la raz\u00f3n por la que es tan importante ayudar a conservar los museos, asociarse para llevar a cabo esta labor. En ellos est\u00e1 el cerebro -y hasta el alma- de una sociedad. Cuando son atacados, incendiados, saqueados, destruidos de alg\u00fan modo o caen por desidia y abandono\u2026 la sociedad que lo permite se empobrece. Pasa de civilizada a un estadio cerca del Salvajismo -es lo que se vio en Irak en 2003- pues permite que se destruya ah\u00ed el pasado, la Historia que da sentido y coherencia al presente. Que esto ocurriera ya incluso en tiempos anteriores, cuando los museos no eran propiedad de toda una sociedad, sino de pr\u00edncipes y magnates que los quer\u00edan para su uso casi exclusivo, era una cat\u00e1strofe porque se destru\u00edan piezas \u00fanicas que, al final, con la progresiva democratizaci\u00f3n de nuestro mundo tras revoluciones como las de 1776 y 1789, han resultado un perjuicio para toda la Humanidad.<\/p>\n<p>As\u00ed, cuando el Museion de Alejandr\u00eda fue destruido -al menos parcialmente- por la furia antipagana de cristianos y musulmanes entre el 391 y el 642 despu\u00e9s de Cristo, quiz\u00e1s fue catastr\u00f3fico s\u00f3lo para las \u00e9lites grecolatinas de esa ciudad que lo disfrutaban en exclusiva, pero hoy, en 2022, sabemos bien que lo que se perdi\u00f3 all\u00ed fue un patrimonio cultural inmenso que ahora ser\u00eda com\u00fan y accesible gracias a museos como el de San Telmo, por ejemplo.<\/p>\n<p>Y sin alejarnos mucho de ese emblem\u00e1tico -y cinematogr\u00e1fico- Museion, su desaparici\u00f3n final es la clave del porqu\u00e9 es importante que existan asociaciones de Amigos de los Museos y cumplan treinta a\u00f1os.<\/p>\n<p>Las m\u00e1s recientes investigaciones sobre esto (como las del bibliotecario Richard Ovenden), que comentaba Daniel Arjona hace un a\u00f1o en \u201cEl Confidencial\u201d, dicen que la destrucci\u00f3n final del Museion de Alejandr\u00eda fue producto, m\u00e1s que del fuego pagano, cristiano o musulm\u00e1n, de la desidia, del abandono de esas instituciones para dedicar dinero y esfuerzos a algo que no era cuidar de esos dep\u00f3sitos de Literatura, Arte, Historia, conocimiento\u2026 en esos lugares que ahora llamar\u00edamos \u201cMuseos\u201d.<\/p>\n<p>Creo que poco m\u00e1s puede decir este historiador hoy, en este 30 aniversario de la Asociaci\u00f3n de Amigos del Museo San Telmo, sobre la utilidad y necesidad de entidades c\u00edvicas como ella al servicio de un museo que, precisamente, se define como un museo de sociedad. Era necesario hacer el esfuerzo, continuar la labor iniciada por graves caballeros decimon\u00f3nicos -henchidos ellos tambi\u00e9n de cultura grecolatina- que en 1899 plantaron los primeros cimientos del actual Museo San Telmo, de quienes lo llevaron a su sede actual en 1932 y de quienes en 1992 se dieron cuenta de que era necesario mantener en pie esa instituci\u00f3n. Personas que iban desde eminentes escritores como el recientemente desaparecido Ra\u00fal Guerra Garrido, socio n.\u00ba 35 de varios centenares que llegaron despu\u00e9s, (y para quien tuvimos -por supuesto- un primer y breve recuerdo, m\u00e1s que debido, este viernes 16), profesoras como Montserrat Fornells Angelats, decoradores como Paco Esparza, personas dedicadas al mundo de la impresi\u00f3n (ese noble arte de producir libros, conocimiento&#8230;) como Mar\u00eda Jes\u00fas Mu\u00f1oz Baroja, escultores como Max Pelzmann, traductoras como Lola San Sebasti\u00e1n y Grande o licenciadas en Psicolog\u00eda como Julia Rodr\u00edguez Onaindia.<\/p>\n<p>Y hasta historiadores como I\u00f1aki Garrido Yerobi (y el que estas l\u00edneas escribe) y muchos otros m\u00e1s o menos simples ciudadanos que han formado parte de la Junta Directiva de esa Asociaci\u00f3n de Amigos del Museo San Telmo que hoy, pasados treinta a\u00f1os, solo quiere lo mismo que ya quer\u00edan en 1899 los que le dieron su primera vida al museo: que siga existiendo, que siga haciendo lo que en su d\u00eda no pudo hacer -por unas y otras razones- el Museion de Alejandr\u00eda: guardar y transmitir a todos\u2026, a viajeros, a visitantes, a simples ciudadanos que un d\u00eda de fiesta llevan hasta all\u00ed a sus hijos, el Arte, la Cultura, la\u00a0 Historia conservada en el museo. Es decir todo lo que nos hace humanos (en el mejor sentido de la palabra) y realmente importa&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Esta semana pasada, por gentileza de la direcci\u00f3n del Museo San Telmo, celebraba en su sal\u00f3n de actos (en pleno coraz\u00f3n de la Parte Vieja donostiarra) uno de los hitos m\u00e1s sentimentales de estos veintisiete a\u00f1os que, de un modo u otro, llevo ejerciendo como historiador desde que sal\u00ed de la [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[3983,3985,3352,3581,1261,1349,3982,2647,3981,3984,2028],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3609"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3609"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3609\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3614,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3609\/revisions\/3614"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3609"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3609"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3609"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}