{"id":3616,"date":"2022-12-26T11:30:47","date_gmt":"2022-12-26T09:30:47","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=3616"},"modified":"2022-12-26T10:59:36","modified_gmt":"2022-12-26T08:59:36","slug":"nazismo-en-las-guerras-napoleonicas-vida-de-friedrich-ludwig-jahn-1778-1852","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2022\/12\/26\/nazismo-en-las-guerras-napoleonicas-vida-de-friedrich-ludwig-jahn-1778-1852\/","title":{"rendered":"\u00bfNazismo en las guerras napole\u00f3nicas? Vida de Friedrich Ludwig Jahn (1778-1852)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-3617 size-medium\" title=\"Litograf\u00eda de Friedrich Ludwig Jahn, hacia 1852\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2022\/12\/Litograf\u00eda-de-F.-L.-Jahn.-Hacia-1852-230x300.jpg\" alt=\"\" width=\"230\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2022\/12\/Litograf\u00eda-de-F.-L.-Jahn.-Hacia-1852-230x300.jpg 230w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2022\/12\/Litograf\u00eda-de-F.-L.-Jahn.-Hacia-1852.jpg 460w\" sizes=\"(max-width: 230px) 100vw, 230px\" \/>Como ya he se\u00f1alado en muchos correos de la Historia anteriores a \u00e9ste, quienes lo leen habitualmente ya sabr\u00e1n que llevo como un par de a\u00f1os saboreando, m\u00e1s que leyendo, una novela hist\u00f3rica titulada \u201cDiario de Mister Pyle\u201d, escrita por el historiador Alessandro Barbero.<\/p>\n<p>No voy a ponderarla m\u00e1s de lo que ya lo he hecho en esos otros correos de la Historia. S\u00f3lo volver\u00e9 a decir que el talento que se atribuye a su autor -el profesor Barbero- es bien merecido y que la novela en cuesti\u00f3n deber\u00eda ser m\u00e1s conocida y m\u00e1s le\u00edda. Por mi parte, ese buen consejo literario -y tambi\u00e9n hist\u00f3rico- no quedar\u00e1 sin ser dicho. Una vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>Con sinceridad no puedo hacer otra cosa, pues a medida que avanzo, con bastante pena, hacia el final de esa peque\u00f1a obra maestra, sigo dando con episodios en los que Alessandro Barbero da muestras de su conocimiento minucioso de una \u00e9poca -la napole\u00f3nica- sobre la que ha escrito una obra tan notable y -\u00e9sta s\u00ed- mundialmente reconocida como \u201cLa batalla. Historia de Waterloo\u201d.<\/p>\n<p>En esta ocasi\u00f3n el interesante retazo de Historia que nos ofrece Barbero en su novela napole\u00f3nica, es la anotaci\u00f3n del diario del ap\u00f3crifo embajador Pyle de 2 de octubre de 1806. Por tanto pocos d\u00edas antes de que la novela llegue a su cl\u00edmax con la Batalla de Jena.<\/p>\n<p>En esa fecha el embajador Pyle avanza con las tropas prusianas, que se dirigen a ese decisivo encuentro, para informar de todo al Gobierno estadounidense al que \u00e9l sirve. A Jena llega bajo un gris y lluvioso tiempo oto\u00f1al en compa\u00f1\u00eda de su inefable criado negro Will. Tras hacer unas compras y despacharlas a su alojamiento con el ya citado Will, Robert Pyle se deja caer, como acostumbra, por una taberna y all\u00ed, como tambi\u00e9n tiene por costumbre, traba conversaci\u00f3n con otro parroquiano. En este caso un descontento estudiante que se queja de las brutales maneras de sus compa\u00f1eros. M\u00e1s interesados -como muchos universitarios de la \u00e9poca- en francachelas y juergas que en estudiar.<\/p>\n<p>En esa conversaci\u00f3n el embajador Pyle se encuentra -como es habitual tambi\u00e9n a lo largo de esta estupenda novela- con un personaje, real, hist\u00f3rico, que vivi\u00f3 en esa Alemania de \u00e9poca napole\u00f3nica. En este caso se trata de uno poco conocido, pero no por eso con menos peso en la Historia alemana, como sutilmente lo deja ver -con su caracter\u00edstica fina iron\u00eda- el profesor Barbero.<\/p>\n<p>El personaje en cuesti\u00f3n es Friedrich Ludwig Jahn. Y ah\u00ed surge la pregunta razonable al respecto \u00bfy qui\u00e9n era F. L. Jahn? Un individuo, para empezar, bastante desagradable, si nos fiamos de la inmisericorde descripci\u00f3n que de \u00e9l hace Alessandro Barbero.<\/p>\n<p>Jahn predica en esa taberna o bodega, por la que merodea Robert Pyle, a un grupo de j\u00f3venes estudiantes que portan en sus sombreros escarapelas blanquinegras. Su aspecto, el de Jahn, es sucio, como comprueba el embajador Pyle apenas se acerca a \u00e9l. Luce una larga barba sin recortar, la mano que le tiende cuando Jahn repara en que le observa a \u00e9l y a sus oyentes, tiene u\u00f1as largas y sucias. Sus modales son descritos por Pyle como \u201cplebeyos\u201d, delatados en detalles como beberse jarras de cerveza de un s\u00f3lo trago y no reparar siquiera en que su larga barba ha quedado manchada de espuma.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed Jahn se presenta como \u201cpedagogo\u201d. Algo que no impresiona a Robert Pyle. Y menos a\u00fan cuando su contertulio -el estudiante disgustado con sus disolutos compa\u00f1eros- le explica, a fondo, qui\u00e9n es realmente ese hombre, aparte de lo que ya ha ido dejando claro en su perorata a los canallescos y pendencieros estudiantes que lo escuchan con atenci\u00f3n. Jahn, que, insisto, es un personaje enteramente hist\u00f3rico, habla ah\u00ed de organizar militarmente a la juventud alemana mediante Escuelas de Gimnasia \u201c<em>formadas con el fin de aunar la educaci\u00f3n f\u00edsica y el adiestramiento militar<\/em>\u201d. Un plan destinado, como oye -at\u00f3nito- Robert Pyle, para mediante una \u201c<em>dolorosa amputaci\u00f3n<\/em>\u201d devolver a la \u201c<em>raza germ\u00e1nica<\/em>\u201d su \u201c<em>pureza originaria<\/em>\u201d, limpi\u00e1ndola de todas las mezclas que la han rebajado y que el Friedrich Ludwig Jahn convertido en personaje literario por el profesor Barbero, resume en una contundente frase en la que alude a echar de Alemania a los \u201c<em>cosmopolitas sin patria, que corrompen la sangre del pueblo<\/em>\u201d y asimismo \u201c<em>al fr\u00edvolo franc\u00e9s y al despreciable jud\u00edo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Evidentemente Barbero nos muestra, en plena \u00e9poca napole\u00f3nica, a uno de los precursores de lo que luego -menos de un siglo y medio despu\u00e9s- ser\u00e1 el Nazismo alem\u00e1n. Y lo hace a trav\u00e9s de un personaje hist\u00f3rico (Jahn es constantemente citado en libros sobre el III Reich como, por ejemplo, \u201c<em>Understanding Nazi Ideology<\/em>\u201d de Carl M\u00fcller) al que, sin embargo, el conspicuo y avezado Robert Pyle no da ninguna importancia, calific\u00e1ndolo de un imb\u00e9cil m\u00e1s de los muchos que circulan por el mundo.<\/p>\n<p>Algo de lo que le desenga\u00f1a r\u00e1pidamente su interlocutor, se\u00f1alando que compa\u00f1eros suyos ya elaboran listas de \u201celiminables\u201d de esa futura Alemania purificada. Dichos \u201celiminables\u201d ser\u00edan los descendientes, aunque sean de s\u00e9ptima generaci\u00f3n, de franceses, de eslavos, o de jud\u00edos\u2026<\/p>\n<p>Pyle tratar\u00e1 de tranquilizar a su atribulado comensal se\u00f1alando que no habr\u00eda gobierno en Alemania que se tomase en serio tales medidas. Sobre todo por el miedo que tendr\u00eda de que sus s\u00fabditos se marchasen a Am\u00e9rica\u2026<\/p>\n<p>La intenci\u00f3n del profesor Barbero con este nuevo magn\u00edfico cap\u00edtulo de su novela, es, claramente, la de plantearnos una inquietante iron\u00eda para hacernos reflexionar sobre c\u00f3mo se incuba -de manera inadvertida- el huevo de la serpiente de ideolog\u00edas totalitarias y asesinas. Caso de ese Nazismo que bebe de fuentes como las del rom\u00e1ntico (en el mal sentido del t\u00e9rmino) Friedrich Ludwig Jahn.<\/p>\n<p>As\u00ed, bajo la apariencia de lo que tan s\u00f3lo parecer\u00eda un perturbado mental, un orador de taberna azuzado por el alcohol, Alessandro Barbero nos muestra una inquietante realidad. La de, en efecto, imb\u00e9ciles que llenan el mundo, como dice Robert Pyle, pero que un mal d\u00eda -como nos advierte la especie de broma negra literaria de Alessandro Barbero- son tomados muy en serio por millones de personas que van a estar dispuestas a matar a otros millones de personas en base a discursos atrabiliarios como el que reproduce la novela del profesor Barbero.<\/p>\n<p>Unos que son totalmente hist\u00f3ricos (como ya he dicho) y que -en apenas un siglo y medio- se convirtieron en una realidad sangrante, perturbadora, con nombres de lugares que traen sombr\u00edos, escalofriantes, recuerdos. Como Auschwitz, Birkenau, Dachau, Sobibor&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Como ya he se\u00f1alado en muchos correos de la Historia anteriores a \u00e9ste, quienes lo leen habitualmente ya sabr\u00e1n que llevo como un par de a\u00f1os saboreando, m\u00e1s que leyendo, una novela hist\u00f3rica titulada \u201cDiario de Mister Pyle\u201d, escrita por el historiador Alessandro Barbero. 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